{"id":27253,"date":"2022-04-20T11:03:48","date_gmt":"2022-04-20T17:03:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27253"},"modified":"2022-04-20T11:03:48","modified_gmt":"2022-04-20T17:03:48","slug":"claudia-kerik-y-la-ciudad-de-los-poemas-muestrario-poetico-de-la-ciudad-de-mexico-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27253","title":{"rendered":"Claudia Kerik y\u00a0\u00abLa ciudad de los poemas\u00bb muestrario po\u00e9tico de la Ciudad de M\u00e9xico moderna\u00a0"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Ciudad po\u00e9tica<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Es una obra vasta, erudita y desde ya cl\u00e1sica entre los devotos de la capital mexicana. A Claudia Kerik le llev\u00f3 d\u00e9cadas reunir e investigar los materiales que conforman\u00a0<em>La ciudad de los poemas; muestrario po\u00e9tico de la Ciudad de M\u00e9xico noderna<\/em>\u00a0(Ediciones del Lirio-Secretar\u00eda de Cultura, 2021). Recorrer las p\u00e1ginas del volumen es como caminar por las calles de la siempre deslumbrante urbe.<\/div>\n<p>Claudia Kerik, con su familia, sali\u00f3 de Argentina en 1970, a los 13 a\u00f1os, para exiliarse en M\u00e9xico e iniciar, como dice ella, \u201cmis a\u00f1os de adolescencia en una Ciudad de M\u00e9xico que acab\u00f3 haci\u00e9ndome suya, de grandes extensiones de cielo y \u00e1rboles m\u00e1s presentes, en la que tuve la oportunidad de descubrir, en comuni\u00f3n con amigos y otros j\u00f3venes de mi generaci\u00f3n, algo as\u00ed como una disposici\u00f3n a \u2018ser en la poes\u00eda\u2019\u201d. Es doctora en literatura hisp\u00e1nica por El Colegio de M\u00e9xico, investigadora de tiempo completo en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Iztapalapa.<\/p>\n<p>En una primera hojeada, con el fin de hacer una somera revisi\u00f3n del contenido, y ojeada, echarle un ojo, para despu\u00e9s leer con mayor atenci\u00f3n algunos de los poemas elegidos, tuve casi una epifan\u00eda que me llev\u00f3 a la infancia. En la p\u00e1gina 127 me top\u00e9 con el poema\u00a0<q>Calzada Ni\u00f1o Perdido<\/q>, de Eliseo L\u00f3pez Soriano. En los a\u00f1os infantiles e inicio de la adolescencia, esa calle fue mi universo, la trajin\u00e9 de madrugada, ma\u00f1ana, tarde y noche. Su nombre me intrigaba, escuch\u00e9 distintas narraciones de por qu\u00e9 fue nombrada as\u00ed. Hay varias versiones, de las cuales se ha ocupado la siempre bien documentada \u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio (<a href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/2018\/11\/18\/opinion\/032a1cap\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.jornada.com.mx\/2018\/11\/18\/opinion\/032a1cap<\/a>).<\/p>\n<p>El poema mencionado es de 1976, anterior a dos grandes transformaciones que tuvo no solamente la calzada Ni\u00f1o Perdido, sino muchas arterias y barrios de la Ciudad de M\u00e9xico: primero la construcci\u00f3n del Eje Central L\u00e1zaro C\u00e1rdenas (obra del regente Carlos Hank Gonz\u00e1lez, apodado\u00a0<em>Gengis Hank<\/em>, por destructor), y los terremotos de septiembre de 1985. Ni\u00f1o Perdido iba desde la colonia Portales hasta la fuente Salto del Agua, a partir de la cual era San Juan de Letr\u00e1n.