{"id":26770,"date":"2022-03-16T10:35:38","date_gmt":"2022-03-16T16:35:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26770"},"modified":"2022-03-16T10:35:38","modified_gmt":"2022-03-16T16:35:38","slug":"de-norte-a-sur-el-siglo-beatnik-de-jack-kerouac","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=26770","title":{"rendered":"De norte a sur: el siglo &#8216;beatnik&#8217; de Jack Kerouac"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">De norte a sur: el siglo &#8216;beatnik&#8217; de Jack Kerouac<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Mat\u00edas Carnevale<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">&#8216;El drisfraz de la inocencia&#8217;. Jack Kerouac<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Jack Kerouac, el adalid m\u00e1ximo, aunque renuente, de la Generaci\u00f3n &#8216;beat&#8217;, cumple cien a\u00f1os. Naci\u00f3 el 12 de marzo de 1922 en Lowell, Massachussetts, Estados Unidos, y su influencia se extendi\u00f3 hacia todo el mundo. Hoy sus libros se editan y se leen con fervor en lugares inusitados como Ir\u00e1n, y el centenario se celebra tanto en su ciudad natal, con lecturas, muestras y conferencias, como en Inglaterra, con un especial \u00e9nfasis en la m\u00fasica. Pero \u00bfqu\u00e9 tiene de especial este escritor que muri\u00f3 alcoh\u00f3lico a los cuarenta y siete a\u00f1os, cuando todav\u00eda gran parte de las personas se encuentran en la flor de la vida?<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p><b>&#8212;&#8212;&#8212;-<\/b><\/p>\n<h2><strong>Se dijo de Jack<\/strong><\/h2>\n<p>Norman Mailer, a\u00a0quien la cr\u00edtica ha asociado con Kerouac y el resto de los\u00a0<i>beats<\/i>, escribi\u00f3 que la prosa estadunidense (y gracias a las traducciones \u2013o a pesar de ellas\u2013 mundial) no se recuperar\u00eda jam\u00e1s de lo que Kerouac hizo con ella, aunque no sabemos con certeza si esto es algo positivo. Lo llam\u00f3 \u201camante apasionado del lenguaje\u201d, \u201cvirtuoso nato\u201d, que \u201cdisfruta desafiando las leyes y los convencionalismos de la expresi\u00f3n literaria\u201d. Tal vez lo recordemos mejor por el fino o\u00eddo que emple\u00f3 para componer los di\u00e1logos de sus personajes.<\/p>\n<p>Para Jack no han sido todas loas y rosas en su camino. En 1958, Norman Podhoretz, en \u201cThe Know-Nothing Bohemians\u201d (\u201cLos bohemios ignaros\u201d), rese\u00f1a publicada en\u00a0<i>The Partisan Review<\/i>, critic\u00f3 \u00e1speramente la recepci\u00f3n de\u00a0<i>En el camino<\/i>, considerando que vendi\u00f3 bien porque a los estadunidenses les encantaban los registros sociol\u00f3gicos en la literatura. Podhoretz nota con desagrado la \u201cexuberancia\u201d en la prosa kerouaquiana, y ataca la bohemia que predomina en la novela, al creerla \u201chostil hacia la civilizaci\u00f3n; adora el primitivismo, el instinto, la energ\u00eda\u2026\u201d que eventualmente derivan en \u201cviolencia y criminalidad\u201d. Y el cr\u00edtico sigue, vitri\u00f3lico, peg\u00e1ndole a Kerouac por usar una y otra vez los mismos adjetivos y por ser un solipsista.