{"id":28978,"date":"2022-08-16T15:44:42","date_gmt":"2022-08-16T21:44:42","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=28978"},"modified":"2022-08-16T15:44:42","modified_gmt":"2022-08-16T21:44:42","slug":"la-obra-de-efrain-bartolome-supera-ya-los-veinticinco-titulos-y-esta-reunida-en-volumenes-antologicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=28978","title":{"rendered":"La obra de Efra\u00edn Bartolom\u00e9, supera ya los veinticinco t\u00edtulos y est\u00e1 reunida en vol\u00famenes antol\u00f3gicos"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">El arco del poeta:<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">De &#8216;Ojo de Jaguar&#8217; a &#8216;Testamentum&#8217;<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Entrevista con Efra\u00edn Bartolom\u00e9<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Ricardo Venegas<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\"><\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">La obra de Efra\u00edn Bartolom\u00e9 (Ocosingo, Chiapas, 15 de diciembre de 1950) supera ya los veinticinco t\u00edtulos y ha sido reunida en los vol\u00famenes antol\u00f3gicos &#8216;Agua lustral. Poes\u00eda 1982-1987&#8217;; &#8216;Oficio: Arder. Obra po\u00e9tica 1982-1997&#8217;; &#8216;El ser que somos&#8217; y &#8216;Cabalgar en las alas de la tormenta&#8217;.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre otros reconocimientos, Bartolom\u00e9 ha recibido la Ledig Rowohlt Fellowship en Suiza y el International Latino Arts Award en Estados Unidos; fue elegido\u00a0<i>stipendiaten\u00a0<\/i>por la Landeshauptstadt M\u00fcnchen Kulturreferat, en Alemania, y represent\u00f3 a M\u00e9xico en la Primera Cumbre Po\u00e9tica Iberoamericana.<\/p>\n<p>Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, su obra aparece en cerca de doscientas antolog\u00edas, nacionales y extranjeras. Hay poemas suyos traducidos al ingl\u00e9s, franc\u00e9s, portugu\u00e9s, alem\u00e1n, italiano, gallego, \u00e1rabe, japon\u00e9s, macedonio, maya peninsular, n\u00e1huatl y esperanto.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>\u2013<b>Entre<\/b><i><b>\u00a0Ojo de jaguar<\/b><\/i><b>, su primer libro, y\u00a0<\/b><i><b>Testmentum<\/b><\/i><b>, el m\u00e1s reciente, hay cuarenta a\u00f1os de distancia. \u00bfEs Efra\u00edn Bartolom\u00e9 el mismo poeta, el que escribe \u2013se ha dicho- un poema de largo aliento?<\/b><\/p>\n<p>\u2013<i>El poeta tiende su arco en el origen y prende una flecha de sangre sobre la playa del futuro<\/i>: ese es el t\u00edtulo del canto 4 de mi libro\u00a0<i>M\u00fasica lunar<\/i>, y a esa imagen me remite tu pregunta ahora. Creo que dice algo al respecto: el que escribe s\u00ed, es el mismo, en esencia, pero con una serie de modificaciones corporales y an\u00edmicas, psicol\u00f3gicas, intelectuales, espirituales. Entre el joven de veinticuatro o veinticinco a\u00f1os, que comenz\u00f3 a escribir aquel libro con mano firme, y el que con mano igual escribe\u00a0<i>Testamentum,<\/i>\u00a0a sus setenta a\u00f1os, hay mucha vida vivida. Hay alegr\u00edas, ambiciones, anhelos cumplidos y frustrados; hay dolor, y hay amor, y mayor conocimiento del ser humano y del planeta en que vivimos, y del arte al que uno decidi\u00f3 entregarle la vida en aquellos a\u00f1os de intuiciones e ingenuidades. El r\u00edo de Her\u00e1clito en el que nos sumergimos nos ba\u00f1a con agua diferente, ya se sabe: es otro y es el mismo, del mismo modo en que es otro y el mismo el que se sumerge en sus aguas.<\/p>\n<p>Bajo el vuelo de la flecha antes citada hay el rescate del para\u00edso perdido, pero tambi\u00e9n el rechazo por la Venus de las Cloacas, la urbe en que le ha tocado vivir al adulto. Hay el amor por las musas de carne y hueso, y el dolor radical por la primera experiencia de la muerte. Despu\u00e9s har\u00e1 su aparici\u00f3n la Musa, esa diosa terrible que se alimenta de la inspiraci\u00f3n y cabalga sobre el escalofr\u00edo, cerda que come vidas, vaca que muge estrellas, yegua que inunda con licor vaginal la b\u00f3veda del alma. Hay experimentaci\u00f3n con las formas y los temas, pero siempre privilegiando el contenido. Algunos lectores perciben un hilo conductor; otros se sorprenden con la variedad de registros.