{"id":27435,"date":"2022-05-02T10:53:19","date_gmt":"2022-05-02T16:53:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27435"},"modified":"2022-05-02T10:53:19","modified_gmt":"2022-05-02T16:53:19","slug":"familias-enteras-recorrian-las-calles-de-la-capital-cubana-con-ejemplares-recien-adquiridos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27435","title":{"rendered":"Familias enteras recorr\u00edan las calles de la capital cubana con ejemplares reci\u00e9n adquiridos"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"series\">En Cuba, el libro vive<\/div>\n<div class=\"cabeza\">Concluy\u00f3 la primavera literaria en La Habana<\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p><q>Si tomamos en cuenta la situaci\u00f3n del pa\u00eds y la pandemia, la FILH fue un \u00e9xito<\/q>, celebr\u00f3 la encargada de uno de los espacios, el cual vendi\u00f3 un mill\u00f3n de libros \/\/ El \u00e1nimo de los lectores durante la \u00faltima jornada de la feria era de algarab\u00eda; la despidieron con la promesa de volver<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Familias enteras recorr\u00edan las calles de la capital cubana con ejemplares reci\u00e9n adquiridos en los m\u00f3dulos de la FILH, que en su \u00faltimo d\u00eda se convirti\u00f3 en un paseo dominical ideal.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Reyes Mart\u00ednez Torrijos<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">La Habana.,<\/p>\n<p class=\"s-s\">Una breve y magn\u00edfica primavera libresca concluy\u00f3 este s\u00e1bado en Cuba luego de 11 d\u00edas de fiesta literaria que convoc\u00f3 diariamente a millares de personas dispuestas a conquistar el Parque Hist\u00f3rico Militar Morro-La Caba\u00f1a, sede principal de la 30 Feria Internacional del Libro de La Habana (FILH).<\/p>\n<p>La isla fue magnetizada por este regreso multitudinario del encuentro editorial, luego de dos a\u00f1os de confinamiento y a\u00fan con medidas sanitarias para prevenir contagios de covid-19.<\/p>\n<p>Mabel T\u00e9llez S\u00e1nchez, jefa de la Gran Carpa Librer\u00eda, explic\u00f3 a\u00a0<em>La Jornada<\/em>\u00a0que s\u00f3lo en ese espacio se vendieron un mill\u00f3n de libros durante la FILH.\u00a0<q>Si tomamos en cuenta la situaci\u00f3n del pa\u00eds y la pandemia, ha sido un \u00e9xito<\/q>, celebr\u00f3.<\/p>\n<p>Ese punto es uno de los tres espacios que la Distribuidora Nacional del Libro de Cuba, entidad encargada de la circulaci\u00f3n de los textos editados por el Estado cubano, instal\u00f3 en la feria que este a\u00f1o cont\u00f3 con diversas subsedes.<\/p>\n<p>T\u00e9llez S\u00e1nchez detall\u00f3 que el 21 de abril rompieron r\u00e9cord al vender 205 mil ejemplares, mientras el s\u00e1bado pasado superaron los 106 mil. El resto de los d\u00edas registraron en promedio unos 80 mil libros adquiridos por los visitantes, de la oferta de alrededor de 670 t\u00edtulos de novela, poes\u00eda, ensayo, ciencia, pol\u00edtica e historia que llevaron.<\/p>\n<p>Los lectores se levantaron temprano el 30 de abril, \u00faltimo d\u00eda de actividades del encuentro. M\u00e1s de un centenar de personas se arremolinaba en el transporte habanero para dirigirse hacia la fiesta de libros. El ambiente era de celebraci\u00f3n, un poco galvanizado por la prisa que se respiraba. La r\u00edtmica habla cubana ped\u00eda apresurarse al despachar las guaguas: \u201cHay<em>\u00a0cov\u00ed,\u00a0<\/em>ya no llenen. Dale. Hay\u00a0<em>cov\u00ed\u201d,\u00a0<\/em>re\u00f1\u00eda una anciana. Todos portaban cubrebocas; sin embargo, buena parte los desplazaban a la barbilla.