{"id":27696,"date":"2022-05-21T09:50:01","date_gmt":"2022-05-21T15:50:01","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27696"},"modified":"2022-05-21T09:50:01","modified_gmt":"2022-05-21T15:50:01","slug":"educar-con-el-arte-o-el-arte-de-educar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27696","title":{"rendered":"Educar con el arte o el arte de educar"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Educar con el arte o el arte de educar<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Juan Arturo Brennan<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Uno de los muros exteriores del Taller Escuela de Teatro y Literatura Infantil Mixcoac, en la Ciudad de M\u00e9xico.<span class=\"credito\">Foto cortes\u00eda del articulista<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">En los \u00faltimos tiempos, mis caminatas matutinas me han llevado a fatigar las calles y banquetas de la vecina colonia Mixcoac. Su trazado urbano incluye una peque\u00f1a calle, de unas cuantas cuadras de longitud, que va desde avenida Revoluci\u00f3n hasta el Anillo Perif\u00e9rico. La calle lleva por nombre Natal Pesado, en homenaje a un pintor y educador art\u00edstico veracruzano. Sinuosa y quebrada, la calle de Natal Pesado tiene un tramo particularmente estrecho, casi un callej\u00f3n, entre las calles de Charco Azul y Claudio Arciniega. Uno de los muros del callej\u00f3n ostenta una pinta; es la imagen que acompa\u00f1a a este texto. Poco hay de informaci\u00f3n sobre Arthur Efland; acaso, que es un educador que ha publicado textos especializados en el tema de la educaci\u00f3n art\u00edstica.<\/div>\n<p>El encuentro frecuente con esas palabras en ese muro de ese callej\u00f3n me ha provocado una cascada de reflexiones que apenas podr\u00eda resumir aqu\u00ed. La primera es evidente: creo con convicci\u00f3n absoluta que Efland tiene raz\u00f3n. Como creo tambi\u00e9n que el tema de la educaci\u00f3n art\u00edstica es uno de los grandes pendientes sociales en este pa\u00eds. Recuerdo muy a la distancia mis tiempos de primaria y secundaria, cuando se nos endilgaba una amorfa, superficial y dispersa clase que originalmente se llamaba\u00a0<q>actividades est\u00e9ticas<\/q>\u00a0y que no llevaba a nada. Despu\u00e9s, la materia cambi\u00f3 de nombre. \u00bfPor qu\u00e9? La respuesta de entonces: \u201cPorque eso de \u2018est\u00e9ticas\u2019 suena como cosa de maricones\u201d. Eso, a la mitad del siglo XX. M\u00e1s tarde, en el muy viril \u00e1mbito de lo que ahora ya se llamaba de alguna otra manera, pod\u00edamos elegir entre un taller de taquigraf\u00eda, uno de electricidad y otro de modelado en plastilina. Y por ah\u00ed ten\u00edamos un\u00a0<q>profesor de m\u00fasica<\/q>, cuya vocaci\u00f3n principal era la de vendernos ejemplares de su libro de\u00a0<q>apreciaci\u00f3n musical<\/q>\u00a0m\u00e1s reciente, siendo premiada cada compra con el consecuente aumento en la calificaci\u00f3n. Mientras cavilaba sobre el tema, como consecuencia del grafiti con las palabras del educador, me encontr\u00e9 en una de mis lecturas con algo directamente relacionado con el asunto.<\/p>\n<p>En un interesante ensayo sobre los vitrales en el arte moderno mexicano, Carla Zuri\u00e1n de la Fuente se refiere al ideario educativo, cultural y art\u00edstico de Jos\u00e9 Vasconcelos en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Al trazar su plan maestro art\u00edstico, Vasconcelos sigui\u00f3 los avances que ten\u00edan lugar en la educaci\u00f3n sovi\u00e9tica. Tom\u00f3 prestados los principios del funcionario y te\u00f3rico Anatoly V. Lunacharsky, principalmente la idea de que producir objetos de valor art\u00edstico provocar\u00eda un gran sentido de realizaci\u00f3n a la humanidad moderna. El arte servir\u00eda no solamente como un instrumento del conocimiento, sino que las im\u00e1genes y los sonidos mismos ayudar\u00edan a fortalecer las emociones y podr\u00edan ser canalizados como una fuerza educativa.<\/p>\n<p>La historia es bien conocida: aunque dej\u00f3 cierta huella, el ideario educativo y cultural de Vasconcelos se frustr\u00f3, y hasta la fecha seguimos pagando las consecuencias. No hay d\u00eda en que no nos enteremos de la desaparici\u00f3n de materias de educaci\u00f3n art\u00edstica, o del estrangulamiento y cierre de instituciones especializadas en el tema. (Por cierto: el muro que ostenta el texto de Efland protege al Taller Escuela de Teatro y Literatura Infantil Mixcoac de la SEP. \u00a1Larga vida al taller!). Al mismo tiempo, estamos inmersos en un claro y vertiginoso empobrecimiento del discurso cultural p\u00fablico, uno de cuyos emblemas es, por ejemplo, la t\u00f3xica, masiva y perfectamente orquestada invasi\u00f3n de reguet\u00f3n y otros detritus de \u00ednfimo calibre. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n, d\u00f3nde quedaron nuestras prioridades art\u00edsticas, y qui\u00e9n va a educar en el arte a esos ciudadanos aludidos en el muro?<\/p>\n<p>Para glosar un poco m\u00e1s las palabras de Efland, me parece que es de absoluta pertinencia preguntarnos si somos, o no, una naci\u00f3n de ciudadanos sensibles, solidarios y comprometidos. Y mientras encontramos la respuesta (que probablemente no nos guste), no estar\u00eda de m\u00e1s preguntarnos tambi\u00e9n si estamos poniendo la atenci\u00f3n necesaria a la educaci\u00f3n art\u00edstica como una de las v\u00edas m\u00e1s importantes, que no la \u00fanica, para llegar a serlo.<\/p>\n<p>No hay nada m\u00e1s cr\u00e9dulo, maleable y manipulable que un pueblo sin educaci\u00f3n. No hay nada m\u00e1s cr\u00e9dulo, maleable, manipulable, triste y desprotegido que un pueblo sin educaci\u00f3n art\u00edstica. El breve y contundente texto de Arthur Efland lo se\u00f1ala de manera indirecta pero clara, y es, en el sentido m\u00e1s amplio de la expresi\u00f3n, la escritura en la pared.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Educar con el arte o el arte de educar Juan Arturo Brennan Uno de los muros exteriores del Taller Escuela de Teatro y Literatura Infantil Mixcoac, en la Ciudad de M\u00e9xico.Foto cortes\u00eda del articulista En los \u00faltimos tiempos, mis caminatas matutinas me han llevado a fatigar las calles y banquetas de la vecina colonia Mixcoac. 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