{"id":27638,"date":"2022-05-16T10:13:49","date_gmt":"2022-05-16T16:13:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27638"},"modified":"2022-05-16T10:13:49","modified_gmt":"2022-05-16T16:13:49","slug":"inclasificable-hugo-hiriart-meticulosa-mente-filosofica-amante-con-inteligencia-de-la-poesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27638","title":{"rendered":"Inclasificable Hugo Hiriart, meticulosa mente filos\u00f3fica, amante con inteligencia de la poes\u00eda."},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Hugo Hiriart y el laberinto<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Hermann Bellinghausen<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">No ser\u00e9 el primero en\u00a0clasificar como inclasificable a Hugo Hiriart, pero es que lo es. Con meticulosa mente filos\u00f3fica ensaya decir las cosas de manera no s\u00f3lo literaria sino, en lo posible, perfecta. Amante con toda su inteligencia de la poes\u00eda, escribe s\u00f3lo prosa. En cuesti\u00f3n de g\u00e9neros puede dejarnos perplejos, pero de contenidos nos deja iluminados y divertidos. Acaba de cumplir 80 a\u00f1os.<\/div>\n<p>Entre novela, ensayo, cuento y prosa dram\u00e1tica, no siempre queda claro d\u00f3nde estamos parados. Su sello original es la miniatura, la cuartilla perfecta a la Julio Torri. Como buen maestro, supo ser respetuoso alumno de los suyos: Arreola y los pensadores griegos, Schwob y Borges, Wittgenstein y Felisberto Hern\u00e1ndez, Arist\u00f3fanes y Alejandro Rossi. Frecuent\u00f3 la biolog\u00eda y la zoolog\u00eda, tanto cient\u00edficas como fant\u00e1sticas. Y es sin duda un gran ge\u00f3grafo imaginario.<\/p>\n<p>Escarment\u00f3 en la abundancia indiscriminada de Alfonso Reyes, su maestro antimaestro, y opt\u00f3 por la literatura pura, de modo que su obra es una, aunque compleja, y ella misma se pone puentes (aunque de Piranesi) y sin caer en la complacencia de Breton abre vasos comunicantes donde uno menos los espera.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed a Hugo Hiriart dos veces. De la primera no creo que se acuerde, nunca se la mencion\u00e9. Yo era un mocoso preuniversitario que, en su novatez, peregrin\u00f3 por primera y \u00fanica ocasi\u00f3n como espont\u00e1neo a una publicaci\u00f3n profesional,\u00a0<em>El Diorama de la Cultura\u00a0<\/em>de\u00a0<em>Exc\u00e9lsior\u00a0<\/em>en plena \u00e9poca de Julio Scherer. El director, Pedro \u00c1lvarez del Villar, amablemente me envi\u00f3 a seguir tratando. Esa tarde lo acompa\u00f1aba Hugo, quien acababa de compartir sorpresivamente el premio Villaurrutia 1972, \u00a1con Sabines y Mej\u00eda S\u00e1nchez! (y Zaid, y Garc\u00eda Ponce) por su novela de caballer\u00edas\u00a0<em>Galaor.\u00a0<\/em><q>\u00c9l lleva m\u00e1s tiempo aprendiendo<\/q>\u00a0pontific\u00f3 el editor del\u00a0<em>Diorama.<\/em>\u00a0En\u00a0<em>Galaor,\u00a0<\/em>su inquieto caballero medio medieval meditaba:\u00a0<q>Puede ser que nuestros sue\u00f1os sean individuales trabajos, pero la vigilia s\u00ed es un laborioso y vasto sue\u00f1o compartido por todos los despiertos, una rapid\u00edsima sucesi\u00f3n de hechos deshilados, sin estructura, sin l\u00f3gica, sin sentido<\/q>.<\/p>\n<p>Luego escenific\u00f3 la m\u00edtica\u00a0<em>Ginecomaquia\u00a0<\/em>en el teatro Orientaci\u00f3n, con sus iniciales actrices favoritas: su hermana Berta, hoy dramaturga, Ludmila Olhovich, Norma del Rivero y \u00c1ngeles Necoechea.