{"id":27953,"date":"2022-06-08T11:14:10","date_gmt":"2022-06-08T17:14:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27953"},"modified":"2022-06-08T11:14:10","modified_gmt":"2022-06-08T17:14:10","slug":"festival-de-poesia-de-granada-y-svetlana-aleksievich-en-el-palacio-de-carlos-v-en-la-alhambra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=27953","title":{"rendered":"Festival de Poes\u00eda de Granada y Svetlana Aleksi\u00e9vich en el palacio de Carlos V en la Alhambra"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Una voz multiplicada en voces<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Sergio Ram\u00edrez<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">La noche de abril cuando se clausur\u00f3 el Festival de Poes\u00eda de Granada, Svetlana Aleksi\u00e9vich sube al escenario en el patio rodeado de columnas del palacio de Carlos V en la Alhambra, y su voz melodiosa se desgrana entre pausas para dar paso a la traductora que, sentada a su lado, va recogiendo sus palabras en ruso, y me parece que as\u00ed deben sonar los parlamentos de Chejov cuando hablan en el escenario sus personajes femeninos.<\/div>\n<p>Ante una de las preguntas iniciales de la entrevistadora, recuerda que naci\u00f3 en territorio de Ucrania, entonces parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, su padre bielorruso, y su madre ucrania, aunque creci\u00f3 en Bielorrusia, cuya nacionalidad tiene. El ombligo mismo del infierno, cuyas llamas vuelven a alzarse ahora aventadas por los fuelles de guerra de Putin, a quien no tiene reparos en llamar monstruo en una de las numerosas entrevistas que ha concedido.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la dulce barrera del ruso, habla con la sencillez de gestos de una maestra de escuela que ha sabido explicar la historia de su tiempo, que es en muchos sentidos su propia historia personal. Uno de sus m\u00e9ritos es haber creado una nueva manera de contar a trav\u00e9s de una polifon\u00eda que se repite en episodios; o de voces desoladas, protagonistas y antagonistas que cantan la tragedia en contrapunto, hasta que, al final, tenemos ante nuestros ojos todo el friso vivo del que fue el pa\u00eds inconmensurable donde naci\u00f3, y cuyas costuras se rompieron para dar paso a incertidumbres e interrogaciones, y enfrentamientos, persecuciones raciales, guerras intestinas. Un molde quebrado en pedazos que ya no encajar\u00edan m\u00e1s.<\/p>\n<p>Svetlana ha creado un g\u00e9nero, el de la novela escrita con voces m\u00faltiples, las voces de los entrevistados. La novela que no se aparta de la fidelidad a las historias escuchadas, pasadas por la criba del trabajo de edici\u00f3n que atrapa la sustancia de las emociones. La cr\u00f3nica que fija en las palabras el lamento, le da categor\u00eda est\u00e9tica a la desolaci\u00f3n y al desconsuelo, y convierte la tragedia de la historia en la tragedia de las almas que han perdido la esperanza o se aferran al pasado que fue fabricado para ellas.<\/p>\n<p>Cada una de las historias es un hilo de la trama de ese gran tejido que fue la URSS, que, si dej\u00f3 de existir en t\u00e9rminos pol\u00edticos, o geopol\u00edticos, sobrevive de manera persistente en la mente y en la memoria, como una gran fabricaci\u00f3n cultural, y social, recordada con desconcierto, a veces con orgullo, otras con nostalgia, pero una marca, al fin y al cabo, como lo deja patente en\u00a0<em>El fin del\u00a0<q>Homo sovieticus<\/q><\/em>. El orgullo y la nostalgia de la grandeza perdida, tan \u00fatil a las ambiciones expansionistas de Putin.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Un pa\u00eds desaparecido, pero un fantasma vivo que puede rastrearse hablando con la gente que habita sus viejos territorios, y que Svetlana ha recorrido hasta sus \u00faltimos confines, igual que Her\u00f3doto lo hizo en el mundo conocido hasta entonces, cuando lo irreal no pod\u00eda separarse de lo verdadero, o como Ryszard Kapu?ci?ski, otro viajero incansable.<\/p>\n<p>Mientras la escucho, recuerdo mi lectura de\u00a0<em>Voces de Chern\u00f3bil<\/em>, igual que sus dem\u00e1s libros un oratorio con voces de solistas, coro y orquesta, donde est\u00e1, a manera de pr\u00f3logo, una de las grandes historias de amor de la literatura. En\u00a0<em>Una solitaria voz humana<\/em>, Liudmila Ignatenko relata la pasi\u00f3n y muerte de su marido Vasili, un bombero v\u00edctima de las radiaciones provocadas por la explosi\u00f3n del reactor at\u00f3mico, ocurrida el 26 de abril de 1986.<\/p>\n<p>Ese poder suyo de darle una tesitura sentimental al horror, el cuerpo del amado que va descomponi\u00e9ndose ante los ojos de la amada que ara cielo y tierra por superar las prohibiciones y estar siempre junto a su lecho, me hace recordar que la literatura es eso, despejar los velos en llamas del apocalipsis para penetrar en la intimidad del dolor. La voz de Ludmila, en su mon\u00f3logo desesperado, tiene ecos de Ibsen.<\/p>\n<p>No hay tropas de asalto v\u00e1lidas para este enemigo invisible.\u00a0<q>La muerte se escond\u00eda por todas partes; pero se trataba de algo diferente. Una muerte con una nueva m\u00e1scara. Con aspecto falso<\/q>. Miles son obligados a abandonar sus aldeas, las cosechas maduras, los implementos de labranza, sus casas con todos sus enseres. Los refugiados por los caminos, como ahora, cuando la guerra s\u00ed tiene un rostro visible. Y tiene agresores, y c\u00f3mplices.<\/p>\n<p>El m\u00e1s connotado de los c\u00f3mplices de Putin, en la guerra contra Ucrania, Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia.\u00a0<q>\u00a1Vete antes de que sea tarde, antes de que hundas al pueblo en un terrible abismo, el abismo de la guerra civil! \u00a1Vete!<\/q>, clam\u00f3 Svetlana en 2020, y luego se encamin\u00f3 al exilio en Alemania.<\/p>\n<p>De volver, ir\u00eda a dar a la c\u00e1rcel, dice al final, ante una pregunta sobre su regreso a su patria. No sobrevivir\u00eda en las mazmorras de la dictadura. Y, entonces, me siento a\u00fan mucho m\u00e1s cerca de ella.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sergioramirez.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.sergioramirez.com<\/a><\/p>\n<p>Facebook:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/escritorsergioramirez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">escritorsergioramirez<\/a><\/p>\n<p>Twitter:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/sergioramirezm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sergioramirezm<\/a><\/p>\n<p>Instagram:\u00a0<a href=\"https:\/\/instagram.com\/sergioramirezmercado\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sergioramirezmercado<\/a><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una voz multiplicada en voces Sergio Ram\u00edrez La noche de abril cuando se clausur\u00f3 el Festival de Poes\u00eda de Granada, Svetlana Aleksi\u00e9vich sube al escenario en el patio rodeado de columnas del palacio de Carlos V en la Alhambra, y su voz melodiosa se desgrana entre pausas para dar paso a la traductora que, sentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":27954,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-27953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27953"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27955,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27953\/revisions\/27955"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/27954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}