{"id":31407,"date":"2023-03-05T14:25:11","date_gmt":"2023-03-05T20:25:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31407"},"modified":"2023-03-05T14:25:11","modified_gmt":"2023-03-05T20:25:11","slug":"1975-trajo-como-un-cambio-radical-en-la-estructura-del-cine-espanol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31407","title":{"rendered":"1975 trajo como un cambio radical en la estructura del cine espa\u00f1ol."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Carlos Saura en M\u00e9xico y otros recuerdos emocionales<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Rafael Avi\u00f1a<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Este art\u00edculo repasa y celebra, con tintes muy personales pero no por ello menos certeros, la filmograf\u00eda de un grande de la cinematograf\u00eda espa\u00f1ola: Carlos Saura (1932-2023), autor, entre muchas otras cintas, de \u2018La caza\u2019, \u2018Bodas de sangre\u2019 y \u2018Cr\u00eda cuervos\u2019, esenciales en la filmograf\u00eda no s\u00f3lo hispana sino mundial de la segunda mitad del siglo XX, al tiempo que ubica su obra en el contexto del \u2018boom\u2019 del cine espa\u00f1ol despu\u00e9s del franquismo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>En el ocaso de los a\u00f1os setenta, Espa\u00f1a viv\u00eda un momento de imponente efervescencia cultural y sobre todo cinematogr\u00e1fica; un tiempo que coincid\u00eda con el derrumbe de aquellas tantas d\u00e9cadas de juicio moral y represi\u00f3n representada por el franquismo. En efecto, la muerte del\u00a0<i>general\u00edsimo<\/i>\u00a0Francisco Franco, ocurrida en 1975, trajo como consecuencia un cambio radical en la estructura del cine espa\u00f1ol. De entrada se suprime la censura, es la \u00e9poca del\u00a0<i>destape<\/i>\u00a0y el estallido del cine porno, pero tambi\u00e9n del surgimiento de nuevos y j\u00f3venes realizadores que intentaban zafarse del fantasma de Franco o conjurarlo con una mirada renovada y cr\u00edtica. A su vez, se abordaban nuevos temas: la delincuencia, la droga, los derechos de la mujer, el despertar sexual, el homosexualismo y la modernidad.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os de 1976 a 1981 resultan clave para la cinematograf\u00eda espa\u00f1ola. Surgen obras inclementes y pulsantes como\u00a0<i>Cr\u00eda cuervos\u00a0<\/i>(1976), de Carlos Saura;\u00a0<i>El desencanto\u00a0<\/i>(1976), de Jaime Chavarri;\u00a0<i>Asignatura pendiente\u00a0<\/i>(1977), de Jos\u00e9 Luis Garc\u00eda y\u00a0<i>Tigres de papel\u00a0<\/i>(1977), de Fernando Colomo. El catal\u00e1n Bigas Luna dirige dos obras demoledoras sobre la moral y el sexo:\u00a0<i>Bilbao\u00a0<\/i>(1978) y\u00a0<i>Caniche\u00a0<\/i>(1979). Vicente Aranda intenta exorcizar los horrores del franquismo con una nueva moral sexual en\u00a0<i>La muchacha de las brag<\/i><i>as de oro<\/i>\u00a0(1979) y el inclasificable Iv\u00e1n Zulueta desconstruye y vampiriza la experiencia obsesiva del cine en\u00a0<i>Arrebato\u00a0<\/i>(1979).