{"id":31434,"date":"2023-03-07T12:44:44","date_gmt":"2023-03-07T18:44:44","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31434"},"modified":"2023-03-07T12:52:23","modified_gmt":"2023-03-07T18:52:23","slug":"31434","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31434","title":{"rendered":"Correspondi\u00f3 a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez colocar en la primera l\u00ednea de la literatura el realismo m\u00e1gico"},"content":{"rendered":"<h1>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/h1>\n<ul class=\"tabs\">\n<li>En la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XIX, <a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/dario_ruben.htm\">Rub\u00e9n Dar\u00edo<\/a>\u00a0dio a Hispanoam\u00e9rica la independencia literaria al inaugurar la primera corriente po\u00e9tica aut\u00f3ctona, el Modernismo. Mediado el siglo XX, correspondi\u00f3 al colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez situar la narrativa hispanoamericana en la primera l\u00ednea de la literatura mundial con la publicaci\u00f3n de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>\u00a0(1967). Obra cumbre del llamado\u00a0<em>realismo m\u00e1gico<\/em>, la m\u00edtica fundaci\u00f3n de Macondo por los Buend\u00eda y el devenir de la aldea y de la estirpe de los fundadores hasta su extinci\u00f3n constituye el n\u00facleo de un relato maravillosamente m\u00e1gico y po\u00e9tico, tanto por su desbordada fantas\u00eda como por el subyugante estilo de su autor, dotado como pocos de un prodigioso \u00abdon de contar\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El mundo de Macondo, par\u00e1bola y reflejo de la tortuosa historia de la Am\u00e9rica hispana, hab\u00eda sido esbozado previamente en una serie de novelas y colecciones de cuentos; despu\u00e9s de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, nuevas obras maestras jalonaron su trayectoria, reconocida con la concesi\u00f3n del Nobel de Literatura en 1982: basta recordar t\u00edtulos como\u00a0<em>El oto\u00f1o del patriarca<\/em>\u00a0(1975),\u00a0<em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/em>\u00a0(1981) o\u00a0<em>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/em>\u00a0(1985).<\/p>\n<p>Como m\u00e1ximo representante del\u00a0<em>Boom<\/em>\u00a0de la literatura hispanoamericana de los a\u00f1os 60, Garc\u00eda M\u00e1rquez contribuy\u00f3 decisivamente a la merecida proyecci\u00f3n que finalmente alcanz\u00f3 la narrativa del continente: el fen\u00f3meno editorial del\u00a0<em>Boom<\/em>\u00a0supuso, en efecto, el descubrimiento internacional de numerosos novelistas de alt\u00edsimo nivel apenas conocidos fuera de sus respectivos pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>La infancia m\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez naci\u00f3 en Aracataca (Magdalena) el 6 de marzo de 1927. Creci\u00f3 como ni\u00f1o \u00fanico entre sus abuelos maternos y sus t\u00edas, pues sus padres, el telegrafista Gabriel Eligio Garc\u00eda y Luisa Santiaga M\u00e1rquez, se fueron a vivir, cuando el peque\u00f1o Gabriel contaba s\u00f3lo cinco a\u00f1os, a la poblaci\u00f3n de Sucre, en la que don Gabriel Eligio abri\u00f3 una farmacia y Luisa Santiaga dar\u00eda a luz a la mayor\u00eda de los once hijos del matrimonio.<\/p>\n<p>Los abuelos de Garc\u00eda M\u00e1rquez eran dos personajes bien particulares y marcaron el periplo literario del futuro Nobel: el coronel Nicol\u00e1s M\u00e1rquez, veterano de la guerra de los Mil D\u00edas (1899-1902), le contaba a Gabriel infinidad de historias de su juventud y de las guerras civiles del siglo XIX, lo llevaba al circo y al cine, y fue su cord\u00f3n umbilical con la historia y con la realidad. Do\u00f1a Tranquilina Iguar\u00e1n, su cegatona abuela, pasaba los d\u00edas contando f\u00e1bulas y leyendas familiares, mientras organizaba la vida de los miembros de la casa de acuerdo con los mensajes que recib\u00eda en sue\u00f1os: ella fue la fuente de la visi\u00f3n m\u00e1gica, supersticiosa y sobrenatural de la realidad. Entre sus t\u00edas, la que m\u00e1s lo marc\u00f3 fue Francisca, quien teji\u00f3 su propio sudario para dar fin a su vida.<\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez aprendi\u00f3 a escribir a los cinco a\u00f1os, en el colegio Montessori de Aracataca, con la joven y bella profesora Rosa Elena Fergusson, de quien se enamor\u00f3: fue la primera mujer que lo perturb\u00f3. Cada vez que se le acercaba le daban ganas de besarla, y s\u00f3lo por el hecho de verla iba con gusto a la escuela. Rosa Elena le inculc\u00f3 la puntualidad y el h\u00e1bito de escribir directamente en las cuartillas, sin borrador.