{"id":26745,"date":"2022-03-14T10:18:57","date_gmt":"2022-03-14T16:18:57","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26745"},"modified":"2022-03-14T10:18:57","modified_gmt":"2022-03-14T16:18:57","slug":"ulises-feminista-la-pasion-por-la-escritura-de-francesca-gargallo-1956-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26745","title":{"rendered":"Ulises feminista: la pasi\u00f3n por la escritura de Francesca Gargallo (1956-2022)"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"ljs-merri\">Ulises feminista: la pasi\u00f3n por la escritura de Francesca Gargallo (1956-2022)<\/h4>\n<p><span class=\"sem-autor\">Eve Gil<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Recuento de la vida y la obra de Francesca Gargallo (Siracusa, Italia, 1956-Ciudad de M\u00e9xico, 2022), novelista, poeta, historiadora, traductora, ensayista y te\u00f3rica del feminismo, y autora de \u2018La decisi\u00f3n del capit\u00e1n\u2019, \u2018Al paso de los d\u00edas\u2019, \u2018Los extra\u00f1os de la planta baja\u2019, \u2018Ideas feministas latinoamericanas\u2019 y \u2018Estar en el mundo\u2019, entre otros t\u00edtulos.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl verdadero lugar del nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente.\u201d Plasmada en boca del emperador Adriano por Marguerite Yourcenar, esta sabidur\u00eda define, en paralelo, a una escritora italiana que decidi\u00f3 hacerse mexicana cuando a principios de los ochenta lleg\u00f3, por azar, a Concepci\u00f3n del Oro, Zacatecas,\u00a0e hizo de \u00e9sta su \u00cdtaca. Aunque por cuestiones relacionadas con su labor docente Francesca Gargallo residi\u00f3, hasta su prematuro fallecimiento, acaecido el 3 de marzo de 2022, en Ciudad de M\u00e9xico, hizo de su obra maestra,\u00a0<i>La decisi\u00f3n del capit\u00e1n<\/i>\u00a0(Era, M\u00e9xico, 1997, reeditada en 2021 por el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica), una carta de amor a esa entidad: \u201cMe sedujo a trav\u00e9s de no hacer nada, esos son los verdaderos seductores, los que no necesitan mover un dedo.\u201d<\/p>\n<p>Nacida en Siracusa, Italia, el 25 de noviembre de 1956, Francesca Isabella Gargallo di Castel Lentini Celentani es un personaje tan o m\u00e1s fascinante que los creados por ella: Isabella, Luc\u00eda, Mariana, Begonia, Constanza de Andrada y \u201cla escritora\u201d de\u00a0<i>Marcha seca<\/i>\u00a0(Era, 1999), apasionadas, autosuficientes, aventureras, en las que, simult\u00e1neamente, conviven Ulises y Pen\u00e9lope; capaces de defender a un amigo en un pleito<br \/>\nde cantina y surcar los mares con s\u00f3lo una mochila. De amar abnegadamente, no nada m\u00e1s al amante, tambi\u00e9n al hijo, al hijo del hermano, al amigo. Novelista, poeta, historiadora y una de las m\u00e1s progresistas te\u00f3ricas del feminismo; licenciada en Filosof\u00eda por la Universidad de La Sapienza en Roma y doctora en Estudios Latinoamericanos por la\u00a0unam, empez\u00f3 a escribir desde que, a los seis a\u00f1os, le ense\u00f1aron a hacerlo. Estaba enamorada de su maestra y pensaba que alg\u00fan d\u00eda le escribir\u00eda lo que sent\u00eda por ella. A los doce a\u00f1os se propuso reescribir la Constituci\u00f3n italiana porque no le gustaba. Su abuela paterna, Ada Sdrin Comnena, griega y exaltadamente rom\u00e1ntica, pobl\u00f3 su mundo de sentimientos heroicos alucinados tras leerle\u00a0<i>La Il\u00edada.