{"id":31482,"date":"2023-03-11T11:50:36","date_gmt":"2023-03-11T17:50:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31482"},"modified":"2023-03-11T11:50:36","modified_gmt":"2023-03-11T17:50:36","slug":"un-nino-migrante-miguel-estaba-entre-quienes-no-entendian-su-lengua-ni-su-forma-de-concebir-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31482","title":{"rendered":"Un ni\u00f1o migrante: Miguel estaba entre quienes no entend\u00edan su lengua ni su forma de concebir el mundo."},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">El peque\u00f1o gran guerrero<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Fabiola Mancilla Castillo*<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text tbl-forkorts-article\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Desde muy\u00a0peque\u00f1o Miguel supo lo que era ir contracorriente, toda su corta vida ha sido cuesta arriba. Esa es la realidad de muchas ni\u00f1as y ni\u00f1os de la Monta\u00f1a de Guerrero, donde la \u00fanica opci\u00f3n es sobrevivir; los sue\u00f1os y juegos de una t\u00edpica infancia se desdibujan ante las secuelas del hambre y el abandono estructural. En esta regi\u00f3n el discurso de que\u00a0<q>ech\u00e1ndole ganas<\/q>, las cosas se logran no tiene el mismo peso que cuando naces con miles de privilegios. A pesar de ello, Miguel, un ni\u00f1o de siete a\u00f1os del pueblo \u00d1uu Savi, se ha rebelado, pues no ha aceptado lo que estaba marcado por decreto desde su nacimiento.<\/div>\n<p>Miguel es el peque\u00f1o hijo de Paulina, una mujer que ha sido madre y padre a la vez. Su familia est\u00e1 conformada por sus tres hermanas: Luz, Isidora y Mar\u00eda y por su peque\u00f1a sobrina Danae, quien es su acompa\u00f1ante en miles de travesuras. La vida de Paulina cambi\u00f3 despu\u00e9s de que Ernesto, su esposo, falleciera, pues en el imaginario colectivo en ciertas comunidades, las mujeres se vuelven m\u00e1s vulnerables por no tener un hombre en sus vidas que las cuide y guie. Esta situaci\u00f3n dej\u00f3 la puerta abierta para que agredieran a Paulina. Ella fue violentada en su comunidad, afectando severamente su salud y su integridad. Como si esto no bastara, la familia de quien fuera su esposo la consider\u00f3 indigna, la se\u00f1al\u00f3 y criminaliz\u00f3, posteriormente la corrieron de su hogar junto con sus cuatro hijas y el peque\u00f1o Miguel. Ante la apremiante situaci\u00f3n, no tuvo m\u00e1s opci\u00f3n que partir a Estados Unidos para alimentar a su familia, dejando a Miguel de apenas seis meses de nacido.<\/p>\n<p>En tanto, en la Monta\u00f1a, las hijas mayores de Paulina se cuidaban entre s\u00ed, y sobre todo, al peque\u00f1o Miguel. Los meses pasaron y \u00e9ste comenz\u00f3 a enfermarse sin raz\u00f3n aparente, la familia tom\u00f3 la decisi\u00f3n de llevarlo al m\u00e9dico. El diagn\u00f3stico fue perturbador, Miguel padec\u00eda la misma condici\u00f3n que le cost\u00f3 la vida a su padrastro. La familia ya estaba acostumbrada a navegar a contracorriente, sab\u00edan que juntas pod\u00eda vencer cualquier adversidad. Miguel contin\u00fao su andar, y entre hospitales y el cari\u00f1o de sus hermanas, creci\u00f3 a\u00f1orando los brazos de Paulina. Poco a poco Isidora y Mar\u00eda, ante la complicada situaci\u00f3n econ\u00f3mica, tuvieron que seguir los pasos de su madre, migraron a Estados Unidos buscando mejores oportunidades. Luz y Miguel se quedaron en la Monta\u00f1a. A los pocos meses Luz ten\u00eda una gran noticia para Miguel, pues pronto llegar\u00eda su compa\u00f1era de vida Dannae, que desde que abri\u00f3 los ojos ha sido su confidente y su hermana.