{"id":30328,"date":"2022-11-27T12:30:23","date_gmt":"2022-11-27T18:30:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30328"},"modified":"2022-11-27T12:31:44","modified_gmt":"2022-11-27T18:31:44","slug":"mientras-caminaba-por-las-calles-vistiendo-mi-colorido-huipil-jovenes-me-gritaron-donde-es-el-carnaval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30328","title":{"rendered":"Mientras caminaba por las calles vistiendo mi colorido huipil, j\u00f3venes me gritaron: \u201c\u00bfD\u00f3nde es el carnaval?"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">La flor de la palabra<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Irma Pineda Santiago<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Artesana participante de la XII feria artesanal \u2018T\u00e1pame con tu rebozo\u2019.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Nuestros huipiles hablan<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>Hace treinta a\u00f1os,\u00a0mientras caminaba por las calles de una ciudad vistiendo mi colorido huipil, un grupo de j\u00f3venes pas\u00f3 junto a m\u00ed gritando: \u201c\u00bfD\u00f3nde es el carnaval?\u201d, y se alejaron con sus risas y sus burlas. Mi temerosa juventud de entonces s\u00f3lo me permiti\u00f3 llorar y desear ser invisible. Hace unos d\u00edas vi un video que circul\u00f3 en las redes sociales donde los polic\u00edas de Ciudad de M\u00e9xico le niegan el paso a una mujer que viste con su radiante huipil rojo. Me doy cuenta de que sin importar los a\u00f1os que pasen y las cosas que cambien en este pa\u00eds, el racismo sigue siendo esa enorme roca que todos vemos, que todos nombramos, mas no hemos podido (o querido) mover.<\/p>\n<p>El racismo y la discriminaci\u00f3n hacia personas y comunidades ind\u00edgenas se presenta desde las formas apenas perceptibles en una mirada, hasta las que literalmente matan. Acaso la m\u00e1s parad\u00f3jica sea la relaci\u00f3n que se establece con los textiles y dise\u00f1os tradicionales de los pueblos, especialmente con los huipiles, los cuales son celebrados en las fotograf\u00edas o en los museos y, tan deseables se vuelven, que son copiados y plagiados por dise\u00f1adores y marcas reconocidas. No olvidamos los casos de la francesa Isabel Marant, acusada de plagiar las figuras bordadas en las blusas de la cultura mixe y las im\u00e1genes que identifican al gab\u00e1n pur\u00e9pecha de Michoac\u00e1n, as\u00ed como el de la marca Carolina Herrera y su dise\u00f1ador Wes Gordon se\u00f1alados por apropiaci\u00f3n cultural indebida, al \u201cinspirarse\u201d en diversos dise\u00f1os, como los animales bordados de los textiles de Tenango de Doria, Hidalgo, o las flores de los huipiles del Istmo de Tehuantepec.<\/p>\n<p>Una vez en los cat\u00e1logos internacionales estos huipiles se anuncian a precios exorbitantes. Un ejemplo es la blusa mixe que en las manos de una artesana puede costar cuatrocientos pesos, mientras que, con la firma de la dise\u00f1adora, se anuncia en casi veinte mil pesos mexicanos, pagando as\u00ed por la marca que los promueve para vestir pieles blancas como un gusto ex\u00f3tico, o como muestra de inter\u00e9s por el folclor mexicano, mientras que en las pieles morenas estas mismas blusas o huipiles son objeto de desprecio y violencia por parte de mucha gente, incluyendo servidores p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Al plagiar los dise\u00f1os de los textiles no s\u00f3lo se roban las im\u00e1genes o las formas, sino que se comete un acto a\u00fan m\u00e1s violento: se les despoja de toda emoci\u00f3n e historia. S\u00ed, porque nuestros huipiles no son s\u00f3lo trapos que nos cubren; nuestros huipiles hablan y cuentan la historia de muchas generaciones. En nuestros huipiles se bordan leyendas, conocimientos, sabidur\u00eda; en ellos encontramos geograf\u00eda, astronom\u00eda, matem\u00e1ticas, biolog\u00eda, saberes y palabras que nos han guiado por siglos. Cada huipil es una pieza \u00fanica que recibe y comparte la energ\u00eda que en \u00e9l se deposit\u00f3 a trav\u00e9s de cada hilo, de cada figura y color elegido.<\/p>\n<p>Todo lo anterior queda ahora s\u00f3lo como una visi\u00f3n rom\u00e1ntica que se diluye frente a las m\u00e1quinas de bordado que producen cien huipiles por hora; frente a la inacci\u00f3n de los gobiernos de todos los niveles, que s\u00f3lo emiten comunicados donde condenan o se indignan por los plagios cometidos sin que realicen ninguna acci\u00f3n legal para castigar o detener esos abusos que sobre los pueblos ind\u00edgenas se siguen realizando y, desafortunadamente, sin que haya procesos de sensibilizaci\u00f3n o capacitaci\u00f3n de los funcionarios y servidores p\u00fablicos para que conozcan y valoren la gran diversidad cultural que existe en este pa\u00eds, o al menos para que sepan que en el art\u00edculo segundo de la Constituci\u00f3n mexicana se especifica que M\u00e9xico se sustenta en su poblaci\u00f3n ind\u00edgena y afromexicana.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca es necesario que nuestros huipiles hablen, para recordarnos que somos un pa\u00eds de sangre ind\u00edgena y afrodescendiente, para insistir en que todas las personas y las instituciones tenemos que trabajar para construir una sociedad m\u00e1s equitativa, donde el color de piel o la vestimenta nunca m\u00e1s sean motivo de violencia.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La flor de la palabra Irma Pineda Santiago Artesana participante de la XII feria artesanal \u2018T\u00e1pame con tu rebozo\u2019. Nuestros huipiles hablan Hace treinta a\u00f1os,\u00a0mientras caminaba por las calles de una ciudad vistiendo mi colorido huipil, un grupo de j\u00f3venes pas\u00f3 junto a m\u00ed gritando: \u201c\u00bfD\u00f3nde es el carnaval?\u201d, y se alejaron con sus risas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":30329,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30328","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30328"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30330,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30328\/revisions\/30330"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}