<\/p>\n<p>La segunda vez que lo conoc\u00ed, m\u00e1s avanzada la d\u00e9cada de los 70, nos hicimos amigos y por una temporada irregular mas no corta me adopt\u00f3 como pupilo en su escuela peripat\u00e9tica y, justo es decirlo, bebedora. M\u00e1s de una ocasi\u00f3n me cit\u00f3 en la cantina La Providencia en San \u00c1ngel para escuchar a Emilio Uranga, el genio maldito del grupo Hiperi\u00f3n, quemad\u00edsimo por su triste papel en el 68 como propagandista de D\u00edaz Ordaz. A diferencia de Elena Garro, Uranga nunca fue perdonado de su participaci\u00f3n nefasta contra los estudiantes. Su lucidez era temible, y casi alemana la estructura de su pensamiento.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Poco antes, o por entonces, Hugo hab\u00eda montado\u00a0<em>Minotast\u00e1s y su familia,<\/em>\u00a0un espect\u00e1culo neogriego que combinaba t\u00edteres grandes y peque\u00f1os con las actuaciones reales de un grupo emergente de actrices liderado por Jes\u00fas Rodr\u00edguez Carranza, a quien \u00e9l admir\u00f3 de inmediato; ellas ven\u00edan de una radical experiencia callejera:\u00a0<em>Arde Pinocho.\u00a0<\/em>Aquel\u00a0<em>Minotast\u00e1s\u00a0<\/em>fue teatro total, pero de juguete.<\/p>\n<p>Dio en publicar fantasiosos ensayos en su columna\u00a0<em>Balumba,<\/em>\u00a0en\u00a0<em>S\u00e1bado\u00a0<\/em>de\u00a0<em>unom\u00e1suno,\u00a0<\/em>algunos de los cuales reunir\u00eda en\u00a0<em>Disertaci\u00f3n de las telara\u00f1as\u00a0<\/em>(1980). Tambi\u00e9n para el S\u00e1bado de Fernando Ben\u00edtez escribi\u00f3 la novela por entregas\u00a0<em>D\u00f3dolo,\u00a0<\/em>que en forma de libro titul\u00f3\u00a0<em>Cuadernos de Gofa\u00a0<\/em>(1981). Aceptado y admirado por el\u00a0<em>establishment\u00a0<\/em>literario como un\u00a0<q>raro<\/q>\u00a0de calidad indiscutible, cortejado por\u00a0<em>Vuelta\u00a0<\/em>y\u00a0<em>Nexos,\u00a0<\/em>recibi\u00f3 la bendici\u00f3n de Octavio Paz. Es la fecha que escribe para\u00a0<em>Letras Libres.<\/em><\/p>\n<p>En esos a\u00f1os lo frecuent\u00e9 bastante, as\u00ed como a sus padres, su desdichado hermano Humberto y en particular sus hermanas Marcia y Berta. Familia llena de contradicciones como todas (ya ven su Minotauro), pero de gente estupenda, incluso extraordinaria.<\/p>\n<p>Quiso hacerme su disc\u00edpulo, pero nunca le obedec\u00ed lo suficiente (y supongo que es mi p\u00e9rdida). Combat\u00eda su excepcionalidad profesando culto a la vida normal y sencilla. Para ello aprendi\u00f3 a manejar, convencido de que hab\u00eda que saber cosas pr\u00e1cticas y resolver los asuntos m\u00e1s profanos, nada de encerrarse en una torre de marfil o creerse especial.<\/p>\n<p>El alcoholismo, que sus amigos confund\u00edan con genialidad, lo estaba destruyendo. Pose\u00eda la disciplina y el carisma del autor borracho. Lo recuerdo escribiendo de malas sus entregas de\u00a0<em>D\u00f3dolo<\/em>\u00a0en horas de cruda antes de la una, cuando pasaba del cuaderno al primer trago. Lector \u00e1vido de biograf\u00edas de autores y fil\u00f3sofos, apasionado observador de los secretos humanos, consideraba tener buenos modelos en materia et\u00edlica. Parte de su curaci\u00f3n ser\u00eda su sincero manual\u00a0<em>Vivir y beber\u00a0<\/em>(1989),\u00a0<q>un libro para los que beben y las esposas, esposos, padres, hijos, abuelos, nietos, t\u00edos, sobrinos, cu\u00f1ados y amigos de los que beben<\/q>. (Continuar\u00e1.)<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hugo Hiriart y el laberinto Hermann Bellinghausen No ser\u00e9 el primero en\u00a0clasificar como inclasificable a Hugo Hiriart, pero es que lo es. Con meticulosa mente filos\u00f3fica ensaya decir las cosas de manera no s\u00f3lo literaria sino, en lo posible, perfecta. Amante con toda su inteligencia de la poes\u00eda, escribe s\u00f3lo prosa. 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