\u00a0<\/i>La abuela materna, Gilda Cosmo, era sobrina del m\u00e1s importante dantista de sus tiempos. No es coincidencia, pues, que la nieta lleve el nombre de la hero\u00edna oscura de Dante, ant\u00edtesis de Beatrice, Francesca de Rimini, castigada en el Infierno con la melancol\u00eda eterna de mirar a su amado Paolo sin llegar a tocarlo. Gilda, a decir de Francesca, era una mujer fr\u00eda que, sin embargo, ador\u00f3 a su nieta, \u201cera la m\u00e1s amorosa, viva, vital y empujadora mujer del mundo; la que me dec\u00eda que durante las menstruaciones se puede comer todo lo que una quiere porque no se engorda; teor\u00eda que me hizo amar el menstruar.\u201d Su madre, en cambio, era una bi\u00f3loga que se frustr\u00f3 porque tuvo seis hijos. Su padre, Gioacchino Gargallo-Sdrin (1923-2007), era un escritor de filosof\u00eda de la historia, de quien la propia Francesca tradujo al espa\u00f1ol su entera\u00a0<i>Historia de la Historiograf\u00eda moderna,<\/i>\u00a0en cuatro vol\u00famenes, no obstante la cordial enemistad que los enfrent\u00f3 toda la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>De Siracusa a Zacatecas<\/b><\/p>\n<p>El nomadismo lo\u00a0llevaba en la sangre y en los astros. Necesitaba desbaratar el estigma de su nombre: dejar de anhelar, salir a tocar. Aunque su familia era rica, m\u00e1s a\u00fan, arist\u00f3crata, viaj\u00f3 en calidad de estudiante pobre, qued\u00e1ndose en casas de pueblo y comiendo en fondas. Recorri\u00f3 los Balcanes y el Mediterr\u00e1neo, pas\u00f3 por Nueva York, donde trabaj\u00f3 como\u00a0<i>baby sitter<\/i>. Un d\u00eda, harta de esta as\u00e9ptica ciudad, se mont\u00f3, mochila al hombro, a un cami\u00f3n Greyhound que la deposit\u00f3 en Texas. Fue ah\u00ed donde pidi\u00f3 avent\u00f3n a un camionero mexicano: \u201cll\u00e9veme a donde vaya usted\u201d, le dijo, valiente o demasiado ingenua. Pero lleg\u00f3 a Zacatecas: el mejor lugar del mundo. Para entonces ya hab\u00eda publicado dos libritos en italiano:\u00a0<i>Itinerare<\/i>\u00a0(poes\u00eda, 1980) y\u00a0<i>Le tre Elene\u00a0<\/i>(cuento, 1980), pero en M\u00e9xico no s\u00f3lo se reafirm\u00f3 en su pasi\u00f3n por la escritura: enamorada del idioma, adopt\u00f3 el castellano como lengua literaria. \u201cLlegar a escribir espa\u00f1ol me cost\u00f3 cinco a\u00f1os de silencio. Le debo al maestro Jorge de la Serna, en la\u00a0unam, haberme obligado a hacerlo. Me hizo leer, hasta el placer absoluto, a Quiroga, a Jorge Isaacs, a todo Riva Palacio y a Josefina Vicens. En un principio cre\u00ed que sufrir\u00eda limitaciones para expresar todo lo que quer\u00eda, pero dos amigos, Rosario Galo Moya y Eduardo Molina y Vedia, me dijeron que no tuviera miedo, que ellos corregir\u00edan el estilo.\u201d Su primera novela en castellano y publicada en M\u00e9xico fue\u00a0<i>D\u00edas sin Casura\u00a0<\/i>(Leega Literaria, M\u00e9xico, 1986), donde aborda la dura experiencia de una periodista italiana inmersa en la guerrilla de un pa\u00eds extranjero. Nos sorprendi\u00f3 con personajes femeninos que se asumen potencialmente libres. Mujeres que estudian, aman, desean y, sobre todo, viajan. Ejercen, adem\u00e1s, una bisexualidad como b\u00fasqueda de s\u00ed y de las otras.<\/p>\n<p>La libertad, la experiencia, la ecolog\u00eda, el humanismo, la solidaridad y la maternidad son los temas predominantes en su narrativa. La mejor de sus novelas, la que la consagr\u00f3 como una de las m\u00e1s destacadas escritoras mexicanas \u2013Juan Villoro la ubic\u00f3 entre Rosa Beltr\u00e1n y Carmen Boullosa\u2013 es una de corte hist\u00f3rico cuyo protagonista es un var\u00f3n:\u00a0<i>La decisi\u00f3n del capit\u00e1n<\/i>. Ambientada en el siglo\u00a0xvi, narra el itinerario b\u00e9lico, vital y pasional de Miguel de Caldera, fundador de San