{"id":28330,"date":"2022-07-04T09:14:32","date_gmt":"2022-07-04T15:14:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=28330"},"modified":"2022-07-04T09:14:32","modified_gmt":"2022-07-04T15:14:32","slug":"los-jesuitas-aparecen-una-y-otra-vez-como-protagonistas-en-el-discreto-trabajo-de-evangelizar-y-ensenar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=28330","title":{"rendered":"Los jesuitas aparecen una y otra vez como protagonistas en el discreto trabajo de evangelizar y ense\u00f1ar."},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">M\u00e9xico y los jesuitas<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Bernardo B\u00e1tiz V.<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Desde el 9 de septiembre\u00a0de 1572, cuando desembarcaron en San Juan de Ul\u00faa los primeros ocho sacerdotes de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, orden religiosa autorizada apenas por el papa Paulo III, las historias de M\u00e9xico y de los jesuitas, guardadas las proporciones, corren paralelas. Los jesuitas aparecen una y otra vez en acontecimientos importantes de nuestra accidentada vida; a veces como protagonistas de primera fila, otras en el discreto trabajo de evangelizar y ense\u00f1ar.<\/div>\n<p>Un nuevo cap\u00edtulo de este entre cruce de historias es el condenable homicidio de los sacerdotes Javier Campos Morales SJ y Joaqu\u00edn C\u00e9sar Mora SJ,\u00a0<em>Gallo\u00a0<\/em>y\u00a0<em>Morita<\/em>\u00a0como los conoc\u00edan con afecto sus feligreses en Cerocahui, en plena sierra Tarahumara; y sus secuelas, el serm\u00f3n de otro jesuita, padre Javier \u00c1vila SJ al que le aplaudieron una frase de ocasi\u00f3n, dicha en la homil\u00eda de la misa de difuntos de sus compa\u00f1eros y que fue\u00a0<q>no alcanzan los abrazos para tantos balazos<\/q>.<\/p>\n<p>Como sucede, nuestro Presidente que respeta la libertad de los dem\u00e1s para expresarse sin reprimir, us\u00f3 tambi\u00e9n la suya para responder y, sin pensarlo mucho, reclam\u00f3 a los cl\u00e9rigos que le piden enmiende su pol\u00edtica de seguridad, que no hayan sido tan claridosos antes, cuando se declar\u00f3 la guerra al\u00a0<em>narco<\/em>\u00a0y principalmente frente al gobierno de Chihuahua que nunca cumpli\u00f3 las \u00f3rdenes de aprehensi\u00f3n en contra del asesino de los jesuitas.<\/p>\n<p>Vamos a nuestra historia; los jesuitas muy pronto y reci\u00e9n llegados a la Nueva Espa\u00f1a, destacaron en dos actividades que influyeron vivamente en la historia del virreinato y los colocaron al frente, en esa agitada \u00e9poca de procesos sociales con desenlaces imprevisibles; la exploraci\u00f3n para evangelizar y la educaci\u00f3n. Durante estos casi dos siglos, hasta el a\u00f1o en que fueron expulsados de Espa\u00f1a y de sus reinos de ultramar, trabajaron intensamente y obtuvieron logros que fueron y son dignos de admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fundaron colegios para j\u00f3venes de clase media y alta, en 23 ciudades de lo que ahora es M\u00e9xico; en la capital, en Puebla, Guanajuato, Celaya, Oaxaca, San Luis Potos\u00ed, Parral, Chihuahua, Valladolid hoy Morelia, Quer\u00e9taro, Durango y Ciudad Real en Chiapas, ahora San Crist\u00f3bal Las Casas. Ah\u00ed recib\u00edan tambi\u00e9n a hijos de la nobleza nativa y a cualquier muchacho destacado y estudioso. Debemos recordar, que ya en 1578, muy poco despu\u00e9s de su desembarco, fundaron el Colegio San Gregorio para ni\u00f1os ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Testigos actuales de esta brillante historia son los grandes edificios de sus seminarios, colegios y templos que encontramos por todas partes; quiz\u00e1 el m\u00e1s bello est\u00e1 en Tepotzotl\u00e1n; otros colegios jesuitas reconocidos, son el de San Ildefonso en M\u00e9xico, el de la Compa\u00f1\u00eda en Puebla y decenas m\u00e1s por todo el pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Los historiadores coinciden en se\u00f1alarlos como precursores de la Independencia, por la influencia de los jesuitas, que acercaron a los j\u00f3venes, criollos y mestizos a inquietudes intelectuales, conceptos de libertad, de superaci\u00f3n por el estudio y tambi\u00e9n, por medio de los ejercicios espirituales, las virtudes de la fe y el amor al pr\u00f3jimo. Su expulsi\u00f3n provoc\u00f3 gran descontento, algunos motines y la percepci\u00f3n de que viv\u00edamos bajo una tiran\u00eda. Se atribuye al Conde de G\u00e1lvez, cuando le preguntaron las causas de la expulsi\u00f3n, la frase\u00a0<q>la raz\u00f3n se guarda en el real pecho de su majestad Carlos III<\/q>.<\/p>\n<p>Debemos recordar que varios jesuitas murieron por sus trabajos de evangelizaci\u00f3n, algunos precisamente en la sierra Tarahumara, entre ellos Gonzalo de Tapia SJ, quien fund\u00f3 San Luis de la Paz y continu\u00f3 su camino con sus compa\u00f1eros hasta alcanzar la muerte. Era la disposici\u00f3n de todos; dar la vida por su convicci\u00f3n. Fueron disc\u00edpulos destacados de los jesuitas los m\u00e1s brillantes personajes del virreinato: Francisco J. Clavijero, Diego Jos\u00e9 Abad, Francisco Javier Alegre, Rafael Land\u00edvar y quiz\u00e1 en forma indirecta Sor Juana In\u00e9s de la Cruz.<\/p>\n<p>Regresaron cuando la orden fue nuevamente autorizada y poco a poco recuperaron su actividad; durante la llamada Guerra cristera, un jesuita, Miguel Agust\u00edn Pro Ju\u00e1rez, muri\u00f3 fusilado, otros como Joaqu\u00edn Cardoso SJ, tuvieron que esconderse y escapar al extranjero y otros m\u00e1s como Salvador Garcidue\u00f1as SJ, de quien ha escrito una estupenda biograf\u00eda Felipe Garrido, se mantuvieron al lado de sus feligreses.<\/p>\n<p>Actualmente los jesuitas tienen una red de escuelas universitarias, entre las que destacan el ITESO de Guadalajara y la Universidad Iberoamericana, en la que se hizo el valiente reclamo al candidato Pe\u00f1a Nieto con el grito\u00a0<q>la Ibero no te quiere<\/q>\u00a0y surgi\u00f3 el conglomerado identificado como\u00a0<q>Yo Soy 132<\/q>.<\/p>\n<p>As\u00ed que reconozcamos el valor testimonial de los jesuitas asesinados en la Tarahumara, la larga historia de sacrificio de la Orden y que tanto los jesuitas como el Presidente tienen derecho a decir clara y sinceramente lo que sienten. En el fondo y en mi opini\u00f3n, caminan en la misma l\u00ednea, primero los pobres y justicia social. Como dec\u00edamos en mi tiempo\u00a0<q>no hay fij\u00f3n<\/q>.<\/p>\n<p class=\"email\"><a href=\"mailto:%6a%75%73%62%62%33%36%30%39@%68%6f%74%6d%61%69%6c.%63%6f%6d\">jusbb3609@hotmail.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico y los jesuitas Bernardo B\u00e1tiz V. 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