{"id":30190,"date":"2022-11-18T12:53:53","date_gmt":"2022-11-18T18:53:53","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30190"},"modified":"2022-11-18T12:53:53","modified_gmt":"2022-11-18T18:53:53","slug":"annie-ernaux-con-una-obra-sustentada-en-lo-cotidiano-con-lenguaje-directo-y-no-pocas-veces-cruel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30190","title":{"rendered":"Annie Ernaux con una obra sustentada en lo cotidiano, con lenguaje directo y no pocas veces cruel"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Annie Ernaux y la \u00e9pica de la inconformidad dom\u00e9stica<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Evelina Gil<\/span> &#8211;<\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Un repaso por las principales obras de Annie Ernaux (Francia, 1940), recientemente galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2022. En su conjunto, una obra sustentada en lo cotidiano, con lenguaje directo y no pocas veces cruel, pero extremadamente eficaz, cuya autora, se dice aqu\u00ed, \u201chace de sus experiencias dom\u00e9sticas una \u00e9pica de la inconformidad y del fracaso, ba\u00f1ada de ep\u00edtetos a cu\u00e1l m\u00e1s escatol\u00f3gico y obsceno\u201d.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>C\u00f3mo habr\u00eda podido siquiera pasarle por la cabeza, a aquella joven y desesperada ama de casa de Annecy, Francia, que arrojaba el contenido de una bolsa de espaguetis al agua hirviendo, con un beb\u00e9 henchido de amor d\u00e1ndole vueltas, sin oportunidad para concluir una tesina sobre surrealismo aunque garrapateara sus primeras novelas en cuadernos secretos, rob\u00e1ndole tiempo al tiempo, que en 2022 llegar\u00eda a ser Premio Nobel de Literatura en 2022. Aquel momento en que Annie Ernaux, graduada en literatura por la Universidad de Ru\u00e1n y profesora de dicha asignatura en un liceo local, sent\u00eda haberse fallado a s\u00ed misma, al dejarse empujar como una mu\u00f1eca al destino que jur\u00f3 esquivar tras su primera lectura de\u00a0<i>El segundo sexo<\/i>, de Simone de Beauvoir, contemplando su perfecto hogar, sus hijos, su esposo triunfador (entre comillas, era un m\u00fasico que fracas\u00f3 como tal apenas opt\u00f3 por la v\u00eda directa y f\u00e1cil de ingresar a la burocracia), sus fren\u00e9ticos pase\u00edllos por el supermercado como si no estuviera all\u00ed, espectadora de un \u201cyo\u201d alternativo que no se parec\u00eda en nada a la muchacha libre y bocona que tallaba obscenidades sobre la madera del pupitre de su escuela monjil, \u00e9sa donde le dec\u00edan que no esperara otra cosa de la vida que ser tendera, como su madre. Entre tendera y ama de casa abrazada por un elegante abrigo, no quepa duda, Annie habr\u00eda optado por lo primero. Su madre, a fin de cuentas, tuvo la fortuna de contar con un esposo, padre de la futura escritora, que no se sent\u00eda menos hombre por auxiliarla en la casa, e incluso disfrutaba cocinar.<\/p>\n<p>El ideal est\u00e9tico de la francesa Annie Ernaux, el efecto que su escritura persigue, podr\u00e1 parecer ins\u00f3lito, susceptible a interpretaciones sesgadas; desear\u00eda, confiesa a trav\u00e9s de su\u00a0<i>alter ego<\/i>\u00a0narrador en su primera novela traducida al espa\u00f1ol\u00a0<i>Pura pasi\u00f3n<\/i>, originalmente publicada en 1992 (Tusquets M\u00e9xico 1993, traducci\u00f3n de Thomas Kauf), aspirar a un lector que gane la misma impresi\u00f3n que cuando ve una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica: \u201cMe ha parecido que la escritura deber\u00eda atender a eso, a esta impresi\u00f3n que provoca la escena del acto sexual, a esta angustia y este estupor a una suspensi\u00f3n al juicio moral.