Luis Potos\u00ed, y de quien Francesca aporta una visi\u00f3n que no por personal se aleja de la verdad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><i>Al paso de los d\u00edas<\/i>: la tragedia\u00a0del mundo<\/b><\/p>\n<p>Ninguna, sin embargo,\u00a0tan radical y apasionante como\u00a0<i>Al paso de los d\u00edas\u00a0<\/i>(Terracota, M\u00e9xico, 2013). Recoge un poco de las dem\u00e1s; la tragedia ecol\u00f3gica de\u00a0<i>Marcha seca;<\/i>\u00a0los dilemas existenciales de\u00a0<i>Estar en el mundo\u00a0<\/i>y la cr\u00edtica y denuncia sociopol\u00edtica de\u00a0<i>Los pescadores del Kukulk\u00e1n<\/i>\u2026 tiene, adem\u00e1s, a los pasajeros de un avi\u00f3n secuestrado y, posteriormente, abandonados a su suerte en el desierto. Siete sobrevivientes de un singular acto terrorista, perpetrado, al parecer, por la propia tripulaci\u00f3n de aquel vuelo Marsella-Par\u00eds, entre los que destacan un famoso escritor con una\u00a0<i>fatwa\u00a0<\/i>pendiendo sobre su cabeza (\u00bfSalman Rushdie?), un afamado gal\u00e1n de cine de acci\u00f3n, un exmilitar serbio, una profesora y escritora que es una especie de amazona \u2013como la propia autora\u2013 y una ni\u00f1a de trece a\u00f1os. Su periplo ser\u00e1 captado por una c\u00e1mara de ubicaci\u00f3n desconocida que proyecta estas im\u00e1genes al mundo gracias al estertor del \u00fanico sat\u00e9lite que se mantiene en funciones\u2026 un mundo que parece a punto de desmoronarse por un apocalipsis forjado a conciencia por la ambici\u00f3n desmesurada de algunos. El mundo, como se\u00f1ala uno de los personajes, se ha transformado en un cad\u00e1ver que sigue vivo porque sus u\u00f1as siguen creciendo. Y esta es la \u00fanica transmisi\u00f3n televisiva que se puede sintonizar y que algunos, particularmente los involucrados con estos personajes, la siguen como si se tratara de una telenovela. No hay un protagonista definido, ni siquiera la amazona que, ya muy avanzada la narraci\u00f3n, descubriremos que se llama Irene y cuyo firme car\u00e1cter la convierte en l\u00edder. Cada personaje, tanto las v\u00edctimas del ataque como aquellos que siguen su periplo a trav\u00e9s de televisi\u00f3n, incluso los pol\u00edticos y funcionarios de pa\u00edses remotos que deben coordinarse para resolver aquel problema que podr\u00eda propiciar un desastre diplom\u00e1tico, as\u00ed como los cient\u00edficos, responsables indirectos del desastre ecol\u00f3gico que tiene \u00edntima relaci\u00f3n con el suceso, todos, tienen voz. Posteriormente, en una interesante editorial colombiana, Desde Abajo, public\u00f3\u00a0<i>Los extra\u00f1os de la planta baja<\/i>, su novela m\u00e1s personal, cuyo origen es el cambio de un hermoso\u00a0departamento\u00a0de la Condesa, herencia de su padre, por un gran terreno en Santa Mar\u00eda la Ribera donde, de a poco, erigi\u00f3 una comuna para artistas marginales. \u201cLa Santa Mar\u00eda \u2013explica\u2013 me ofreci\u00f3 una ruina de casa hermosa, se\u00f1orial, de 450 metros, construida originalmente en 1901 para dos hermanos panaderos devotos de<br \/>\nSan Pascual Bail\u00f3n. Esos muros a medio caer, que hemos reconstruido entre muchos, respetando su dise\u00f1o original, nos ofrecen vivir y llevar a cabo proyectos art\u00edsticos, proyectos que hacen barrio.