{"id":31224,"date":"2023-02-20T11:53:35","date_gmt":"2023-02-20T17:53:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31224"},"modified":"2023-02-20T11:53:35","modified_gmt":"2023-02-20T17:53:35","slug":"hace-52-anos-un-grupo-guerrillero-de-esa-epoca-llevo-a-cabo-el-primer-secuestro-politico-en-cd-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31224","title":{"rendered":"Hace 52 a\u00f1os, un grupo guerrillero de esa \u00e9poca llev\u00f3 a cabo el primer secuestro pol\u00edtico en Cd. de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont interview\">\n<div class=\"series\">Memoria y justicia<\/div>\n<div class=\"cabeza\">Pusimos nuestro granito de arena para la democracia que vivimos hoy<\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p>La lucha no fue en vano; un error hist\u00f3rico, quiz\u00e1, pero necesario, dice<\/p>\n<p>La ex integrante del FUZ recuerda las dos \u00fanicas acciones del movimiento armado en la capital, el asalto a la sucursal del Banco Nacional de M\u00e9xico en la Del Valle y el secuestro del funcionario y empresario Julio Hirschfeld, antes de caer en manos de la temida DFS de Nassar Haro<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text tbl-forkorts-article\">\n<div class=\"foto\"><\/div>\n<div class=\"col\">\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">Hace 52 a\u00f1os \u201327 de septiembre de\u00a01971\u2013 un grupo guerrillero de esa \u00e9poca llev\u00f3 a cabo el primer secuestro pol\u00edtico en la Ciudad de M\u00e9xico. El Frente Urbano Zapatista (FUZ) fue un grupo armado muy peque\u00f1o. Francisca Calvo Zapata lider\u00f3 el comando que ejecut\u00f3 esa acci\u00f3n. Ten\u00eda entonces 31 a\u00f1os. Hoy, a sus 83, Paquita, como todo mundo la llama, est\u00e1 dispuesta a narrar y explayarse en el relato de aquellos a\u00f1os de rebeli\u00f3n, ideales, plomo, c\u00e1rcel, tortura y derrotas.<\/p>\n<p>Para empezar, asegura, ella no era la l\u00edder:\u00a0<q>No hab\u00eda mandos, los cinco o seis del FUZ \u00e9ramos iguales. Casi todas \u00e9ramos mujeres: Margarita Mu\u00f1oz, Lourdes Uranga, Mar\u00eda Elena D\u00e1valos y Lourdes Trevi\u00f1o Qui\u00f1ones. Fuimos el brazo urbano de la guerrilla rural Asociaci\u00f3n C\u00edvica Nacional Revolucionaria (ACNR) y nuestro comandante en jefe fue Genaro V\u00e1zquez Rojas<\/q>. Los libros y textos que se refieren a esa etapa de la historia subrayan su papel de l\u00edder dentro del FUZ.<\/p>\n<p>El grupo dur\u00f3 menos de tres a\u00f1os y s\u00f3lo ejecut\u00f3 dos acciones armadas, pero de alto impacto, sobre todo por haber sido pionero del accionar guerrillero en la capital, en momentos en los que el Ej\u00e9rcito negaba rotundamente la presencia de la insurgencia en el entonces Distrito Federal. Todos sus militantes fueron capturados y torturados en el Campo Militar cinco meses despu\u00e9s; a todos les cost\u00f3 una sentencia de 30 a\u00f1os de c\u00e1rcel. Cumplieron siete. Al salir de prisi\u00f3n, amnistiados, encontraron que el escenario de la lucha armada estaba devastado, sin perspectiva de futuro.<\/p>\n<p>A pesar de todo, Paquita \u2013cabellos grises, medias de lana para conjurar el fr\u00edo, sin la dentadura completa y un rostro que no traiciona los rasgos de travesura infantil que se ve\u00edan en sus fotos de juventud\u2013 no es una mujer derrotada. Ni de lejos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfDerrotada? En lo m\u00e1s m\u00ednimo. Nuestra lucha no fue en vano. Un error hist\u00f3rico, quiz\u00e1. Un error necesario. Lo que hicimos hab\u00eda que hacerlo. Porque las masacres de Tlatelolco y Jueves de Corpus no pod\u00edan quedar impunes, con esas plazas, esas calles llenas de j\u00f3venes asesinados. Eso no.