<\/p>\n<p>En ese colegio permaneci\u00f3 hasta 1936, cuando muri\u00f3 el abuelo y tuvo que irse a vivir con sus padres al sabanero y fluvial puerto de Sucre. De all\u00ed pas\u00f3 interno al Colegio San Jos\u00e9 de Barranquilla, donde a la edad de diez a\u00f1os ya escrib\u00eda versos humor\u00edsticos. En 1940, gracias a una beca, ingres\u00f3 en el internado del Liceo Nacional de Zipaquir\u00e1, una experiencia realmente traum\u00e1tica: el fr\u00edo del internado de la Ciudad de la Sal lo pon\u00eda melanc\u00f3lico y triste. Embutido siempre en un enorme saco de lana, nunca sacaba las manos por fuera de sus mangas, pues le ten\u00eda p\u00e1nico al fr\u00edo.<\/p>\n<p>Durante los seis cursos que pas\u00f3 en el Liceo de Zipaquir\u00e1, hubo de recorrer al menos dos veces al a\u00f1o, en barco de vapor, el r\u00edo Magdalena, principal arteria fluvial del pa\u00eds; esta experiencia, acaso la \u00faltima remarcable, y sobre todo aquella asombrada primera infancia en Aracataca hasta los nueve a\u00f1os, con el incontenible aluvi\u00f3n de historias y leyendas o\u00eddas de sus abuelos y sus t\u00edas, configuran el substrato m\u00edtico del que Garc\u00eda M\u00e1rquez partir\u00eda para la composici\u00f3n de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>\u00a0y la mayor parte de su obras.<\/p>\n<p>En Zipaquir\u00e1 tuvo como profesor de literatura, entre 1944 y 1946, a Carlos Julio Calder\u00f3n Hermida, a quien en 1955, cuando public\u00f3\u00a0<em>La hojarasca<\/em>, le obsequi\u00f3 con la siguiente dedicatoria: \u00abA mi profesor Carlos Julio Calder\u00f3n Hermida, a quien se le meti\u00f3 en la cabeza esa vaina de que yo escribiera\u00bb. Ocho meses antes de la entrega del Nobel, en la columna que publicaba en quince peri\u00f3dicos de todo el mundo, Garc\u00eda M\u00e1rquez declar\u00f3 que Calder\u00f3n Hermida era \u00abel profesor ideal de Literatura\u00bb.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os de estudiante en Zipaquir\u00e1, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez se dedicaba a pintar gatos, burros y rosas, y a hacer caricaturas del rector y dem\u00e1s compa\u00f1eros de curso. En 1945 escribi\u00f3 unos sonetos y poemas octos\u00edlabos inspirados en una novia que ten\u00eda: son uno de los pocos intentos del escritor por versificar. En 1946 termin\u00f3 sus estudios secundarios con magn\u00edficas calificaciones.<\/p>\n<p><strong>Estudiante de leyes<\/strong><\/p>\n<p>En 1947, presionado por sus padres, se traslad\u00f3 a Bogot\u00e1 para estudiar derecho en la Universidad Nacional, donde tuvo como profesor a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/l\/lopez_michelsen.htm\">Alfonso L\u00f3pez Michelsen<\/a>\u00a0y se hizo amigo de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/t\/torres_camilo_2.htm\">Camilo Torres Restrepo<\/a>. La capital del pa\u00eds fue para Garc\u00eda M\u00e1rquez la ciudad del mundo (y las conoci\u00f3 casi todas) que m\u00e1s lo impresion\u00f3, pues era una ciudad gris, fr\u00eda, donde todo el mundo se vest\u00eda con ropa muy abrigada y negra. Al igual que en Zipaquir\u00e1, Garc\u00eda M\u00e1rquez se lleg\u00f3 a sentir como un extra\u00f1o, en un pa\u00eds distinto al suyo: Bogot\u00e1 era entonces \u00abuna ciudad colonial, (&#8230;) de gentes introvertidas y silenciosas, todo lo contrario al Caribe, en donde la gente sent\u00eda la presencia de otros seres fenomenales aunque \u00e9stos no estuvieran all\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Los estudios de leyes no eran propiamente su pasi\u00f3n, pero logr\u00f3 consolidar su vocaci\u00f3n de escritor. El 13 de septiembre de 1947 public\u00f3 su primer cuento,\u00a0<em>La tercera resignaci\u00f3n<\/em>, en el n\u00famero 80 del suplemento Fin de Semana del rotativo El Espectador, dirigido por Eduardo Zalamea Borda. Zalamea, que firmaba sus columnas con el pseud\u00f3nimo de Ulises, escribi\u00f3 en la presentaci\u00f3n del relato que Garc\u00eda M\u00e1rquez era el nuevo genio de la literatura colombiana; las ilustraciones del texto estuvieron a cargo de Hern\u00e1n Merino. A las pocas semanas apareci\u00f3 un segundo cuento:\u00a0<em>Eva est\u00e1 dentro de un gato<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 9 de abril de 1948 fue asesinado el l\u00edder de la oposici\u00f3n,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/g\/gaitan.htm\">Jorge Eliecer Gait\u00e1n<\/a>; los violentos des\u00f3rdenes que ese mismo d\u00eda asolaron la capital (en una jornada de revuelta conocida como el \u00abBogotazo\u00bb) fueron la causa de que la Universidad Nacional cerrara indefinidamente sus puertas. Garc\u00eda M\u00e1rquez perdi\u00f3 muchos libros y manuscritos en el incendio de la pensi\u00f3n donde viv\u00eda y se vio obligado a pedir traslado a la Universidad de Cartagena, donde sigui\u00f3 siendo un alumno irregular. Nunca se gradu\u00f3, pero inici\u00f3 una de sus principales actividades period\u00edsticas: la de columnista.