{"id":29432,"date":"2022-09-26T11:56:33","date_gmt":"2022-09-26T17:56:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29432"},"modified":"2022-09-26T11:56:33","modified_gmt":"2022-09-26T17:56:33","slug":"andre-du-bouchet-1924-2001-poeta-frances-ensayista-y-traductor-desarrollo-una-obra-de-lo-cotidiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29432","title":{"rendered":"Andr\u00e9 du Bouchet (1924-2001) poeta franc\u00e9s, ensayista y traductor, desarroll\u00f3 una obra de lo cotidiano"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">El vac\u00edo sin nombre: la poes\u00eda de Andr\u00e9 du Bouchet<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Philippe Cheron<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Andr\u00e9 du Bouchet (1924-2001) poeta franc\u00e9s, ensayista y traductor de Shakespeare, H\u00f6lderlin, Joyce, Faulkner, Celan y Mandelstam, desarroll\u00f3 una obra construida con palabras de lo cotidiano para hacer frente \u201cal aqu\u00ed y ahora de lo real, sin dejarse distraer por la esperanza de un \u2018all\u00e1\u2019, de un\u2018en otra parte\u2019.\u201dEn este texto se presentan los rasgos generales de su poes\u00eda y una selecci\u00f3n de poemas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Andr\u00e9 du Bouchet (1924-2001) se asemeja a un lento caminar hacia la monta\u00f1a que es preciso ascender, al trayecto que uno debe recorrer para llegar a s\u00ed mismo, para intentar franquear una grieta (cuyo origen, en su caso, podr\u00eda rastrearse en el trauma de adolescencia ante la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n nazi y en la adversidad, ya adulto, del divorcio): separaci\u00f3n entre el lenguaje y lo real, entre las lenguas, el significado y el significante, el aqu\u00ed y el all\u00e1, el yo y el otro&#8230;<\/p>\n<p>Una tem\u00e1tica, en s\u00edntesis, cercana a la que propuso en \u201cLa conversaci\u00f3n en la monta\u00f1a\u201d (1959) Paul Celan, con quien mantuvo una fuerte amistad. Al igual que el gran poeta en lengua alemana, el franc\u00e9s fue un escritor exigente, de alta conciencia moral en la desolaci\u00f3n de la postguerra, en la ignominia de la Shoah. En su obra cada palabra, cada verso parecen arrancados a duras penas al sufrimiento, al silencio \u2013silencio que se manifiesta en la disposici\u00f3n tipogr\u00e1fica a la que siempre estuvo muy atento, con blancos cada vez mayores. La palabra surge \u201cde ese vac\u00edo, de ese blanco que no tiene nombre, pero que permite nombrar\u201d, como lo apunta Jorge Esquinca. Y que permite seguir andando gracias a aquello m\u00e1s amplio que est\u00e1 \u201cdelante de m\u00ed\u201d \u2013dice el poeta\u2013<br \/>\ny que lo impulsa con el fin de intentar reconstruir algo, en el \u00e1mbito de la poes\u00eda, despu\u00e9s del desastre.<\/p>\n<p>A diferencia de Celan, que se vali\u00f3 de la tradici\u00f3n hebraica, su escritura fragmentada, dislocada, se limita humildemente a las palabras de lo cotidiano, a las de su propia lengua, sencillas, esenciales: cielo, aliento, muro, nieve, fr\u00edo, aire, fuego, lluvia, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>En esta poes\u00eda de la rarefacci\u00f3n, del v\u00e9rtigo, es intensa la sensaci\u00f3n de asfixia, de falta de ox\u00edgeno, de la dificultad por salvar los obst\u00e1culos y progresar. Ni una palabra de menos, ni una de m\u00e1s para tratar de captar lo ilimitado, lo indecible. El narrador es un viajero, un caminante avanzando en su inmovilidad, a imagen del famoso\u00a0<i>Hombre que camina<\/i>, de Alberto Giacometti, sobre cuya obra escult\u00f3rica redact\u00f3 el ensayo\u00a0<i>Qui n\u2019est pas tourn\u00e9 vers nous<\/i>\u00a0(El que no est\u00e1 vuelto hacia nosotros).