<\/p>\n<p>Medio siglo despu\u00e9s, la clase pol\u00edtica \u2013incluidas las fuerzas progresistas\u2013 prefieren omitir el periodo de la lucha armada en el pa\u00eds. Hay poca informaci\u00f3n, cero debate, desmemoria.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed. Se les olvida, como que les entra amnesia.<\/p>\n<p class=\"sumario\">La memoria, cuesti\u00f3n de justicia<\/p>\n<p class=\"s-s\">\u2013\u00bfPara ti qu\u00e9 representa esta p\u00e9rdida de la memoria; qu\u00e9 implica el hecho de que las nuevas generaciones no tengan ni idea de que hubo lucha armada, que hubo guerrilla rural y urbana, contrainsurgencia, terrorismo de Estado,\u00a0<em>guerra sucia<\/em>?<\/p>\n<p>\u2013La importancia de la memoria es una cuesti\u00f3n de justicia. De justicia con nosotros, de lo que nosotros aportamos. Una o dos veces el presidente Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador lo ha reconocido: que nosotros pusimos nuestro granito de arena para lograr este sistema democr\u00e1tico que tenemos ahora y que pone al pueblo en primer lugar. Entonces, mi conclusi\u00f3n es que nuestro fin \u00faltimo ya se logr\u00f3. Afortunadamente yo viv\u00ed para verlo y eso me trae una enorme satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero su opci\u00f3n por la v\u00eda armada tuvo un alto costo para ella y su familia, en particular la separaci\u00f3n de su hijo Tom\u00e1s Pliego, a quien dej\u00f3 cuando era muy peque\u00f1o bajo el cuidado de la abuela y con quien no volvi\u00f3 a vivir bajo el mismo techo sino hasta hace apenas tres a\u00f1os, ya con dos nietas. Despu\u00e9s de algunos desajustes familiares, Tom\u00e1s termin\u00f3 con una amorosa familia en Cuba, donde se cri\u00f3. Sobre su compa\u00f1ero de entonces, Julio Pliego, el documentalista que recogi\u00f3 en c\u00e1mara buena parte de las luchas populares del siglo XX (huelgas, marchas, m\u00edtines, asambleas) y que falleci\u00f3 hace 15 a\u00f1os, asegura Paquita:\u00a0<q>\u00c9l no fue machista, apoy\u00f3 mi decisi\u00f3n, aunque no estaba de acuerdo conmigo<\/q>.<\/p>\n<p>Paquita Calvo, con su leyenda a cuestas, siempre rehuy\u00f3 las presentaciones p\u00fablicas y las entrevistas, excepto las muy pocas que concedi\u00f3 en la c\u00e1rcel o al poco tiempo de ser liberada: a Vicente Le\u00f1ero, a Carlos Ortiz Tejeda y a Elena Poniatowska. Ha sido cr\u00edtica y autocr\u00edtica de la experiencia guerrillera, pero reivindica sus aportaciones.<\/p>\n<p class=\"sumario\">De la monta\u00f1a a la capital<\/p>\n<p class=\"s-s\">\u2013\u00bfQu\u00e9 hizo el FUZ?<\/p>\n<p>\u2013S\u00f3lo dos acciones armadas, el asalto a la sucursal del Banco Nacional de M\u00e9xico en la colonia Del Valle y el secuestro del funcionario y empresario Julio Hirschfeld Almada. Nuestro objetivo era conseguir recursos \u2013dinero y armas\u2013 para la guerrilla de Genaro V\u00e1zquez. Pero esas dos acciones tuvieron mucha repercusi\u00f3n porque fueron las primeras acciones de guerrilla urbana, y en la capital. Aunque despu\u00e9s hubo mucho m\u00e1s, en ese momento, 1971, 1972, nadie se esperaba que los levantamientos armados, que se fueron extendiendo de las monta\u00f1as de Chihuahua hacia el sur, llegaran al Distrito Federal.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo se da ese viraje, de un movimiento que se conoc\u00eda principalmente rural, a las ciudades?<\/p>\n<p>\u2013Nuestra tarea era procurarle apoyo a la guerrilla rural. En el caso del FUZ, apoyar al maestro Genaro V\u00e1zquez Rojas y a la ACNR en la Costa Chica de Guerrero. Procurar armas, dinero y cuadros entrenados. Est\u00e1bamos claros de que nosotros \u00e9ramos secundarios, un brazo armado urbano, pero lo fundamental era la guerrilla rural y nuestro comandante en jefe era Genaro. Ninguno de esos cuadros hab\u00eda tenido experiencia armada anterior.