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/z\/zapata_olivella.htm\">Manuel Zapata Olivella<\/a>\u00a0le consigui\u00f3 una columna diaria en el reci\u00e9n fundado peri\u00f3dico El Universal.<\/p>\n<p><strong>El Grupo de Barranquilla<\/strong><\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os cuarenta comenz\u00f3 a gestarse en Barranquilla una especie de asociaci\u00f3n de amigos de la literatura que se llam\u00f3 el Grupo de Barranquilla; su cabeza rectora era don Ram\u00f3n Vinyes. El \u00absabio catal\u00e1n\u00bb, due\u00f1o de una librer\u00eda en la que se vend\u00eda lo mejor de la literatura espa\u00f1ola, italiana, francesa e inglesa, orientaba al grupo en las lecturas, analizaba autores, desmontaba obras y las volv\u00eda a armar, lo que permit\u00eda descubrir los trucos de que se serv\u00edan los novelistas. La otra cabeza era Jos\u00e9 F\u00e9lix Fuenmayor, que propon\u00eda los temas y ense\u00f1aba a los j\u00f3venes escritores en ciernes (\u00c1lvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor y Germ\u00e1n Vargas, entre otros) la manera de no caer en lo folcl\u00f3rico.<\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez se vincul\u00f3 a ese grupo. Al principio viajaba desde Cartagena a Barranquilla cada vez que pod\u00eda. Luego, gracias a una neumon\u00eda que le oblig\u00f3 a recluirse en Sucre, cambi\u00f3 su trabajo en El Universal por una columna diaria en El Heraldo de Barranquilla, que apareci\u00f3 a partir de enero de 1950 bajo el encabezado de \u00abLa jirafa\u00bb y firmada por \u00abSeptimus\u00bb.<\/p>\n<p>En el peri\u00f3dico barranquillero trabajaban tambi\u00e9n Cepeda Samudio, Vargas y Fuenmayor. Garc\u00eda M\u00e1rquez escrib\u00eda, le\u00eda y discut\u00eda todos los d\u00edas con los tres redactores; el inseparable cuarteto se reun\u00eda a diario en la librer\u00eda del \u00absabio catal\u00e1n\u00bb o se iba a los caf\u00e9s a beber cerveza y ron hasta altas horas de la madrugada. Polemizaban a grito herido sobre literatura, o sobre sus propios trabajos, que los cuatro le\u00edan. Hac\u00edan la disecci\u00f3n de las obras de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/defoe.htm\">Daniel Defoe<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/dos_passos.htm\">John Dos Passos<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/camus.htm\">Albert Camus<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/w\/woolf.htm\">Virginia Woolf<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/f\/faulkner.htm\">William Faulkner<\/a>, escritor este \u00faltimo de gran influencia en la literatura de ficci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y muy especialmente en la de Garc\u00eda M\u00e1rquez; en el famoso discurso \u00abLa soledad de Am\u00e9rica Latina\u00bb, que pronunci\u00f3 con motivo de la entrega del premio Nobel en 1982, el colombiano se\u00f1al\u00f3 que William Faulkner hab\u00eda sido su maestro. Sin embargo, Garc\u00eda M\u00e1rquez nunca fue un cr\u00edtico, ni un te\u00f3rico literario, actividades que, adem\u00e1s, no fueron de su predilecci\u00f3n: siempre prefiri\u00f3 contar historias.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca del Grupo de Barranquilla, Garc\u00eda M\u00e1rquez ley\u00f3 a los grandes escritores rusos, ingleses y norteamericanos, y perfeccion\u00f3 su estilo directo de periodista, pero tambi\u00e9n, en compa\u00f1\u00eda de sus tres inseparables amigos, analiz\u00f3 con cuidado el nuevo periodismo norteamericano. La vida de esos a\u00f1os fue de completo desenfreno y locura. Fueron los tiempos de La Cueva, un bar que pertenec\u00eda al dentista Eduardo Vila Fuenmayor y que se convirti\u00f3 en el sitio mitol\u00f3gico en el que se reun\u00edan los miembros del Grupo de Barranquilla a hacer locuras: todo era posible all\u00ed, hasta las trompadas entre ellos mismos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue la \u00e9poca en que viv\u00eda en pensiones de mala muerte, como El Rascacielos, un edificio de cuatro pisos ubicado en la calle del Crimen que alojaba tambi\u00e9n un prost\u00edbulo. Muchas veces no ten\u00eda el peso con cincuenta para pasar la noche; entonces le daba al encargado sus mamotretos (los borradores de\u00a0<em>La hojarasca<\/em>) y le dec\u00eda: \u00abQu\u00e9date con estos mamotretos, que valen m\u00e1s que la vida m\u00eda. Por la ma\u00f1ana te traigo plata y me los devuelves\u00bb.