\u00a0<i>Mater amat\u00edsima\u00a0<\/i>(1980), de Jos\u00e9 Antonio Salgot, resulta un dur\u00edsimo relato sobre el autismo, al igual que la brutal experiencia del arte y la vida en\u00a0<i>Funci\u00f3n de noche\u00a0<\/i>(1981), de Josefina Molina. El veterano Carlos Saura dirige con gran vigor una obra sobre la delincuencia juvenil en\u00a0<i>Deprisa, deprisa<\/i>\u00a0(1981), mientras Manuel Guti\u00e9rrez Arag\u00f3n narra el despertar sexual de una adolescente en\u00a0<i>Maravillas\u00a0<\/i>(1980) y Fernando Trueba debuta con la espont\u00e1nea comedia urbana\u00a0<i>\u00d3pera prima<\/i>\u00a0(1980). Lo mismo sucede con el manchego Pedro Almod\u00f3var y su desaforado y corrosivo debut\u00a0<i>Pepi, Luci y Bom y otras chicas del mont\u00f3n<\/i>\u00a0(1980), planeado en s\u00faper 8, filmado en 16 mm y ampliado a 35 mm, en la que aparecen ya las constantes de su desparpajada filmograf\u00eda.<\/p>\n<p>Tuve la fortuna de experimentar de cerca ese marasmo f\u00edlmico, no s\u00f3lo por la coyuntura de visitar Espa\u00f1a entre 1981 y 1982, sino por la inmensa oportunidad de ingresar a laborar en la Cineteca Nacional en 1980, lo que coincid\u00eda con mi incorporaci\u00f3n a la UAM Xochimilco. En breve se exhibir\u00eda ah\u00ed una muy completa retrospectiva del cine ib\u00e9rico y pocos a\u00f1os antes, cuando a\u00fan estudiaba en el CCH Sur, disfrut\u00e9 un inolvidable ciclo de Saura; sus im\u00e1genes y referentes musicales integrar\u00edan parte de varias de mis experiencias emocionales.<\/p>\n<p><b>Cuervos criados muy deprisa<\/b><\/p>\n<p>Basta con cerrar\u00a0los ojos para ver el rostro estupefacto de mi padre conforme se iban revelando los resortes de la frustraci\u00f3n y la ira en\u00a0<i>La caza<\/i>, dirigida por Saura en 1966, que vi con \u00e9l en la televisi\u00f3n cuando yo ten\u00eda unos trece a\u00f1os, o mi impacto adolescente a trav\u00e9s de los recuerdos de aquel hombre maduro que revive en la memoria su obsesi\u00f3n rom\u00e1ntica-sexual por\u00a0<i>La prima Ang\u00e9lica\u00a0<\/i>(1974), as\u00ed como escuchar una y otra vez el disco de 45 rpm con el tema musical\u00a0<i>\u00bfPor qu\u00e9 te vas?,\u00a0<\/i>en la voz de Jeanette, para tratar de asimilar la obsesi\u00f3n por el pasado, los fantasmas del franquismo, las decisiones fatales y sobre todo la muerte de los padres en esa intensa experiencia que deambula entre el sue\u00f1o y la vigilia, sobre los traumas de la infancia y los herm\u00e9ticos universos de los adultos, que es\u00a0<i>Cr\u00eda cuervos<\/i>, una de sus insondables obras maestras, con Geraldine Chaplin, entonces mujer de Saura, y la peque\u00f1a Ana Torrent, que hab\u00eda realizado un papel espejo en la bell\u00edsima\u00a0<i>El esp\u00edritu de la colmena\u00a0<\/i>(V\u00edctor Erice, 1973), para regresar a\u00f1os despu\u00e9s con\u00a0<i>Tesis<\/i>\u00a0(1996), de Alejandro Amen\u00e1bar.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de otras obras notables en aquellos a\u00f1os setenta, como\u00a0<i>El jard\u00edn de las delicias, Ana y los lobos, Elisa vida m\u00eda, Los ojos vendados\u00a0<\/i>o<i>\u00a0Mam\u00e1 cumple cien a\u00f1os<\/i>,<i>\u00a0<\/i>que parec\u00edan estandarizar c\u00f3modamente su obra, producidas todas por ese sensible e inteligente vasco El\u00edas Querejeta, Saura romper\u00eda por completo con esa eficaz f\u00f3rmula sobre la traum\u00e1tica visi\u00f3n del franquismo<i>\u00a0<\/i>al arremeter con un filme insuperable y feroz, a medio camino entre el documental, el\u00a0<i>thriller<\/i>\u00a0urbano y el llamado<i>\u00a0cine quinqui<\/i>; las cintas espa\u00f1olas sobre j\u00f3venes criminales de barrio, como\u00a0<i>Navajeros\u00a0<\/i>(1980), de Eloy de la Iglesia.