<\/p>\n<p>\u2013La mayor parte de las organizaciones pol\u00edtico-militares explican su raz\u00f3n de ser alegando que no tuvieron otra opci\u00f3n, que todos los caminos para la participaci\u00f3n democr\u00e1tica estaban cerrados.<\/p>\n<p>\u2013Y \u00e9se fue exactamente nuestro caso. Ese cierre de canales para la lucha democr\u00e1tica se materializa justamente en Tlatelolco. O sea, ya no puedes ni siquiera protestar porque te matan. Hay represi\u00f3n, c\u00e1rcel, matanza.<\/p>\n<p>Ese 2 de octubre de 1968, Paquita, estudiante de la Facultad de Derecho y madre muy joven, se aprestaba para ir a la manifestaci\u00f3n estudiantil con su peque\u00f1o, de dos a\u00f1os, pero su esposo, Julio Prieto, no se lo permiti\u00f3.\u00a0<q>Afortunadamente<\/q>, concede ella.<\/p>\n<p>No pas\u00f3 mucho tiempo antes de que le llegara una invitaci\u00f3n de uno de sus compa\u00f1eros de la Facultad de Derecho, de la UNAM, para pasar a la vida clandestina, a la rebeli\u00f3n.\u00a0<q>Y yo acept\u00e9 porque estaba muy decidida a hacer algo<\/q>.<\/p>\n<p>Ten\u00eda 31 a\u00f1os cuando le comunic\u00f3 a su esposo que iba a pasar a la clandestinidad.\u00a0<q>Lo invit\u00e9 a que tambi\u00e9n se levantara en armas, pero Julio no estaba convencido. Me dijo: adelante. Mandamos a Tom\u00e1s con mi mam\u00e1, que tambi\u00e9n fue muy comprensiva, y yo me fui, me integr\u00e9 y nos fuimos a un departamento seguro, por Copilco, creo<\/q>.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Sin marcha atr\u00e1s<\/p>\n<p class=\"s-s\">\u2013Como mam\u00e1, \u00bfc\u00f3mo fue dar ese paso?<\/p>\n<p>\u2013Dur\u00edsimo. La primera noche fue la peor. Sent\u00ed un vac\u00edo enorme, un hueco dentro de m\u00ed y pens\u00e9 en mi hijo.\u00a0<q>Lo dej\u00e9<\/q>, me dec\u00eda. Pero en ning\u00fan momento pens\u00e9 en dar marcha atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2013Supongo que la lucha armada y la vida clandestina en una ciudad requieren estrategias muy diferentes a la monta\u00f1a, los enfrentamientos son distintos, quiz\u00e1 m\u00e1s directos\u2026<\/p>\n<p>\u2013En la monta\u00f1a tienes distancias m\u00e1s grandes, lugares donde esconderte, desplazarte. En la ciudad tienes muchas m\u00e1s posibilidades de un enfrentamiento o una detenci\u00f3n repentina. Aqu\u00ed est\u00e1s como en una ratonera, en cualquier momento puedes ser detectado.<\/p>\n<p><q>Por ejemplo, cuando asaltamos la sucursal del Banco Nacional de M\u00e9xico en la colonia Del Valle cada segundo lo vivimos con el temor de que sonara la alarma, que llegara la patrulla. Ese miedo aqu\u00ed, sobre nuestras cabezas. Frente a ese banco hab\u00eda una cafeter\u00eda y ah\u00ed nos \u00edbamos a sentar todo el d\u00eda, desde que abr\u00edan, a vigilar: cu\u00e1ndo llegaban las camionetas con el dinero, cu\u00e1ntas patrullas, cu\u00e1ntos polic\u00edas, sus rutas y sus horarios. Armamos el plan. As\u00ed fue el asalto. Nos salvamos por un pelito. Cuando nos retir\u00e1bamos, a cinco o seis cuadras nos cruzamos con tres patrullas que iban al banco con las sirenas encendidas. Si hubieran llegado un minuto antes hubiera habido un enfrentamiento. \u00c9ramos los dos hermanos Lorence, Francisco Uranga, Margarita y yo.