\u201d Procede, entonces, a exponer su pasi\u00f3n descarnada y enfermiza por un diplom\u00e1tico europeo de extraordinario parecido con Alain Delon\u2026 y la sugerida an\u00e9cdota rosa nos conduce por una escritura quir\u00fargica que se abre a la rispidez de una c\u00e1mara para colposcopio, aunque en lo profundo le averg\u00fcence hacer vivido esa pasi\u00f3n brutal \u2013pelear a pu\u00f1o limpio contra la verg\u00fcenza es constante de Ernaux desde su irregular infancia\u2013; no alude a orgasmos ni actos espec\u00edficos, sino a la abrumadora sensaci\u00f3n de incurrir en una tonter\u00eda demasiado \u00edntima; ella, una madre de cuarenta y nueve a\u00f1os, que se olvida de dos hijos que deben rondar la adultez; que no tiene empacho en echarlos para invitar a pasar al amante; sobajamiento del que es dolorosamente consciente pero qure no le impide continuar los preparativos del escenario er\u00f3tico: \u201cNo quiero explicar la pasi\u00f3n \u2013lo que equivaldr\u00eda a considerarla un error o un desvar\u00edo por los que hay que justificarse\u2013 sino sencillamente exponerla.\u201d<\/p>\n<p><b>El infinito de lo secreto y la verg\u00fcenza<\/b><\/p>\n<p>Annie Ernaux naci\u00f3 el 1 de septiembre de 1940, en una diminuta ciudad de Normand\u00eda en la que, dice en otra de sus novelas,\u00a0<i>La verg\u00fcenza<\/i>, \u201c<i>Ser como todo mundo\u00a0<\/i>era el objetivo general, el ideal que deber\u00eda alcanzarse. La originalidad pasaba por excentricidad, incluso como la se\u00f1al de\u00a0<i>estar chiflado.\u00a0<\/i>Todos los perros del barrio se llamaban\u00a0<i>Toby<\/i>\u00a0o\u00a0<i>Boby<\/i>\u201d (Tusquets, 1999, traducci\u00f3n de Mercedes y Berta Corral). A trav\u00e9s de su infancia y adolescencia, la largirucha Annie fue acogiendo la sensaci\u00f3n de<i>\u00a0no ser como todo el mundo.\u00a0<\/i>Para empezar, no se percib\u00eda \u201cbuena\u201d pese a su muy arraigado catolicismo que le produc\u00eda pesadillas en las que se ve\u00eda en el infierno pues, durante la primera comuni\u00f3n, la hostia no se le deshizo en la lengua sino se le qued\u00f3 pegada al paladar. Porque era una ni\u00f1a pobre estudiando en escuela de ricas y a los quince a\u00f1os no le despuntaban los pechos. Dicha sensaci\u00f3n termin\u00f3 por cubrirla como p\u00e1tina de polvo cuando tras una absurda discusi\u00f3n marital, y pese a que sus padres llevaban una relaci\u00f3n \u201canormalmente\u201d arm\u00f3nica y hasta c\u00f3mplice, vio a su padre, el que le contaba cuentos para dormir, \u00e9l y no la madre, coger un hacha y blandirla ante \u00e9sta. El crimen no consumado, dibujado apenas, insinuado, increment\u00f3 su verg\u00fcenza hasta la asfixia: \u201cA partir de entonces he dicho a varios hombres: \u2018Cuando estaba a punto de cumplir doce a\u00f1os mi padre intent\u00f3 matar a mi madre.\u2019\u201d La necesidad de compartir esta escena con ella marcaba hasta qu\u00e9 grado se sent\u00eda unida a ellos, aunque todos, sin excepci\u00f3n, quedaran profundamente silenciados tras la, quiz\u00e1, innecesaria confesi\u00f3n. Nunca aclar\u00f3 que, tras el incidente, los tres miembros de su peque\u00f1a familia se marcharon a pasear por el campo en bicicleta. Ese nimio detalle echar\u00eda a perder la sofisticaci\u00f3n de la an\u00e9cdota susurrada. Pero de eso se trata la escritura de Ernaux, de normalizar cualquier suceso, incluso el m\u00e1s dram\u00e1tico o inmoral: \u201cNo espero nada del psicoan\u00e1lisis ni de la psicolog\u00eda familiar, pues yo misma saqu\u00e9 hace tiempo mis propias conclusiones a este respecto, muy rudimentarias: madre dominadora, padre que pulveriza su sumisi\u00f3n con un gesto mortal, etc\u00e9tera.\u201d<\/p>\n<p>Ella, que jam\u00e1s conoci\u00f3 el encanto de las met\u00e1foras ni el j\u00fabilo del estilo, pues sencillamente escribe en la lengua que le ense\u00f1aron sus padres, se hizo escritora para curarse la verg\u00fcenza y descubri\u00f3 en este proceso el objetivo de su arte: \u201cSiempre he deseado escribir libros de los que sea imposible hablar a continuaci\u00f3n, que hagan que la mirada ajena me resulte insostenible\u201d (<i>La verg\u00fcenza<\/i>). Sus secretos vergonzosos, humillantes, incluso, son, casi siempre, centro de cada una de sus extraordinarias novelas y\u00a0<i>nouvelles<\/i>: expone, en<i>\u00a0El acontecimiento<\/i>, un aborto de juventud del que nunca apostilla arrepentimiento o malestar y agrega que nunca le preocuparon los anticonceptivos. En\u00a0<i>La mujer helada<\/i>, sin embargo, habla de hacer perdedizas las p\u00edldoras para pre\u00f1arse de un segundo hijo que no est\u00e1 contemplado, como