{"id":27613,"date":"2022-05-15T08:38:42","date_gmt":"2022-05-15T14:38:42","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27613"},"modified":"2022-05-15T08:38:42","modified_gmt":"2022-05-15T14:38:42","slug":"del-mito-del-progreso-a-la-simulacion-de-la-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27613","title":{"rendered":"Del mito del progreso a la simulaci\u00f3n de la felicidad"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"ljs-merri\">Del mito del progreso a la simulaci\u00f3n de la felicidad<\/h3>\n<p><span class=\"sem-autor\">Jos\u00e9 Rivera Guadarrama<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Los conceptos de progreso, productividad, tecnolog\u00eda y felicidad, entre otros, se analizan en este art\u00edculo para entender y hacer la cr\u00edtica de las sociedades de nuestro tiempo, tan profundamente definido por el capitalismo global, desde donde es posible constatar que \u201cel mito del progreso nace del presupuesto moderno de que algo tiene valor en cuanto sirve para algo\u201d.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p><b>&#8212;&#8212;&#8212;-<\/b><\/p>\n<p class=\"A-TXT-Capitular\">Somos seres mortales, \u00fanicos e irremplazables. Este es un rasgo caracter\u00edstico de la naturaleza humana. Sin embargo, el actual modelo econ\u00f3mico capitalista enfatiza lo contrario: a falta de capacidad para realizar determinadas actividades laborales, podemos ser reemplazados por otros m\u00e1s capaces que nosotros. Por lo tanto, esta din\u00e1mica se ha implantado en nuestro imaginario, degrad\u00e1ndonos cada vez m\u00e1s en nuestros complejos de inferioridad y exaltando a otros, hasta generar una absurda competencia deshumanizante o, quiz\u00e1 mejor dicho, una incompetencia humana.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Fue a partir del siglo XIX, con la consolidaci\u00f3n de la industrializaci\u00f3n, que se comenzaron a enfatizar estos nuevos desplazamientos. D\u00e9cadas antes, para las culturas arcaicas, el cosmos era la referencia de lo absoluto y de lo real. Durante la Edad Media, dicha relaci\u00f3n fue suplantada por una divinidad de nuevo car\u00e1cter a trav\u00e9s de la fe cristiana. As\u00ed hasta los albores de la Modernidad, \u00e9poca en la cual se colocar\u00eda al ser humano y a la raz\u00f3n cient\u00edfica como centros de adoraci\u00f3n mediante la creaci\u00f3n de nuevas y \u00fatiles herramientas.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Si bien no es posible reducir cada \u00e9poca a unos cuantos t\u00e9rminos, a una expresi\u00f3n que se presente como un todo coherente, s\u00ed es factible vislumbrar la historia mediante acontecimientos importantes. Sin que esta etiqueta temporal parezca una mercanc\u00eda heterog\u00e9nea a la que se muestra como un todo congruente, es necesario abordar y cuestionar la idea del mito del progreso y la felicidad que promete esta etapa capitalista.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\n<h2 class=\"Textogeneral\">La felicidad como t\u00e9cnica<\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">Todas las sociedades dominantes han insistido en el necesario perfeccionamiento de sus herramientas. Partiendo de su mejor\u00eda, se puede observar el grado de aprovechamiento que han realizado para el mejor desempe\u00f1o de sus funciones. Es as\u00ed que, en su relaci\u00f3n con el mundo, los individuos descubren que \u00e9ste les ofrece las condiciones que posibilitan su vida. Lo descubren mediante la experiencia. Pero, a su vez, es una naturaleza que al mismo tiempo que brinda estas condiciones que posibilitan la vida de los seres humanos, los amenaza.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Por lo tanto, la ideolog\u00eda que hoy parece haber triunfado ya no niega el hecho de que la destrucci\u00f3n sea el precio del progreso, sino que la justifica bajo una nueva racionalidad: la felicidad capitalista. Somos m\u00e1s productivos mientras m\u00e1s bienaventurada consideremos nuestra condici\u00f3n social. En ese sentido, la fatiga laboral, la enajenaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n, es menor, y es un refrescante que justifica el hecho.