<\/p>\n<p>Pareciera que la vida estaba siguiendo su curso normal, pero s\u00f3lo era cuesti\u00f3n de tiempo para que se volviera encaprichar con el querido Miguel. Las noticias del Norte le dec\u00edan que su madre estaba muy grave en un hospital, pues entre las intensas jornadas de trabajo, la deficiente alimentaci\u00f3n y un cansancio agudo, Paulina tuvo que ser internada por varios meses en una cl\u00ednica en Nueva York. El diagn\u00f3stico no fue alentador. Luz, la hermana mayor y cuidadora de Miguel, decidi\u00f3 pedir ayuda para acompa\u00f1ar a su madre. Acudi\u00f3 a Tlachinollan y solicit\u00f3 hablar con los abogados, ellos la vincularon con organizaciones en aquel pa\u00eds para que los apoyaran y volvieran a estar juntos.<\/p>\n<p>Por su parte, Miguel continu\u00f3 enfrentando su condici\u00f3n en Tlapa, la falta de medicamentos, as\u00ed como hospitales con infraestructura necesaria, adem\u00e1s de la profunda corrupci\u00f3n que impera en la regi\u00f3n, provoc\u00f3 que su vida se pusiera cada vez m\u00e1s en riesgo. Luz denunci\u00f3 esto ante Tlachinollan, pero los funcionarios del Hospital General se limitaron a negar la acusaci\u00f3n. Cuestionaron los se\u00f1alamientos de Luz, omitiendo que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n la obligaron a firmar de recibido f\u00e1rmacos para el peque\u00f1o Miguel, sin que se los hubieran proporcionado. Ante el abandono, Luz tom\u00f3 la decisi\u00f3n de llevar a su hermano a la Ciudad de M\u00e9xico para tener mejor atenci\u00f3n. Por fortuna, logr\u00f3 ser canalizado al Hospital Infantil, donde fue valorado y aceptaron seguir con su atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p>La suerte parec\u00eda volverle a sonre\u00edr, pues ya ten\u00eda su medicaci\u00f3n y pod\u00eda vivir su infancia como su madre lo hubiera deseado. Sin embargo, los altos costos de los traslados hasta la capital comenzaron afectar la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la familia. Luz ten\u00eda claro que si segu\u00edan en la Monta\u00f1a, Miguel tendr\u00eda que batallar entre su salud y la falta de dinero que estaba viviendo su familia. No lo pens\u00f3 m\u00e1s, tom\u00f3 a los dos ni\u00f1os, unas maletas y emprendi\u00f3 el viaje a Tijuana. Fue un domingo en la noche cuando por \u00faltima vez vio a su Tlapa querida y advirti\u00f3 que no sab\u00eda cu\u00e1ndo volver\u00eda a ver los cerros de Guerrero y el cielo estrellado de su hogar.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tomar varios camiones y un avi\u00f3n, Luz, Miguel y Danae lograron llegar a Tijuana para comenzar el proceso de reunificaci\u00f3n. Fueron recibidos por integrantes de la organizaci\u00f3n Al Otro Lado, los asesoraron y al d\u00eda siguiente se entregaron a las autoridades migratorias de Estados Unidos. Por fortuna, Luz y Danae lograron permanecer juntas y les fue otorgado el asilo, sin embargo, el peque\u00f1o Miguel tuvo un destino distinto pues fue separado de su hermana y su sobrina. Al no estar acompa\u00f1ado de su madre o padre, Miguel fue llevado a un albergue para que una extra\u00f1a lo cuidara. Parece ir\u00f3nico que los gobiernos piensen que un extra\u00f1o sabe mejor c\u00f3mo atender a alguien que la propia familia. Causa impotencia saber que las decisiones que toman unos sobre la vida de otros se hace a partir de un escritorio.<\/p>\n<p>Miguel fue llevado a Nueva York al siguiente d\u00eda de haber sido separado de su hermana y su sobrina en los centros de detenci\u00f3n en San Ysidro, California. La familia tuvo noticias de Miguel por una llamada telef\u00f3nica; les notificaron que el menor se hallaba en un lugar de acogida temporal y que era necesario comenzar el proceso de custodia por parte de la madre. Paulina no supo c\u00f3mo sentirse, sab\u00eda que la decisi\u00f3n de que sus hijos y su nieta llegaran a Estados Unidos fue la mejor, pero se enfrentaba al calvario de la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasaron los d\u00edas, Miguel se comunicaba dos veces a la semana con la familia, en cada una de sus llamadas hac\u00eda saber que no estaba en un espacio donde lo procuraran, ni