<\/p>\n<p>En la primavera de 1981, de paseo por Espa\u00f1a, me met\u00ed al cine a ver\u00a0<i>Deprisa, deprisa<\/i>\u00a0(1981), pel\u00edcula muy cercana al Bu\u00f1uel de<i>\u00a0Los olvidados\u00a0<\/i>(1950). Una historia extra\u00edda de la nota roja madrile\u00f1a, centrada en una de las lacras de la Espa\u00f1a democr\u00e1tica: la delincuencia juvenil,<br \/>\nque se erig\u00eda como met\u00e1fora del cambio pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social de ese pa\u00eds. Filmada con actores no profesionales y verdaderos delincuentes \u2013dos de los protagonistas reincidieron en prisi\u00f3n meses despu\u00e9s del rodaje\u2013, Saura evit\u00f3 en ella el juicio moral y, apoyado en una notable banda sonora, expon\u00eda una forma de vida marginal y a la deriva en la historia del Mini, El Meca, El Sebas y \u00c1ngela, cuatro j\u00f3venes que intentan huir de su entorno en busca de dinero r\u00e1pido y f\u00e1cil.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, en una muy bien provista tienda de discos en Par\u00eds, adquir\u00ed la atmosf\u00e9rica banda sonora original del filme; un vinyl de espectacular portada editado por EMI como\u00a0<i>Vivre vite<\/i>, con temas como: \u201cDeprisa, deprisa\u201d y \u201cSebas\u201d, de Emilio de Diego; \u201cCaramba, carambita\u201d, con Los Madrile\u00f1os, o \u201c\u00a1Ay! que dolor\u201d y \u201cMe quedo contigo\u201d, con Los Chunguitos, canci\u00f3n que, m\u00e1s de treinta a\u00f1os despu\u00e9s, Artemio Narro incluir\u00eda en su filme hom\u00f3nimo:<i>\u00a0Me quedo contigo\u00a0<\/i>(2014). Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, entre marzo y abril de 1982, experiment\u00e9 dos eventos significativos: el incendio de la Cineteca \u2013por fortuna, no me encontraba en ella cuando sucedi\u00f3\u2013 y una nueva visita a Europa costeada de nuevo con mi salario en la Cineteca. En Espa\u00f1a acud\u00ed al estreno de Saura<i>\u00a0Dulces horas\u00a0<\/i>(1982), que curiosamente nunca lleg\u00f3 a\u00a0M\u00e9xico. Otra melanc\u00f3lica exploraci\u00f3n del pasado hist\u00f3rico y los deseos inconclusos, con el tema \u201cRecordar\u201d, interpretado por Imperio Argentina: \u201cRecordar las dulces horas del ayer\u2026\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Ascenso y ocaso del cine\u00a0<i>coreogr\u00e1fico<\/i><\/b><\/p>\n<p>Al regresar del viaje y con la Cineteca en escombros, todas las \u00e1reas fueron reacomodadas en diferentes espacios. Al departamento de Programaci\u00f3n, cuyo jefe era Mario Agui\u00f1aga y al que yo pertenec\u00eda, se le reubic\u00f3 en el Centro de Capacitaci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica en los Estudios Churubusco, a unos pasos de la Cineteca. A finales de mayo y principios de junio de ese 1982, Saura vino a M\u00e9xico para filmar\u00a0<i>Antonieta\u00a0<\/i>(1982), escrita por \u00e9l y Jean-Claude Carriere, inspirada libremente en una novela de Andr\u00e9s Henestrosa; una biograf\u00eda dram\u00e1tica sobre la escritora, promotora cultural y profeminista Antonieta Rivas Mercado, interpretada por Isabelle Adjani, que apoy\u00f3 la campa\u00f1a presidencial de Jos\u00e9 Vasconcelos (Carlos Bracho), as\u00ed como su tr\u00e1gico suicidio en la catedral de Notre Dame en Par\u00eds, aunque el filme arrancaba en \u00e9poca actual. Una periodista francesa llamada Anna (Hanna Schygulla) investiga la historia de Antonieta, testigo de la Revoluci\u00f3n mexicana, la Guerra Cristera y amante de Vasconcelos, y viaja a M\u00e9xico para encontrar las