{"id":29788,"date":"2022-10-19T11:14:09","date_gmt":"2022-10-19T17:14:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29788"},"modified":"2022-10-19T11:14:09","modified_gmt":"2022-10-19T17:14:09","slug":"que-se-puede-decir-del-humor-estadunidense-que-no-haya-sido-ya-parodiado-por-woody-allen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29788","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 se puede decir del humor estadunidense que no haya sido ya parodiado por Woody Allen?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Los aforismos desaforados de Groucho Marx<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Enrique H\u00e9ctor Gonz\u00e1lez<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Groucho Marx (sentado) junto a sus hermanos Chico (izquierda) y Harpo (derecha) en 1948<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Tendemos a motejar al humor espa\u00f1ol de popular, al franc\u00e9s relacionarlo con la elegancia, al ingl\u00e9s reconocerlo en virtud de su condici\u00f3n flem\u00e1tica. \u00bfSer\u00e1 as\u00ed? \u00bfQu\u00e9 se puede decir del humor estadunidense que no haya sido ya parodiado por Woody Allen? \u00bfO del humor jud\u00edo o del humor de los unos y los otros? Todo es chocarrer\u00eda, no tomarse en serio nada, demacrar la solemnidad y sus rituales inh\u00f3spitos. Lo mismo en cine que en literatura, en el arte que en la ciencia o en la pol\u00edtica, la actitud humor\u00edstica importa un estado de \u00e1nimo, a veces una conducta moral y, no en pocas ocasiones, una filosof\u00eda de vida.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el mundo f\u00edlmico destaca la gracia de los Marx (digo f\u00edlmico por no decir literario, pues la perfecta armaz\u00f3n de los aforismos del gran Groucho es claramente un espejo de su lucidez verbal). Despu\u00e9s de Chaplin y Buster Keaton, antes de Woody Allen, el per\u00edodo en que despuntaron estos tres hermanos geniales (otros dos m\u00e1s pertenecieron a la estirpe, pero apenas actuaron y en papeles serios) es el de los a\u00f1os treinta y cuarenta. Fueron inolvidables en el mundo de Hollywood de ese momento, en la \u00f3rbita de la comedia simplona, la que no pasa apuros en busca de la trascendencia, pero sobre tanta median\u00eda pod\u00eda advertirse el talento de cada uno de los tres. Desde la m\u00fasica y el mutismo m\u00edmico, Chico y Harpo Marx acompa\u00f1aron en una decena de pel\u00edculas a su hermano menor, quien sin duda fue el m\u00e1s prol\u00edfico y articulado de ellos, Groucho, poseedor de un bigote tan plenamente identificable como el de Hitler \u2013su contempor\u00e1neo malhadado\u2013, aunque ambos mostachos mostraran tama\u00f1o y consistencia opuestos.<\/p>\n<p>Con el don de la improvisaci\u00f3n \u2013es curioso que fueran tantos y tan diversos los guionistas de sus pel\u00edculas, y que se advirtiera siempre que lo que dec\u00eda Groucho era ocurrencia propia\u2013 y un ingenio natural al que no es f\u00e1cil encontrar comparaci\u00f3n, la velocidad mental del tercer Marx, su actitud radiante y al mismo tiempo siempre en otro sitio (la distancia ir\u00f3nica de los grandes humoristas, de quienes est\u00e1n y no est\u00e1n involucrados en la escena que hace visible su destreza), caracteriza una sarta de ocurrencias que inevitablemente se han recogido en libros (<i>Groucho y yo, Camas, Memorias de un amante sarnoso<\/i>), como las de Woody Allen, pero que distan, en ambos casos, de ser tan efectivas fuera de la pantalla. El cine se cuece aparte.