{"id":31431,"date":"2023-03-07T12:33:06","date_gmt":"2023-03-07T18:33:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31431"},"modified":"2023-03-07T12:33:06","modified_gmt":"2023-03-07T18:33:06","slug":"los-origenes-del-poder-en-mesoamerica-libro-ilustrado-y-actualizado-de-e-florescano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31431","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes del poder en Mesoam\u00e9rica, libro ilustrado y actualizado de E. Florescano"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Los or\u00edgenes del poder en Mesoam\u00e9rica<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Enrique Florescano<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text tbl-forkorts-article\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">A finales del a\u00f1o pasado, el historiador Enrique Florescano present\u00f3 el que ser\u00eda su \u00faltimo ensayo publicado: <em>Los or\u00edgenes del poder en Mesoam\u00e9rica<\/em>, magn\u00edfico libro profusamente ilustrado y actualizado de acuerdo con los descubrimientos m\u00e1s recientes, en el que el autor abord\u00f3 con una perspectiva hist\u00f3rica novedosa la formaci\u00f3n del Estado en Mesoam\u00e9rica, desde su aparici\u00f3n en el Precl\u00e1sico hasta su abrupto final en las tr\u00e1gicas jornadas de 1521, pasando por los reinos mayas, los poderosos estados de Teotihuacan, Chich\u00e9n Itz\u00e1 y Tula, y los reinos militaristas que dominaron el Poscl\u00e1sico, mostr\u00e1ndonos que la historia pol\u00edtica puede situarse en el centro del desarrollo social, econ\u00f3mico y cultural de los pueblos que habitaron tan importante regi\u00f3n. Con autorizaci\u00f3n de Taurus presentamos un fragmento.<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Y<\/div>\n<p class=\"s-s\">fue precisamente la\u00a0poes\u00eda, el alto lugar de la sensibilidad y del esp\u00edritu mexica, el espacio privilegiado para expresar el ardor y la enajenaci\u00f3n de la guerra. El agente constructor del poder mexica es el tema central de los famosos Cantares mexicanos. La poes\u00eda, inmejorablemente enunciada con las voces\u00a0<em>in x\u00f3chitl in cuicatl,<\/em>\u00a0flor y canto, era el medio id\u00f3neo de una sociedad que privilegiaba la oralidad.<\/p>\n<p>Los dioses mexicas son eminentemente dioses de la guerra. Huitzilopochtli, el dios patrono que en sus or\u00edgenes fue probablemente el jefe tribal que inici\u00f3 o guio la peregrinaci\u00f3n, despu\u00e9s de la victoria sobre los tepanecas aparece investido con las caracter\u00edsticas del Tonatiuh teotihuacano: es el numen protector del Quinto Sol y el guerrero por excelencia. Se identifica con el Sol, Tonatiuh, y con el tlatoani. La Piedra del Sol (el Calendario Azteca) y el temal\u00e1catl son los monumentos que desde el primer Motecuhzoma fueron consagrados a Tonatiuh, pues eran piedras que celebraban el sacrificio de los enemigos rendidos por las armas de Tenochtitlan. Quetzalc\u00f3atl, la Serpiente Emplumada, resurge con gran fuerza y su imagen labrada en esculturas prolifera en Tenochtitlan como s\u00edmbolo de la realeza.<\/p>\n<p>En estas representaciones el guerrero es el dios patrono del pueblo escogido, el conductor inflexible que dirige la marcha hacia la tierra prometida, el servidor de los designios de Tonatiuh, y el espejo repetido de los ancestros toltecas. En el arte, los cantos, el rito y los emblemas el guerrero mexica se identifica con sus antepasados toltecas, con el lugar donde naci\u00f3 el Quinto Sol, el origen del\u00a0<em>ethos\u00a0<\/em>b\u00e9lico, los sacrificios humanos, los ritos y los s\u00edmbolos de la guerra. Algunos autores, al reparar en la insistencia de los mexicas por identificarse con la tradici\u00f3n tolteca, adujeron que se trataba del conocido recurso de los advenedizos para adquirir las credenciales de los civilizados. El arca\u00edsmo era una f\u00f3rmula para hacerse con el lustre de la antig\u00fcedad. Otros afirmaron que el recurso al pasado fue una manera de legitimar el r\u00e1pido ascenso al poder pero que en verdad\u00a0<q>los mexicas rescataron un pasado que nunca fue suyo<\/q>.