{"id":31619,"date":"2023-03-21T13:42:34","date_gmt":"2023-03-21T19:42:34","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31619"},"modified":"2023-03-21T13:42:34","modified_gmt":"2023-03-21T19:42:34","slug":"la-puesta-en-marcha-de-la-jornada-se-gesto-en-un-local-de-la-calle-de-durango-que-consiguio-miguel-luna-pimentel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31619","title":{"rendered":"La puesta en marcha de\u00a0La Jornada\u00a0se gest\u00f3 en un local de la calle de Durango que consigui\u00f3 Miguel Luna Pimentel,"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Momentos con Pay\u00e1n<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Pedro Miguel<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text tbl-forkorts-article\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">La puesta en marcha de\u00a0<em>La Jornada\u00a0<\/em>se gest\u00f3 en un local de la calle de Durango que consigui\u00f3 Miguel Luna Pimentel, mi difunto tocayo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Acud\u00ed all\u00ed en julio de 1984 a presentar un examen para una plaza de redactor de informaci\u00f3n internacional en la publicaci\u00f3n en ciernes y al salir me encontr\u00e9 a Pay\u00e1n. Lo hab\u00eda visto dos o tres veces en el\u00a0<em>unom\u00e1suno<\/em>, donde colabor\u00e9 con la secci\u00f3n de historietas que hab\u00eda dirigido\u00a0<em>Mag\u00fa<\/em>, el\u00a0<em>m\u00e1somenos<\/em>, y me reconoci\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Hab\u00eda estacionado mi viejo Rambler frente al local, justo detr\u00e1s de un\u00a0<em>Vocho<\/em>\u00a0a\u00fan m\u00e1s viejo y destartalado. Mi sorpresa al despedirnos fue que \u00e9l se subi\u00f3 a ese coche. Puse el motor en marcha y por deferencia, esper\u00e9 a que se moviera primero, pero su cacharro gimi\u00f3 y se neg\u00f3 a arrancar. Pay\u00e1n se baj\u00f3 con un gesto de fastidio y se dirigi\u00f3 a m\u00ed.<\/div>\n<p>\u2013\u00bfPara d\u00f3nde vas?<\/p>\n<p>\u2013Adonde usted vaya \u2013le respond\u00ed\u2013. S\u00fabase \u2013y me apresur\u00e9 a subir el seguro de la puerta del copiloto.<\/p>\n<p>\u2013Pero h\u00e1blame de t\u00fa \u2013me dijo al abordar\u2013. Voy a Contreras. \u00bfTe queda?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed \u2013le dije\u2013. Yo tambi\u00e9n voy hacia el sur.<\/p>\n<p>As\u00ed empez\u00f3 una relaci\u00f3n de trabajo, colaboraci\u00f3n, amistad, afecto y aprendizaje que me marc\u00f3 la vida.<\/p>\n<p class=\"sumario\">* * *<\/p>\n<p class=\"s-s\">No s\u00e9 en qu\u00e9 momento los dos Carlos se hicieron amigos. Debe haber sido poco despu\u00e9s de que el magnate se compr\u00f3 Tel\u00e9fonos de M\u00e9xico, porque estaba angustiado: los bancos pretend\u00edan cobrarle un dineral en comisiones por los pagos en ventanilla de los recibos telef\u00f3nicos y no encontraba la soluci\u00f3n. Pay\u00e1n se la dio:<\/p>\n<p>\u2013Abre una cuenta de ahorro en cada banco \u2013le dijo\u2013 y dices a los usuarios que hagan sus pagos depositando la suma de su factura a esa cuenta, poniendo su tel\u00e9fono como n\u00famero de referencia de la transacci\u00f3n. No s\u00e9 si Slim puso la idea en pr\u00e1ctica, pero entiendo que s\u00f3lo con mencionarla los bancos doblaron las manos y redujeron sus pretensiones desmesuradas. A\u00f1os despu\u00e9s, el empresario, admirado por la habilidad de Pay\u00e1n para resolver asuntos administrativos y empresariales, le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQui\u00e9n les ense\u00f1o a ustedes tantas cosas?