<\/p>\n<p>En su escritura hecha de bloques y de grandes huecos, como se\u00f1ala Jean-Michel Maulpoix, est\u00e1 la interdependencia de dos posturas antin\u00f3micas, que animan toda su obra: el deseo de subir y la alegr\u00eda de bajar, el horror de la vida y el \u00e9xtasis de la vida. Es una obra que se enfrenta con valent\u00eda al aqu\u00ed y ahora de lo real, sin dejarse distraer por la esperanza de un \u201call\u00e1\u201d, de un \u201cen otra parte\u201d, una incitaci\u00f3n a aprender a desprenderse, a vivir y a expresar la contradicci\u00f3n entre \u201cel deseo de una total coincidencia con el mundo \u2013en palabras de Michel Collot\u2013 y la conciencia de una separaci\u00f3n irreductible\u201d, \u201cla paradoja de una proximidad distante, de una distancia que re\u00fane\u201d.<\/p>\n<p>Nacido en Par\u00eds, Andr\u00e9 du Bouchet pas\u00f3 su adolescencia en Estados Unidos, donde estudi\u00f3 y fue profesor de ingl\u00e9s. Fund\u00f3 la revista<i>\u00a0L\u2019\u00c9ph\u00e9m\u00e8re\u00a0<\/i>(<i>Lo Ef\u00edmero<\/i>) en 1967 junto con Yves Bonnefoy, Jacques Dupin, Paul Celan y Ga\u00e9tan Picon, entre otros. Fue poeta, ensayista y tradujo a Shakespeare, H\u00f6lderlin, Joyce, Faulkner, Celan, Mandelstam. Vivi\u00f3 sus \u00faltimos treinta a\u00f1os en el peque\u00f1o pueblo de Truinas (sureste de Francia), donde falleci\u00f3 el 19 de abril de 2001. Entre sus obras principales est\u00e1n\u00a0<i>Dans la chaleur vacante\u00a0<\/i>(En el calor vacante),\u00a0<i>Ou le soleil\u00a0<\/i>(O el sol, t\u00edtulo que puede leerse\u00a0<i>O\u00f9 le soleil<\/i>: D\u00f3nde el sol)<sup>*<\/sup>\u00a0<i>Rapides\u00a0<\/i>(R\u00e1pidos),\u00a0<i>Peinture\u00a0<\/i>(Pintura),\u00a0<i>Ici en deux\u00a0<\/i>(Aqu\u00ed en dos),\u00a0<i>Tumulte\u00a0<\/i>(Tumulto).<\/p>\n<p>En espa\u00f1ol existe la antolog\u00eda de Franc Ducros y Jorge Esquinca,<i>\u00a0Araire\u00a0<\/i>(M\u00e9xico, Aldus, 2005). El segundo, que tradujo la selecci\u00f3n preparada por Ducros, explica este t\u00edtulo que sintetiza magn\u00edficamente la po\u00e9tica del autor: \u201cLa palabra francesa\u00a0<i>araire<\/i>, que significa literalmente\u00a0<i>arado<\/i>, est\u00e1 en el t\u00edtulo de un poema de Andr\u00e9 du Bouchet. Al pronunciarla, hace pensar en la solidez de esta sencilla herramienta que abre un surco en la tierra. El lector de nuestra lengua puede leer esta palabra [\u2026] como si se tratase de un nuevo vocablo en espa\u00f1ol, un t\u00e9rmino que convoca los verbos\u00a0<i>arar<\/i>,\u00a0<i>ir<\/i>, y el elemento<i>\u00a0aire<\/i>.\u201d<\/p>\n<p>Presentamos a continuaci\u00f3n versiones (con el concurso de Fr\u00e9d\u00e9ric Illouz) de seis textos de su primer poemario\u00a0<i>Air<\/i>\u00a0(Aire), cuatro de\u00a0<i>En el calor vacante<\/i>\u00a0y uno de\u00a0<i>Aqu\u00ed en dos<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><b>Margen<\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la noche me adelantaba a trav\u00e9s de su cuerpo como a trav\u00e9s de una cortina. El calor, la carne proporcionaban la materia del tiempo. Rellenaba yo la muy densa brecha con ademanes tartamudos. Una vida afable, palpable, aunque despojada de palabras se ofrec\u00eda de buenas a primeras; arriba de sus cabezas una bufanda de sudor semejante a un iris, caracolea.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El vac\u00edo sin nombre: la poes\u00eda de Andr\u00e9 du Bouchet Philippe Cheron Andr\u00e9 du Bouchet (1924-2001) poeta franc\u00e9s, ensayista y traductor de Shakespeare, H\u00f6lderlin, Joyce, Faulkner, Celan y Mandelstam, desarroll\u00f3 una obra construida con palabras de lo cotidiano para hacer frente \u201cal aqu\u00ed y ahora de lo real, sin dejarse distraer por la esperanza de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":29433,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-29432","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29432"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29434,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29432\/revisions\/29434"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}