{"id":27619,"date":"2022-05-15T08:50:47","date_gmt":"2022-05-15T14:50:47","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27619"},"modified":"2022-05-15T08:50:47","modified_gmt":"2022-05-15T14:50:47","slug":"alonso-arreola-the-smashing-pumpkins-inspirado-en-tonight","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27619","title":{"rendered":"Alonso Arreola.  \u00a0The Smashing Pumpkins, Inspirado en \u201cTonight\u201d"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Bemol sostenido<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Alonso Arreola <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">\u00a0The Smashing Pumpkins<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Inspirado en \u201cTonight\u201d<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">El personaje llega,\u00a0entrada la noche, a la puerta de un vivero que ha terminado su horario de servicio. Llama con los nudillos una, dos, tres veces. Luego de un momento, alguien repite el patr\u00f3n r\u00edtmico desde adentro, como haciendo eco o completando la contrase\u00f1a. Extra\u00f1ado, el reci\u00e9n llegado pregunta: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la entrada?\u201d El otro responde con voz conocida, luego de una pausa larga en que se adivina el desconcierto: \u201cYo soy quien quiere entrar\u2026, \u00bfpor d\u00f3nde puedo hacerlo?\u201d Tiritando, el primero insiste crispado: \u201c\u00a1Hace fr\u00edo!\u201d La respuesta va en tono id\u00e9ntico: \u201c\u00a1Igual aqu\u00ed!\u201d<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Molesto, nuestro personaje da vuelta al terreno para encontrarse con una secci\u00f3n rota en la reja circundante. La traspone. Guiado por el ritmo de un tambor que crece paso a paso, conquista el centro del huerto a media luz en donde se alza una tienda de lona de gran tama\u00f1o. Adentro hay siluetas andando a oscuras. Todas se parecen. Nadie habla. Todas fuman. La suma de sus brasas regala un cuadro peculiar. Parece un baile de luci\u00e9rnagas. El olor es intenso. Inhala. Contiene. Resiste al estertor. Deambula. Se desespera. Sale por otro lado y sigue una se\u00f1al\u00e9tica roja clavada en los \u00e1rboles hasta columbrar una construcci\u00f3n blanca, sin ventanas, al final de un claro circular.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Llegado ante la \u00fanica puerta, a punto de tomar el pomo de hierro, escucha tres golpes a los que responde de forma autom\u00e1tica y de igual manera. \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la entrada?\u201d La voz lo sobresalta. Le parece familiar. \u201cYo soy quien quiere entrar\u2026, \u00bfpor d\u00f3nde puedo hacerlo?\u201d, responde tras una larga pausa. El intercambio que sigue es absurdo. Tiene que ver con el fr\u00edo. Intenta girar la manilla. No se puede. Retrocede derrotado.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">De vuelta a la carpa toma el cigarrillo humeante que alguien ha dejado en un cenicero de pedestal con forma de uroboro, justo a la entrada. \u201cAs\u00ed debe ser el infierno\u201d, se dice mientras jala el humo. S\u00ed. Una tienda donde suena el ritmo del tambor djemb\u00e9 y nadie habla. Un espacio al que cada determinado tiempo llega alguien para luego irse y volver en forma definitiva, sum\u00e1ndose a la concurrencia identificada con los puntos rojos de los cigarrillos. Entra.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Pasados unos minutos, casi se decide a salir en busca de la reja rota. Pero no puede concentrarse. La percusi\u00f3n constante, pese a debilitarse, lo mantiene aletargado. Sus deseos son inconcretos. Tampoco tiene ganas de conversar. Nada importa; ni siquiera el hecho de que no ve a nadie golpeando el insistente djemb\u00e9, cada vez m\u00e1s sincopado. Su sonido llega de \u201carriba\u201d. Pero no hay bocinas ni cableado. La carpa de lona tiene un techo transl\u00facido. \u201cParece que durante el d\u00eda funciona como invernadero\u201d, alcanza a pensar. \u00bfEstar\u00eda pisando plantas?<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">El humo es ya cal\u00edgine enso\u00f1ada. \u00bfQui\u00e9n le dijo que all\u00ed continuar\u00eda la fiesta? Acept\u00f3 asistir para encontrarse con ella. Pero no reconoce su sombra. En el departamento de su vecino por lo menos hab\u00eda vino. Poca gente, s\u00ed, pero le gustaba la m\u00fasica de los Smashing Pumpkins, por cuyo repertorio hiciera un recorrido exhaustivo junto a otros entusiastas. El talento de Billy Corgan es innegable. Su car\u00e1cter es triste pero feliz. L\u00e1stima que no pudiera ir a su concierto en el Teatro Metrop\u00f3litan.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">\u00bfPara qu\u00e9 hab\u00eda salido a la calle? \u00bfPara qu\u00e9 hab\u00eda cruzado la avenida corriendo y sin fijarse? \u00bfPara qu\u00e9 hab\u00eda puesto atenci\u00f3n a ese percusionista vestido de verde, sentado en la banca del parque? \u00bfPara qu\u00e9 hab\u00eda volado tras el golpe? \u00bfPara qu\u00e9 hab\u00eda rodado, cubierto en sangre? \u00bfPara qu\u00e9? Era tan sencillo. S\u00f3lo hab\u00eda que mantenerse. Pero decidi\u00f3 seguir andando hasta llegar al vivero.<\/p>\n<p class=\"Textogeneral\">Tiene sue\u00f1o. Balbucea una canci\u00f3n. \u201cCree. Cree en m\u00ed. Que la vida puede cambiar. Que no est\u00e1s atrapado en vano. No somos iguales, somos diferentes. Esta noche. Esta noche. Esta noche, tan brillante.\u201d Los cigarrillos se han apagado. El latido del tambor se detiene, finalmente. Buen domingo. Buena semana. Buenos sonidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bemol sostenido Alonso Arreola \u00a0The Smashing Pumpkins Inspirado en \u201cTonight\u201d &nbsp; El personaje llega,\u00a0entrada la noche, a la puerta de un vivero que ha terminado su horario de servicio. Llama con los nudillos una, dos, tres veces. Luego de un momento, alguien repite el patr\u00f3n r\u00edtmico desde adentro, como haciendo eco o completando la contrase\u00f1a. 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