{"id":30124,"date":"2022-11-13T16:46:48","date_gmt":"2022-11-13T22:46:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30124"},"modified":"2022-11-13T16:46:48","modified_gmt":"2022-11-13T22:46:48","slug":"el-veinte-aniversario-del-festival-internacional-de-cine-de-morelia-sus-origenes-y-alcances","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30124","title":{"rendered":"El veinte aniversario del Festival Internacional de Cine de Morelia, sus or\u00edgenes y alcances"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">20 a\u00f1os de cine en Morelia La violencia indesterrable<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Rafael Avi\u00f1a<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Aqu\u00ed se celebra el veinte aniversario del Festival Internacional de Cine de Morelia, sus or\u00edgenes y alcances, y se comenta lo m\u00e1s importante del contenido de esta emisi\u00f3n, en la que destaca, entre otras cosas, el homenaje a Alejandro Galindo, de quien se afirma: \u201cPulsante retratista de la urbe y de las luces y sombras del &#8216;alemanismo&#8217; en particular, Alejandro Galindo construy\u00f3 con enorme vigor una de las filmograf\u00edas m\u00e1s consistentes, reflexivas y sensibles del cine mexicano.\u201d<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El evento, Claire Denis<\/b><\/p>\n<p>Hace veinte a\u00f1os se inauguraba en la hermosa ciudad de Morelia un nuevo festival de cine que en breve se trastocar\u00eda en el mayor reducto de reuni\u00f3n, promoci\u00f3n y exhibici\u00f3n de la cinematograf\u00eda nacional m\u00e1s joven y asertiva. Una suerte de laboratorio f\u00edlmico que dar\u00eda cabida a todo tipo de voces e historias y transformar\u00eda no s\u00f3lo la manera de filmar en M\u00e9xico, sino de mirar el cine con una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes que propon\u00edan tem\u00e1ticas convulsas y reflexivas sobre su propia cotidianidad y el pa\u00eds globalizado que les toc\u00f3 vivir.<\/p>\n<p>Aquella primera edici\u00f3n a la que tuve la fortuna de asistir, abri\u00f3 con expectativas m\u00e1s sencillas que otros eventos ya consolidados. Lo curioso es que, desde su primera experiencia, adquiri\u00f3 no s\u00f3lo reputaci\u00f3n, sino una sorpresiva madurez, enfocando sus bater\u00edas hacia \u00e1reas neur\u00e1lgicas, como la proyecci\u00f3n de un cine internacional a medio camino entre el prestigio comercial y la experimentaci\u00f3n ins\u00f3lita, e incluy\u00f3 la presencia de figuras como Barbet Schroeder, Werner Herzog y Fernando Vallejo.<\/p>\n<p>Sobre todo, el \u00e9xito instant\u00e1neo del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) radic\u00f3 en su inter\u00e9s por acumular energ\u00eda alrededor de un cine mexicano de permanente vocaci\u00f3n experimental, gran aliento y poco apreciado, como el cortometraje, el documental, un cine regional representado por cortos michoacanos y un rescate permanente de cl\u00e1sicos mexicanos.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n de sus dos d\u00e9cadas, a finales de octubre de 2022, rebas\u00f3 las expectativas en un ambiente de algarab\u00eda y fiesta. Morelia 20 tuvo una de sus mejores emisiones a\u00fan en tiempos pospand\u00e9micos menos paranoicos. Hubo una liberaci\u00f3n de los\u00a0<i>cubrebocas\u00a0<\/i>y rein\u00f3 una atm\u00f3sfera de cordialidad y apapacho en un evento sin fisuras, gracias a la f\u00e9rrea y amorosa disciplina de su incansable directora Daniela Michel, cobijada desde su primera emisi\u00f3n por Alejandro Ram\u00edrez Maga\u00f1a, director de Cin\u00e9polis y Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas Batel.