<\/p>\n<p>Los miembros del Grupo de Barranquilla fundaron un peri\u00f3dico de vida muy fugaz, Cr\u00f3nica, que seg\u00fan ellos sirvi\u00f3 para dar rienda suelta a sus inquietudes intelectuales. El director era Alfonso Fuenmayor, el jefe de redacci\u00f3n Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, el ilustrador Alejandro Obreg\u00f3n, y sus colaboradores fueron, entre otros, Julio Mario Santo Domingo, Meira del Mar, Benjam\u00edn Sarta, Juan B. Fern\u00e1ndez y Gonzalo Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p><strong>Periodismo y literatura<\/strong><\/p>\n<p>A principios de 1950, cuando ya ten\u00eda muy adelantada su primera novela, titulada entonces\u00a0<em>La casa<\/em>, acompa\u00f1\u00f3 a do\u00f1a Luisa Santiaga al peque\u00f1o, caliente y polvoriento Aracataca, con el fin de vender la vieja casa en donde se hab\u00eda criado. Comprendi\u00f3 entonces que estaba escribiendo una novela falsa, pues su pueblo no era siquiera una sombra de lo que hab\u00eda conocido en su ni\u00f1ez; a la obra en curso le cambi\u00f3 el t\u00edtulo por\u00a0<em>La hojarasca<\/em>, y el pueblo ya no fue Aracataca, sino Macondo, en honor a los corpulentos \u00e1rboles de la familia de las bomb\u00e1ceas, comunes en la regi\u00f3n y semejantes a las ceibas, que alcanzan una altura de entre treinta y cuarenta metros.<\/p>\n<p>En febrero de 1954 Garc\u00eda M\u00e1rquez se integr\u00f3 en la redacci\u00f3n de El Espectador, donde inicialmente se convirti\u00f3 en el primer columnista de cine del periodismo colombiano, y luego en brillante cronista y reportero. El a\u00f1o siguiente apareci\u00f3 en Bogot\u00e1 el primer n\u00famero de la revista Mito, bajo la direcci\u00f3n de Jorge Gait\u00e1n Dur\u00e1n.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n dur\u00f3 s\u00f3lo siete a\u00f1os, pero fueron suficientes, por la profunda influencia que ejerci\u00f3 en la vida cultural colombiana, para considerar que Mito se\u00f1ala el momento de la aparici\u00f3n de la modernidad en la historia intelectual del pa\u00eds, pues jug\u00f3 un papel definitivo en la sociedad y en la cultura colombianas: desde un principio se ubic\u00f3 en la contemporaneidad y en la cultura cr\u00edtica. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez publicar\u00eda tres trabajos en la revista: un cap\u00edtulo de\u00a0<em>La hojarasca<\/em>, el\u00a0<em>Mon\u00f3logo de Isabel viendo llover en Macondo<\/em>\u00a0(1955) y la novela breve\u00a0<em>El coronel no tiene quien le escriba<\/em>\u00a0(1958). En realidad, el escritor siempre ha considerado que Mito fue trascendental; en alguna ocasi\u00f3n dijo a Pedro G\u00f3mez Valderrama: \u00abEn Mito comenzaron las cosas\u00bb.<\/p>\n<p>En ese a\u00f1o de 1955, Garc\u00eda M\u00e1rquez gan\u00f3 el primer premio en el concurso de la Asociaci\u00f3n de Escritores y Artistas; public\u00f3\u00a0<em>La hojarasca<\/em>\u00a0y un extenso reportaje por entregas,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/relato.htm\"><em>Relato de un n\u00e1ufrago<\/em><\/a>, el cual fue censurado por el r\u00e9gimen del general\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/r\/rojas_gustavo.htm\">Gustavo Rojas Pinilla<\/a>. La direcci\u00f3n de El Espectador decidi\u00f3 que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez saliera del pa\u00eds rumbo a Ginebra, para cubrir la conferencia de los Cuatro Grandes, y luego a Roma, donde aparentemente el papa\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/pio_xii.htm\">P\u00edo XII<\/a>\u00a0agonizaba. En la capital italiana asisti\u00f3, por unas semanas, al Centro Sperimentale di Cinema.