{"id":30241,"date":"2022-11-21T15:41:10","date_gmt":"2022-11-21T21:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30241"},"modified":"2022-11-21T15:41:10","modified_gmt":"2022-11-21T21:41:10","slug":"ricardo-flores-magon-era-un-literato-de-pura-cepa-que-consagro-su-talento-narrativo-y-ensayistico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30241","title":{"rendered":"Ricardo Flores Mag\u00f3n, era un literato de pura cepa que consagr\u00f3 su talento narrativo y ensay\u00edstico"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">La literatura del periodista: Cuatro estampas<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Ricardo Flores Mag\u00f3n<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">A Ricardo Flores Mag\u00f3n se le conoce, sobre todo, por ser el fundador y director del peri\u00f3dico <i>Regeneraci\u00f3n\u00a0<\/i>y, desde su oficio de periodista, haber enfrentado de manera directa, valiente y en\u00e9rgica a la dictadura que Porfirio D\u00edaz manten\u00eda desde las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX y continuaba en los primeros a\u00f1os del XX.<\/p>\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Sin embargo, el tambi\u00e9n ide\u00f3logo y polit\u00f3logo nacido en Oaxaca en 1873 y muerto exiliado y preso en Estados Unidos hace exactamente un siglo, el 21 de noviembre de 1922, era un literato de pura cepa que consagr\u00f3 su talento narrativo y ensay\u00edstico a la difusi\u00f3n masiva de sus ideales de justicia y libertad, como lo demuestran estas cuatro estampas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El derecho a la rebeli\u00f3n\u00a0(fragmento)<\/b><\/p>\n<p>El derecho de rebeli\u00f3n penetra en las conciencias, el descontento crece, el malestar se hace insoportable, la protesta estalla al fin y se inflama el ambiente. Se respira una atm\u00f3sfera fuerte por los efluvios de rebeld\u00eda que la saturan y el horizonte comienza a aclararse. Desde lo alto de su roca el Buitre Viejo acecha. De las llamadas no suben ya rumores de quejas, ni de suspiros ni de llantos: es rugido el que escucha. Baja la vista y se estremece; no percibe una sola espalda: es que el pueblo se ha puesto de pie. Bendito momento aquel en que un pueblo se yergue. Ya no es el reba\u00f1o de lomos tostados por el sol, ya no es la muchedumbre s\u00f3rdida de resignados y de sumisos, sino la hueste de rebeldes que se lanza a la conquista de la tierra ennoblecida porque al fin la pisan hombres. El derecho de rebeli\u00f3n es sagrado porque su ejercicio es indispensable para romper los obst\u00e1culos que se oponen al derecho de vivir. Rebeld\u00eda, grita la mariposa al romper el capullo que la aprisiona: rebeld\u00eda, grita la yema al desgarrar la recia corteza que le cierra el paso; rebeld\u00eda, grita el grano en el surco al agrietar la tierra para recibir los rayos del sol; rebeld\u00eda grita el tierno humano al desgarrar las entra\u00f1as maternas; rebeld\u00eda, grita el pueblo cuando se pone de pie para aplastar a tiranos y explotadores. Y el Buitre Viejo acecha desde lo alto de su roca, fija la sanguinolenta pupila en el gigante que avanza sin darse cuenta a\u00fan del porqu\u00e9 de la insurrecci\u00f3n. El derecho de rebeli\u00f3n no lo entienden los tiranos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De\u00a0<i>Regeneraci\u00f3n<\/i>, 10 de septiembre de 1910. Ricardo Flores Mag\u00f3n. Antolog\u00eda. M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 1993.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>EL MENDIGO Y EL LADR\u00d3N<br \/>\n<\/b>(fragmento)<\/p>\n<p>A lo largo de la avenida risue\u00f1a van y vienen los transe\u00fantes, hombres y mujeres, perfumados, elegantes, insultantes. Pegado a la pared est\u00e1 el mendigo, la pedig\u00fce\u00f1a mano adelantada, en los labios temblando la s\u00faplica servil. \u2013\u00a1Una limosna, por el amor de dios! De vez en cuando cae una moneda en la mano del pordiosero, que mete presuroso en el bolsillo, prodigando alabanzas y reconocimientos degradantes. El ladr\u00f3n pasa, y no puede evitar obsequiar al mendigo una mirada de desprecio. El pordiosero se indigna, porque tambi\u00e9n la indignidad tiene rubores, y refunfu\u00f1a atufado: \u2013\u00bfNo te arde la cara, \u00a1brib\u00f3n! de verte frente a frente con un hombre honrado como yo? Yo respeto la ley: yo no cometo el crimen de meter la mano en el bolsillo ajeno. Mis pisadas son firmes, como las de todo buen ciudadano que no tiene la costumbre de caminar de puntillas, en el silencio de la noche, por las habitaciones ajenas. Puedo presentar el rostro en todas partes; no rehuyo la mirada del gendarme; el rico me ve con benevolencia y, al echar una moneda en mi sombrero, me palmea el hombro, dici\u00e9ndome: \u201c\u00a1buen hombre!