{"id":29842,"date":"2022-10-23T11:50:30","date_gmt":"2022-10-23T17:50:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29842"},"modified":"2022-10-23T11:50:30","modified_gmt":"2022-10-23T17:50:30","slug":"el-album-ladxidua-de-rosty-bazendu-y-amilcar-meneses-musicos-zapotecos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=29842","title":{"rendered":"El \u00e1lbum &#8216;Ladxidu\u00e1&#8217;, de Rosty Bazendu y Amilcar Meneses, m\u00fasicos zapotecos,"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Ladxidu\u00e1 Bazendu: mi coraz\u00f3n rebelde<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Antonio Valle<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">El \u00e1lbum &#8216;Ladxidu\u00e1&#8217;, de Rosty Bazendu y Amilcar Meneses, m\u00fasicos binniz\u00e1 o zapotecos, e interpretado en diidxaz\u00e1, \u201cse inscribe en las formas de transmisi\u00f3n oral de los fant\u00e1sticos narradores binniz\u00e1, aunque tambi\u00e9n conecta con la tradici\u00f3n de los antiguos bardos de \u00c1frica o con los cantantes de jazz estadunidenses\u201d.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>Han sido el\u00a0<i>spoken word diidxaz\u00e1<\/i>: \u201cpalabra hablada\u201d creada en zapoteco, el\u00a0<i>son yaa<\/i>\u00a0del istmo \u2013profundamente relacionado con el jazz\u2013, el\u00a0<i>didxagola<\/i>: palabra de los ancianos y el\u00a0<i>free style<\/i>\u00a0\u2013estilo libre\u2013, algunas de las fusiones con las que Rosty Bazendu y Amilcar Meneses crearon el disco\u00a0<i>Ladxidu\u00e1<\/i>\u00a0(Mi coraz\u00f3n) (2022). Con este \u00e1lbum le toman distancia al canto nuevo local, al texto hipersexualizado y al rap burdo del nuevo milenio. Su \u00e1lbum, que al mismo tiempo abreva en la memoria ancestral de los binniz\u00e1 o zapotecos, produce atm\u00f3sferas y destellos sonoros de los paisajes dist\u00f3picos que viven las ciudades contempor\u00e1neas del Istmo. Una vez que prescindieron de los consabidos\u00a0<i>beats<\/i>\u00a0de internet, ensamblaron una poderosa materia sonora por la que fluyen los textos de Rosty, el rebelde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p><i>Ladxidu\u00e1<\/i>\u00a0es un \u00e1lbum producido en un peque\u00f1o estudio de grabaci\u00f3n que Amilcar Meneses mont\u00f3 en el centro de Juchit\u00e1n. Tambi\u00e9n es el t\u00edtulo de la primera canci\u00f3n del \u00e1lbum, donde una flauta transversal sugiere que una criatura musical ha comenzado a cobrar forma. Mientras los violines traman una placenta, la flauta se encarga de estructurar un sistema \u00f3seo, de extender una red nerviosa y una zona de piel. De pronto, un xil\u00f3fono emite los primeros pulsos del coraz\u00f3n. Estos sonidos forman la matriz y el coraz\u00f3n intrauterino del \u00e1lbum. Durante setenta y cinco segundos escuchamos como una vida humana puede ser construida con m\u00fasica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Rosty Bazendu naci\u00f3 y vive en la S\u00e9ptima Secci\u00f3n de Juchit\u00e1n, uno de los barrios m\u00e1s bravos y populares de gran presencia binniz\u00e1. Como en las grandes urbes del mundo, sus poemas y relatos describen la discriminaci\u00f3n que viven sus habitantes. Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, mientras que Rosty escuchaba hip hop a trav\u00e9s de\u00a0<i>bluetooth<\/i>\u00a0o en \u201cinfrarrojo\u201d, comenz\u00f3 a hacer grafitis. Con sus stencils denunciaban el uso del ma\u00edz transg\u00e9nico, los generadores e\u00f3licos o a los absurdos del poder en turno. Ya desde entonces, Rosty se hab\u00eda negado a escribir canciones con temas banales. Con estos elementos, que forman parte de lo m\u00e1s l\u00facido del Hip Hop, se crearon verdaderas puestas en escena en los callejones de la ciudad laber\u00edntica. