{"id":31635,"date":"2023-03-22T13:58:05","date_gmt":"2023-03-22T19:58:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31635"},"modified":"2023-03-22T13:58:05","modified_gmt":"2023-03-22T19:58:05","slug":"hace-un-siglo-sarah-bernhardt-fallecio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31635","title":{"rendered":"Hace un siglo: Sarah Bernhardt falleci\u00f3"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\"><q>Prefiero morir que extinguirme en los lamentos de una vida fallida<\/q><\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p>Centenario luctuoso de Sarah Bernhardt, el\u00a0<q>monstruo sagrado<\/q><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Alondra Flores Soto<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">Una celebridad mundial, un mito viviente, traspas\u00f3 la memoria del tiempo hace un siglo: Sarah Bernhardt falleci\u00f3 el 26 de marzo de 1923; actriz francesa de teatro y cine, escandalosa e indomable. Con su capacidad actoral, su voz de oro, figura alta y esbelta rompi\u00f3 convenciones y cautiv\u00f3 a cuanto p\u00fablico la presenci\u00f3 y al mundo literario.<\/p>\n<p><q>Monstruo sagrado<\/q>, la llam\u00f3 el poeta Jean Cocteau. La int\u00e9rprete legendaria triunf\u00f3 en los teatros del mundo con los mejores papeles de Jean Racine, William Shakespeare, Edmond Rostand y Alejandro Dumas hijo, por ejemplo. Incluso interpret\u00f3 papeles masculinos. Fue\u00a0<em>Hamlet<\/em>,\u00a0<em>Lorenzaccio<\/em>\u00a0y\u00a0<em>L\u2019Aiglon<\/em>. Su fulgurante paso abarc\u00f3 dos siglos, las d\u00e9cadas finales del siglo XIX y las primeras del XX.<\/p>\n<p>Brill\u00f3 por ser creadora de un estilo naturalista encima de las tablas, sin pomposidad ni pedanter\u00eda.\u00a0<q>Hay cinco clases de actrices: las malas, las pasables, las buenas, las grandes y luego Sarah Bernhardt<\/q>, lleg\u00f3 a decir el escritor Mark Twain.<\/p>\n<p>En palabras de la propia artista:\u00a0<q>me arm\u00e9 para la lucha, prefiero morir en medio de una pelea que extinguirme en los lamentos de una vida fallida<\/q>, difunde Hel\u00e8ne Tierchant, quien en enero pasado lanz\u00f3 una segunda biograf\u00eda con el t\u00edtulo\u00a0<em>Sarah Bernhardt: Scandaleuse et indomptable<\/em>, debido a que aunque se cre\u00eda saberlo todo, la apertura de fuentes inaccesibles, archivos y correspondencia in\u00e9dita hizo posible descubrir aspectos insospechados de esta personalidad ardiente.<\/p>\n<p><q>Reverenciada por el virtuosismo de su interpretaci\u00f3n, su incre\u00edble valent\u00eda y su atrevimiento, o denigrada por su personalidad incandescente, su inconformismo y sus excesos medi\u00e1ticos, nunca una estrella desat\u00f3 tantas pasiones como Bernhardt (1844-1923), cuyo \u00fanico nombre sigue siendo una leyenda<\/q>, se anuncia en el nuevo libro, que se suma al de 2009:\u00a0<em>Sarah Bernhardt: Madame \u2018quand m\u00eam<\/em><em>e<\/em><em>\u2019<\/em>.<\/p>\n<p>Hel\u00e8ne narra que\u00a0<q>ten\u00eda una presencia delirante y gran t\u00e9cnica vocal, muy cercana al arte l\u00edrico<\/q>. Sus escenas de agon\u00eda y muerte causaban furor,\u00a0<q>la gente acud\u00eda para verla morir. Sus ojos daban vueltas, se quedaban en blanco, la gente estaba fascinada<\/q>.<\/p>\n<p>El Petit Palais, museo de bellas artes de Par\u00eds, prepar\u00f3 la exposici\u00f3n\u00a0<em>Y la mujer cre\u00f3 la estrella<\/em>, una gran retrospectiva dedicada a\u00a0<em>La Divina<\/em>, con motivo del centenario luctuoso. Este recinto resguarda una colecci\u00f3n de obras ligadas a ella, incluido un espectacular retrato que pint\u00f3 su amigo George Clairin y que fue donado por Maurice, hijo de la artista. A partir del 14 de abril y hasta el 27 de agosto se evocan sus papeles m\u00e1s importantes gracias a vestuarios, fotograf\u00edas, pinturas, carteles y otros objetos de memorabilia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">La actriz francesa Sarah Bernhardt, caracterizada como la reina Do\u00f1a Mar\u00eda de Neubourg, en la obra <em>Ruy Blas,<\/em>\u00a0del poeta, dramaturgo y novelista V\u00edctor Hugo, quien le puso el sobrenombre de\u00a0<em>La voz de oro.