<\/p>\n<p>En resumen: Nada se puede hacer:\/ soy otro y soy el mismo.\/ El r\u00edo nocturno suena.\/ La noche s\u00f3lo piensa en caer\/ y caer.<\/p>\n<p>\u2013<b>Hay voces populares y cultas en su poes\u00eda, pero tambi\u00e9n un legado definitivo en\u00a0<\/b><i><b>Testamentum<\/b><\/i><b>: \u201cy es mejor dejar claro lo que quiero decir\/ y que no se requiera de pale\u00f3grafo alguno\/ para desentra\u00f1ar mi voluntad\u201d; por encima de los juegos verbales, la poes\u00eda es claridad, \u00bfconcuerda?<\/b><\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, puede leerse as\u00ed, hasta cierto punto. Pero los juegos verbales son inherentes a la pr\u00e1ctica po\u00e9tica. Lo importante es que dichos juegos tengan poder de viva cosa comunicante. \u00bfPara comunicar qu\u00e9? No s\u00f3lo ideas y conocimientos; que los versos no sean s\u00f3lo florituras en el manejo de las herramientas. De lo que se trata es de comunicar estados de alma, esas alteraciones fisiol\u00f3gicas conocidas con el nombre de\u00a0<i>emociones<\/i>: ese es el reino del artista verdadero.<\/p>\n<p>Pero en la poes\u00eda tambi\u00e9n tienen su sitio las oscuridades. Quiero decir que hay poetas aparentemente oscuros que, una vez descifrados, nos sueltan todo su poder emocionante. Aunque tambi\u00e9n existen oscuridades lamentables: esas oscuridades padecidas que, al ser desentra\u00f1adas tras dedicarles tiempo y energ\u00eda, s\u00f3lo encontramos el decepcionante reino de la nada. En resumen: claridad u oscuridad, s\u00ed, pero que tengan poder emocionante y, si se puede,\u00a0<i>conmocionante<\/i>.<\/p>\n<p>\u2013<b>Como en\u00a0<\/b><i><b>Ojo de jaguar<\/b><\/i><b>,\u00a0<\/b><i><b>Testamentum<\/b><\/i><b>\u00a0rememora episodios de la infancia; Freud dijo que \u201cinfancia es destino\u201d. \u00bfQu\u00e9 opina?<\/b><\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, uno lleva, como los buenos vinos, la esencia de la tierra en que naci\u00f3 y de los r\u00edos y aires oxigenados que lo nutrieron. Hasta que el ser humano descubre el poder de ciertos verbos fundamentales:\u00a0<i>elegir, escoger, decidir.\u00a0<\/i>Es entonces que el ser humano est\u00e1 completo y sabe que puede intervenir en su destino, alterarlo, moldearlo, hacerlo suyo. Descubre entonces que el ambiente y la historia influyen en \u00e9l, pero que \u00e9l tambi\u00e9n puede intervenir en el ambiente y en la historia.\u00a0<i>Determinismo rec\u00edproco,\u00a0<\/i>le llamamos en psicoterapia. Pero voy a los libros citados: s\u00ed, en\u00a0<i>Testamentum,\u00a0<\/i>vuelvo a aquellos territorios de\u00a0<i>Ojo de jaguar,\u00a0<\/i>porque<i>\u00a0eleg\u00ed<\/i>\u00a0volver a ellos. Lo digo en alg\u00fan momento del libro:\u00a0<i>si mi oficio fue arder, elijo el fuego,\u00a0<\/i>para que deshaga mis despojos y purifique mis cenizas; y que luego las aguas del r\u00edo las depositen donde tengan alg\u00fan poder nutricio o regresen al flujo de las energ\u00edas. Y como uno quiere todo, pido tambi\u00e9n, en el poema, que otro poco de las mismas queden en las casas de las ciudades que me cobijaron y que, poco a poco, aprend\u00ed a amar.\u00a0<i>Testamentum\u00a0<\/i>se organiz\u00f3 seg\u00fan las horas del d\u00eda: amanecer, mediod\u00eda, noche. O seg\u00fan las fases lunares: creciente, plenitud, menguante. Algo como el principio, nudo y desenlace de la vida.<\/p>\n<p>\u2013<b>Luego de m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os, Francisco de Quevedo y Villegas sigue influyendo en nuestros d\u00edas: \u201cMi enamorado polvo ser\u00e1 arrojado tiernamente.\u201d \u00bfAlguna vez imagin\u00f3 que tendr\u00eda lectores que memorizan sus poemas?