{"id":29740,"date":"2022-10-16T13:39:45","date_gmt":"2022-10-16T19:39:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29740"},"modified":"2022-10-16T13:40:25","modified_gmt":"2022-10-16T19:40:25","slug":"en-huelva-en-la-segunda-mitad-de-los-anos-cincuenta-hicimos-todo-el-teatro-que-se-podia-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29740","title":{"rendered":"En Huelva, en la segunda mitad de los a\u00f1os cincuenta, hicimos todo el teatro que se pod\u00eda hacer"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Cartas desde Alemania<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Ricardo Bada<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Las campesinas de Oggersheim<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>En Huelva, en la segunda mitad de los a\u00f1os cincuenta, hicimos todo el teatro que se pod\u00eda hacer en una provincia que era quiz\u00e1s el rinc\u00f3n m\u00e1s olvidado de Espa\u00f1a. Se hab\u00eda juntado un grupo que por as\u00ed decirlo constitu\u00edamos el meollo intelectual de la ciudad, y que estaba ansioso de producir arte fuera como fuera, pese a las adversas circunstancias. De modo que unos escrib\u00edan, otros pintaban, alguno tocaba el piano, y todos ensay\u00e1bamos una obra de teatro autorizada por la censura y que la SGAE nos dejase representar gratis por tratarse de funciones ben\u00e9ficas y de aficionados. Yo me encargaba siempre del montaje musical y el\u00a0<i>atrezzo<\/i>.<\/p>\n<p>Teatro-teatro, de carne y g\u00fceso, con decorados, muebles y bambalinas, s\u00f3lo pusimos en escena cuatro obras:<b>\u00a0<\/b><i>Proceso a Jes\u00fas<\/i>, de Diego Fabbri;\u00a0<i>Todos eran mis hijos<\/i>, de Arthur Miller;\u00a0<i>La mu\u00f1eca muerta<\/i>, de Horacio Ruiz de la Fuente y\u00a0<i>La cornada<\/i>,<i>\u00a0<\/i>de Alfonso Sastre, para cuya funci\u00f3n nos prest\u00f3 uno de sus trajes de luces mi entra\u00f1able amigo Antonio Borrero,\u00a0<i>Chamaco<\/i>, el torero de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Pero hicimos m\u00e1s teatro,<b>\u00a0<\/b>s\u00f3lo que le\u00eddo. Una de las veces montamos<i>\u00a0Ana Kleiber\u00a0<\/i>y el compa\u00f1ero que deb\u00eda leer el papel del propio Alfonso Sastre \u2013quien actuaba como narrador de su propia obra\u2013 no compareci\u00f3. Luego supimos que sufri\u00f3 un ataque paralizante de p\u00e1nico esc\u00e9nico. Lo cierto es que esperamos hasta el \u00faltimo momento y, ya con la sala llena de p\u00fablico, el director me agarr\u00f3 del brazo, me condujo hasta la silla del panel delante de la cual \u2013sobre la mesa\u2013 un letrero rezaba ALFONSO SASTRE, y me dijo que lo sent\u00eda mucho (por la lectura, claro) pero me tocaba darle voz al autor. Y as\u00ed resulta que he sido, al menos una vez, nada menos que Alfonso Sastre. \u00a1Viva el teatro le\u00eddo! Esta es mi mejor an\u00e9cdota personal relacionada con Tal\u00eda.<\/p>\n<p>Pero la mejor an\u00e9cdota teatral que conozco es otra: el canciller federal alem\u00e1n Helmut Kohl, que lo fue durante diecis\u00e9is a\u00f1os, viv\u00eda en Oggersheim, un pueblo de unos 25 mil habitantes en el Palatinado, y tom\u00f3 la costumbre de invitar all\u00e1 a los visitantes ilustres (desde Reagan hasta Gorbachov) con la comida t\u00edpica del lugar, de carne de cerdo y papas, cocida en tripa de cerdo. De tal manera que hizo famosos al pueblo y su\u00a0<i>Saumagen\u00a0<\/i>(nombre del plato) no s\u00f3lo en Alemania, y Oggersheim se volvi\u00f3 un centro de atracci\u00f3n tur\u00edstica. Y sucedi\u00f3 que las mujeres de Oggersheim, campesinas en su gran mayor\u00eda, tomaron la decisi\u00f3n de aprender ingl\u00e9s, para no quedarse mudas ante los turistas que llegaban all\u00ed. Dicho y hecho. Y con \u00e9xito, tanto que el profesor de ingl\u00e9s las quiso gratificar con la asistencia a una representaci\u00f3n de\u00a0<i>Hamlet<\/i>,<i>\u00a0<\/i>por una compa\u00f1\u00eda inglesa, en Fr\u00e1ncfort. Como se pueden figurar, se encatrinaron (\u00bfse seguir\u00e1n usando los verbos \u201cemperejilar, emperifollar\u201d en la vieja Espa\u00f1a?) y as\u00ed, con toda la tlapaler\u00eda a cuestas, viajaron en un autob\u00fas\u00a0<i>charter<\/i>\u00a0a la ciudad natal de Goethe. Con lo que no contaron es con las retenciones en la autopista. Llegaron al teatro cuando la funci\u00f3n acababa de comenzar y ya se hab\u00edan cerrado las puertas, como es costumbre en Alemania, de tal manera que no se vuelven a abrir hasta el descanso, suponiendo que lo haya y no sea una funci\u00f3n continua. Fue tan grande y visible la decepci\u00f3n de las pobres mujeres que lograron ablandar el coraz\u00f3n de uno de los acomodadores, quien se avino a dejarlas entrar en el patio de butacas en fila india y sin hacer el m\u00e1s m\u00ednimo ruido.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hicieron y ya estaban dentro cuando el centinela descubre al fantasma del padre de Hamlet y grita\u00a0<i>\u201cWho\u2019s there?<\/i>\u00a0[\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 ah\u00ed?]\u201d, a lo cual \u2013para gran sorpresa del p\u00fablico y los actores\u2013 le contest\u00f3 una fresca voz femenina desde el patio de butacas, en perfecto ingl\u00e9s con acento del Palatinado:<b>\u00a0<\/b><i>\u201cWe are the peasants of Oggersheim, who have arrived a bit late because of the traffic\u00a0<\/i>[Somos las campesinas de Oggersheim, que hemos llegado un poquito tarde a causa del tr\u00e1fico]\u201d. La carcajada fue un\u00edsona, el teatro se ven\u00eda abajo de la risa. Hubo que suspender la funci\u00f3n hasta que pas\u00f3 el ataque de hilaridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartas desde Alemania Ricardo Bada Las campesinas de Oggersheim En Huelva, en la segunda mitad de los a\u00f1os cincuenta, hicimos todo el teatro que se pod\u00eda hacer en una provincia que era quiz\u00e1s el rinc\u00f3n m\u00e1s olvidado de Espa\u00f1a. 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