<\/p>\n<h2><strong>Kerouac y M\u00e9xico<\/strong><\/h2>\n<p>Jack Kerouac escribi\u00f3\u00a0prol\u00edficamente en y sobre M\u00e9xico. Jorge Garc\u00eda-Robles, en\u00a0<i>Burroughs y Kerouac: dos forasteros perdidos en M\u00e9xico\u00a0<\/i>(2007), probablemente la biblia para consultar respecto de la relaci\u00f3n Kerouac-M\u00e9xico, uno aprende, por ejemplo, que Jack viaj\u00f3 en cinco ocasiones al pa\u00eds, y que pas\u00f3 momentos de \u00e9xtasis entre prostitutas y adictos, pero tambi\u00e9n fue v\u00edctima de l\u00fampenes aprovechadores, como si tuviera que expiar de esa manera alg\u00fan tipo de culpa. Y escribi\u00f3, nunca dej\u00f3 de escribir, incluso en momentos de zozobra.<\/p>\n<p>En \u201cCampesino mexicano\u201d, de\u00a0<i>Viajero solitario<\/i>, nuestro poeta compone una cr\u00f3nica mexicana que empieza y termina con la menci\u00f3n de una iglesia cat\u00f3lica. Este dato no es menor, y volver\u00e9 a esto m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Feliz de haber cruzado la frontera, Kerouac se encuentra en \u201cTierra Pura\u201d, en donde reina un sentimiento \u201csencillo y rural acerca de la vida, esa alegr\u00eda inmemorial de gente ajena a los grandes problemas de la cultura y la civilizaci\u00f3n\u201d, que se encuentra en otros sitios de Latinoam\u00e9rica o \u00c1frica. El aparente subdesarrollo, para Kerouac, es s\u00edntoma de una vida m\u00e1s paradis\u00edaca, menos constre\u00f1ida por la maquinal previsibilidad de la cultura esatdunidense. Nuestro cronista fuma ingentes cantidades de marihuana, rociadas con opio, en un M\u00e9xico que \u201csuele ser manso y amable\u201d, conoce a Enrique, un ocasional amigo del camino que le explica \u201cla magnificencia \u00e9pica de su tierra\u201d, quiere aprender espa\u00f1ol, se encuentra con un \u201cRey Indio\u201d que hace las veces de cham\u00e1n, entra con Enrique a una iglesia y se sorprende de que ambos sean cat\u00f3licos, y asiste a una corrida de toros. Kerouac no fue vegetariano o vegano, pero el espect\u00e1culo le revuelve el esp\u00edritu: llama al torero \u201casesino de animales\u201d\u2013una descripci\u00f3n m\u00e1s acorde a nuestros tiempos que la narraci\u00f3n m\u00e1s\u00a0bien laudatoria que Hemingway hab\u00eda hecho del asunto en\u00a0<i>Muerte en la tarde<\/i>.<\/p>\n<p>En su \u00faltimo d\u00eda en Ciudad de M\u00e9xico, Kerouac entra en otra iglesia. Compara la belleza de la estatua del Jes\u00fas crucificado con el rostro de Robert\u00a0Mitchum, reflexiona sobre el papel de los conquistadores espa\u00f1oles en detener el sacrificio humano de los aztecas, y exalta la crucifixi\u00f3n: \u201c\u00a1La Victoria de Cristo! Victoria sobre la locura, sobre la plaga del g\u00e9nero humano. \u2018\u00a1Hay que matar!\u2019 gritan todav\u00eda en el box, en las peleas de gallo, en las corridas de toros\u2026 las peleas callejeras, las batallas campales, los combates a\u00e9reos y las disputas verbales.\u201d Este es el mejor Kerouac, el cordero de la no-violencia, no el lobo\u00a0<i>beatnik\u00a0<\/i>que los medios se encargaron de crear. A Jack el asunto de la crueldad y la sangre no lo excita. Su reflexi\u00f3n final es simple, mas no por eso superficial: \u201cLa felicidad consiste en comprender que todo es un sue\u00f1o extenso y extra\u00f1o.