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Creo que todo aspirante a poeta ambiciona eso. Yo, entre ellos. Luego uno se da cuenta del tama\u00f1o de la ambici\u00f3n y duda, duda, duda\u2026 Hasta que la dulce realidad nos da muestras de que s\u00ed, de que ciertos versos de uno tocaron almas y tocaron memorias y tocaron lenguas capaces de articularlos y reproducirlos: susurrarlos o enunciarlos en voz alta. Me empez\u00f3 a pasar desde\u00a0<i>Ojo de jaguar\u00a0<\/i>y a medida que pasa el tiempo sucede m\u00e1s seguido. No dejo de celebrarlo, especialmente cuando confronto tal experiencia con aquel latigazo, a un tiempo certero y crudel\u00edsimo, de Gherardo Marone que dice: \u201clos malos versos no se recuerdan\u201d.<\/p>\n<p>\u2013<b>Su poes\u00eda est\u00e1 \u00edntimamente ligada al orbe, no se entiende sin ese v\u00ednculo sagrado con la madre tierra. \u00bfEl poeta es una extensi\u00f3n de la naturaleza?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Por supuesto: es su hijo y es su cantor, el preservador de sus misterios, el que invoca a la diosa en el nombre de todos sus hermanos. El que sabe del riesgo si le faltamos al respeto a la gran Madre, por sucumbir a la tentaci\u00f3n de servir a sus hijos usurpadores: Zeus y el poder, Apolo y la l\u00f3gica, Mamm\u00f3n y el dinero. En estos terrenos, conviene que cada cual examine su conciencia y se juzgue sin piedad.<\/p>\n<p>\u2013<b>En\u00a0<\/b><i><b>La diosa blanca<\/b><\/i><b>, de Robert Graves la tesis principal es que \u201cel lenguaje del mito po\u00e9tico [\u2026] era un lenguaje m\u00e1gico vinculado a ceremonias religiosas populares en honor de la diosa Luna, o Musa [\u2026] y que \u00e9ste sigue siendo el lenguaje de la verdadera poes\u00eda\u201d. \u00bfLa poes\u00eda sigue ligada al mito, sigue correspondiendo a su origen?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Los mitos originarios siguen ah\u00ed y siempre vale la pena esforzarse por conocerlos. Pero vale la pena tener claro que el mito, esa serie de verdades organizadas en un icono verbal que le da sentido a nuestra vida en la tierra, es algo que se est\u00e1 haciendo siempre, se est\u00e1 haciendo y rehaciendo continuamente, minuto a minuto, hora tras hora, un d\u00eda tras otro, lo sepan o no los humanos, todos nosotros, que inevitablemente participamos en su construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los hechos hist\u00f3ricos objetivos van borr\u00e1ndose y perdiendo importancia con el paso de los siglos y\u00a0de los milenios, mientras los mitos van adquiriendo poder\u00edo y se van imponiendo sobre las almas. Debo decir que Graves fue tan significativo para m\u00ed porque, cuando lo descubr\u00ed, a la mitad del camino de mi vida, se me hizo claro que mi apuesta por la Naturaleza, la Mujer y la Poes\u00eda, hab\u00eda tenido sentido, hab\u00edan apuntado en la direcci\u00f3n correcta.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pasar por el camino mil veces transitado como si fuera la primera vez es una sensaci\u00f3n que nos deja Testamentum; \u00bfes una despedida?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Celebro tus palabras. Escrib\u00ed el libro, como lo dije en alguno de los versos, en momentos de\u00a0<i>\u00e1spera incertidumbre<\/i>: pandemia, cosa natural; y el ubicuo rostro del crimen, cosa social. Tuve suerte, una vez terminado, de que se publicara m\u00e1s o menos pronto, gracias a la sensibilidad de Federico de la Vega Oviedo, tan fino editor. Cuando, en febrero pasado, tuve en mis manos los primeros ejemplares y los sent\u00ed, los palp\u00e9, los acarici\u00e9, los sopes\u00e9, quise dar la noticia a los lectores. Lo hice en Facebook con palabras parecidas a estas: \u201cEs el principio de una despedida que, al menos eso me deseo, espero que sea larga.\u201d<\/p>\n<p>Mientras tal cosa sucede: \u00a1Salud!.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arco del poeta: De &#8216;Ojo de Jaguar&#8217; a &#8216;Testamentum&#8217; Entrevista con Efra\u00edn Bartolom\u00e9 Ricardo Venegas La obra de Efra\u00edn Bartolom\u00e9 (Ocosingo, Chiapas, 15 de diciembre de 1950) supera ya los veinticinco t\u00edtulos y ha sido reunida en los vol\u00famenes antol\u00f3gicos &#8216;Agua lustral. Poes\u00eda 1982-1987&#8217;; &#8216;Oficio: Arder. 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