{"id":29650,"date":"2022-10-10T12:42:55","date_gmt":"2022-10-10T18:42:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29650"},"modified":"2022-10-10T12:42:55","modified_gmt":"2022-10-10T18:42:55","slug":"hace-10-anos-que-murio-carlos-fuentes-perdimos-a-una-de-las-piedras-angulares-de-la-literatura-mexicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29650","title":{"rendered":"Hace 10\u00a0a\u00f1os que muri\u00f3 Carlos Fuentes, perdimos a una de las piedras angulares de la literatura mexicana"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">A una d\u00e9cada de la gran p\u00e9rdida de Carlos Fuentes<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Elena Poniatowska<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Hace ya poco m\u00e1s de 10\u00a0a\u00f1os que muri\u00f3 Carlos Fuentes (15 de mayo de 2012) en la Ciudad de M\u00e9xico y perdimos a una de las piedras angulares de la gran literatura mexicana. Sigo extra\u00f1\u00e1ndolo. A veces veo a su hija Cecilia, hija tambi\u00e9n de Rita Macedo\u2026 En una comida en la casa se juntaron dos hijas de Jos\u00e9 Luis Cuevas. Ximena y Mar\u00eda Jos\u00e9 con Cecilia Fuentes, y las tres me contaron lo que para ellas hab\u00eda significado ser hijos de dos genios, Fuentes y Cuevas, que primero lanz\u00f3 a la fama Fernando Ben\u00edtez con su suplemento cultural\u00a0<em>M\u00e9xico en la cultura.\u00a0<\/em>Ben\u00edtez hizo que muchos lectores y cr\u00edticos de arte lanzaran con \u00e9l, en los a\u00f1os 50, a dos grandes figuras.<\/div>\n<p>Si un escritor abarca el siglo XX es Carlos Fuentes, quien al igual que Octavio Paz, aun sin el Nobel, expandi\u00f3 nuestras fronteras y convirti\u00f3 el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico que nos separa de Europa en un oleaje de letras.<\/p>\n<p>Veneramos a Octavio Paz no s\u00f3lo por su poes\u00eda y porque nos honr\u00f3 con el Nobel en 1990, sino porque form\u00f3 a varias generaciones, pero tambi\u00e9n admiramos (y mucho) a Carlos Fuentes, porque apost\u00f3 a novelas como\u00a0<em>Terra nostra,<\/em>\u00a0de 783 p\u00e1ginas, publicada en 1975, y\u00a0<em>Crist\u00f3bal Nonato,<\/em>\u00a0de 563 p\u00e1ginas, que se public\u00f3 12 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1987. \u00a1Qu\u00e9 desmesura! No es el n\u00famero de p\u00e1ginas lo que nos apabulla, sino la ambici\u00f3n de abarcarlo todo, decirlo todo, cubrir a nuestro continente de palabras. Carlos Fuentes se la jug\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os con una obra infinita que rebasa a M\u00e9xico y supera a su novel\u00edstica anterior por m\u00e1s que admiremos a Mariano Azuela, a Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n o a Nelly Campobello. Cada vez que lo veo, \u00c1xel Vega Castillo, estudiante que ama la literatura, me habla con fascinaci\u00f3n del Chac Mool que se public\u00f3 en\u00a0<em>Los d\u00edas enmascarados,<\/em>\u00a0el primer libro de Fuentes.<\/p>\n<p>Carlos Fuentes giraba a m\u00e1s de 4 mil revoluciones por hora. Como rel\u00e1mpago, alumbr\u00f3 nuestro espacio literario desde\u00a0<em>La regi\u00f3n m\u00e1s transparente\u00a0<\/em>hasta su \u00faltimo ensayo literario, que suscit\u00f3 pol\u00e9micas y enojos. Fuentes, como tromba, sigui\u00f3 adelante; ning\u00fan autor m\u00e1s prol\u00edfico, ninguno m\u00e1s aventado, y hay que recordar que lo \u00fanico que no figura en su cosmogon\u00eda es la poes\u00eda, aunque late en el ritmo de sus frases y en el vuelo de sus ambiciones. Convirti\u00f3 cada una de sus novelas en una empresa formidable. \u00c9l era Balzac y Kafka, Dos Passos y Faulkner, y a todos sus contempor\u00e1neos agradeci\u00f3 que escribieran a su lado, a William Styron y a Milan Kundera, a Nadine Gordimer y a Susan Sontag, y sobre todo a Salman Rushdie, a quien defendi\u00f3 cuando m\u00e1s lo persegu\u00edan los islamistas. Fuentes, tambi\u00e9n se acerc\u00f3 a los j\u00f3venes de entonces y alent\u00f3 a Xavier Velasco y a la generaci\u00f3n del\u00a0<em>Crack.\u00a0<\/em>Ver en estos d\u00edas la pel\u00edcula sobre el secuestro de la francesa Florence Cassez y el encarcelamiento de Israel Vallarta, en la que particip\u00f3 Jorge Volpi, en la pel\u00edcula de Gerardo Naranjo, es sentirse orgulloso de su actitud en la vida (adem\u00e1s de su literatura).<\/p>\n<p>Cualquier lector mexicano sabe lo que significa leer a Fuentes, porque al construir cap\u00edtulo tras cap\u00edtulo, construye tambi\u00e9n a sus lectores de habla hispana. Si sabemos que somos m\u00e1s de 500 millones, podemos tener la certeza de que el castellano ondea en la cabeza de muchos hombres.