<\/p>\n<p>Entre los invitados especiales \u2013Jerry Schatzberg, Maribel Verd\u00fa, Frank Marshall y m\u00e1s\u2013 destac\u00f3 la amable y vital presencia de la gran cineasta francesa Claire Denis (1948), exasistente de Wim Wenders y Jim Jarmusch, quien ha propuesto intrigantes caminos poco convencionales para relatos inscritos en g\u00e9neros tradicionales, como el suspenso, el terror, la comedia o el drama social como lo muestran, entre otras,\u00a0<i>No tengo sue\u00f1o<\/i>, inspirada en el caso de Thierry Paulin, negro homosexual, travesti y asesino en serie de ancianas, que muri\u00f3 de sida en el Par\u00eds de fines de los ochenta;\u00a0<i>Materia blanca,\u00a0<\/i>historia de soledad, horror y racismo excluyente;\u00a0<i>Buen trabajo<\/i>, que explora los ambientes viriles, la violencia y homosexualidad latente en el medio castrense de la Legi\u00f3n Extranjera francesa en \u00c1frica, o\u00a0<i>Sangre can\u00edbal<\/i>, peque\u00f1o estudio<i>\u00a0gore<\/i>\u00a0sobre la paranoia, la sangre y la antropofagia. Denis se pase\u00f3 feliz y se tomaba\u00a0<i>selfies\u00a0<\/i>con quien se lo pidiese.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>I\u00f1\u00e1rritu, Del Toro, Galindo, Mitchum<\/b><\/p>\n<p>Morelia abri\u00f3 con el alucinante<i>\u00a0ego-trip\u00a0<\/i>del siempre pol\u00e9mico Alejandro Gonz\u00e1lez I\u00f1\u00e1rritu:\u00a0<i>Bardo, falsa cr\u00f3nica de unas cuantas verdades,\u00a0<\/i>un filme con todo para admirarlo y m\u00e1s para odiarlo. El director explora sus temores, capacidades y sinsabores como inmigrante de primera y, en especial, dialoga con su ego de tal manera que es imposible no re\u00edrse o sorprenderse.\u00a0<i>Bardo\u00a0<\/i>toma prestadas o de plano se fusila escenas de\u00a0<i>81\/2<\/i>,<i>\u00a0<\/i>de Fellini;\u00a0<i>El espejo<\/i>, de Tarkovski;\u00a0<i>Paisaje en la niebla<\/i>,<i>\u00a0<\/i>de Th\u00e9o Angel\u00f3poulos, alardes demenciales musicales de Kusturica y m\u00e1s, y propone algunas secuencias de verdadera pena ajena como la toma del Castillo de Chapultepec o la del aeropuerto, con el polic\u00eda gringo de origen mexicano. No obstante,\u00a0<i>Bardo\u00a0<\/i>tiene instantes geniales, incluso conmovedores, con un gran Daniel Gim\u00e9nez Cacho, como las escenas en el California Dancing Club<i>\u00a0<\/i>y, en particular, las delirantes escenas en las calles de Cinco de Mayo, Madero y en el Z\u00f3calo que concluye con el mism\u00edsimo Hern\u00e1n Cort\u00e9s<\/p>\n<p>En cambio, el otro querido\u00a0<i>amigou\u00a0<\/i>del festival, Guillermo del Toro, en contraste, siempre mesurado y sencillo, envi\u00f3 un sensible\u00a0<i>clip\u00a0<\/i>para presentar\u00a0<i>Pinocho,\u00a0<\/i>codirigido por Mark Gustafson, a partir de una deslumbrante t\u00e9cnica de animaci\u00f3n\u00a0<i>stop motion\u00a0<\/i>en la que colaboraron decenas de talentosos animadores mexicanos. Se trata de un bello relato moral infantil y no m\u00e1s, sobre la relaci\u00f3n entre un anciano padre, su hijo fallecido y<br \/>\nla ingenua marioneta de madera que lo sustituye, inspirado no en Disney sino en el original del italiano Carlo Collodi.