recurso desesperado para descansar y dedicarse a leer y escribir. En<i>\u00a0Pura pasi\u00f3n<\/i>\u00a0no tiene empacho en decirnos lo que no nos atrever\u00edamos a reconocer, en caso de haberlo experimentado, como desear contraer el sida de su amante para quedarse con algo de \u00e9l. El conjunto de sus obras concreta el grito de una muchacha que durante a\u00f1os se vio obligada a cuchichear en su propia casa, no fueran a enterarse los vecinos de alguna\u00a0<i>cochinada<\/i>; que rellenaba sus cuadernos escolares con majader\u00edas, \u201cy todo lo que se puede escribir tranquila, impunemente\u201d, mientras aparentaba estar tercamente callada y cabizbaja\u2026 abochornada de sus sensaciones y deseos. De su cuerpo entero.<\/p>\n<p>En\u00a0<i>El lugar<\/i>, publicada en Francia en 1983, acreedora al importante P|remio Renaudot del siguiente a\u00f1o, es la \u00fanica donde, por encima de la verg\u00fcenza, se impone una cierta nostalgia. Sus personajes no son otros que su propia familia y la gente de Yvetot, su pueblo natal que aqu\u00ed se alude con la inicial Y. El personaje central, en este caso, es el padre de la autora, el que en un rapto de locura amenaz\u00f3 a su amada esposa con un hacha sin cercenarle un pelo. No el padre quebrantador de la paz mental de la madre con ocasionales<br \/>\nl\u00edos de faldas, antes bien un hombre m\u00e1s r\u00fastico que modesto, que por gracia de la prosa de Ernaux se transforma en uno de sus m\u00e1s entra\u00f1ables personajes que expira al poco de que la hija le brinda la satisfacci\u00f3n de aprobar el examen de capacitaci\u00f3n en un liceo de Lyon. Se relatan entonces los pormenores del sepelio, no a partir de sus preparativos sino de las emociones que embargan a la narradora. El impacto de ver por primera vez los genitales del padre que la madre se apresta a cubrir. Hedores y sensaciones son descritos como un regodeo porque le permiten recuperar la presencialidad de aquel que revolotea en sus recuerdos: \u201cAs\u00ed empec\u00e9 una novela en la que \u00e9l era el protagonista. Sensaci\u00f3n de asco a mitad de la narraci\u00f3n.\u201d Nos habla entonces de la felicidad de la pobreza que es aleccionadora y necesariamente creativa. La familia unida entre las ruinas de un bombardeo alem\u00e1n, las golosinas que no pueden comerse por falta de cupones. Una familia que se comunica en\u00a0<i>patois<\/i>, lengua vulgar que sol\u00eda avergonzar a su hoy orgullosa m\u00e1xima exponente: \u201cHay gente que aprecia lo \u2018pintoresco del\u00a0<i>patois<\/i>\u2019 y del \u2018franc\u00e9s popular\u2019. A Proust por ejemplo le encantaba subrayar las incorrecciones y las palabras antiguas que utilizaba Fran\u00e7oise. Lo est\u00e9tico, en este caso, es lo que importa: Fran\u00e7oise es su criada, no su madre.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Obscenidad, inconformidad y fracaso<\/b><\/p>\n<p>Se dice que el de Annie Ernaux es el Nobel al \u201cyo\u201d, m\u00e1s importante a\u00fan, al yo femenino de Marguerite Duras; de la tambi\u00e9n descarada Christine Angot; al que hace de sus experiencias dom\u00e9sticas una \u00e9pica de la inconformidad y del fracaso, ba\u00f1ada de ep\u00edtetos a cu\u00e1l m\u00e1s escatol\u00f3gico y obsceno: \u201cEl embarazo glorioso, plenitud de alma y cuerpo, no me lo trago, hasta las perras pre\u00f1adas ense\u00f1an los dientes y gru\u00f1en mientras duermen\u201d, feminismo b\u00e1rbaro. Soy de las conspiranoicas convencida de que el otorgamiento del Nobel no es casual. Y si bien estamos ante una obra meritoria de todos los premios literarios existentes, \u00e9ste se otorga justo el a\u00f1o en que el Supremo Tribunal de los Estados Unidos comienza a desmantelar la sentencia Roe contra West, volc\u00e1ndose del lado West y anulando el derecho al aborto en gran parte de su territorio.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Annie Ernaux y la \u00e9pica de la inconformidad dom\u00e9stica Evelina Gil &#8211; Un repaso por las principales obras de Annie Ernaux (Francia, 1940), recientemente galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2022. 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