{"id":27853,"date":"2022-05-31T10:19:53","date_gmt":"2022-05-31T16:19:53","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27853"},"modified":"2022-05-31T10:19:53","modified_gmt":"2022-05-31T16:19:53","slug":"vivir-para-no-pecar-es-morir-y-pecar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27853","title":{"rendered":"\u00abvivir para no pecar es morir y pecar\u00bb"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">El pecado capital de la especie humana<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">V\u00edctor M. Toledo<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">La frase:\u00a0<q>vivir para no pecar es morir y pecar<\/q>, dicha en una entrevista por Bibi Andersson, la celebre actriz sueca de las pel\u00edculas de I. Bergman, estremeci\u00f3 a toda una generaci\u00f3n all\u00e1 por los a\u00f1os 60. Sin saberlo, define el mecanismo clave de la terapia aplicada por el cristianismo durante siglos. El problema no es pecar, sino no ser perdonado. Y esto se logra aceptando la falta y comprometi\u00e9ndose a no repetirla ante un ser omnipotente, ante una entidad superior (Dios), lo cual se logra mediante la confesi\u00f3n. Se trata de reconocer que, por imperfectos,\u00a0<q>todos somos pecadores por definici\u00f3n<\/q>. Los pecados son parte normal de la existencia. Se peca cuando se cae en tentaci\u00f3n. La tentaci\u00f3n la provocan los demonios y los demonios son la\u00a0<q>fuerza de la vida<\/q>, la parte animal del ser humano, o el vigoroso torrente de la naturaleza. Pecar y ser perdonado es el gradual proceso de perfeccionamiento por ensayo y error. Porque, adem\u00e1s, la falta de perd\u00f3n paraliza al pecador por el sentimiento de culpa. El que no peca no avanza. S\u00f3lo el humilde acepta sus pecados e implora perd\u00f3n. S\u00f3lo se salva el que pide perd\u00f3n y perdona, el que siente compasi\u00f3n por s\u00ed mismo y por los otros. Pedir perd\u00f3n es, entonces, el acto supremo de la humildad y la compasi\u00f3n y la v\u00eda para el perfeccionamiento. He aqu\u00ed que los seres modernos, soberbios, prepotentes, individualistas, materialistas y hedonistas que ha engendrado la civilizaci\u00f3n industrial, capitalista, tecnocr\u00e1tica y patriarcal, est\u00e1n impedidos de entrar a este mecanismo virtuoso. Pose\u00eddos por el demonio, se encuentran atrapados en la jaula de sus propias contradicciones. Esto explica en buena medida su crisis existencial.<\/div>\n<p>Esta larga perorata fue necesaria para plantearnos lo que sucede cuando pasamos de los individuos al conjunto de la humanidad o de la especie humana. La modernidad no s\u00f3lo ha convertido al mundo en un gigantesco casino, sino en el mayor carnaval de pecados capitales (soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza) de toda la historia, lo cual ha llevado a la humanidad a una crisis global con su entorno planetario que amenaza su propia existencia. \u00bfEs que hay un pecado colectivo por encima de esos siete? La respuesta es afirmativa, y es aqu\u00ed donde entra en escena la ciencia. Para entender el desbalance que la humanidad ha causado al clima del planeta se necesitan comprender las contribuciones de cientos de cient\u00edficos en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Se trata de la paleoclimatolog\u00eda, que estudia las caracter\u00edsticas clim\u00e1ticas de la Tierra en su historia. La paleoclimatolog\u00eda emplea multiplicidad de t\u00e9cnicas para deducir los climas del pasado: los registros f\u00f3siles, las acumulaciones de sedimentos en los lechos marinos, las burbujas de aire capturadas en los glaciares, las marcas erosivas en las rocas y las marcas de crecimiento de los \u00e1rboles y de los anillos de corales. Con estos indicadores se llega a un panorama de lo ocurrido en las diferentes \u00e9pocas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Si bien existe un registro del clima desde hace 500 millones de a\u00f1os, los datos m\u00e1s confiables se dan para los \u00faltimos \u00a1800 mil!, que es al final de cuentas lo que m\u00e1s interesa, pues el\u00a0<em>Homo sapiens\u00a0<\/em>existe desde hace 300 mil. Durante los \u00faltimos 420 mil a\u00f1os se dieron cuatro periodos glaciales (temperaturas bajas) y cinco periodos interglaciales (temperaturas altas), incluyendo el actual en la que se hemos podido disfrutar de un clima benigno por al menos 11 mil a\u00f1os. En ese periodo la cantidad de bi\u00f3xido de carbono (CO2) en la atm\u00f3sfera oscil\u00f3 con regularidad entre 180 y 300 partes por mill\u00f3n (ppm) hasta 1950. A partir de esa fecha el CO2 ha aumentado cada a\u00f1o hasta llegar a las alarmantes 410 ppm en 2018, y este solo factor es lo que ha causado la crisis global del clima: inundaciones, huracanes, ciclones y tifones, temperaturas extremas, sequ\u00edas, incendios forestales, derretimiento de glaciares, reducci\u00f3n de los cascos polares y afectaciones severas a la flora y fauna del mundo. Este es\u00a0<q>el pecado capital de la especie humana<\/q>, que, como todo lo indica, llevar\u00e1 al colapso global en unas cuantas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Retomando lo visto en la primera parte, la humanidad por entero debe aceptar su pecado para buscar remontarlo mediante mecanismos que detengan el desbalance que, como hemos visto en ensayos anteriores, son resultado de la civilizaci\u00f3n industrial, el uso del petr\u00f3leo y los otros combustibles f\u00f3siles, y un modelo basado en el capitalismo y la tecnociencia. Pero, como lo mostr\u00f3 con elegancia la pel\u00edcula\u00a0<em>No miren arriba<\/em>\u00a0(Netflix), \u00bfc\u00f3mo evitar el camino al desastre con los seres soberbios que hoy di\u00adrigen al mundo? \u00bfC\u00f3mo lograrlo con individuos dedicados a buscar el poder pol\u00edtico y\/o econ\u00f3mico? El reconocimiento de la Madre Naturaleza, una visi\u00f3n heredada de los pueblos ind\u00edgenas, que gana ascenso entre los ciudadanos del mundo parece ser la ruta que mueve a la acci\u00f3n y que alimenta la esperanza.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pecado capital de la especie humana V\u00edctor M. 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