<\/p>\n<p>El estudio hist\u00f3rico de la formaci\u00f3n del Estado en Mesoam\u00e9rica muestra que tales interpretaciones carecen de fundamento. La apropiaci\u00f3n del pasado por los sucesivos reinos y culturas de Mesoam\u00e9rica fue un rasgo consustancial al desarrollo civilizatorio de esa regi\u00f3n. Si se repasan los cap\u00edtulos anteriores, puede verse que hay una l\u00ednea de continuidad en la formaci\u00f3n de los Estados y en la organizaci\u00f3n del gobierno, y que esa experiencia se transmiti\u00f3 por todos los medios de comunicaci\u00f3n (orales, visuales, escritos). Se puede hablar de un canon del Estado en la \u00c9poca Cl\u00e1sica que se transforma a finales de ese periodo y renace con otras caracter\u00edsticas en el Poscl\u00e1sico (Tula, Chich\u00e9n Itz\u00e1, Tenochti-tlan). En el transcurso de estas transformaciones y adecuaciones, el arquetipo del Estado que pervivi\u00f3 en la memoria pol\u00edtica fue Teotihuacan.<\/p>\n<p>Siguiendo el rastro indeleble de la lengua n\u00e1huatl y acompa\u00f1ado por el apoyo de la epigraf\u00eda, los emblemas y los mitos, Karl Taube arrib\u00f3 a la misma certidumbre cuando dice: \u201cEn muchos aspectos, la gran ciudad de Teotihuacan del Periodo Cl\u00e1sico puede ser considerada como la fuente can\u00f3nica de la cultura n\u00e1huatl del Poscl\u00e1sico. Al lado de la lengua, los mitos, la arquitectura y las artes pl\u00e1sticas, el medio que mejor conserv\u00f3 la memoria pol\u00edtica de los antiguos reinos fue la tradici\u00f3n hist\u00f3rica. Una tradici\u00f3n forjada tanto por la memoria oral como por la escrita, pues, como dice fray Diego Dur\u00e1n, en los templos y en las escuelas era costumbre cantar los hechos pasados, aun cuando<\/p>\n<p>mucho m\u00e1s ordinario era en las casas reales y de los se\u00f1ores pues todos ellos ten\u00edan sus cantores que les compon\u00edan cantares de las grandezas de sus antepasados y suyas, especialmente a Montezuma que es el se\u00f1or de quien mas noticias se tiene y de Nezahualpiltzintli de Tetzcoco, les ten\u00edan compuestos en sus reinos cantares de sus grandezas y de sus victorias y vencimientos y linajes y de sus estra\u00f1as riquezas, los cuales cantares he oido yo muchas veces cantar en bailes p\u00fablicos que aunque era conmemoraci\u00f3n de sus se\u00f1ores me dio mucho contento de oir tantas alabanzas y grandezas.<\/p>\n<p>En\u00a0<em>Stories in Red and Black,\u00a0<\/em>Elizabeth Boone presenta un an\u00e1lisis de las distintas formas de escribir y pintar el pasado que concibieron los pueblos de Mesoam\u00e9rica. Ah\u00ed agrupa los anales, las cr\u00f3nicas, los relatos cartogr\u00e1ficos, las historias geneal\u00f3gicas y din\u00e1sticas, y las numerosas combinaciones que resultaron al mezclarse estos variados modos de narrar el pasado. No cabe duda de que estos contrastados estilos historiogr\u00e1ficos fueron valorados y adaptados a sus fines particulares por los tlatoque mexicas. En su momento de crecimiento y esplendor, las bibliotecas de Tenochtitlan acumularon la dilatada panoplia de los libros de historia entonces en uso y el saber para interpretarlos y reproducirlos. Sin embargo, entre todos esos legados memoriosos, los mexicas adoptaron la tradici\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica que proven\u00eda de Teotihuacan para construir su ideal de Estado y vida civilizada, y de este modo prolongaron y le dieron nuevo aliento a la prestigiosa herencia tolteca. Apoyado en esa herencia el pueblo mexica cre\u00f3 un nuevo Estado e hizo florecer una rama m\u00e1s del frondoso \u00e1rbol mesoamericano. Sus talentos y creaciones fueron bien resumidos en las \u00faltimas palabras con las que Jacques Soustelle cierra su libro sobre los antiguos mexicanos.\u00a0<q>De tarde en tarde, en lo infinito del tiempo y en medio de la enorme indiferencia del mundo, algunos hombres reunidos en sociedad dan origen a algo que los sobrepasa: a una civilizaci\u00f3n. Son los creadores de culturas. Y los indios del An\u00e1huac, al pie de sus volcanes, a orillas de sus lagunas, pueden ser contados entre esos hombres.<\/q><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los or\u00edgenes del poder en Mesoam\u00e9rica Enrique Florescano A finales del a\u00f1o pasado, el historiador Enrique Florescano present\u00f3 el que ser\u00eda su \u00faltimo ensayo publicado: Los or\u00edgenes del poder en Mesoam\u00e9rica, magn\u00edfico libro profusamente ilustrado y actualizado de acuerdo con los descubrimientos m\u00e1s recientes, en el que el autor abord\u00f3 con una perspectiva hist\u00f3rica novedosa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":31432,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31431","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31431"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31433,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31431\/revisions\/31433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}