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Rosty y Amilcar se presentaron en la c\u00e1rcel de Juchit\u00e1n. Despu\u00e9s crearon un ensamble con el que participaron en una iniciativa promovida por Revoluci\u00f3n Latina, organizaci\u00f3n de Nueva York que apoy\u00f3 proyectos culturales de las comunidades originarias golpeadas por el sismo de 2017; a\u00f1o en el que Juchit\u00e1n casi desaparece del mapa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>\u201cNi Bib\u00e1nu\u00b4\u201d (Lo que viviste) es una de las canciones sobresalientes de este \u00e1lbum. Se trata de una pieza construida a trav\u00e9s de cuadros visuales, secuencias que detonan momentos de iniciaci\u00f3n en la vida de una mujer juchiteca. Lindando con lo sagrado, la poes\u00eda de Rosty Bazendu, a la manera del\u00a0<i>griot<\/i>, narrador de leyendas de \u00c1frica, presenta el nacimiento de una ni\u00f1a, momento en el que su padre dibuja en la tierra a su\u00a0<i>guenda<\/i>, doble o nahual. Una vez que la peque\u00f1a ha crecido, juega con\u00a0<i>tanguy\u00fa\u00a0<\/i>(juguetes de barro) o con\u00a0<i>panchayaga\u00a0<\/i>(mu\u00f1ecas de madera). Enseguida evoca la sensualidad y pureza con la que las j\u00f3venes experimentan una delicada espiritualidad de origen precolombino. La canci\u00f3n habla de su participaci\u00f3n en las festividades religiosas y agrarias, de los momentos en el que las j\u00f3venes beben\u00a0<i>bupu<\/i>; bebida prehisp\u00e1nica elaborada con cacao, guiechachi (flor de mayo), panela y ma\u00edz blanco. Uno de los versos m\u00e1s enigm\u00e1ticos de esta pieza dice: \u201cEn la oscuridad original, va a mecerse el aire, es aqu\u00ed donde viene la luz\u201d, verso que recuerda el ir y venir de una pareja en la hamaca, el asombro del acto amoroso hasta el instante de la concepci\u00f3n, cuando un nuevo ser comenzar\u00e1 a vibrar entre la tierra y el cielo. Igualmente reveladora es la l\u00ednea que \u2013asumiendo una responsabilidad \u00e9tica y pol\u00edtica con su comunidad\u2013 apunta: \u201cQuien tiene claridad en su inteligencia no olvida a su pueblo.\u201d \u201cNi bib\u00e1nu\u00b4\u201d se inscribe en las formas de transmisi\u00f3n oral de los fant\u00e1sticos narradores binniz\u00e1, aunque tambi\u00e9n conecta con la tradici\u00f3n de los antiguos bardos de \u00c1frica o con los cantantes de jazz estadunidenses que, entre fant\u00e1sticos l\u00edderes de opini\u00f3n, como Muhammad Ali \u2013el mejor boxeador de todos los tiempos\u2013, podr\u00edan ser definidos como<i>\u00a0badu bazendu<\/i>, o sea, rebeldes y pol\u00e9micos activistas que han experimentado el\u00a0<i>spoken word\u00a0<\/i>y la poes\u00eda social y pol\u00edtica, poderosa corriente alterna que fluy\u00f3 con los maestros de la Beat Generation o con m\u00fasicos y poetas sensuales como James Brown, Jim Morrison, Paty Smith o Leonard Cohen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Cuando un joven Amilcar Meneses tocaba la flauta de\u00a0<i>Pitu nisiaba\u00a0<\/i>(peque\u00f1os conjuntos de m\u00fasica de origen precolombino) uno de los temas que interpretaba con m\u00e1s frecuencia era \u201cBerelele\u201d o Alcarav\u00e1n, ave que emite una rara diversidad de tonos. Tal vez por eso, a\u00f1os despu\u00e9s particip\u00f3 en sesiones de experimentaci\u00f3n en el Caf\u00e9 Jazzorca, legendario espacio de Jazz establecido en la colonia Portales de Ciudad de M\u00e9xico. Entonces Amilcar estudiaba en la Escuela Nacional de M\u00fasica de la UNAM, instituci\u00f3n donde enfrent\u00f3 una visi\u00f3n conservadora que poco ten\u00eda que ver con la corriente de las bandas tradicionales de\u00a0<i>son yaa<\/i>, es decir, del \u201cson vivo\u201d que se produce en el Istmo; expresi\u00f3n musical cuyas estructuras aluden directamente al jazz. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Amilcar escribi\u00f3 el estudio: \u201cEst\u00e1ndares de son, patrimonio intangible del pueblo binniz\u00e1\u201d, (Colectivo Nezagui\u00e9, 2022). La investigaci\u00f3n da cuenta de c\u00f3mo la m\u00fasica propia acompa\u00f1\u00f3 al pueblo binniz\u00e1 desde sus or\u00edgenes, destacando que las composiciones de<i>\u00a0son yaa<\/i>, que se basan en la transmisi\u00f3n oral y musical, se han sostenido hasta nuestros d\u00edas. Esta formidable experiencia integra los paisajes est\u00e9ticos y espirituales de un territorio que musicalmente se ha creado a s\u00ed mismo, un territorio que ha aportado al pa\u00eds y al mundo diversos instrumentos, ritmos y repertorios. La investigaci\u00f3n incluye nombres de autores