<\/p>\n<p>Mi Ni\u00f1o Perdido ten\u00eda dos l\u00edmites cuyos extremos eran Viaducto y el mercado de San Juan, al que acompa\u00f1aba a mi abuela paterna para las compras de lo que iba a cocinar. Ella no ten\u00eda refrigerador y deb\u00eda comprar los alimentos casi cotidianamente. Camin\u00e1bamos desde la vieja vecindad situada en Callej\u00f3n Ni\u00f1o Perdido (popularmente conocido como Callej\u00f3n del Diablo), n\u00famero 19, interior 10, al mercado, donde mi abuela In\u00e9s me compraba un taco de nopales y acociles. Recuerdo que la calle era, lo expresa bien el inicio del poema:\u00a0<q>Como una liga estirada, \/ calzada Ni\u00f1o Perdido; \/ los carros y los camiones \/ corren en doble sentido<\/q>. Jos\u00e9 Emilio Pacheco, preciosamente, en poema que incluye Claudia Kerik (Casas del Centro) evoca las antiguas moradas, como la m\u00eda:\u00a0<q>Y los zaguanes huelen a humedad \/ Puertas desvencijadas \/ miran al patio en ruinas \/ Los muros \/ relatan sus historias indescifrables<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Las vecindades del callej\u00f3n Ni\u00f1o Perdido cayeron estrepitosamente por los terremotos de 1985. No as\u00ed la memoria de haber vivido all\u00ed experiencias marcantes, indelebles. Otra secci\u00f3n del poema felizmente rescatado en el volumen, me retrotrajo a lugares que me iniciaron en la cultura cinematogr\u00e1fica:\u00a0<q>Aqu\u00ed fue Cine Coloso, \/ hasta hoy todo bald\u00edo, \/ grandes gigantes de piedra \/ taladrados por los siglos<\/q>, y casi enfrente\u00a0<q>Cine Maya, centinela, \/ contra tempestad erguido, \/ que te llenas de muchachos \/ los s\u00e1bados y domingos<\/q>. En estos cines, con amigos y familiares, pas\u00e9 horas gozosas en programas dobles o triples. Antes o despu\u00e9s del agasajo cinematogr\u00e1fico, pas\u00e1bamos a Casa Olgu\u00edn, famosa por sus tortas de pierna horneada ba\u00f1ada en mole. En alg\u00fan momento del siglo pasado la torter\u00eda mud\u00f3 de domicilio, de Ni\u00f1o Perdido a Chimalpopoca, no lejos del sitio original.<\/p>\n<p>Es cierto, y bien lo dice el autor del poema sobre la calle que atesoro en el coraz\u00f3n y la memoria:\u00a0<q>Y vuelas hasta Narvarte \/ a acurrucarte en tu nido. \/ Aqu\u00ed te llevo en el alma, \/ Calzada Ni\u00f1o Perdido<\/q>. Que se haga justicia y le sea devuelto a la calle su nombre, que regrese Ni\u00f1o Perdido, esto no en dem\u00e9rito del general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, sino para preservar algo de la vieja nomenclatura citadina que es m\u00e1s po\u00e9tica.<\/p>\n<p>La obra contiene, en sus nutridas y nutricias poco m\u00e1s de mil 100 p\u00e1ginas, poemas sobre personajes de la urbe, distintos barrios, acontecimientos hist\u00f3ricos, evocaciones citadinas y muchos elementos m\u00e1s de la vital Ciudad de M\u00e9xico. Est\u00e1n bellos poemas de Octavio Paz, Jos\u00e9 Emilio Pacheco, Rosario Castellanos, Roberto Bola\u00f1o, Jaime Sabines, Salvador Novo, Renato Leduc, Carlos Pellicer, Alfonso Reyes, Homero Aridjis, Efra\u00edn Huerta, Thelma Nava y un caudal m\u00e1s, evidencia de que la Ciudad de M\u00e9xico es una musa permanente. Gracias Claudia Kerik, por labor tan minuciosa y declaraci\u00f3n de amor a una ciudad que bulle en las venas de quienes tambi\u00e9n la sufrimos, pero amamos pese a todo.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad po\u00e9tica Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda Es una obra vasta, erudita y desde ya cl\u00e1sica entre los devotos de la capital mexicana. A Claudia Kerik le llev\u00f3 d\u00e9cadas reunir e investigar los materiales que conforman\u00a0La ciudad de los poemas; muestrario po\u00e9tico de la Ciudad de M\u00e9xico noderna\u00a0(Ediciones del Lirio-Secretar\u00eda de Cultura, 2021). 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