\u201d<\/p>\n<h2>Jack en Argentina<\/h2>\n<p>Existen varias conexiones\u00a0entre la obra de Kerouac y esta regi\u00f3n austral del mundo. La primera es a trav\u00e9s de las lecturas que han hecho de \u00e9l m\u00fasicos de rock argentinos.<\/p>\n<p>F\u00e9lix Francisco (Litto) Nebbia Corbacho es conocido en toda Am\u00e9rica Latina gracias a Los Gatos y su hit masivo \u201cLa balsa\u201d. Nebbia pas\u00f3 tres a\u00f1os y medio en M\u00e9xico, debido a las prohibiciones que padeci\u00f3 durante la \u00faltima dictadura, luego del mundial de 1978.<\/p>\n<p>Se puede percibir lo\u00a0<i>beat\u00a0<\/i>de Kerouac en canciones como \u201cS\u00f3lo se trata de vivir\u201d. Consideremos estos versos: \u201cDicen que viajando se fortalece el coraz\u00f3n\/ pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior\u201d, o \u201cCreo que despu\u00e9s de tanta pena y tanta melancol\u00eda, s\u00f3lo se trata de vivir\u201d. Nebbia tambi\u00e9n escribi\u00f3 una eleg\u00eda para John Lennon en 1981, en donde confiesa la tristeza que le caus\u00f3 su muerte. Vale recordar aqu\u00ed que Lennon ten\u00eda a\u00a0<i>En el camino\u00a0<\/i>entre sus lecturas favoritas, y lleg\u00f3 a declarar que de no haber sido un Beatle podr\u00eda haber sido un poeta\u00a0<i>beat<\/i>. En una entrevista de 2020, Nebbia recuerda con afecto a Luis Alberto Spinetta, su amigo y figura fundamental para el rock argentino. Coincidentemente, Kerouac tambi\u00e9n se hallaba entre sus lecturas.<\/p>\n<p>Pero no todo es Nebbia y un lugar can\u00f3nico en el rock argentino. Bandas del<i>\u00a0underground<\/i>, surgidas en Buenos Aires a partir de la segunda mitad de los ochenta, tambi\u00e9n admiten la influencia que Jack ejerci\u00f3 en su m\u00fasica. Los Pillos estuvieron activos s\u00f3lo cuatro a\u00f1os, pero calaron hondo en la historia del post-punk vern\u00e1culo. Su tema \u201cViajar lejos\u201d conecta a la perfecci\u00f3n con Kerouac y sus inquietudes existenciales.<\/p>\n<p>Diego Summo fue el cantante, guitarrista y letrista de Los Subterr\u00e1neos, banda de garaje que supo compartir escenario con Los Peyotes, entre otros grupos afines. En 1995, Los Subterr\u00e1neos grabaron\u00a0<i>Buenos Aires azul<\/i>, disco con temas como \u201cDharma\u201d, (\u201cerrando por la vida\u2026 en la mitad del camino\/ te encuentras ya sin fe\u201d) y \u201cAs\u00ed hablaba Mario\u201d (\u201cnadie llorar\u00e1 si muero\/ ahora que mam\u00e1 no est\u00e1\u201d \u2013a Kerouac este verso lo hubiera conmovido). Summo reconoce que el nombre del grupo surgi\u00f3 de la novela de Kerouac, y que su l\u00edrica tiene mucho de autobiograf\u00eda, algo que tambi\u00e9n lo acerca a los\u00a0<i>beats<\/i>: \u201cLas letras que escrib\u00eda ten\u00edan mucho de autobiogr\u00e1fico, y trataban temas como el desamor, la urbe, etc\u00e9tera. A la vez encarnaban una actitud de protesta y rebeli\u00f3n contra la sociedad convencional. Al igual que el protagonista de\u00a0<i>Los subterr\u00e1neos<\/i>, en esa \u00e9poca me encontraba cabalgando entre la desesperaci\u00f3n absoluta y las ilusiones m\u00e1s descabelladas, al filo de una estremecedora historia de amor. En paralelo, sent\u00eda que a mis colegas de generaci\u00f3n les suced\u00eda m\u00e1s o menos lo mismo. De ah\u00ed, que se me ocurri\u00f3 que Los Subterr\u00e1neos era el nombre era atinado para el grupo.