<\/p>\n<p><strong>Rondando por el mundo<\/strong><\/p>\n<p>Tres a\u00f1os estuvo ausente de Colombia. Vivi\u00f3 una larga temporada en Par\u00eds, y recorri\u00f3 Polonia y Hungr\u00eda, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, Checoslovaquia y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Continu\u00f3 como corresponsal de El Espectador, aunque en precarias condiciones, pues si bien escribi\u00f3 dos novelas,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/coronel.htm\"><em>El coronel no tiene quien le escriba<\/em><\/a>\u00a0y\u00a0<em>La mala hora<\/em>, viv\u00eda pobre a morir, esperando el giro mensual que El Espectador deb\u00eda enviarle pero que se demoraba debido a las dificultades del diario con el r\u00e9gimen de Rojas Pinilla. Esta situaci\u00f3n se refleja en\u00a0<em>El coronel<\/em>, donde se relata la desesperanza de un viejo oficial de la guerra de los Mil D\u00edas aguardando la carta que hab\u00eda de anunciarle la pensi\u00f3n de retiro a que tiene derecho. Cuando El Espectador fue clausurado por la dictadura, fue corresponsal de El Independiente, y colabor\u00f3 tambi\u00e9n con la revista venezolana \u00c9lite y la colombian\u00edsima Cromos.<\/p>\n<p>La estancia en Europa permiti\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez ver Am\u00e9rica Latina desde otra perspectiva. Le se\u00f1al\u00f3 las diferencias entre los distintos pa\u00edses latinoamericanos, y tom\u00f3 adem\u00e1s mucho material para escribir cuentos acerca de los latinos que viv\u00edan en la Ciudad de la Luz. Aprendi\u00f3 a desconfiar de los intelectuales franceses, de sus abstracciones y esquem\u00e1ticos juegos mentales, y se dio cuenta de que Europa era un continente viejo, en decadencia, mientras que Am\u00e9rica, y en especial Latinoam\u00e9rica, era lo nuevo, la renovaci\u00f3n, lo vivo.<\/p>\n<p>A finales de 1957 fue vinculado a la revista Momento y viaj\u00f3 a Venezuela, donde pudo ser testigo de los \u00faltimos momentos de la dictadura del general\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/perez_jimenez.htm\">Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez<\/a>. En marzo de 1958 contrajo matrimonio en Barranquilla con Mercedes Barcha, uni\u00f3n de la que nacer\u00edan dos hijos: Rodrigo (1959), bautizado en la Cl\u00ednica Palermo de Bogot\u00e1 por Camilo Torres Restrepo, y Gonzalo (1962). Al poco tiempo de su matrimonio, de regreso a Venezuela, tuvo que dejar su cargo en Momento y asumir un extenuante trabajo en Venezuela Gr\u00e1fica, sin dejar de colaborar ocasionalmente en \u00c9lite.<\/p>\n<p>Pese a tener poco tiempo para escribir, su cuento\u00a0<em>Un d\u00eda despu\u00e9s del s\u00e1bado<\/em>\u00a0fue premiado. En 1959 fue nombrado director de la reci\u00e9n creada agencia de noticias cubana Prensa Latina. En 1960 vivi\u00f3 seis meses en Cuba y al a\u00f1o siguiente fue trasladado a Nueva York, pero tuvo grandes problemas con los exiliados cubanos y finalmente renunci\u00f3. Despu\u00e9s de recorrer el sur de Estados Unidos se fue a vivir a M\u00e9xico. No sobra decir que, luego de esa estad\u00eda en Estados Unidos, el gobierno norteamericano le deneg\u00f3 el visado de entrada porque, seg\u00fan las autoridades, Garc\u00eda M\u00e1rquez estaba afiliado al partido comunista. S\u00f3lo en 1971, cuando la Universidad de Columbia le otorg\u00f3 el t\u00edtulo de doctor\u00a0<em>honoris causa<\/em>, recibir\u00eda el autor un visado, aunque condicionado.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n llegado a M\u00e9xico, donde Garc\u00eda M\u00e1rquez residir\u00eda muchos a\u00f1os de su vida, se dedic\u00f3 a escribir guiones de cine y durante dos a\u00f1os (1961-1963) trabaj\u00f3 en las revistas La Familia y Sucesos, de las cuales fue director. De sus intentos cinematogr\u00e1ficos el m\u00e1s exitoso fue\u00a0<em>El gallo de oro<\/em>\u00a0(1963), basado en el cuento hom\u00f3nimo escrito por Juan Rulfo, que Garc\u00eda M\u00e1rquez adapt\u00f3 con el tambi\u00e9n escritor Carlos Fuentes. El a\u00f1o anterior hab\u00eda obtenido el premio Esso de Novela Colombiana con\u00a0<em>La mala hora<\/em>\u00a0(1962).<\/p>\n<p><strong>La consagraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda de 1966 en que se dirig\u00eda desde Ciudad de M\u00e9xico al balneario de Acapulco, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez tuvo la repentina visi\u00f3n de la novela que hab\u00eda venido rumiando durante diecisiete a\u00f1os. Consider\u00f3 que ya la ten\u00eda madura, se sent\u00f3 a la m\u00e1quina de escribir y trabaj\u00f3 ocho y m\u00e1s horas diarias durante dieciocho meses seguidos, mientras su esposa se ocupaba del sostenimiento de la casa.<\/p>\n<p>En 1967 apareci\u00f3\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/cien_anos.htm\"><em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em><\/a>, novela cuyo universo es una sucesi\u00f3n de historias fant\u00e1sticas perfectamente hilvanadas en un tiempo c\u00edclico y m\u00edtico: pestes de insomnio, diluvios, fertilidad desmedida, levitaciones&#8230; Es una gran met\u00e1fora en la que, a la vez que se narra la historia de las generaciones de los Buend\u00eda en el mundo m\u00e1gico de Macondo, desde la fundaci\u00f3n del pueblo hasta la completa extinci\u00f3n de la estirpe, se refleja de manera hiperb\u00f3lica e insuperable la historia colombiana desde los tiempos de la independencia hasta los a\u00f1os treinta del siglo XX.