{"id":28798,"date":"2022-08-04T09:23:39","date_gmt":"2022-08-04T15:23:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=28798"},"modified":"2022-08-04T09:23:39","modified_gmt":"2022-08-04T15:23:39","slug":"mientras-la-musica-siga-sonando-en-el-salon-los-angeles-a-bailar-hasta-que-el-zapato-aguante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=28798","title":{"rendered":"Mientras la m\u00fasica siga sonando en el sal\u00f3n Los \u00c1ngeles, \u00a1a bailar hasta que el zapato aguante!"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\"><q>Los \u00c1ngeles seguir\u00e1 aqu\u00ed mientras el tiempo dure y el alma baile<\/q><\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p>Celebran los 85 a\u00f1os de vida del emblem\u00e1tico sal\u00f3n de la Guerrero<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">M\u00f3nica Mateos-Vega<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/div>\n<div class=\"hemero\">\nMientras la m\u00fasica siga sonando en el sal\u00f3n Los \u00c1ngeles, \u00a1a bailar hasta que el zapato aguante!, dijo Joel Ram\u00edrez, vecino de la colonia Guerrero y uno de los asistentes a la celebraci\u00f3n por los 85 a\u00f1os del emblem\u00e1tico lugar.<\/div>\n<p>Casa llena, alegr\u00eda a tope. M\u00e1s de mil personas se dieron cita la tarde del martes para desear larga vida al sitio donde, en cuanto el danz\u00f3n suena, los cuerpos se lanzan a la pista para dejarse llevar por una suerte de ritual colectivo cuyo \u00fanico fin es sentir el flujo vital de los ritmos de anta\u00f1o y siempre, desde el tac\u00f3n hasta la punta de los dedos de las manos que se entrelazan con los de la pareja en turno.<\/p>\n<p>Es 2 de agosto, d\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de Los \u00c1ngeles, la celebraci\u00f3n mayor del barrio que en 1937 vio nacer un nuevo inquilino, con rostro de luces ne\u00f3n y p\u00edcaro andar, en la ciudad de la brevedad inmensa, como dir\u00eda el escritor Carlos Fuentes, quien fuera asiduo parroquiano del sal\u00f3n que ahora lo recuerda al entregar a los invitados un certificado conmemorativo, donde se lee el aut\u00f3grafo que el autor les obsequi\u00f3 en 1998:\u00a0<q>Los \u00c1ngeles estaba aqu\u00ed hace cuarenta a\u00f1os y seguir\u00e1 aqu\u00ed mientras el tiempo dure y el alma baile<\/q>.<\/p>\n<p>\u00a1A bailar y gozar, que el mundo se va a acabar!, dice ahora una joven bailarina ataviada como rumbera. Afuera quedan el chubasco que aneg\u00f3 las calles de los alrededores y las noticias de otra incipiente guerra al otro lado del mundo.<\/p>\n<p>En la pista, bajo el conjuro musical de Felipe Urb\u00e1n y su Danzonera, se vive el rencuentro en pleno, luego del confinamiento por la pandemia de covid-19. En primera fila est\u00e1n los pachucos con sus jainas (como llaman a sus compa\u00f1eras de baile) y con sus trajes multicolores, hechos a la medida y especialmente para esta fiesta que era esperada desde hace tiempo.<\/p>\n<p>Los pachucos son los m\u00e1s perseguidos por los fotorreporteros, pero tambi\u00e9n por los vecinos de otras mesas, que buscan conservar las im\u00e1genes del recuerdo de una noche en la que no caben los pesares.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 Gerardo Reyes, mejor conocido como\u00a0<em>El<\/em>\u00a0<em>Huehuechuco<\/em>, que para esta cita de aniversario viene\u00a0<q>en l\u00ednea<\/q>, es decir, estrenando tacuche,\u00a0<q>de tela escocesa, como debe ser<\/q>, de cuadros blancos con rojo, flor en la solapa y vaporosa pluma en el ala del sombrero.<\/p>\n<p>El bailador cuenta que su padre (m\u00e1s que pachuco, catr\u00edn) fue quien lo inici\u00f3 en las noches de baile en Los \u00c1ngeles, herencia que \u00e9l ha sembrado tanto en su hijo como en su peque\u00f1o nieto, quien a veces luce su traje de pachuquito, pero que a\u00fan no puede acompa\u00f1arlos debido a su corta edad.