\u201d<\/p>\n<p><i>Ideas feministas latinoamericanas<\/i>, ensayo filos\u00f3fico sobre el feminismo latinoamericano, puede ser tambi\u00e9n una gu\u00eda para comprender su narrativa, en principio porque aborda ampliamente a autoras cuya influencia se advierte en su prosa: Graciela Hierro, Rosario Castellanos, la colombiana Marvel Moreno y las poetas mexicanas Dolores Castro y Enriqueta Ochoa. Se identifica m\u00e1s con ellas que con Simone de Beauvoir \u2013podr\u00eda decirse incluso que le simpatiza m\u00e1s el entra\u00f1able amigo de \u00e9sta&#8230; no, Sartre no, sino Maurice Merleau-Ponty\u2013, pese a que, como la francesa, se define feminista integral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Am\u00e9rica Latina y m\u00e1s<\/b><\/p>\n<p>El latido de su narrativa, no obstante, no es exclusivamente latinoamericano: imposible no asociarla con Elsa Morante, con Doris Lessing\u2026 con Fatima Mernissi en su faceta ensay\u00edstica. Testigo presencial de las m\u00e1s devastadoras guerrillas sudamericanas, en medio de las cuales elabor\u00f3 su tesis de doctorado y de las que se nutre gran parte de su narrativa, en particular su novela\u00a0<i>Estar en el mundo<\/i>\u00a0(Era, M\u00e9xico, 1994), nos hace una descripci\u00f3n terrible, po\u00e9tica y sorprendente de un continente que visualiza como a una esposa sometida esforz\u00e1ndose por levantar cabeza. Sus \u00faltimos libros fueron\u00a0<i>Plan campesino de mujeres<\/i>, amorosa edici\u00f3n realizada en Oaxaca por una editorial peque\u00f1ita \u2013y feminista\u2013 de nombre Campamocha, que logr\u00f3 sacar un tiraje de mil ejemplares. La otra,\u00a0<i>La costra de la tierra<\/i>, impreso en \u201czona aut\u00f3noma\u201d (<i>sic<\/i>), aparece bajo el enigm\u00e1tico sello Cisnenegro (lectores de alto riesgo), con apenas cien ejemplares.\u00a0<i>Plan campesino de mujeres,\u00a0<\/i>pese a su t\u00edtulo panfletario, es una novela tan espl\u00e9ndida como las anteriores, complementaria con<i>\u00a0La costra de la tierra y el thriller Al paso de los d\u00edas.\u00a0<\/i>Extraordinarias aventuras con un trasfondo de cr\u00edtica pol\u00edtica global y, por lo mismo, m\u00e1s \u201cpeligrosas\u201d.<i>\u00a0Plan campesino\u2026\u00a0<\/i>es muy informativa, no menos literaria, no menos novela; de hecho, Francesca vuelve poes\u00eda cuanto toca, detalles sobre los riesgos de que el ma\u00edz transg\u00e9nico termine mezcl\u00e1ndose con el natural; o c\u00f3mo la ayuda humanitaria a los pa\u00edses pobres ha terminado por servir de puente a compa\u00f1\u00edas de agroqu\u00edmicos para filtrar organismos gen\u00e9ticamente modificados, mientras que en\u00a0<i>La costra de la tierra,\u00a0<\/i>una m\u00e9dica forense, un cham\u00e1n, un pintor y un ge\u00f3logo libran una\u00a0lucha contra la modernidad depredadora que amenaza con colonizar las libertades individuales\u2026 algo tan simple como caminar a placer, en espacios abiertos. No es de extra\u00f1ar su confesa afinidad con ecofeministas como Ibone Guevara y Vandana Shiva y, est\u00e9ticamente, con la canadiense Margaret Atwood.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ulises feminista: la pasi\u00f3n por la escritura de Francesca Gargallo (1956-2022) Eve Gil Recuento de la vida y la obra de Francesca Gargallo (Siracusa, Italia, 1956-Ciudad de M\u00e9xico, 2022), novelista, poeta, historiadora, traductora, ensayista y te\u00f3rica del feminismo, y autora de \u2018La decisi\u00f3n del capit\u00e1n\u2019, \u2018Al paso de los d\u00edas\u2019, \u2018Los extra\u00f1os de la planta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":26746,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-26745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26745"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26747,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26745\/revisions\/26747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}