<\/p>\n<p><em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>\u00a0mereci\u00f3 este juicio del gran poeta chileno\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/neruda\/\">Pablo Neruda<\/a>: \u00abEs la mejor novela que se ha escrito en castellano despu\u00e9s del\u00a0<em>Quijote<\/em>\u00ab. Con tan calificado concepto se ha dicho todo: la novela no s\u00f3lo permit\u00eda equiparar a su autor con\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/cervantes\/\">Miguel de Cervantes<\/a>, sino que constituy\u00f3 un hito en la historia literaria de Latinoam\u00e9rica al ser se\u00f1alada como una de las mejores realizaciones narrativas desde los tiempos de\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/cervantes\/quijote.htm\">Don Quijote de la Mancha<\/a><\/em>. El \u00e9xito entre el p\u00fablico acompa\u00f1\u00f3 esta valoraci\u00f3n: figura entre los libros que m\u00e1s traducciones tiene (cuarenta idiomas por lo menos) y que mayores ventas ha logrado, alcanzando las cifras de un verdadero\u00a0<em>best seller<\/em>\u00a0mundial.<\/p>\n<p class=\"piefotos\">Gabo en los tiempos de\u00a0<em>Cien a\u00f1os<\/em>\u00a0(Barcelona, 1969)<\/p>\n<p>El \u00e9xito de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>\u00a0situ\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez en la primera l\u00ednea del\u00a0<em>Boom<\/em>\u00a0de la literatura hispanoamericana y supuso el espaldarazo definitivo para aquel fen\u00f3meno editorial que, desde principios de los 60, estaba dando a conocer al mundo la obra de los nuevos y no tan nuevos narradores del continente: los argentinos\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/borges.htm\">Jorge Luis Borges<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/s\/sabato.htm\">Ernesto S\u00e1bato<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/cortazar.htm\">Julio Cort\u00e1zar<\/a>, el peruano\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/v\/vargas_llosa.htm\">Mario Vargas Llosa<\/a>, los uruguayos\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/o\/onetti.htm\">Juan Carlos Onetti<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/benedetti.htm\">Mario Benedetti<\/a>, el chileno\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/donoso.htm\">Jos\u00e9 Donoso<\/a>, el paraguayo\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/r\/roa.htm\">Augusto Roa Bastos<\/a>, el guatemalteco\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/a\/asturias.htm\">Miguel \u00c1ngel Asturias<\/a>, los cubanos\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/carpentier.htm\">Alejo Carpentier<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/l\/lezama.htm\">Jos\u00e9 Lezama Lima<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/cabrera.htm\">Guillermo Cabrera Infante<\/a>\u00a0y los mexicanos\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/rulfo\/\">Juan Rulfo<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/f\/fuentes.htm\">Carlos Fuentes<\/a>, entre otras figuras. Tras el aplauso un\u00e1nime del p\u00fablico y de la cr\u00edtica, Garc\u00eda M\u00e1rquez se estableci\u00f3 en Barcelona y pas\u00f3 temporadas en Bogot\u00e1, M\u00e9xico, Cartagena y La Habana.<\/p>\n<p>Durante las siguientes d\u00e9cadas escribir\u00eda cinco novelas m\u00e1s y se publicar\u00edan tres vol\u00famenes de cuentos y dos relatos, as\u00ed como importantes recopilaciones de su producci\u00f3n period\u00edstica y narrativa. De los quince a\u00f1os que mediaron hasta la concesi\u00f3n del Nobel cabe destacar la colecci\u00f3n de cuentos\u00a0<em>La incre\u00edble y triste historia de la C\u00e1ndida Er\u00e9ndira y de su abuela desalmada<\/em>\u00a0(1973), la novela \u00abde dictador\u00bb\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/otono.htm\"><em>El oto\u00f1o del patriarca<\/em><\/a>\u00a0(1975), tema recurrente en la tradici\u00f3n hispanoamericana, y un nuevo prodigio de perfecci\u00f3n constructiva y narrativa basado en un suceso real y alejado del realismo m\u00e1gico: la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/cronica.htm\"><em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/em><\/a>\u00a0(1981), considerada por muchos su segunda obra maestra.