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana calurosa en la ciudad, cruzada por algunas r\u00e1fagas de viento fresco. En el cami\u00f3n los j\u00f3venes eran mayor\u00eda. Dicharacheros, alegres y expectantes. Sonrientes bajo el nasobuco, o sin \u00e9l muchos de ellos. Tamborileaban, repet\u00edan ritmos al hablar y a veces cantaban. Madres con sus hijos, familias completas. Ya va la guagua, ya avanza lenta, ya llega.<\/p>\n<p class=\"sumario\">M\u00e9xico y el FCE, presentes<\/p>\n<p class=\"s-s\">A las 11 de la ma\u00f1ana, los visitantes en el casco antiguo de la capital colmaban su pasi\u00f3n lectora y caminaban con sus nuevas adquisiciones bajo el brazo. En el c\u00e9ntrico Parque de la Fraternidad una escena casi cl\u00e1sica de la fotograf\u00eda cubana: un ni\u00f1o caminando a la saga de su padre, frente a uno de los edificios antiguos y blancos, ambos con su carga preciosa en las manos, una veintena de libros entre ambos, los m\u00e1s grandes llevados por el adulto. Van contentos.<\/p>\n<p>La noche anterior, narra una mujer, pens\u00f3 que necesitaba nuevos libros porque diariamente le lee un cuento a su hijo y de su librero ya se sabe todos de memoria.<\/p>\n<p>La FILH, con M\u00e9xico como invitado de honor, tambi\u00e9n se asent\u00f3 en La Habana vieja, en los espacios estrenados como subsedes: la Casa Benito Ju\u00e1rez, los palacios del Segundo Cabo, el de Los Capitanes Generales, el Colegio Universitario de San Ger\u00f3nimo de la Habana, la Casa V\u00edctor Hugo, el Anfiteatro de la capital, entre otros.<\/p>\n<p>Alrededor de ellas, los conocidos paladares, el bullicio de las cubanas voces desde los balcones, el tono que imprimen a sus palabras para preguntar el lugar en que se compr\u00f3 algo a completos extra\u00f1os o pedir fuego para el cigarro:\u00a0<q>Atiende, mi hermano<\/q>.<\/p>\n<p>A la entrada de la feria, en el morro La Caba\u00f1a, una chica carga su bolsa blanca. Busca libros de medicina y lleva uno para su hermano, m\u00e1s otros de \u00d3scar Wilde, Omar Steiner y Ambrose Bierce.\u00a0<q>Me gusta Agatha Christie<\/q>, a\u00f1ade.\u00a0<q>Vine temprano y hab\u00eda muchas personas<\/q>. Como ella, decenas salen con sus ejemplares, ley\u00e9ndolos de camino.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>En el m\u00f3dulo de Editorial Abril, que publica el\u00a0<em>best-seller<\/em>\u00a0<em>El gran libro Chamaquili,<\/em>\u00a0de Alexis D\u00edaz-Pimienta, no cabe ni un alma, es un espacio reducido. Durante la FILH vendieron 7 mil de los 8 mil ejemplares que se tiraron de esa recopilaci\u00f3n por los 10 a\u00f1os del cl\u00e1sico cubano, inform\u00f3 la subdirectora comercial del sello, Liset Franco Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>La feria es un v\u00e9rtigo entre personas, libros, el mar en lontananza, y las palabras o\u00eddas al paso, dichas con el aspaviento habanero. Todo es conversaciones y textos. Un hombre se detiene para contar que compr\u00f3 los libros\u00a0<em>La edad de oro,\u00a0<\/em>de Jos\u00e9 Mart\u00ed, otro sobre la juventud cubana y<em>\u00a0M\u00e1ximas de La Rochefoucauld.\u00a0<\/em>Aunque a \u00e9l s\u00f3lo le gustan, dice,\u00a0<q>libros de policiaco<\/q>; los otros son porque\u00a0<q>leo para hablar a mis dos hijas<\/q>.<\/p>\n<p>En efecto, los libros de detectives son muy atractivos para los cubanos, de esos que\u00a0<q>no lo dejen dormir a uno<\/q>, menciona otro lector. Una<\/p>\n<p>El sello mexicano fue central en la edici\u00f3n 30 de la FILH. Llev\u00f3 alrededor de 30 mil ejemplares para su venta en la isla, de los cuales, hasta el pasado lunes, se hab\u00edan vendido m\u00e1s de 3 mil 300.