<\/p>\n<p>\u2013El hambre \u2013respondi\u00f3 Pay\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"sumario\">* * *<\/p>\n<p class=\"s-s\">Cuando supo que el padecimiento de Cristina, su compa\u00f1era y madre de sus hijos, era irremediable, Pay\u00e1n busc\u00f3 a los m\u00fasicos jarochos a los que ella hab\u00eda cobijado y alentado en los memorables fandangos que organizaba como directora del centro cultural del ex convento de Culhuac\u00e1n. Decenas de artistas atendieron el llamado y la casa en la que ambos viv\u00edan, en Contreras, se llen\u00f3 de jaranas, arpas, guitarras de son, panderos, quijadas de burro, marimboles y hasta tarimas de zapateado y los sones retumbaron sin interrupci\u00f3n durante d\u00edas hasta que Cristina se muri\u00f3.<\/p>\n<p>En el funeral corr\u00ed a abrazarlo. Ten\u00eda un gesto de pesadumbre, pero parec\u00eda tranquilo a pesar de la enormidad de la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>\u2013Estoy bien \u2013me dijo con una discreta sonrisa\u2013. Estoy entero.<\/p>\n<p>Aprend\u00ed entonces que el dolor por el fallecimiento de un ser querido es menos devastador cuando se le ha ayudado a bien morir.<\/p>\n<p class=\"sumario\">* * *<\/p>\n<p class=\"s-s\">Hacia mediados de 1986 me compr\u00e9 una computadora Commodore 64 y se me ocurri\u00f3 llevarla al peri\u00f3dico y mostr\u00e1rsela a Pay\u00e1n.<\/p>\n<p>\u2013Mira \u2013le dije\u2013. Son baratas y podr\u00edan sustituir a las m\u00e1quinas de escribir en la redacci\u00f3n. As\u00ed podr\u00edamos prescindir de las m\u00e1quinas de escribir, del papel y del papel carb\u00f3n, hacer las correcciones en pantalla y cerrar la edici\u00f3n m\u00e1s \u00adtemprano.<\/p>\n<p>Pay\u00e1n era un convencido de la necesidad de la modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y no lo pens\u00f3 dos veces.<\/p>\n<p>\u2013Est\u00e1 bien \u2013me contest\u00f3\u2013. No s\u00e9 si esos sean los aparatos que necesitamos, pero hay que empezar a trabajar en el tr\u00e1nsito a las computadoras. A partir de ma\u00f1ana dejas de ser redactor y ser\u00e1s asesor de la direcci\u00f3n. Te vas a encargar de la tarea.<\/p>\n<p>Creo que fue una decisi\u00f3n equivocada de su parte, pero tal vez no ten\u00eda a la mano a \u00adalguien menos contraindicado que yo para hacerse cargo de la tarea. Al cabo de dos a\u00f1os, no s\u00f3lo hab\u00edamos \u00addesechado como fierro viejo las m\u00e1quinas Olympia sino que los formadores empezaban ya a diagramar en pantalla las p\u00e1ginas de\u00a0<em>La Jornada<\/em>. Pero eso fue posible porque Pay\u00e1n empuj\u00f3 el proceso a pesar de las limitaciones materiales, a contrapelo de los arraigados h\u00e1bitos de trabajo del gremio y por encima de mi total ineptitud como jefe de sistemas.<\/p>\n<p class=\"sumario\">* * *<\/p>\n<p class=\"s-s\">Desde antes de la insurrecci\u00f3n zapatista de 1994, la oligarqu\u00eda chiapaneca ya odiaba a Samuel Ruiz, obispo de San Crist\u00f3bal de las Casas, porque lo consideraba sedicioso. Tras el alzamiento, el religioso sufri\u00f3 varios atentados. Pero antes de que el EZLN apareciera en la escena p\u00fablica, unos finqueros organizaron una agresi\u00f3n contra su vida que no lleg\u00f3 a concretarse. En una reuni\u00f3n de finqueros prendi\u00f3 la idea de venadearlo en uno de sus recorridos por las comunidades m\u00e1s pobres de Chiapas y hasta se fij\u00f3 fecha y hora. Habilitado como mesero, un trabajador de la finca donde transcurr\u00eda el \u00adencuentro escuch\u00f3 todo, esa misma \u00admadrugada se dio a la fuga y de alguna manera, a las 8 de la noche del d\u00eda siguiente, termin\u00f3 en la oficina del director de\u00a0<em>La Jornada\u00a0<\/em>y le cont\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Pay\u00e1n sopes\u00f3 la situaci\u00f3n y actu\u00f3 r\u00e1pido. Pidi\u00f3 una llamada con el secretario de Gobernaci\u00f3n, que era en ese entonces Patrocinio Gonz\u00e1lez Garrido, chiapaneco y amigo de los conjurados.<\/p>\n<p>\u2013Se\u00f1or secretario, necesito que me reciba en su despacho ahora mismo. Debo comunicarle en persona algo de suma urgencia.