<\/p>\n<p>En su vig\u00e9sima edici\u00f3n, la tradicional retrospectiva de cine cl\u00e1sico nacional recay\u00f3 en varias de las mejores obras de Alejandro Galindo, mismas que tuve el honor y la fortuna de presentar en pantalla grande. Pulsante retratista de la urbe y de las luces y sombras del\u00a0<i>alemanismo\u00a0<\/i>en particular, Galindo construy\u00f3 con enorme vigor una de las filmograf\u00edas m\u00e1s consistentes, reflexivas y sensibles del cine mexicano. Su primera gran pel\u00edcula es<i>\u00a0Campe\u00f3n sin corona\u00a0<\/i>(1945), sobre el ascenso y ca\u00edda de un boxeador de barrio, derrotado por sus propios temores e inspirado en la triste leyenda de Rodolfo\u00a0<i>Chango\u00a0<\/i>Casanova, protagonizada por su actor de cabecera: David Silva. Con \u00e9l mismo realiza en 1948\u00a0<i>\u00a1Esquina bajan!\u00a0<\/i>y su secuela\u00a0<i>Hay lugar para dos<\/i>, las aventuras urbanas de Gregorio del Prado, chofer de la l\u00ednea de camiones \u201cZ\u00f3calo-Xochicalco y Anexas\u201d, as\u00ed como\u00a0<i>Una familia de tantas\u00a0<\/i>(1948) un agridulce relato sobre el patriarcado t\u00f3xico. Otro emotivo retrato del individuo enfrentado a una triste realidad social es\u00a0<i>Espaldas mojadas\u00a0<\/i>(1953); en cambio,\u00a0<i>Los Fern\u00e1ndez de Peralvillo<\/i>\u00a0(1953) es una oscura obra\u00a0<i>noir\u00a0<\/i>con un enfoque amargo sin posibilidad de redenci\u00f3n, con V\u00edctor Parra como hombre de barrio que asciende en sociedad y cuya ca\u00edda ser\u00e1 estrepitosa, acompa\u00f1ado de Silva y\u00a0<i>Resortes<\/i>. Tambi\u00e9n se exhibi\u00f3 ese brillante polic\u00edaco urbano inspirado en un caso ver\u00eddico de nota roja:\u00a0<i>Cuatro contra el mundo\u00a0<\/i>(1949), drama claustrof\u00f3bico que confronta a los responsables del asalto a un cami\u00f3n de la Cervecer\u00eda Modelo, con V\u00edctor Parra, Tito Junco, Leticia Palma y Jos\u00e9 El\u00edas Moreno. Lo sorprendente es que las salas se llenaban de j\u00f3venes, especialistas extranjeros y un p\u00fablico adulto que asisti\u00f3 con fidelidad a todo el ciclo.<\/p>\n<p>La gran secci\u00f3n del festival que es\u00a0<i>M\u00e9xico imaginario\u00a0<\/i>present\u00f3 cuatro t\u00edtulos protagonizados por ese viril y at\u00edpico<i>\u00a0outsider\u00a0<\/i>de Hollywood y gran aficionado a la mariguana que film\u00f3 electrizantes y divertidos relatos\u00a0<i>noir<\/i>, acci\u00f3n y\u00a0<i>western\u00a0<\/i>en nuestro pa\u00eds: Robert Mitchum, presentadas por el brit\u00e1nico Nick James, que aport\u00f3 interesant\u00edsimos y desconocidos detalles. En un mundo ca\u00f3tico, lo \u00fanico que ayuda a aliviar el dolor es el pasado, de ah\u00ed los constantes regresos en el tiempo: el\u00a0<i>flashback<\/i>\u00a0como acto de moral y de fe como sucede con su personaje en<i>\u00a0Traidora y mortal\u00a0<\/i>(Jacques Tourner, 1947), filmada en parte en Acapulco.\u00a0<i>El gran robo\u00a0<\/i>(Don Siegel, 1949) es un muy entretenido<i>\u00a0road movie<\/i>\u00a0polic\u00edaco rodado en Veracruz y Puebla en el Hotel Garci Crespo, en Tehuac\u00e1n, con una pl\u00e9yade de actores mexicanos.