<\/p>\n<p>Varios elementos marcan ese periplo: se profesionaliz\u00f3 como escritor literario, y s\u00f3lo despu\u00e9s de casi veintitr\u00e9s a\u00f1os reanud\u00f3 sus colaboraciones en El Espectador. En 1985 cambi\u00f3 la m\u00e1quina de escribir por el computador. Su esposa Mercedes Barcha siempre colocaba un ramo de rosas amarillas en su mesa de trabajo, flores que Garc\u00eda M\u00e1rquez consideraba de buena suerte. Un vigilante autorretrato de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/o\/obregon.htm\">Alejandro Obreg\u00f3n<\/a>, que el pintor le regal\u00f3, presid\u00eda su estudio; en una noche de locos, el artista lo hab\u00eda atravesado con cinco tiros del calibre 38 para zanjar una disputa entre sus hijos sobre qui\u00e9n lo heredar\u00eda. Finalmente, dos de sus compa\u00f1eros period\u00edsticos, \u00c1lvaro Cepeda Samudio y Germ\u00e1n Vargas Cantillo, murieron, cumpliendo cierta prefiguraci\u00f3n escrita en\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Premio Nobel de Literatura<\/strong><\/p>\n<p>En la madrugada del 21 de octubre de 1982, Garc\u00eda M\u00e1rquez recibi\u00f3 una noticia que hac\u00eda ya tiempo que esperaba por esas fechas: la Academia Sueca acababa de otorgarle el ansiado premio Nobel de Literatura. Se hallaba entonces exiliado en M\u00e9xico, pues el 26 de marzo de 1981 se hab\u00eda visto obligado a salir de Colombia para eludir su captura; el ej\u00e9rcito colombiano quer\u00eda detenerlo por una supuesta vinculaci\u00f3n con el movimiento M-19 y porque durante cinco a\u00f1os hab\u00eda mantenido la revista Alternativa, de corte socialista.<\/p>\n<p>La concesi\u00f3n del Nobel fue todo un acontecimiento cultural en Colombia y en Latinoam\u00e9rica. El escritor Juan Rulfo opin\u00f3: \u00abPor primera vez despu\u00e9s de muchos a\u00f1os se ha dado un premio de literatura justo\u00bb. La ceremonia de entrega del Nobel se celebr\u00f3 en Estocolmo los d\u00edas 8, 9 y 10 de diciembre; seg\u00fan se supo despu\u00e9s, disput\u00f3 el galard\u00f3n con el novelista brit\u00e1nico\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/g\/greene.htm\">Graham Greene<\/a>\u00a0y el alem\u00e1n\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/g\/grass.htm\">G\u00fcnter Grass<\/a>.<\/p>\n<p>Dos actos confirmaron el profundo sentimiento latinoamericano de Garc\u00eda M\u00e1rquez. A la entrega del premio fue vestido con un cl\u00e1sico e impecable liquilique de lino blanco, por ser el traje que us\u00f3 su abuelo y que usaban los coroneles de las guerras civiles, y que segu\u00eda siendo de etiqueta en el Caribe continental. Y con el discurso \u00abLa soledad de Am\u00e9rica Latina\u00bb (le\u00eddo el mi\u00e9rcoles 8 de diciembre de 1982 ante la Academia Sueca en pleno y cuatrocientos invitados y traducido simult\u00e1neamente a ocho idiomas), intent\u00f3 romper los moldes o frases gastadas con que tradicionalmente Europa se ha referido a Latinoam\u00e9rica, y denunci\u00f3 la falta de atenci\u00f3n de las superpotencias hacia el continente.<\/p>\n<p>El flamante Nobel dio a entender c\u00f3mo los europeos se han equivocado en su posici\u00f3n frente a las Am\u00e9ricas, qued\u00e1ndose tan s\u00f3lo con la carga de maravilla y magia que se ha asociado siempre a esta parte del mundo, y sugiri\u00f3 cambiar ese punto de vista mediante la creaci\u00f3n de una nueva y gran utop\u00eda, la vida, que es a su vez la respuesta de Latinoam\u00e9rica a su propia trayectoria de muerte. El discurso es una pieza literaria de elevado estilo y de hondo contenido americanista, una hermosa manifestaci\u00f3n de su personalidad nacionalista, de su fe en los destinos del continente y de sus pueblos. Confirm\u00f3 asimismo su compromiso con Latinoam\u00e9rica, convencido desde siempre de que el subdesarrollo afecta a todos los elementos de la vida latinoamericana; los escritores de esta parte del mundo deben, por consiguiente, estar comprometidos con la realidad social total.