\u201d El ladr\u00f3n se baja el ala del sombrero hasta la nariz, hace un gesto de asco, lanza una mirada escudri\u00f1adora en torno suyo, y replica al mendigo: \u2013No esperes que me sonroje yo frente a ti, \u00a1vil mendigo! \u00bfHonrado t\u00fa? La honradez no vive de rodillas, esperando que se le arroje el hueso que ha de roer. La honradez es altiva por excelencia. Yo no s\u00e9 si soy honrado o no lo soy; pero te confieso que me falta valor para suplicar al rico que me d\u00e9, por el amor de Dios, una migaja de lo que me ha despojado. \u00bfQue violo la ley? Es cierto; pero la ley es cosa muy distinta de la justicia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Ricardo Flores Mag\u00f3n: Vida y Obra<\/i>. M\u00e9xico: Consejo Editorial H. C\u00e1mara de Diputados -LXIV Legislatura, Centro Documental Flores Mag\u00f3n AC \u201cCasa del Ahuizote\u201d, 2021.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>COSECHANDO (Fragmento)<\/b><\/p>\n<p>A la orilla del camino me encuentro un hombre de ojos llorosos y pelo negro alborotado, contemplando unos cardos que yacen a sus pies. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 lloras?,\u201d le pregunto, y \u00e9l me responde: \u201cLloro porque hice a mi pr\u00f3jimo todo el bien posible, labr\u00e9 mi parcela con todo empe\u00f1o, como todo hombre que se respete debe hacerlo; pero aquello a quienes hice bien me hicieron sufrir. Y en cuanto a mis parcelas, faltas del agua que me arrebataron los ricos, s\u00f3lo produjeron esos cardos que ves a mis pies.\u201d Mala cosecha, me digo, la que levantan los buenos, y contin\u00fao mi marcha. Un poco m\u00e1s lejos tropiezo con un viejo que viene cayendo y levantando, encorvada la espalda, triste la vaga mirada. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s triste?,\u201d le pregunto, y me responde: \u201cEstoy triste porque he trabajado desde la edad de siete a\u00f1os. Siempre fui cumplido; pero esta ma\u00f1ana me dijo el amo: Est\u00e1s demasiado viejo, Juan; ya no hay trabajo que puedas desempe\u00f1ar, y me dio con las puertas en la cara.\u201d \u00a1Vaya cosecha de a\u00f1os y m\u00e1s a\u00f1os de honrada labor!, me digo, y sigo caminando. [\u2026] A poco andar me encuentro con un grupo de hombres de flojo andar, de mirada taciturna, los brazos ca\u00eddos, ley\u00e9ndose en sus rostros desaliento y angustia y aun c\u00f3lera. \u201c\u00bfQu\u00e9 motiva vuestro disgusto?,\u201d los interrogo. \u201cSalimos de la f\u00e1brica,\u201d dicen, \u201cy despu\u00e9s de trabajar diez horas, apenas ganamos para una miserable cena de frijoles.\u201d No son \u00e9stos los que cosechan, me digo, sino sus amos, y contin\u00fao mi camino. Ya es de noche. Los grillos cantan sus amores en las grietas de la tierra. Mi o\u00eddo, atento, percibe rumores de fiesta. Me dirijo hacia el rumbo de donde provienen los alegres rumores, y me veo enfrente de un suntuoso palacio. \u201c\u00bfQui\u00e9n vive aqu\u00ed?\u201d pregunto a un lacayo. \u201cEs el due\u00f1o de las tierras que ves en estos contornos, y due\u00f1o, adem\u00e1s, del agua con que se riegan las tierras.\u201d<\/p>\n<p>Comprendo que estoy al pie de la residencia del bandido que hizo que en el campo del pobre s\u00f3lo se produjeran cardos y, mostrando mi pu\u00f1o a la bella estructura del palacio, pienso: \u201cTu pr\u00f3xima cosecha, \u00a1burgu\u00e9s brib\u00f3n!, tendr\u00e1s que levantarla con tus propias manos, porque, s\u00e1belo, los esclavos est\u00e1n despertando\u2026\u201d Y sigo mi marcha, pensando, pensando; so\u00f1ando, so\u00f1ando. Pienso en la heroica resoluci\u00f3n de esos desheredados que tienen el valor de poner sus manos reivindicadoras en las tierras que, seg\u00fan la ley, pertenecen a los ricos y, seg\u00fan la justicia y la raz\u00f3n, pertenecen a todos los seres humanos. Sue\u00f1o en la alegr\u00eda de los hogares humildes despu\u00e9s de la expropiaci\u00f3n; los hombres y las mujeres, sinti\u00e9ndose realmente humanos; los ni\u00f1os, jugueteando, riendo, gozando, llenos sus estomaguitos de alimento sano y bastante. La rebeld\u00eda nos dar\u00e1 la mejor de las cosechas: Pan, Tierra y Libertad para todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De\u00a0<i>Regeneraci\u00f3n<\/i>, 23 de diciembre de 1911.\u00a0<i>Ricardo Flores Mag\u00f3n: Vida y Obra<\/i>. M\u00e9xico: Consejo Editorial H. C\u00e1mara de Diputados -LXIV Legislatura, Centro Documental Flores Mag\u00f3n AC \u201cCasa del Ahuizote\u201d, 2021.