\u00a0<i>Las fronteras del crimen<\/i>\u00a0(John Farrow, 1951) se ambienta en un hotel de Los Cabos, Baja California, donde un apostador librar\u00e1 una trampa para asesinarlo, con una deliciosa Jane Russell. Y en\u00a0<i>Qu\u00e9 lindo es mi pa\u00eds\u00a0<\/i>(Robert Parrish, 1959), Mitchum huye a M\u00e9xico por haber matado al asesino de su padre y se involucra en el tr\u00e1fico de armas en tiempos de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Las ganadoras de ficci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Independientemente de sensibles y agradables sorpresas como\u00a0<i>D\u00edas borrosos,\u00a0<\/i>de Marie Benito, relato de encierro pand\u00e9mico sobre una mujer a la que se le pasa el tiempo de tener un hijo, el moroso y tenso retrato de machismo y despertar sexual adolescente\u00a0<i>Trigal,\u00a0<\/i>de Anabel Caso, y la inquietante traves\u00eda de un campesino a la capital para rescatar el cuerpo de su hija muerta en\u00a0<i>Zapatos rojos,\u00a0<\/i>de Carlos Eichelmann Kaiser, el Premio del P\u00fablico recay\u00f3 en la alucinante\u00a0<i>Huesera,\u00a0<\/i>de Michelle Garza, sobre la paranoia a la maternidad y a las relaciones sexuales convencionales; un filme disparejo pero con notables momentos que capitaliza la correcci\u00f3n polic\u00eda, el impacto LGTB y la generaci\u00f3n\u00a0<i>todex.<\/i><\/p>\n<p>De manera sorpresiva, el jurado premi\u00f3 dos nuevas tramas sobre la violencia indesterrable de un pa\u00eds que se ha acostumbrado al dominio de la ignorancia, las desapariciones forzadas y la brutalidad como moneda corriente.\u00a0<i>El norte sobre el vac\u00edo<\/i>, de Alejandra M\u00e1rquez Abella, gan\u00f3 en Mejor Largo Mexicano, Mejor Actor a Gerardo Trejoluna y Mejor Gui\u00f3n a M\u00e1rquez, y el eficaz Gabriel Nuncio con una espl\u00e9ndida primera parte, en la historia de un ranchero regiomontano y cazador que enfrenta a unos\u00a0<i>narcos<\/i>\u00a0y se solaza en sus trasnochados rituales machistas (grandiosa la escena de los hombres cantando \u201cNo hay novedad\u201d, de Los Cadetes de Linares, la de los animales sacrificados y la coneja de Pascua). Pese a su dispar conclusi\u00f3n, crea una inquietante atm\u00f3sfera que tiene que ver con esa suerte de venganza de la naturaleza: el universo animal que repta en la oscuridad y observa acechante.<\/p>\n<p>El premio a Mejor Direcci\u00f3n fue para Natalia L\u00f3pez Gallardo, pareja de Carlos Reygadas, en la muy inquietante, cr\u00edptica y \u201creygadezca\u201d<i>\u00a0Manto de gemas.\u00a0<\/i>Una familia de clase alta, los secretos que oculta y sus relaciones de poder en un pueblo de Morelos dominado por el\u00a0<i>narco<\/i>, a partir de un ritmo moroso entre la ficci\u00f3n y el documental y buena interacci\u00f3n entre actores profesionales y no actores. Una suerte de ensayo psicosocial sobre el<i>\u00a0mal\u00a0<\/i>y la humillaci\u00f3n que corroe al pa\u00eds entero, metaforizada en esa secuencia de Nailea Norvind obligada a huir desnuda o la escena final del fuego en c\u00e1mara ralentizada. Finalmente, la prensa especializada de cine reconoci\u00f3 con el Guerrero de Oro al afable colega y buen investigador de cine mexicano Eduardo de la Vega Alfaro.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20 a\u00f1os de cine en Morelia La violencia indesterrable Rafael Avi\u00f1a Aqu\u00ed se celebra el veinte aniversario del Festival Internacional de Cine de Morelia, sus or\u00edgenes y alcances, y se comenta lo m\u00e1s importante del contenido de esta emisi\u00f3n, en la que destaca, entre otras cosas, el homenaje a Alejandro Galindo, de quien se afirma: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":30125,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30124","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30124"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30126,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30124\/revisions\/30126"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}