\u201d<\/p>\n<p>Summo comenta que Kerouac es un autor al que vuelve siempre: \u201cPasan los a\u00f1os y cada tanto lo releo. En cada una de esas experiencias encuentro nuevas cosas, me sigue interpelando.\u201d Adem\u00e1s, el m\u00fasico se\u00f1ala que: \u201c<i>Los subterr\u00e1neos<\/i>,\u00a0<i>En el camino<\/i>,\u00a0<i>Visiones de Cody\u00a0<\/i>o\u00a0<i>Viajero solitario<\/i>\u00a0fueron centrales en mi formaci\u00f3n cultural y emocional, insustituibles; no obstante, debo decirte, humildemente, que creo haber le\u00eddo todo lo publicado de \u00e9l en castellano\u2026\u201d Summo corre con una ventaja, el haber vivido en Espa\u00f1a, lugar de publicaci\u00f3n de los textos de Kerouac, por mucho tiempo. El cantante a\u00f1ade que \u201cuna de las primeras cosas que hice cuando llegu\u00e9 all\u00ed en los primeros a\u00f1os dos mil fue ir por los libros que en la Argentina no hab\u00edan sido editados\u2026 Todav\u00eda recuerdo por ejemplo la emoci\u00f3n que me produjo el haber encontrado una edici\u00f3n d<i>e Pic<\/i>\u00a0en una librer\u00eda de viejo de Madrid; texto, por otra parte, no tan sencillo de leer.\u201d<\/p>\n<p>Pablo Krantz (1970) es otro cantante y guitarrista proveniente de aquellos tiempos suburbanos y convulsionados que fueron los noventa. Tiene varios libros publicados, en espa\u00f1ol y franc\u00e9s, y su voz ha sido comparada con la de Palo Pandolfo, m\u00edtico cantante de Don Cornelio y la Zona. En su canci\u00f3n \u201cCinco a\u00f1os en Londres\u201d, Krantz cuenta una historia de vida azarosa, residiendo en casas prestadas, \u201cvagando a la deriva\u201d, \u201cmarchando hacia la libertad\u201d, una b\u00fasqueda propia de los\u00a0<i>beats<\/i>, del vagabundeo kerouaquiano. El m\u00fasico y escritor considera, sin embargo que se nota m\u00e1s la influencia de Kerouac en la portada de su primer disco,<i>\u00a0Demasiado tiempo en ning\u00fan lado\u00a0<\/i>(1999): \u201cdonde se ve una foto rutera tomada durante un viaje por el Sur de Argentina, donde estamos con un amigo sobre el capot de un auto en medio de la nada. Tambi\u00e9n est\u00e1 presente la influencia de Kerouac en mi amor por los viajes que me ha llevado a convertirme en un juglar ambulante, realizando largu\u00edsimas giras por Europa y fant\u00e1sticas traves\u00edas por Latinoam\u00e9rica s\u00f3lo con mi guitarra y una inmensa valija.\u201d<\/p>\n<p>Respecto de la herencia dejada por Kerouac en la cultura internacional, Krantz opina que \u201csu legado es m\u00e1s que nada una m\u00edstica, una \u00e9pica de los viajes modernos, en auto o en \u00f3mnibus, atravesando pa\u00edses a toda velocidad, sin detenerse, habitando en cierta forma el viaje como si fuera un lugar fuera del tiempo y casi fuera del mundo\u201d. Krantz ley\u00f3\u00a0<i>En el camino<\/i>\u00a0al menos seis veces y cuenta que lo descubri\u00f3 \u201cpor casualidad\u201d en su adolescencia, entre los anaqueles de sus padres, convaleciente por una fiebre. Recuerda el cantante que lo comenz\u00f3 a leer y pens\u00f3 \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas boludeces que cuenta este tipo\u201d \u2013acostumbrado por entonces a lecturas m\u00e1s\u00a0<i>existencialistas\u2013\u00a0<\/i>pero sigui\u00f3 leyendo, y al cabo de unas p\u00e1ginas, a pesar de su estado de salud, sinti\u00f3 que la novela le transmiti\u00f3 un \u201centusiasmo demente que no se me ha terminado de ir desde entonces\u201d. En su caso, la fiebre por Kerouac result\u00f3 incurable.