claves de su pasado, en esta suerte de\u00a0<i>collage<\/i>\u00a0emocional, pol\u00edtico y cultural del M\u00e9xico de finales de los a\u00f1os veinte\u2026<\/p>\n<p>Como est\u00e1bamos ubicados en los Churubusco, tuve la oportunidad de observar parte del rodaje. Lo m\u00e1s incre\u00edble, que no s\u00e9 ni c\u00f3mo sucedi\u00f3, fue que logr\u00e9 colarme a unos pasos del propio Saura. Verlo dirigir a escasos tres metros me impact\u00f3 mucho, al igual que la belleza melanc\u00f3lica de Adjani y la carism\u00e1tica presencia de Schygula.<\/p>\n<p>Trastocado ya en uno de los pilares del cine espa\u00f1ol, Carlos Saura emprender\u00eda a partir de\u00a0<i>Bodas de sangre\u00a0<\/i>(1981) la revisi\u00f3n de la historia ib\u00e9rica, a trav\u00e9s de su m\u00fasica, bailables y cultura popular, en una serie de filmes donde se mezcla la danza cl\u00e1sica espa\u00f1ola, el flamenco, la literatura incluso, y una serie de matices coreogr\u00e1ficos de donde surgir\u00edan atrevidas obras como\u00a0<i>Carmen, El amor brujo\u00a0<\/i>o<i>\u00a0Sevillanas.\u00a0<\/i>Aunque original en un inicio, la propuesta se fue desgastando \u2013<i>Flamenco, Tango, Salom\u00e9\u2013<\/i>, al tiempo que Saura combinaba esas cintas con otras m\u00e1s atractivas, alejadas de ese cine de cuidada est\u00e9tica:\u00a0<i>Dispara\u00a0<\/i>o<i>\u00a0El s\u00e9ptimo d\u00eda<\/i>, con el tema de la violencia sorda y sin sentido, por ejemplo.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde,\u00a0<i>Iberia<\/i>\u00a0(2005) conformar\u00eda una suerte de recapitulaci\u00f3n de las primeras, a trav\u00e9s de una mirada documental, l\u00fadica y sentida, sobre la historia nacional, tomando como pretexto el centenario de una de las obras musicales m\u00e1s hermosas de Espa\u00f1a y del mundo entero: la suite\u00a0<i>Iberia<\/i>, del compositor y pianista catal\u00e1n Isaac Alb\u00e9niz (1860-1909).<\/p>\n<p>Como ep\u00edlogo, veintid\u00f3s a\u00f1os antes de<i>\u00a0Iberia<\/i>, Saura aparecer\u00eda una vez m\u00e1s como parte de mis recuerdos emocionales: a finales de diciembre de 1983 o en los primeros d\u00edas de enero de 1984, invit\u00e9 a quien se convertir\u00eda en mi esposa dos a\u00f1os m\u00e1s tarde a la funci\u00f3n de\u00a0<i>Carmen\u00a0<\/i>(1983); la desconstrucci\u00f3n de la obra de Merim\u00e9e y de la \u00f3pera de Bizet en manos de Saura, un relato de pasi\u00f3n, celos y flamenco, entre una bailarina (Laura del Sol) y un core\u00f3grafo (Antonio Gades), ser\u00eda testigo de mi propia, incipiente y trascendental historia de amor que esa tarde iniciaba en los hoy extintos cinemas G\u00e9minis muy cerca de Taxque\u00f1a.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Saura en M\u00e9xico y otros recuerdos emocionales Rafael Avi\u00f1a Este art\u00edculo repasa y celebra, con tintes muy personales pero no por ello menos certeros, la filmograf\u00eda de un grande de la cinematograf\u00eda espa\u00f1ola: Carlos Saura (1932-2023), autor, entre muchas otras cintas, de \u2018La caza\u2019, \u2018Bodas de sangre\u2019 y \u2018Cr\u00eda cuervos\u2019, esenciales en la filmograf\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":31408,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31407"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31409,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31407\/revisions\/31409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}