{"id":31802,"date":"2023-04-03T12:44:23","date_gmt":"2023-04-03T18:44:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31802"},"modified":"2023-04-03T12:44:23","modified_gmt":"2023-04-03T18:44:23","slug":"los-contrastes-entre-riqueza-y-pobreza-en-la-sociedad-mexicana-son-muy-marcados-y-sin-duda-inaceptables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31802","title":{"rendered":"Los contrastes entre riqueza y pobreza en la sociedad mexicana son muy marcados y sin duda inaceptables."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">\u201cGente bien\u201d y echaleganismo: la ceguera de la riqueza<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Rodrigo Coronel<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Unos ni\u00f1os juegan en el patio de un asentamiento irregular en Iztapalapa,<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Los contrastes entre riqueza y pobreza en la sociedad mexicana son muy marcados y sin duda inaceptables. En medio de eso, hay una tendencia muy marcada a \u201cretratar la riqueza de unos pocos y folclorizar la pobreza de otros muchos\u201d, por ejemplo en las redes sociales. Este art\u00edculo explora esa vertiente que al parecer no es s\u00f3lo una moda.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>En un video de no m\u00e1s de dos minutos, una decena de j\u00f3venes anuncian los departamentos que han vendido, probablemente a expensas del patrimonio familiar; en breves entrevistas, un creador de contenido cuestiona a los alumnos de una universidad \u201c\u00bfcu\u00e1nto dinero traen encima?\u201d, refiri\u00e9ndose as\u00ed a la marca y costo de sus prendas \u2013nunca he visto que bajen de los 30 mil pesos. Tambi\u00e9n por redes sociales nos hemos enterado de que en algunas instituciones de educaci\u00f3n superior, siempre privadas, hay materias que encargan a sus alumnos relacionarse con \u201cgente pobre\u201d y, de alguna manera,\u00a0<i>humanizarlos<\/i>.<\/p>\n<p>Estos episodios son apenas una parte, quiz\u00e1 modesta, de una extendida afici\u00f3n por retratar la riqueza de unos pocos y folclorizar la pobreza de otros muchos. Quiz\u00e1s en el fuero interno de sus protagonistas no haya m\u00e1s que el deseo de mostrarse \u2013afici\u00f3n que comparten con el resto de la humanidad gracias a las redes sociales\u2013 en los \u00e1mbitos de su intimidad. Quiz\u00e1, s\u00f3lo elucubro, la apabullante desigualdad mexicana les d\u00e9 ese matiz de cinismo y desverg\u00fcenza que puede llegar a ser ofensivo; al margen, claro, de las expresiones c\u00ednicas y desvergonzadas que a veces se emiten.<\/p>\n<p>Se trata de todo un discurso, incluso una cierta est\u00e9tica. Har\u00eda falta un pormenorizado estudio sociol\u00f3gico para advertir los rasgos que comparten quienes as\u00ed se expresan, y enriquecerlo con un an\u00e1lisis te\u00f3rico para elucidar las influencias ideol\u00f3gicas que sostienen su sistema de creencias. Superficialmente, lo que se desprende de su temeridad declarativa arroja un importante componente de \u201cechaleganismo\u201d y \u201cmentalidad tibur\u00f3n\u201d, corrientes boyantes de la mercadotecnia moderna e hijas de la filosof\u00eda de la \u201cautoayuda\u201d.<\/p>\n<p>Con \u00e1nimo de chacota, algunas cuentas en redes sociales pescan al vuelo esas expresiones, diseminadas aqu\u00ed y all\u00e1 por representantes de la\u00a0<i>gente bien<\/i>. A veces puede tratarse de un comentario ligeramente racista o, en preocupantes ocasiones, de francas declaraciones xenof\u00f3bicas. Lo m\u00e1s estremecedor \u2013\u00bfenternecedor?\u2013 de todo es el tono inocent\u00f3n, como al descuido, que suelen emplear para deslizar sus prejuicios.<\/p>\n<p>Si esta actitud, la de la\u00a0<i>gente bien<\/i>, fuera una an\u00e9cdota o una moda inocente, quiz\u00e1 aprender\u00edamos a sobrellevarla y dejarla pasar; sin embargo, se trata de toda una corriente hist\u00f3rica. Viene a cuento aquella frase memorable consignada por Rosseau en sus\u00a0<i>Confesiones<\/i>, atribuida a la reina Mar\u00eda Antonieta pero de origen incierto, en la que una \u201cgran princesa\u201d, al atestiguar el hambre que asolaba a los campesinos franceses del siglo XVIII, atin\u00f3 a decir: \u201cque coman\u00a0<i>brioche<\/i>\u201d. Para algunos, como se advierte, es algo m\u00e1s que una pose: se trata de una propuesta pol\u00edtica real y viable.<\/p>\n<p>Enrique de la Madrid, aspirante al mismo cargo que ocup\u00f3 su padre Miguel de la Madrid de 1982 a 1988, propuso hace un par de a\u00f1os la iniciativa \u201cAdopta un mexicano\u201d. En ella, los mexicanos debemos asumirnos \u201ccorresponsables de la vida de los dem\u00e1s\u201d, y apoyarles \u201cpara que tengan las mismas oportunidades que otros hemos tenido y que buscamos todos los d\u00edas para nuestros seres queridos\u201d.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda detenerme en estas \u00faltimas palabras, sobre todo porque las dice el hijo de un expresidente de M\u00e9xico, a quien, quiero pensar, las oportunidades llegaron \u2013incluso me atrever\u00eda a decir que acosaron\u2013 desde la cuna. Cabr\u00eda esperar que las conexiones \u2013\u201ccontactos\u201d en el argot del emprendedurismo\u2013 son transmisibles, que las oportunidades pueden pasar de uno a otro sin importar nada m\u00e1s que la capacidad del receptor. Pero las din\u00e1micas sociol\u00f3gicas apuntan exactamente a lo contrario.<\/p>\n<p>De la Madrid no explica c\u00f3mo es eso de \u201cadoptar a un mexicano\u201d, si hay que irlo a recoger a la cuna o ya se adopta m\u00e1s crecidito, pero lo que s\u00ed dice es que, de momento \u2013hizo p\u00fablica su propuesta en abril de 2020, los d\u00edas rudos de la pandemia\u2013, vendr\u00eda bien concentrarse en la \u201calimentaci\u00f3n para la subsistencia\u201d y ya despu\u00e9s \u201cpasando la crisis, el enemigo a vencer seguir\u00e1 siendo la pobreza y la falta de oportunidades\u201d. Exactamente, que los mexicanos comamos\u00a0<i>brioche<\/i>.<\/p>\n<p>Esta clase de expresiones, abundantes y diarias, dan una idea de su popularidad y extendido afianzamiento entre potenciales votantes, tan es as\u00ed que ya se ven algunos pol\u00edticos tras ese bot\u00edn. De lo que no estamos seguros es si se trata s\u00f3lo de una estrategia electoral para atraerse votos, o si la propuesta pol\u00edtica es una forma de correlato ideol\u00f3gico de estas expresiones de la \u201cgente bien\u201d. En otras palabras:<br \/>\n\u00bfqu\u00e9 fue primero: la riqueza o las ganas de mostrarla?<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cGente bien\u201d y echaleganismo: la ceguera de la riqueza Rodrigo Coronel Unos ni\u00f1os juegan en el patio de un asentamiento irregular en Iztapalapa, Los contrastes entre riqueza y pobreza en la sociedad mexicana son muy marcados y sin duda inaceptables. 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