<\/p>\n<p>Sin embargo, el humor de Groucho es d\u00f3cil al aforismo o, por mejor decirlo, cuaja en frases precisas y despiadadas, absurdas y desconcertantes, que tienen la fulminante virtud de pactar, al mismo tiempo, con la formalidad: \u201cDisculpen si los llamo caballeros, pero es que no los conozco bien.\u201d Pronunciada en una cena elegante, en un contexto de amabilidad diplom\u00e1tica, la frase de seguro consigue antes la perplejidad que la hilaridad de los interlocutores, y esa es precisamente la clave del gracejo a lo Groucho: desorientar en primera instancia para luego provocar algo parecido a una reflexi\u00f3n que se resuelve en sonrisa.<\/p>\n<p>De las m\u00e1s reproducidas entre las suyas es cierta ocurrencia que implica una suerte de paradoja de la imposibilidad: \u201cNunca pertenecer\u00eda a un club que estuviera dispuesto a aceptarme como miembro\u201d, alambicada esquirla de la l\u00f3gica, dislocada cuadratura de una argucia circular que se muerde la cola, pues implica que no hay intenci\u00f3n de clarificar una situaci\u00f3n que de cualquier manera no puede ocurrir.<\/p>\n<p>Con agradable sagacidad, Groucho Marx festeja un posible homenaje a la vanidad devenido desopilante desfachatez: \u201cDesde que tom\u00e9 su libro hasta que lo solt\u00e9 no par\u00e9 de re\u00edrme. Pienso leerlo alg\u00fan d\u00eda\u201d, pues lo suyo es alertar y alterar los \u00e1nimos distra\u00eddos, ridiculizar la naturaleza cosm\u00e9tica de la conversaci\u00f3n de manera que el matiz de la broma alcance, con suerte, perfiles ontol\u00f3gicos: \u201cEstoy con esa mujer porque me recuerda a usted. Sus ojos me recuerdan a los suyos, su boca, su pelo. Todo me recuerda a usted. Excepto usted.\u201d Y esa estructura aglutinante, que nos lleva hacia una plausible terminaci\u00f3n que luego se traiciona, ocurre asimismo en esta otra joya del razonamiento deductivo: \u201cParece idiota, habla como idiota, se comporta como idiota, pero que no los enga\u00f1e:<br \/>\nes idiota.\u201d<\/p>\n<p>Alegre dicharachero, Julius Henry Marx, jud\u00edo de origen alem\u00e1n como el amigo de Engels, mostraba una capacidad de detecci\u00f3n de las frases hechas y los lugares comunes que, en buena medida, est\u00e1 en la base de su hiperactividad verbal: \u201cInteligencia militar son t\u00e9rminos contradictorios.\u201d Si asumi\u00f3 el sobrenombre de Groucho quiz\u00e1 sea menos por el oficio de \u201cgru\u00f1\u00f3n\u201d que se le endilga a quien se dedica a fustigar y sancionar, as\u00ed sea graciosamente, la eterna incongruencia del mundo, sino porque \u2013naturalmente estoy bromeando\u2013 su humor crece (<i>to grow<\/i>, en ingl\u00e9s) a partir de la confusi\u00f3n de quien escucha la primera parte de sus frases, sin saber que en la coda est\u00e1 el codicilo que corrige la banalidad del clich\u00e9: \u201cJam\u00e1s olvido una cara, pero con usted voy a hacer la excepci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los aforismos desaforados de Groucho Marx Enrique H\u00e9ctor Gonz\u00e1lez Groucho Marx (sentado) junto a sus hermanos Chico (izquierda) y Harpo (derecha) en 1948 Tendemos a motejar al humor espa\u00f1ol de popular, al franc\u00e9s relacionarlo con la elegancia, al ingl\u00e9s reconocerlo en virtud de su condici\u00f3n flem\u00e1tica. \u00bfSer\u00e1 as\u00ed? \u00bfQu\u00e9 se puede decir del humor estadunidense [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":29789,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-29788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29788","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29788"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29790,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29788\/revisions\/29790"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}