\u00a0<\/em><\/div>\n<\/div>\n<p>La pol\u00e9mica la acompa\u00f1\u00f3 desde su nacimiento, se dice en 1844, pero no se puede comprobar la fecha. Sufri\u00f3 del desamor de su madre y la identidad de su padre es desconocida. Estudi\u00f3 en una escuela cat\u00f3lica y despu\u00e9s ingres\u00f3 en el Conservatorio Imperial de M\u00fasica y Declamaci\u00f3n. Fue parte de la venerable Comedia Francesa en Par\u00eds, aunque su carrera no despeg\u00f3. Cuando se embaraz\u00f3 de su hijo Maurice, fue abandonada por el padre y sobrevivi\u00f3 como cortesana.<\/p>\n<p>Al volver a la actuaci\u00f3n su carrera ascendi\u00f3 vertiginosamente en 1869 con\u00a0<em>Le Passant<\/em>, de Francois Copp\u00e9e, y luego con\u00a0<em>Ruy Blas<\/em>, de V\u00edctor Hugo. Regres\u00f3 a la Comedia Francesa con nuevo estatus. Hizo giras mundiales, en su propia carpa gigante y viajaba con varios vagones de trenes para su equipo, de Nueva York a Mosc\u00fa, de Dakar a Honolulu.<\/p>\n<p>Tuvo un matrimonio tormentoso con Ambroise Aristide Damala, desde 1882 y que culmin\u00f3 con la muerte de \u00e9l en 1889. Se destaca a sus amantes, incluido V\u00edctor Hugo (quien la apod\u00f3\u00a0<em>La voz de oro<\/em>), el pintor Gustave Dor\u00e9 y el pr\u00edncipe de Gales, uno de sus tantos aspectos fascinantes. La aclamada estrella del teatro incursion\u00f3 en un entonces arte naciente, el cine. Dej\u00f3 diez t\u00edtulos en la filmograf\u00eda;\u00a0<em>La voyante<\/em>, de 1923, qued\u00f3 inconclusa.<\/p>\n<p>Se involucr\u00f3 en diversas causas. En 1870 convirti\u00f3 el teatro Ode\u00f3n en un hospital para atender a los heridos de guerra, defendi\u00f3 el caso Dreyfus y luch\u00f3 con Louise Michel por los derechos civiles y pol\u00edticos de las mujeres. Ya durante la Primera Guerra Mundial acu-di\u00f3 a las trincheras para animar a las tropas.<\/p>\n<p>De igual forma es famosa por sus extravagancias, como dormir en un ata\u00fad, donde se retrat\u00f3 y caus\u00f3 gran esc\u00e1ndalo; su zool\u00f3gico en casa con animales ex\u00f3ticos, tigres y aves, y pasear en globo sobre Par\u00eds.<\/p>\n<p>En 1915 , a los 70 a\u00f1os, le amputaron la pierna derecha, acto inevitable despu\u00e9s de d\u00e9cadas de sufrir por el dolor de su rodilla. Eso no impidi\u00f3 que siguiera actuando, el escenario la sigui\u00f3 adorando en papeles en los que particip\u00f3 sentada.<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n no fue su \u00fanica vena art\u00edstica, pues tambi\u00e9n se dedic\u00f3 a la pintura y la escultura, adem\u00e1s de hacer dise\u00f1os de vestuario y joyer\u00eda.<\/p>\n<p>Sus restos se encuentran en el cementerio par\u00edsino Pere-Lachaise. Al morir, cientos de miles de franceses acudieron a decir adi\u00f3s a la celebridad m\u00e1s brillante, quien le dio un rostro a Francia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prefiero morir que extinguirme en los lamentos de una vida fallida Centenario luctuoso de Sarah Bernhardt, el\u00a0monstruo sagrado Alondra Flores Soto La Jornada Una celebridad mundial, un mito viviente, traspas\u00f3 la memoria del tiempo hace un siglo: Sarah Bernhardt falleci\u00f3 el 26 de marzo de 1923; actriz francesa de teatro y cine, escandalosa e indomable. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":31636,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31635","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31635"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31637,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31635\/revisions\/31637"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}