{"id":27104,"date":"2022-04-11T09:49:53","date_gmt":"2022-04-11T15:49:53","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27104"},"modified":"2022-04-11T09:49:53","modified_gmt":"2022-04-11T15:49:53","slug":"el-horror-el-miedo-y-la-condena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27104","title":{"rendered":"El horror, el miedo y la condena"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Cinexcusas<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Luis Tovar <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">El horror, el miedo y la condena<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ubicada en alg\u00fan punto de la Sierra Madre Occidental, vale suponer que bajo el il\u00edcito y criminal dominio del C\u00e1rtel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n, puesto que se desarrolla en territorio jalisciense, la trama de<i>\u00a0Noche de fuego\u00a0<\/i>(2021) \u2013escrita y dirigida por la salvadore\u00f1a-mexicana Tatiana Huezo, habitualmente documentalista\u2013 comprende un lustro. Aun sin ser determinado de manera espec\u00edfica en el filme, cabe aventurar que dicho lapso corre, de manera aproximada, de 2020 hacia atr\u00e1s, hasta 2015, aunque podr\u00eda ubicarse un poco antes quiz\u00e1.<\/p>\n<p>La especificaci\u00f3n es relevante porque, siendo Huezo una cineasta demostradamente interesada en la denuncia f\u00edlmica de diversos tipos de horrores \u2013baste citar\u00a0<i>El lugar m\u00e1s peque\u00f1o\u00a0<\/i>(2011), documental acerca de la guerrilla salvadore\u00f1a y, muy cercano en tema a\u00a0<i>Noche de fuego,<\/i>\u00a0el documental\u00a0<i>Tempestad\u00a0<\/i>(2016) para corroborar dicho inter\u00e9s\u2013, cab\u00eda esperar que en su primer largometraje de ficci\u00f3n volviese a mostrar, sin ambages mal justificados por la ficcionalizaci\u00f3n como sucede con otros cineastas, una situaci\u00f3n real espeluznante.<\/p>\n<p>Dicha realidad, en la cual amplias zonas del territorio nacional son controladas por diversas organizaciones criminales, se recrudeci\u00f3 a partir de 2006 debido a lo que, hoy se sabe, no fue ning\u00fan \u201ccombate al narcotr\u00e1fico\u201d sino, muy al contrario, un secreto y aberrante pacto entre esas organizaciones y las autoridades legalmente establecidas que, de ese modo, se volvieron c\u00f3mplices absolutos y coperpetradores de un horror que, con el paso de los a\u00f1os, no hizo sino recrudecerse hasta alcanzar, precisamente en los a\u00f1os de la probable ubicaci\u00f3n temporal de\u00a0<i>Noche de fuego,<\/i>\u00a0una c\u00faspide inaudita de la cual, con una lentitud y parcialidad desesperantes, este pa\u00eds apenas empieza a dar muestras de bajar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>De los ocho a los trece<\/b><\/p>\n<p>De eso, nada m\u00e1s pero nada menos, es de lo que trata\u00a0<i>Noche de fuego<\/i>: del modo en que suceden esos horrores y c\u00f3mo son vividos por los pobladores de una peque\u00f1a localidad serrana. Trazada desde el punto de vista de Ana (Ana Cristina Ord\u00f3\u00f1ez\/Mayra Membre\u00f1o), la trama comienza cuando ella tiene ocho a\u00f1os de edad y de ah\u00ed salta hasta que cuenta trece. En ese lapso, una compa\u00f1\u00eda minera socava hasta arrancarle la mitad a un cerro de las proximidades; los habitantes trabajan, unos en esa mina a cielo abierto y otros en la siembra y cosecha de amapola, en ambos casos virtualmente esclavizados so pena de morir de hambre o de bala si osaran querer dedicarse a otra cosa; las<i>\u00a0trocas\u00a0<\/i>del\u00a0<i>narco\u00a0<\/i>se pasean con lujo de impunidad por los caminos aleda\u00f1os; las tropas del Ej\u00e9rcito hacen ocasional acto de presencia sin que esto implique \u201ccombate\u201d alguno, mientras la polic\u00eda va m\u00e1s all\u00e1, colaborando abiertamente con el C\u00e1rtel.<\/p>\n<p>Lo anterior, de suyo horrendo, s\u00f3lo es el contexto de la historia central: la de Ana, Mar\u00eda y Paola, primero ni\u00f1as y luego adolescentes, viviendo el miedo atroz de ser raptadas, violadas y luego quiz\u00e1 vendidas, si no directamente asesinadas; el miedo de sus madres, que tienen que arregl\u00e1rselas solas con la educaci\u00f3n y la protecci\u00f3n de sus hijas; el miedo de ser testigos de la impunidad absoluta, la complicidad criminal y la total ausencia de posibilidades de cambiar la realidad, como si se tratara de una condena inescapable.<\/p>\n<p>Una luz, insuficiente de tan peque\u00f1a y, una vez m\u00e1s, congruente con la realidad de la que\u00a0<i>Noche de fuego\u00a0<\/i>se hace eco, apunta hacia el final: han de ser los propios pobladores quienes, aunque sea de modo parcial, hagan algo de justicia donde y como se pueda; por ejemplo, en los bienes mal habidos de un joven paisano que decidi\u00f3 formar parte del\u00a0<i>narco<\/i>. Empero, y en una soluci\u00f3n que en el fondo no lo es, para salvarse del miedo, la condena y el horror ser\u00e1 preciso abandonarlo todo, tal como a gran escala todo parec\u00eda estar abandonado a su suerte hasta hace unos a\u00f1os, demasiado pocos para que esta realidad se transforme de manera sustancial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinexcusas Luis Tovar El horror, el miedo y la condena &nbsp; Ubicada en alg\u00fan punto de la Sierra Madre Occidental, vale suponer que bajo el il\u00edcito y criminal dominio del C\u00e1rtel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n, puesto que se desarrolla en territorio jalisciense, la trama de\u00a0Noche de fuego\u00a0(2021) \u2013escrita y dirigida por la salvadore\u00f1a-mexicana Tatiana Huezo, habitualmente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":27105,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-27104","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27104"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27106,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27104\/revisions\/27106"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}