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">\u00a0El pasado 2 de agosto, d\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de Los \u00c1ngeles, los cuerpos bailaron y gozaron al ritmo del danz\u00f3n y el swing, de las sonoras Dinamita y Santanera, entre lentejuelas y <q>chamorrines sabrosos<\/q>. Los se\u00f1ores ense\u00f1aron nuevos pasos a las chicas en una suerte de ritual colectivo cuyo \u00fanico fin es sentir el flujo vital de los ritmos de anta\u00f1o y siempre.<\/div>\n<\/div>\n<p>Luego del danz\u00f3n, llega el mambo con la orquesta P\u00e9rez Prado. Termina la primera tanda y una chica que visita por primera vez el lugar regresa a su mesa, agitada, sudorosa, con gran sonrisa y confiesa:\u00a0<q>Me agarr\u00f3 un se\u00f1or<\/q>. Sus amigas abren los ojos sorprendidas y ella aclara de inmediato: \u201cPara bailar, por supuesto; le dije que no sab\u00eda, pero respondi\u00f3: \u2018Yo te explico\u2019, y al terminar se despidi\u00f3 muy cort\u00e9s, era un caballero muy elegante\u201d. Esa es la comunidad\u00a0<q>para el puro goce del baile<\/q>\u00a0que detona la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Desde Azcapotzalco, tampoco falt\u00f3 al festejo don Leoncio, pachuco de despampanante traje amarillo, andar pausado y ojos apagados que no necesitan mirar para dar c\u00e1tedra de seducci\u00f3n y elegancia en la tarima, acompa\u00f1ado desde hace 12 a\u00f1os en este sal\u00f3n por su inseparable Mar\u00eda Teresa.<\/p>\n<p><q>Bailar es algo muy bonito, siempre se lo digo a los j\u00f3venes, que no vayan a las fiestas s\u00f3lo a tomar y dejen que las mujeres bailen solas. Yo bailo cumbia, salsa, guaracha, de todo<\/q>, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Entre grupo y grupo de m\u00fasica en vivo, por los altavoces suenan grabaciones de diferentes ritmos, por lo que la pista nunca luce despejada,\u00a0<q>no hay que desperdiciarla<\/q>, recomienda otro asiduo cliente, que no termina la conversaci\u00f3n porque le es irresistible el swing de Ram\u00f3n Cedillo y su Big Bang.<\/p>\n<p>Llega el conjunto \u00c1frica con el son de los luchadores, al tiempo que unos enmascarados los acompa\u00f1an en el escenario y el bailongo est\u00e1 en pleno apogeo mientras el p\u00fablico gira caderas, menea hombros y corea:\u00a0<q>m\u00e9tele la wilson, m\u00e9tele la nelson, la quebradora y el tirabuz\u00f3n, qu\u00edtate el candado, p\u00edcale los ojos, j\u00e1lale los pelos, s\u00e1calo del ring<\/q>.<\/p>\n<p>Entre lentejuelas y\u00a0<q>chamorrines sabrosos<\/q>, como dice otra canci\u00f3n, los cientos de bailadores, algunos de cabecitas blancas, otros j\u00f3venes encantados con su primera vez en Los \u00c1ngeles, se miran y se asumen como una sola criatura de la noche, donde no se distingue condici\u00f3n social, y a\u00fan esperan llegar al delirio cuando las sonoras Dinamita y Santanera rubriquen el festejo.<\/p>\n<p>Son apenas los primeros 85 a\u00f1os de Los \u00c1ngeles. Habr\u00e1 muchos m\u00e1s, porque el cuerpo as\u00ed lo pide.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u00c1ngeles seguir\u00e1 aqu\u00ed mientras el tiempo dure y el alma baile Celebran los 85 a\u00f1os de vida del emblem\u00e1tico sal\u00f3n de la Guerrero M\u00f3nica Mateos-Vega La Jornada Mientras la m\u00fasica siga sonando en el sal\u00f3n Los \u00c1ngeles, \u00a1a bailar hasta que el zapato aguante!, dijo Joel Ram\u00edrez, vecino de la colonia Guerrero y uno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":28799,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-28798","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28798"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28798\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28800,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28798\/revisions\/28800"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/28799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}