<\/p>\n<p><b>DOS PLUMAS (fragmento)<\/b><\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la vidriera de un escaparate, la pluma de oro y la de acero esperaban qui\u00e9n las comprase. La pluma de oro descansaba indolente en un rico estuche que aumentaba sus encantos; la pluma de acero confirmaba su modestia en el fondo de una cajita de cart\u00f3n. Los transe\u00fantes, pobres y ricos, viejos y j\u00f3venes, pasaban y repasaban por el escaparate, lanzando miradas codiciosas sobre la pluma de oro; ni una mirada para la de acero. El sol quebraba sus rayos sobre la pluma de oro, que brillaba con destellos de ascua en su lecho de felpa; pero era impotente para imprimir siquiera una d\u00e9bil nota de belleza a la oscura pluma proletaria. Viendo con l\u00e1stima a su hermana pobre, la pluma rica dijo: \u2013\u00a1Pobre sarnosa!, aprende a ser admirada. Acostumbrada la pluma proletaria a las grandes luchas de los verdaderos ideales, crey\u00f3 oportuno no contestar aquella necedad. Envalentonada por el silencio de la pluma humilde, la pluma burguesa dijo: \u2013\u00bfQu\u00e9 no dar\u00edas, \u00a1mugrosa!, por parecerte a m\u00ed, por ser una pluma de oro? \u2013y brill\u00f3 en su felpa como una estrella en el raso del cielo. La pluma proletaria no pudo reprimir una sonrisa, que despert\u00f3 la c\u00f3lera de la pluma burguesa y la hizo prorrumpir en desatino parecidos a estos: \u2013Tu sonrisa es la sonrisa de la impotencia. Me das l\u00e1stima. \u00bfQu\u00e9 dar\u00edas por firmar, como yo, \u00f3rdenes bancarias por millones y millones de d\u00f3lares? Yo ocupo un puesto de honor en los escritorios de caoba y de cedro. El elegante escritor palaciego firma sus art\u00edculos conmigo; el ministro autoriza, por medio de m\u00ed, documentos de importancia suma para la naci\u00f3n; el presidente calza sus decretos con una firma que s\u00f3lo yo dejo trazar; la guerra no es declarada sin que una mano augusta me tome entre sus dedos y me haga fijar en el papel su firma soberana; la paz no se pacta con ti\u00f1osas plumas de acero: deben ser de oro, y con pluma de oro traza el joven arist\u00f3crata sus frases de amor a la dama de gran tono. La paciencia tiene sus l\u00edmites hasta para una pluma de acero; as\u00ed que la pluma modesta, desde el fondo de su cajita de cart\u00f3n, alz\u00f3 su voz limpia, sincera y, por sincera, hermosa y grande, para decir: \u2013Entre todas las cosas, la pluma es grande porque hace posible que el pensamiento de un gran cerebro se liberte de la c\u00e1rcel del cr\u00e1neo para ir a sacudir otros cerebros que dormitan, encerrados en otros cr\u00e1neos que hace hospitalarios para permitir su entrada, como se debe abrir las puertas y proporcionar alojamiento a todo aquel que trae luz, esperanza, fuerza\u2026Pero t\u00fa, \u00a1pluma vanidosa!, eres la deshonra de nuestra especie; yo quebrar\u00eda mis puntos antes que prestarme a trazar la firma que debe calzar una orden bancaria por miles de millones de d\u00f3lares, pues una orden tal es el resultado de un pacto habido entre bandidos. Mi lugar no es el escritorio de caoba; prefiero la mesa de pino, sobre la cual el literato del pueblo traza las frases robustas que anuncian al mundo una era de libertad y de justicia. Soy la pluma de la plebe, y como ella, fuerte y sincera. [\u2026] Mi fuerza es inmensa, mi influencia es gigantesca; cuando el escritor proletario me toma entre sus manos, el tirano tiembla, se sobrecoge el cl\u00e9rigo, palidece el burgu\u00e9s; pero la libertad sonr\u00ede con una sonrisa de aurora; el oprimido sue\u00f1a con un mundo mejor, y la mano valiente acaricia nerviosa el arma vengadora y redentora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De\u00a0<i>Regeneraci\u00f3n<\/i>, 13 de noviembre de 1915.\u00a0<i>Ricardo Flores Mag\u00f3n: Vida y Obra<\/i>. M\u00e9xico: Consejo Editorial H. C\u00e1mara de Diputados -LXIV Legislatura, Centro Documental Flores Mag\u00f3n AC \u201cCasa del Ahuizote\u201d, 2021.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura del periodista: Cuatro estampas Ricardo Flores Mag\u00f3n A Ricardo Flores Mag\u00f3n se le conoce, sobre todo, por ser el fundador y director del peri\u00f3dico Regeneraci\u00f3n\u00a0y, desde su oficio de periodista, haber enfrentado de manera directa, valiente y en\u00e9rgica a la dictadura que Porfirio D\u00edaz manten\u00eda desde las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":30242,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30241","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30241"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30243,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30241\/revisions\/30243"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30242"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}