<\/p>\n<p><q>Los cubanos nos recibieron de maravillosa manera. Son lectores que no s\u00f3lo van a buscar qu\u00e9 encuentran, sino t\u00edtulos espec\u00edficos; saben a lo que van<\/q>, afirm\u00f3 Ozcevely Ram\u00edrez, colaboradora de la editorial mexicana que este 7 de mayo inaugurar\u00e1 una librer\u00eda en una zona emblem\u00e1tica de La Habana.<\/p>\n<p>La Gran Carpa Librer\u00eda luce muy activa el \u00faltimo d\u00eda. Ofrece publicaciones del Estado cubano y de todos los temas posibles. Sus seis cajas para pagar estuvieron continuamente ocupadas; apenas uno de cada 20 visitantes no adquiri\u00f3 nada.<\/p>\n<p>La FILH en s\u00e1bado es una especie de paseo dominical. Los vestidos ondean, los cabellos al viento, las fuentes blancas bajo las nubes y el cielo azul. En los alrededores, una chiquilla abraza su\u00a0<em>R\u00e9quiem por Teresa,<\/em>\u00a0de Dante Liano, del FCE.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Las tantas formas de tomar un libro<\/p>\n<p class=\"s-s\">Huele a caf\u00e9 y tierra recalentada, a pl\u00e1sticos bajo el sol y personas atareadas, apenas a tabaco por momentos. Sabe a expreso y refresco Coral de lim\u00f3n en bolsa; a croquetas de pollo, dulces o arroz. Las conversaciones forman un mosaico de intereses defendidos con tes\u00f3n y a voz en cuello. Los ni\u00f1os lectores cargan sus libros hasta casa o los leen debajo de una sombra.<\/p>\n<p>Un peruano, empleado de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud, exhibe la novela reci\u00e9n adquirida en el Pabell\u00f3n de M\u00e9xico:\u00a0<em>Doce pacientes,\u00a0<\/em>de Eric Manheimer.<\/p>\n<p>Un poco m\u00e1s all\u00e1, una ni\u00f1a revisa a conciencia el libro que tiene en sus manos. Cari\u00f1osamente lo gira, lee el reverso, ve la ilustraci\u00f3n de la portada concentrada. Le gustan los libros de terror. Es la segunda vez que viene, acompa\u00f1ada por su padre. Ya hab\u00eda comprado dos y volvi\u00f3 por otros:\u00a0<q>\u00a1Me encantan!<\/q><\/p>\n<p>Hay tantas formas de leer y maneras de tomar un libro como personas. Los cargan como algo natural, los colocan en el suelo y los levantan para hojearlos como al descuido. No con admiraci\u00f3n sacra, sino en la intimidad de lo querido. Ya en plena tarde sabatina, hay carpas con decenas de cajas vac\u00edas mientras los encargados lucen agotados.<\/p>\n<p>El rayo solar se inclina y los puestos se van quedando vac\u00edos.\u00a0<q>\u00a1\u00daltimas ofertas!<\/q>, anuncian los vendedores. Algunos resisten la invitaci\u00f3n disfrutando la lectura bajo la sombra. Casi las cinco de la tarde y a\u00fan hay personas intentado entrar:\u00a0<q>Todav\u00eda voy a mirar lo que quiera<\/q>, sentencia una joven. Uno de los \u00faltimos asistentes, un peque\u00f1o de unos seis a\u00f1os que va llegando, musita:\u00a0<q>\u00bfSe va todo el mundo?<\/q>.<\/p>\n<p>As\u00ed se despide la edici\u00f3n 30 de la Feria Internacional del Libro de la Habana, con la promesa de volver.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Cuba, el libro vive Concluy\u00f3 la primavera literaria en La Habana Si tomamos en cuenta la situaci\u00f3n del pa\u00eds y la pandemia, la FILH fue un \u00e9xito, celebr\u00f3 la encargada de uno de los espacios, el cual vendi\u00f3 un mill\u00f3n de libros \/\/ El \u00e1nimo de los lectores durante la \u00faltima jornada de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":27436,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-27435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27435"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27437,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27435\/revisions\/27437"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}