<\/p>\n<p>El funcionario se mostr\u00f3 renuente pero tuvo que ceder ante la insistencia del impertinente interlocutor. \u00c9ste se llev\u00f3 consigo a los primeros tres colaboradores del diario a los que encontr\u00f3 camino a la salida y les orden\u00f3 que lo acompa\u00f1aran. Ya en el auto, les dijo:<\/p>\n<p>\u2013Les voy a pedir algo muy simple. Quiero que est\u00e9n un rato parados en la calle, en un punto preciso de Bucareli. Yo pasar\u00e9 a recogerlos.<\/p>\n<p>Sorprendidos, acataron la instrucci\u00f3n y pocos minutos despu\u00e9s bajaron del auto en la acera de enfrente del Palacio de Cobi\u00e1n. Pay\u00e1n sigui\u00f3 en el auto hasta la entrada del edificio, en la calle de Abraham Gonz\u00e1lez. Lo hicieron pasar y, tras una breve antesala, el secretario de Gobernaci\u00f3n lo recibi\u00f3 de mal humor.<\/p>\n<p>\u2013Espero que se encuentre aqu\u00ed por una raz\u00f3n realmente importante.<\/p>\n<p>\u2013Pues s\u00ed \u2013le contest\u00f3 Pay\u00e1n\u2013. Es que me enter\u00e9 de que fulano, zutano y perencejo piensan asesinar a don Samuel Ruiz y vine a ponerlo al tanto.<\/p>\n<p>\u2013Imposible \u2013replic\u00f3 el funcionario, con indignaci\u00f3n real o fingida\u2013. Los conozco personalmente y s\u00e9 que ser\u00edan incapaces de\u2026<\/p>\n<p>\u2013Se\u00f1or secretario \u2013lo interrumpi\u00f3 Pay\u00e1n con voz suave\u2013: venga conmigo al balc\u00f3n de su despacho.<\/p>\n<p>Cuando Patrocinio se asom\u00f3 por la ventana a indicaci\u00f3n de su hu\u00e9sped, \u00e9ste le se\u00f1al\u00f3 a tres personas.<\/p>\n<p>\u2013Esos tres que usted ve ah\u00ed saben que yo estoy aqu\u00ed y ya saben que usted sabe que hay planes para matar al obispo. Si no hace nada para impedirlo, usted va a estar en problemas. Por mi parte, es todo. Buena noche, se\u00f1or secretario.<\/p>\n<p>Y Pay\u00e1n se retir\u00f3 del lugar dejando al funcionario con la palabra en la boca, y algo tuvo que hacer \u00e9ste para \u00adabortar el atentado. El hecho no \u00adtrascendi\u00f3 y creo que ni el \u00admismo don Samuel supo que esa noche Pay\u00e1n le salv\u00f3 la vida.<\/p>\n<p class=\"sumario\">* * *<\/p>\n<p class=\"s-s\">Pay\u00e1n era de trato amable y c\u00e1lido, pero cuando se encabronaba pod\u00eda ser realmente jupiterino. En\u00a0<em>La Jornada\u00a0<\/em>se estaba viviendo un mal d\u00eda desde temprano y ya para la hora de la junta editorial, a las 5 de la tarde, el director la presid\u00eda con ojos de\u00a0<q>ni me toques<\/q>. Las cosas empeoraron y hacia las 9 de la noche convoc\u00f3 a su oficina a cinco o seis personas que ten\u00edamos alguna responsabilidad en alg\u00fan problema con la edici\u00f3n y nos puso una santa cagotiza. Luego puso fin a la reuni\u00f3n orden\u00e1ndonos que nos fu\u00e9ramos a hacer nuestro trabajo y cuando yo estaba levant\u00e1ndome de la mesa de juntas, me detuvo con una mirada.<\/p>\n<p>\u2013T\u00fa te esperas \u2013me dijo con voz g\u00e9lida.<\/p>\n<p>Supuse que me iba a echar del peri\u00f3dico y que pensaba hacerlo en privado, porque \u00e9l, por enojado que estuviera, era respetuoso de la dignidad de las personas. Luego me \u00adcondujo a un cuartito a un lado de su oficina donde \u00adreposaba por momentos y hasta se \u00adcambiaba de ropa. Me hizo \u00adtomar asiento, busc\u00f3 entre unos papeles y para mi sorpresa, me ley\u00f3 un poema de su autor\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTe gusta? \u2013pregunt\u00f3 al terminar.<\/p>\n<p>\u2013Es muy bueno, pero creo que tiene tres o cuatro problemas con la prosodia \u2013le respond\u00ed, dispuesto a vengarme por el mal trago.<\/p>\n<p>\u2013Ll\u00e9vatelo y ma\u00f1ana me traes unas sugerencias \u2013dijo, al tiempo que me entregaba el papel\u2013. Si no fuera por la poes\u00eda, estar\u00edamos jodidos.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Momentos con Pay\u00e1n Pedro Miguel La puesta en marcha de\u00a0La Jornada\u00a0se gest\u00f3 en un local de la calle de Durango que consigui\u00f3 Miguel Luna Pimentel, mi difunto tocayo. 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