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Las sociedades m\u00e1s productivas son las que mayor satisfacci\u00f3n han desarrollado en sus lugares de trabajo. Todas las f\u00f3rmulas quedan reducidas a la implantaci\u00f3n de \u201crecetas t\u00e9cnicas\u201d para afianzar esta estructura. Por lo tanto, la felicidad capitalista es una mera t\u00e9cnica que hay que perfeccionar de manera progresiva para asegurar la estructura llamada progreso.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Ya no trabajamos con la \u00f3ptima conciencia de que somos \u00fatiles, sino con la humillante y angustiosa sensaci\u00f3n de que en cualquier momento podremos quedar obsoletos y desplazados de aquel privilegio otorgado por una ef\u00edmera gracia del destino, un privilegio del que quedan excluidos muchos otros seres humanos por el mero hecho de decir que el empleo es nuestro y s\u00f3lo nuestro.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Los desarrollos tecnol\u00f3gicos y el perfeccionamiento en las herramientas siempre tendr\u00e1n relaci\u00f3n con el poder, debido a que lo m\u00e1s \u00f3ptimo y eficiente es m\u00e1s proclive a ser manipulado. No se puede suprimir la opresi\u00f3n mientras subsistan las causas que le dan origen, a no ser que surja una nueva concepci\u00f3n de la vejaci\u00f3n, ya no como usurpaci\u00f3n de un privilegio sino como \u00f3rgano de una funci\u00f3n social.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\n<h2 class=\"Textogeneral\">La\u00a0<i>teolog\u00eda de la modernidad<\/i><\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">De lo anterior deriva que Franz Hinkelammert diga que la ciencia es la \u201cteolog\u00eda de la modernidad\u201d, criticando el hecho de que la ciencia oculte sus propias mitificaciones en su aparente secularidad. Y es frente a este riesgo que se fundamenta el progreso, pero como un sustituto de lo que fue la divina providencia, la cual vela ante lo adverso y establece condiciones para la tranquilidad espiritual.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Esto \u00faltimo es, en realidad, el trasfondo del discurso del desarrollo que ha encumbrado a las sociedades capitalistas. Para abordar el tema del progreso es indispensable desestimar el prejuicio ilustrado que ha condenado a lo m\u00edtico, reduci\u00e9ndolo a la esfera de la falsedad, la mentira o, peor a\u00fan, al \u00e1mbito de la inferioridad atribuida al pensamiento exclusivo de las culturas primitivas. Quit\u00e1ndole toda esa carga negativa, se le debe comprender como un factor constitutivo del ser humano.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">De esto se sigue que el progreso no es la etapa que supera los mitos, sino que ocupa el espacio otrora m\u00edtico para pensarse y fundarse a s\u00ed mismo. El espacio m\u00edtico est\u00e1 en \u00edntima relaci\u00f3n con la necesidad de la institucionalizaci\u00f3n y su justificaci\u00f3n. Asimismo, es un espacio interno que el ser humano ocupa para entenderse a s\u00ed mismo y al mundo que le rodea, ubic\u00e1ndose en \u00e9l. Ya Fontenelle hab\u00eda objetado el supuesto beneficio del progreso. Seg\u00fan \u00e9l, la invariabilidad de la naturaleza determinaba que el humano ser\u00eda, en lo psicol\u00f3gico, siempre el mismo y sus pasiones permanecer\u00edan tambi\u00e9n invariables. Esto es, que algunas veces experimentar\u00e1 estados de euforia y otras ser\u00e1n de desasosiego. Intervalos que, a pesar de contener variantes, no pueden salir de sus l\u00edmites.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Fue indispensable que la organizaci\u00f3n de la sociedad se guiara por una ciencia positiva. As\u00ed surgieron los primeros desarrollos de la sociolog\u00eda como ciencia, los cuales vendr\u00edan a consolidar la idea del progreso como una ley general de la historia y del futuro de la humanidad. Lo que dar\u00eda marcha a las sociedades estar\u00eda fundada en la f\u00f3rmula \u201corden y progreso\u201d.