<\/q><\/p>\n<p class=\"sumario\">La\u00a0<em>high society<\/em><\/p>\n<p class=\"s-s\">Dif\u00edcil imaginar a una joven que ha decidido dejarlo todo para hacerse guerrillera comprar cada semana la revista rosa de aquellos tiempos,\u00a0<em>Social<\/em>, y leerla detenidamente. Eso hac\u00eda Paquita. Una revista que rese\u00f1aba profusamente bodas, banquetes, fiestas de post\u00edn. \u201cY ah\u00ed, en esa revista muy popular entre la high society, ve\u00edamos que Julio Hirschfeld esto, que lo otro, que para aqu\u00ed, que para all\u00e1\u2026 y nos decidimos por \u00e9l. Ser\u00eda nuestro objetivo. Reun\u00eda tres caracter\u00edsticas fundamentales. Era el director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, es decir, un funcionario del r\u00e9gimen sanguinario y genocida de Echeverr\u00eda. Segundo, era un multimillonario, socio de PM Steel Co, una trasnacional. Y tercero, yerno de Aar\u00f3n S\u00e1enz, yerno a su vez de Plutarco El\u00edas Calles.<\/p>\n<p><q>Y en la revista encontramos su direcci\u00f3n, en las Lomas. As\u00ed llegamos a su casa, a observar todos los d\u00edas sus movimientos. Cada d\u00eda puntualmente sal\u00eda de su residencia, abordaba el coche donde lo esperaba su chofer y tomaba la misma ruta. El d\u00eda fijado lo esperamos a tres cuadras de ah\u00ed y al pasar al lado nuestro nos bajamos un compa\u00f1ero y yo, que \u00edbamos bien disfrazados (yo de peluca, maxifalda y toda la cosa) y lo conminamos a salir del auto. Con armas, claro. Su chofer se puso nervios\u00edsimo. Esa era nuestra preocupaci\u00f3n mayor, no sab\u00edamos si era un guardaespaldas armado o no. A m\u00ed me toc\u00f3 enca\u00f1onar al chofer, que del susto olvid\u00f3 poner el freno. Tuve que gritarle, porque el coche ya se iba solo.<\/q><\/p>\n<p class=\"sumario\"><q>Y guap\u00edsimo<\/q>&#8230;<\/p>\n<p class=\"s-s\">\u201cHirschfeld se port\u00f3 muy bien. Nos dec\u00eda: no se pongan nerviosos muchachos. Lo llevamos a un refugio que hab\u00edamos preparado por Granjas M\u00e9xico. Lo metimos a un cuarto todo forrado de peri\u00f3dicos y con una foto enorme de Emiliano Zapata. Nosotros con el rostro cubierto. Le explicamos el motivo de nuestra lucha, de nuestra acci\u00f3n. Y sorprendentemente el hombre entendi\u00f3. Le preguntamos que quer\u00eda comer. Pizza y vino. Muy simp\u00e1tico\u2026 y guap\u00edsimo.\u201d<\/p>\n<p>El reh\u00e9n pidi\u00f3 a sus captores que no negociaran con S\u00e1enz, su suegro, sino con su hijo. Eso hicieron. Se proyect\u00f3 un plan de entrega de los tres millones de pesos que se pidieron de rescate y dos d\u00edas despu\u00e9s se materializ\u00f3, a bordo de un Volkswagen, por el cine \u00c1lamos.<\/p>\n<p><q>Contamos el dinero durante la noche. Y faltaban 14 mil miserables pesos. \u00c9l los sac\u00f3 de su cartera y nos los dio. Entonces le dimos un avent\u00f3n lo m\u00e1s cerca posible de las Lomas y ya.<\/q><\/p>\n<p>Cinco meses despu\u00e9s de esta acci\u00f3n, el 27 de enero de 1972, la peque\u00f1a c\u00e9lula guerrillera cay\u00f3. La Direcci\u00f3n Federal de Seguridad ya hab\u00eda logrado armar buena parte del rompecabezas del movimiento armado en el pa\u00eds y lograron rastrear sus casas de seguridad.<\/p>\n<p>\u201cPrimero nos llevaron a los calabozos de Tlaxcoaque. Al d\u00eda siguiente fuimos a dar al Campo Militar N\u00famero Uno. La cosa se puso muy fea. Ya ves c\u00f3mo era Nassar Haro. Y Guti\u00e9rrez Barrios. La tortura y las humillaciones fueron brutales. Despu\u00e9s de eso, a las mujeres nos llevan a Santa Marta Acatitla y a los compa\u00f1eros (Rigoberto y Carlos Lorence y Francisco Uranga) a Lecumberri. Nos sentencian a 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cPara m\u00ed no fue terrible. Al menos la vida la hab\u00edamos salvado. Y sab\u00edamos que eso pod\u00eda pasar. Total, que a los siete a\u00f1os de estar en la c\u00e1rcel viene la amnist\u00eda de L\u00f3pez Portillo y empezamos a salir, poco a poco. Unos fueron intercambiados, liberados y llevados a Cuba, como una negociaci\u00f3n por otro secuestro. En mi caso, en otra acci\u00f3n muy rara, que al final se supo que era de delincuentes comunes, pidieron nuestra libertad y llevarnos a Corea del Norte. Ped\u00ed ver a la directora del penal y le dije: \u2018de ninguna manera me voy a Corea del Norte\u2019\u201d.