<\/p>\n<p>Fuentes quiso que esos millones fueran libres y sentenci\u00f3:\u00a0<q>Si no tienes educaci\u00f3n, descuenta lo dem\u00e1s, no tienes nada.<\/q>\u00a0En 2001, invitado por la Unicef, que lo hab\u00eda premiado, dijo en una buena conferencia en Guatemala:\u00a0<q>Yo soy Carlos Fuentes, y creo que todos los ni\u00f1os tienen el derecho de crecer con buena salud, con paz y con dignidad. El destino de la ni\u00f1ez latinoamericana es inseparable del destino social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico de cada una de nuestras naciones<\/q>. Tambi\u00e9n se refiri\u00f3 a los 2 millones de ni\u00f1os que han muerto en conflictos armados en el mundo y a los 100 millones que viven en la calle. Asent\u00f3 que nuestro peor crimen es el abandono de la ni\u00f1ez. A todos conmovi\u00f3 con la gravedad de su tristeza.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Dec\u00eda Octavio Paz que lo \u00fanico que importa es la obra, y Carlos Fuentes dej\u00f3 una grande. Despu\u00e9s de\u00a0<em>La regi\u00f3n m\u00e1s transparente,<\/em>\u00a0que lo hizo c\u00e9lebre en 1958, en 1962 siguieron\u00a0<em>Aura\u00a0<\/em>y\u00a0<em>La muerte de Artemio Cruz,<\/em>\u00a0que aparecieron con meses de diferencia. Fuentes cabalg\u00f3 a galope tendido en el llano de la novel\u00edstica mexicana. Para \u00e9l, la Ciudad de M\u00e9xico fue una mujer a veces de ojitos de capul\u00edn y tacones altos, como la Gladys Garc\u00eda de\u00a0<em>La regi\u00f3n m\u00e1s transparente,<\/em>\u00a0a veces como amante que todo asume y todo aguanta, como Regina, la de\u00a0<q>la mirada so\u00f1adora y encendida<\/q>, la compa\u00f1era\u00a0<q>de a de veras<\/q>\u00a0del revolucionario que se traiciona a s\u00ed mismo: Artemio Cruz\u201d.<\/p>\n<p>Si alguien tuviera oportunidad de regresar a la tierra y pasar de un tiempo a otro, \u00e9se ser\u00eda Carlos Fuentes, porque a diferencia de muchos tir\u00f3 a lo grande y vivi\u00f3 su presente a galope tendido, trag\u00e1ndoselo todo. Carlos hizo feliz a sus padres, a sus amigos. Recuerdo que su pap\u00e1, diplom\u00e1tico, me dijo en alguna ocasi\u00f3n con una media sonrisa cuando me acerqu\u00e9 a saludarlo:\u00a0<q>Ahora ya no soy don Rafael Fuentes, ahora soy el pap\u00e1 de Carlos Fuentes<\/q>.<\/p>\n<p>Fuentes se lanz\u00f3 a lo grande, dio conferencias en todas las universidades de Estados Unidos y ense\u00f1\u00f3 en Princeton y m\u00e1s tarde en Harvard; vivi\u00f3 en Martha\u2019s Vineyard, en Boston, y finalmente en su casa de Londres, Inglaterra. Ah\u00ed escribi\u00f3 de la Espa\u00f1a de los reyes cat\u00f3licos y del M\u00e9xico moderno, nos regal\u00f3 una visi\u00f3n in\u00e9dita de la ciudad que antes llevaba el espantoso nombre de Distrito Federal y desacraliz\u00f3 a la Revoluci\u00f3n Mexicana que produjo un mill\u00f3n de muertos y un mont\u00f3n de multimillonarios, que m\u00e1s que admiraci\u00f3n causaron alarma y desprestigian a M\u00e9xico, cuando \u00e9l, Carlos Fuentes, con su obra y su conducta s\u00f3lo hizo el bien a nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>As\u00ed como el mismo Fuentes dijo, no ha muerto, ha cambiado de lugar. La idea de la muerte jam\u00e1s le fue ajena, siempre supo que la calavera de Jos\u00e9 Guadalupe Posada se aparece cuando menos la esperamos. No tuvo miedo. La ve\u00eda como a la\u00a0<em>Catrina<\/em>, alta, flaca, con un gran sombrero charro de papel mach\u00e9. Para eso era mexicano, para saber que ni un solo ay, ay, ay, ay, tequila en mano, ni un acorde de guitarra, ni un sarape de Saltillo, ni un grito de chile verde picante pero sabroso, ni el amor de Rita Macedo y su hija Cecilia, ni Ixca Cienfuegos, ni Mar\u00eda F\u00e9lix tienen poderes contra la muerte. Fuentes fue un hombre de cristal en cada una de las l\u00edneas que escribi\u00f3 en una m\u00e1quina de escribir con su dedo \u00edndice que termin\u00f3 de enchuecarse de tanto usarlo. Nos hizo, sin propon\u00e9rselo, el relato de su vida, su muerte y el de su gran amor a la literatura. Trepidante, sin querer queri\u00e9ndo, escribi\u00f3 el relato de su vida, el de la vida de Sylvia, su segunda mujer, el de su hija mayor, Cecilia, y el de sus dos hijos que supieron antes que \u00e9l que el mundo est\u00e1 en llamas y que la relaci\u00f3n con la muerte es finalmente nuestro \u00fanico calendario solar.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A una d\u00e9cada de la gran p\u00e9rdida de Carlos Fuentes Elena Poniatowska Hace ya poco m\u00e1s de 10\u00a0a\u00f1os que muri\u00f3 Carlos Fuentes (15 de mayo de 2012) en la Ciudad de M\u00e9xico y perdimos a una de las piedras angulares de la gran literatura mexicana. 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