como los de Eustaquio Jim\u00e9nez, Andr\u00e9s Henestrosa, Carlos Iribarren Sierra, Sa\u00fal Mart\u00ednez, Atilano Morales y Luis Mart\u00ednez Hinojosa, entre otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de \u201cLadxiidu\u00e1\u201d y \u201cNi bib\u00e1nu\u00b4\u201d, el \u00e1lbum se integra por \u201cNuu Xhi\u00f1ee\u201d (Hay motivos); pieza en la que Rosty Bazendu desarrolla el tema de la subsistencia, forma de vida basado en la producci\u00f3n de ma\u00edz y la pesca, y, especialmente, en la reciprocidad legendaria que practican las mujeres de Juchit\u00e1n; forma de vida que ha sobrevivido, con \u00e9xito, al asedio de los intereses comerciales m\u00e1s vulgares de corte occidental en la zona. Exploremos las siguientes l\u00edneas: \u201cMe encuentro en estado de frenes\u00ed\/ Pero tengo que vivir\/ No detenerme, tengo que subsistir\/ Buscar el elixir de vida\u2026\u201d Adem\u00e1s de conseguir energ\u00eda personal, evidentemente, el elixir al que se refiere el autor, es a la subsistencia: modo de vida y esencia hist\u00f3rica radical de la cultura binniz\u00e1.<\/p>\n<p>En Dxi ga\u00b4te\u00b4 (El d\u00eda que muera), dice el poeta: \u201c\u2026cuando fallezca todo saldr\u00e1 a la luz\/ Cuando llegue el d\u00eda en que me siembren\/ resucitar\u00e9 con m\u00e1s fuerza en el ma\u00edz zapalote\u2026\u201d Estas l\u00edneas articulan algunos de los temas m\u00e1s importantes de los binniz\u00e1; se trata de la vida misma relacionada con el \u201czapalote\u201d, variedad de ma\u00edz que \u00fanicamente se da en la regi\u00f3n del istmo, planta hist\u00f3rica que asciende desde lo m\u00e1s oscuro para generar el eterno retorno del alimento \u2013de nuestra carne\u2013 de la vida y el tiempo.<\/p>\n<p>Finalmente, en la canci\u00f3n \u201cBadubazendu\u201d, establece los valores y caracter\u00edsticas que posee un hombre rebelde: \u201c\u2026 es el que no se rinde\/ el que lucha y es radical\/ As\u00ed se expresa en donde sea\/ si no lo detiene el demonio, nadie lo detendr\u00e1\/ El rebelde est\u00e1 lleno de vigor\/ es de gran coraz\u00f3n, no le teme a nadie\/ Siempre est\u00e1 en movimiento\/ Su sangre es pura: tiene ra\u00edces\u2026\u201d Bondadoso, libre de temor y ansiedad; el hombre rebelde binniz\u00e1 sabe resistir al mal. Pero a esta clase de hombres, como en el famoso ensayo\u00a0<i>El hombre rebelde<\/i>, de Albert Camus, no le basta con resistir, precisa experimentar el amor y poner en movimiento los valores de su cultura. Es un<i>\u00a0binniguenda<\/i>, es decir, \u201cgente del ser\u201d que \u2013al respetar a sus muertos\u2013 respeta la vida y a s\u00ed mismo. Es un hombre leal que goza del juego y de la amistad, del sexo y la fiesta. Como ese hombre piensa, siente y sue\u00f1a en diidxaz\u00e1, su lengua materna, aprecia el poder de las mujeres para el sostenimiento de su cultura. Para Rosty Bazendu y Amilcar Meneses, me parece, un hombre de coraz\u00f3n rebelde, es quien le da sentido a su existencia creando conocimiento altamente sensible. El \u00e1lbum\u00a0<i>Ladxidu\u00e1<\/i>, interpretado en diidxaz\u00e1, adem\u00e1s de experimentar con corrientes po\u00e9ticas y musicales del mundo, expande su historia contempor\u00e1nea mientras abreva en sus propias ra\u00edces.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ladxidu\u00e1 Bazendu: mi coraz\u00f3n rebelde Antonio Valle El \u00e1lbum &#8216;Ladxidu\u00e1&#8217;, de Rosty Bazendu y Amilcar Meneses, m\u00fasicos binniz\u00e1 o zapotecos, e interpretado en diidxaz\u00e1, \u201cse inscribe en las formas de transmisi\u00f3n oral de los fant\u00e1sticos narradores binniz\u00e1, aunque tambi\u00e9n conecta con la tradici\u00f3n de los antiguos bardos de \u00c1frica o con los cantantes de jazz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":29843,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-29842","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29842"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29844,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29842\/revisions\/29844"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/29843"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}