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Con la moral\u00a0<q>alt\u00edsima<\/q><\/p>\n<p class=\"s-s\">Para Paquita, sus siete a\u00f1os en Santa Martha Acatitla est\u00e1n muy lejos de ser un mal recuerdo.\u00a0<q>En primer lugar, ten\u00edamos la moral alt\u00edsima. Ten\u00edamos c\u00edrculos de estudio, le\u00edamos a Marx, a Lenin, a Trotsky, a cuanto revolucionario ca\u00eda en nuestras manos. Jos\u00e9 Revueltas nos iba a ver seguido. Fue Vicente Le\u00f1ero. D\u00e1bamos clases de historia a las presas comunes. Muy delincuentes, muy drogadictas o lo que sea, pero nos respetaban<\/q>.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n fue de visita Laurette S\u00e9journ\u00e9, la arque\u00f3loga esposa de Arnaldo Orfila, fundador del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.\u00a0<q>Una mujer tan inteligente, culta, espiritual; la admir\u00e9 much\u00edsimo. Y do\u00f1a Rosario Ibarra, que andaba en todas las luchas<\/q>.<\/p>\n<p>Siete a\u00f1os despu\u00e9s, cuando salen en libertad los \u00faltimos guerrilleros presos, casi nada quedaba del movimiento armado. S\u00f3lo los llamados\u00a0<em>Enfermos<\/em>\u00a0de Sinaloa, que para Paquita representan, m\u00e1s que otra cosa, la derrota.\u00a0<q>Llegaron a una descomposici\u00f3n tal que les daba por matar polic\u00edas<\/q>. Seg\u00fan ellos era la lucha revolucionaria.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Un panorama desolador<\/p>\n<p class=\"s-s\">Ya en libertad, Paquita busca y encuentra la forma de canalizar sus ideas revolucionarias. Al momento de salir, rememora,\u00a0<q>el panorama de la izquierda era bastante desolador. Entend\u00ed que ya la lucha armada no proced\u00eda. Entonces, a trav\u00e9s de Julio Prieto, me acerqu\u00e9 al Movimiento de Acci\u00f3n Popular (MAP), que lo integraban Arnaldo C\u00f3rdova, Rolando Cordera y otros. Y luego viene la formaci\u00f3n del PSUM (Partido Socialista Unificado de M\u00e9xico), que para m\u00ed fue la opci\u00f3n. Luego vino Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas. Despu\u00e9s todo aquello se viene abajo. Empiezan las reyertas t\u00edpicas. Yo ya no vi otras opciones y me alej\u00e9. Hasta ahora, que tenemos la Cuarta Transformaci\u00f3n<\/q>.<\/p>\n<p>Para concluir, echa cuentas y saca su saldo:\u00a0<q>Ya me estoy yendo. Y me voy contenta porque mi hijo Tom\u00e1s tom\u00f3 la estafeta, es un guerrero, est\u00e1 en la Cuarta, est\u00e1 en la lucha. Otra diferente, no armada, pero lucha<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-next\"><\/div>\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria y justicia Pusimos nuestro granito de arena para la democracia que vivimos hoy La lucha no fue en vano; un error hist\u00f3rico, quiz\u00e1, pero necesario, dice La ex integrante del FUZ recuerda las dos \u00fanicas acciones del movimiento armado en la capital, el asalto a la sucursal del Banco Nacional de M\u00e9xico en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":31225,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31224","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31224"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31224\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31226,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31224\/revisions\/31226"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31225"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}