<\/p>\n<p>El otro puente que podemos tender es la filmaci\u00f3n de escenas en la Patagonia de la fallida adaptaci\u00f3n de\u00a0<i>En el camino\u00a0<\/i>(Walter Salles, 2012). Si Kerouac hubiera vivido algunos a\u00f1os m\u00e1s hubiera enfilado para el extremo sur del continente y hubiera quedado fascinado, como le pas\u00f3 a Bruce Chatwin. Hasta es posible imaginar a Kerouac presa de los mitos patag\u00f3nicos que tienen al nazismo como protagonista\u2026<\/p>\n<p>Para este apartado contact\u00e9 a un miembro argentino de la producci\u00f3n. Pide mantener su identidad en secreto, lo cual es respetable: el director, Walter Salles, seg\u00fan comenta nuestra fuente, es \u201cextremadamente discreto y pretende que los que trabajemos para \u00e9l tambi\u00e9n lo seamos\u201d. A pesar del misterio, la fuente revela que \u201cel rodaje dur\u00f3 tres jornadas con fr\u00edo y mucha nieve y, por momentos, tormentas. Naturalmente hubo varios d\u00edas de previos de preproducci\u00f3n local\u201d y que \u201cla base era San Mart\u00edn de los Andes\u201d, sitio reconocido por su belleza natural, pr\u00edstina.<\/p>\n<p>Nuestro contacto comenta que hab\u00eda le\u00eddo\u00a0<i>Y los hipop\u00f3tamos se cocieron en sus tanques\u00a0<\/i>y<i>\u00a0En el camino<\/i>, aunque no puede decir lo mismo del resto del equipo. Es posible, viendo el resultado final del film, que los que pod\u00edan tomar decisiones \u2013excepto el director, que ley\u00f3\u00a0<i>En el camino\u00a0<\/i>a los dieciocho\u2013 no hayan siquiera tocado un libro de Kerouac. No obstante, esto pudo haber sido porque la etapa en Argentina s\u00f3lo represent\u00f3 una parte peque\u00f1a del total del trabajo. Nuestra fuente a\u00f1ade que la pel\u00edcula le result\u00f3 \u201ccorrecta y con un clima y escenas muy bonitas\u201d. Admite, por otra parte, que \u201ces un libro muy dif\u00edcil de adaptar\u201d y que \u201cse trata de un abordaje audiovisual que implica un recorte parcial y muy subjetivo del original\u201d. Pensar que Francis Ford Coppola tuvo los derechos para adaptar la novela desde 1978. Concluye nuestro entrevistado: \u201cPor lo que s\u00e9 las cr\u00edticas fueron \u00e1speras. Cuando la expectativa es alta la decepci\u00f3n puede ser directamente proporcional.\u201d<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De norte a sur: el siglo &#8216;beatnik&#8217; de Jack Kerouac Mat\u00edas Carnevale &#8216;El drisfraz de la inocencia&#8217;. Jack Kerouac Jack Kerouac, el adalid m\u00e1ximo, aunque renuente, de la Generaci\u00f3n &#8216;beat&#8217;, cumple cien a\u00f1os. Naci\u00f3 el 12 de marzo de 1922 en Lowell, Massachussetts, Estados Unidos, y su influencia se extendi\u00f3 hacia todo el mundo. 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