mucho menos entendieran lo que estaba pasando. Miguel mencionaba que la medicaci\u00f3n que le daban no era la correcta y, adem\u00e1s, no estaba acostumbrado a la comida. La salud del peque\u00f1o empeoraba, y por m\u00e1s que la familia busc\u00f3 apoyos, sab\u00edan que el gobierno de Estados Unidos no entiende de temas del coraz\u00f3n. Tocaron mil puertas para exponer el caso de Miguel, desde periodistas hasta oficinas de gobierno. La suerte volvi\u00f3 a sonre\u00edr, cuando lleg\u00f3 el caso a Sam, una mujer de origen dominicano que ha trabajado de la mano con las luchas en el Bronx, en Nueva York. Al saber del caso de Miguel se conmovi\u00f3 y de inmediato se comunic\u00f3 con la familia para ponerse a su disposici\u00f3n.\u00a0<q>Nosotras y nosotros los hispanos sabemos lo dif\u00edcil que es vivir en este pa\u00eds, donde las leyes en muchas ocasiones no nos favorecen y m\u00e1s bien nos invisibilizan. Este es un gran problema y nuestra \u00fanica opci\u00f3n es unirnos para hacerle frente<\/q>. Fueron las palabras de Sam cuando habl\u00f3 con Luz y Paulina. Les coment\u00f3 que referir\u00eda el caso a la oficina de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, integrante de la C\u00e1mara de Representantes de Estados Unidos, quien al saber de esto no dud\u00f3 en ponerse en contacto con la familia para tomar cartas en el asunto. Pareciera cosa de magia, pues dos d\u00edas despu\u00e9s de que la oficina de la congresista Ocasio-Cortez mostrara su preocupaci\u00f3n sobre Miguel al Departamento de Reasentamiento de Refugiados en Nueva York, el ni\u00f1o fue devuelto con su hermana, su madre y su sobrina.<\/p>\n<p>Durante 40 d\u00edas Miguel estuvo con extra\u00f1os que no entend\u00edan ni su lengua ni su forma de concebir el mundo. La cosmovisi\u00f3n de las comunidades ind\u00edgenas no sabe de las leyes occidentalizadas. Ellas y ellos s\u00f3lo sienten c\u00f3mo son despojados de su vida y de su tierra, los pueblos viven las consecuencias de un mal sistema econ\u00f3mico que los pone siempre al final, sin respetar sus derechos ni ser tomados en cuenta. Miguel es un claro ejemplo de la dignidad y casta con la que viven las comunidades ind\u00edgenas que, a pesar de las adversidades, resisten con la frente en alto. Este peque\u00f1o guerrero nos ha dado un ejemplo de vida, pues ante las adversidades no se arredra, al contrario, mira de frente y con la cara en alto.<\/p>\n<p>*\u00a0<em>Integrante del Centro de Derechos Humanos de la Monta\u00f1a Tlachinollan<\/em><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"cm_place_holder_05\" data-card-index=\"0.5\"><\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails-pl1\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget trc_elastic trc_elastic_organic-thumbs-feed-02  tbl-feed-card \" data-card-index=\"1\" data-batch-num=\"1\" data-placement-name=\"Below Content Thumbnails | Card 1\">\n<div class=\"trc_rbox_container\">\n<div>\n<div id=\"trc_wrapper_79207\" class=\"trc_rbox organic-thumbs-feed-02 trc-content-organic \">\n<div id=\"outer_79207\" class=\"trc_rbox_outer\">\n<div id=\"rbox-t2v\" class=\"trc_rbox_div trc_rbox_border_elm\">\n<div id=\"internal_trc_79207\">\n<div class=\"videoCube trc_spotlight_item origin-undefined thumbnail_top textItem videoCube_1_child trc-first-recommendation trc-spotlight-first-recommendation  trc_excludable \" data-item-id=\"958762413287625565\" data-item-title=\"\u00bfLa fiesta en paz?\" data-item-thumb=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/2023\/03\/05\/fotos\/a08o1esp-1.jpg\" data-item-syndicated=\"false\">\n<div class=\"thumbBlock_holder\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peque\u00f1o gran guerrero Fabiola Mancilla Castillo* Desde muy\u00a0peque\u00f1o Miguel supo lo que era ir contracorriente, toda su corta vida ha sido cuesta arriba. 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