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\n<h2 class=\"Textogeneral\">Progreso y abundancia igual a futuro: la falacia<\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">Aquella b\u00fasqueda de una existencia centrada en la abundancia de objetos materiales y de la libertad para gozar de ellos se mantiene con el mismo \u00e9nfasis en la sociedad tecnol\u00f3gica pero bajo una nueva forma, dado que el aparato productivo requiere ahora una constante creaci\u00f3n de necesidades que lleva al l\u00edmite esta concepci\u00f3n de la felicidad.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">En esta nueva racionalidad, el mundo de los valores humanitarios, morales y espirituales y, en general, todas las ideas que no pueden ser verificadas mediante un m\u00e9todo cient\u00edfico, ya no son reales; permanecen en el plano de los ideales sin perturbar la forma de vida establecida.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">En su obra\u00a0<i>La conquista de la felicidad,\u00a0<\/i>Bertrand Russell propon\u00eda alternativas para deshacerse de las principales causas de la infelicidad, privilegiando el afecto y el sentido com\u00fan. La felicidad, dec\u00eda, no estar\u00e1 en la acumulaci\u00f3n ilimitada de \u201cinsignificancias\u201d, depender\u00e1 m\u00e1s del inter\u00e9s amistoso por las personas o las cosas que nos rodean. Sin embargo, el totalitarismo, tal como\u00a0 ha surgido en la modernidad, especialmente a partir del siglo XX, tiene su fundamento en la correspondencia entre la utop\u00eda\u00a0 y el mito del progreso. Surge en el momento en el que se identifica la obediencia perfecta a una estructura con su ley como el \u00fanico modo de alcanzar o realizar la utop\u00eda que se promete. Es as\u00ed que el mito del progreso nace del presupuesto moderno de que algo tiene valor en cuanto sirve para algo, y es af\u00edn a esa raz\u00f3n instrumental.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\n<h2 class=\"mceContentBody documentContent\">Del deber al poder: continuidad y sociedad del\u00a0<i>dopaje<\/i><\/h2>\n<p class=\"Textogeneral\">El fil\u00f3sofo norcoreano Byung Chul Han analiza esta cuesti\u00f3n contempor\u00e1nea en su obra<i>\u00a0La sociedad del cansancio.<\/i>\u00a0Ah\u00ed anota que el cambio de paradigma de una sociedad disciplinaria a una sociedad de rendimiento denota una continuidad en un nivel determinado. Seg\u00fan parece, al\u00a0<i>inconsciente social<\/i>\u00a0le es inherente el af\u00e1n de maximizar la producci\u00f3n. El poder eleva el nivel de productividad obtenida por la t\u00e9cnica disciplinaria, esto es, por el imperativo del deber. En relaci\u00f3n con el incremento de productividad no se da ninguna ruptura entre el deber y el poder, sino una continuidad.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Del concepto de felicidad capitalista pasamos a la sociedad de rendimiento como ente activo que est\u00e1 convirti\u00e9ndose, de manera constante, en una \u201csociedad de dopaje\u201d, como dir\u00eda Buyung Chul Han, cambiando, adem\u00e1s, nuestra experiencia con el trabajo: ahora ya no necesitamos capacidad imaginativa para resolver los problemas, al contrario, aplicamos soluciones r\u00e1pidas y eficientes para dar v\u00eda libre a lo lucrativo. As\u00ed, en lo laboral, las ideas no son necesarias, la opini\u00f3n no cuenta a no ser que su discurso contenga beneficios econ\u00f3micos para quien desee capitalizarla.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del mito del progreso a la simulaci\u00f3n de la felicidad Jos\u00e9 Rivera Guadarrama Los conceptos de progreso, productividad, tecnolog\u00eda y felicidad, entre otros, se analizan en este art\u00edculo para entender y hacer la cr\u00edtica de las sociedades de nuestro tiempo, tan profundamente definido por el capitalismo global, desde donde es posible constatar que \u201cel mito [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":27614,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-27613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27613"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27615,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27613\/revisions\/27615"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}