<\/p>\n<p>Con motivo de la entrega del Nobel, el gobierno colombiano, presidido por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/betancur.htm\">Belisario Betancur<\/a>, program\u00f3 una vistosa presentaci\u00f3n folcl\u00f3rica en Estocolmo. Present\u00f3 adem\u00e1s una emisi\u00f3n de sellos con la efigie de Garc\u00eda M\u00e1rquez dibujada por el pintor Juan Antonio Roda, con dise\u00f1o de Dickens Castro y texto de Guillermo Angulo, a prop\u00f3sito de la cual el escritor colombiano expres\u00f3: \u00abEl sue\u00f1o de mi vida es que esta estampilla s\u00f3lo lleve cartas de amor\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00daltimos a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>Desde que se conoci\u00f3 la noticia de la obtenci\u00f3n del premio, el asedio de periodistas y medios de comunicaci\u00f3n fue permanente y los compromisos se multiplicaron. Finalmente, en marzo de 1983, Gabo regres\u00f3 a Colombia. En Cartagena lo esperaba su madre, do\u00f1a Luisa Santiaga M\u00e1rquez de Garc\u00eda, en su casa del Callej\u00f3n de Santa Clara, en el tradicional barrio de Manga, con un suculento sancocho de tres carnes (salada, cerdo y gallina) y abundante dulce de guayaba.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del Nobel, Garc\u00eda M\u00e1rquez se ratific\u00f3 como figura rectora de la cultura nacional, latinoamericana y mundial. Sus conceptos sobre diferentes temas ejercieron fuerte influencia. Durante el gobierno de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/g\/gaviria_trujillo.htm\">C\u00e9sar Gaviria<\/a>\u00a0(1990-1994), junto con otros sabios como\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/patarroyo.htm\">Manuel Elkin Patarroyo<\/a>, Rodolfo Llin\u00e1s y el historiador Marco Palacios, form\u00f3 parte de la comisi\u00f3n encargada de dise\u00f1ar una estrategia nacional para la ciencia, la investigaci\u00f3n y la cultura. Pero acaso una de sus m\u00e1s valientes actitudes fue el apoyo permanente a la revoluci\u00f3n cubana y a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/castro_fidel.htm\">Fidel Castro<\/a>, la defensa del r\u00e9gimen socialista impuesto en la isla y su rechazo al bloqueo norteamericano, que sirvi\u00f3 para que otros pa\u00edses apoyasen de alguna manera a Cuba y evit\u00f3 mayores intervenciones de los estadounidenses.<\/p>\n<p>En el terreno literario, apenas tres a\u00f1os despu\u00e9s del Nobel public\u00f3 otra de sus mejores novelas,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/amor.htm\"><em>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/em><\/a>\u00a0(1985), extraordinaria y dilatad\u00edsima historia de amor que tuvo una tirada inicial de 750.000 ejemplares. Deben destacarse asimismo la novela hist\u00f3rica\u00a0<em>El general en su laberinto<\/em>\u00a0(1989), sobre el libertador\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/bolivar\/\">Sim\u00f3n Bol\u00edvar<\/a>, los relatos breves reunidos en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/doce_cuentos.htm\"><em>Doce cuentos peregrinos<\/em><\/a>\u00a0(1992) y la novela-reportaje\u00a0<em>Noticia de un secuestro<\/em>\u00a0(1996), que examina una serie de secuestros ordenados por el narcotraficante colombiano\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/e\/escobar_pablo.htm\">Pablo Escobar<\/a>.<\/p>\n<p>Tras algunos a\u00f1os de silencio, en 2002 Garc\u00eda M\u00e1rquez present\u00f3 la primera parte de sus memorias,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/fotos6.htm\"><em>Vivir para contarla<\/em><\/a>, en la que repasa los primeros treinta a\u00f1os de su vida. La publicaci\u00f3n de esta obra supuso un magno acontecimiento editorial, con el lanzamiento simult\u00e1neo de la primera edici\u00f3n (un mill\u00f3n de ejemplares) en todos los pa\u00edses hispanohablantes. En 2004 vio la luz la que iba a ser su \u00faltima novela,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/reportaje\/garcia_marquez\/memorias.htm\"><em>Memorias de mis putas tristes<\/em><\/a>; en 2007 recibi\u00f3 sentidos y multitudinarios homenajes por triple motivo: sus 80 a\u00f1os, el cuadrag\u00e9simo aniversario de la publicaci\u00f3n de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>\u00a0y el vig\u00e9simo quinto de la concesi\u00f3n del Nobel. Falleci\u00f3 el 17 de abril de 2014 en Ciudad de M\u00e9xico, tras de una reca\u00edda en el c\u00e1ncer linf\u00e1tico por el que ya hab\u00eda sido tratado en 1999.<\/p>\n<p class=\"citar\">Fern\u00e1ndez, Tom\u00e1s y Tamaro, Elena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez En la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XIX, Rub\u00e9n Dar\u00edo\u00a0dio a Hispanoam\u00e9rica la independencia literaria al inaugurar la primera corriente po\u00e9tica aut\u00f3ctona, el Modernismo. Mediado el siglo XX, correspondi\u00f3 al colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez situar la narrativa hispanoamericana en la primera l\u00ednea de la literatura mundial con la publicaci\u00f3n de\u00a0Cien a\u00f1os de soledad\u00a0(1967). 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