{"id":31885,"date":"2023-04-13T11:07:46","date_gmt":"2023-04-13T17:07:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31885"},"modified":"2023-04-13T11:07:46","modified_gmt":"2023-04-13T17:07:46","slug":"detras-de-lo-que-ofrecen-facebook-amazon-instagram-y-twitter-whatsapp-y-google-se-libra-una-batalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31885","title":{"rendered":"Detr\u00e1s de lo que ofrecen Facebook, Amazon, Instagram y Twitter, WhatsApp y Google, se libra una batalla"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Deseo y delirio en Internet<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Il\u00e1n Semo<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Existe un mercado\u00a0invisible en Internet. Todas las grandes plataformas lo conocen en profundidad. Es el centro de sus desvelos y sus preocupaciones, de sus mayores gastos y, frecuentemente, p\u00e9rdidas. De \u00e9l depende en gran medida su existencia: el mercado de la atenci\u00f3n. En la mayor\u00eda de los casos, al internauta le es imperceptible y dif\u00edcilmente se da cuenta de ello. M\u00e1s a\u00fan: est\u00e1 constituido de tal manera que oblitera su percepci\u00f3n.<\/div>\n<p>Detr\u00e1s de los espect\u00e1culos y servicios que ofrecen Facebook y Amazon, Instagram y Twitter, WhatsApp y Google, se libra una batalla sin cuartel: la disputa por la atenci\u00f3n del usuario, la labor de seducci\u00f3n que hace que permanezca en un sitio la mayor cantidad de tiempo. Las plataformas viven, en primera instancia, de la venta de publicidad comercial y de las campa\u00f1as p\u00fablicas que provienen del mundo pol\u00edtico. Pero s\u00f3lo en primera instancia. El segundo y mayor de sus negocios es el uso de los datos de miles de millones de usuarios para ofrecer otra escala de servicios. En rigor, ambas operaciones se encuentran estrechamente vinculadas.<\/p>\n<p>Antes que nada, las plataformas deben cautivar al usuario para que la publicidad y el espect\u00e1culo pol\u00edtico adquieran su eficacia plena. Para ello recaudan 24\/7 los datos de cada internauta que\u00a0<q>cae<\/q>\u00a0en sus redes. \u00bfQu\u00e9 datos?: preferencias tem\u00e1ticas, estados emocionales, im\u00e1genes predilectas, la m\u00fasica que lo sublima, las narrativas que lo cautivan. Esa cifra llega hoy a 74\u00a0<q>datos por usuario<\/q>. La operaci\u00f3n de recaudo se ejecuta todo el tiempo, segundo a segundo, mientras el usuario se encuentra navegando. Con esta informaci\u00f3n se arma entonces un algoritmo personal, a trav\u00e9s del cual cada uno de nosotros ser\u00e1 bombardeado con sus predilecciones. Basta con ingresar a la red para que el algoritmo nos lea y sit\u00fae nuestra mirada en la\u00a0<q>zona de fijaci\u00f3n del gusto<\/q>.<\/p>\n<p>Comienza entonces lo que la sem\u00e1ntica de esta tecnolog\u00eda llama el\u00a0<q>rapto digital<\/q>. As\u00ed, para quienes prefieren ver recetas de cocina, su pantalla ser\u00e1 zonificada hasta reunir de todas las plataformas im\u00e1genes y videos sobre el tema. Hay quienes gustan de las historias de guerra, del glosario\u00a0<em>new age<\/em>\u00a0o de las p\u00e1ginas pol\u00edticas. Los sitios\u00a0<em>hot\u00a0<\/em>son los m\u00e1s frecuentados. La clave reside en el principio de cascada. El usuario debe recorrer con la mayor rapidez la mayor cantidad de im\u00e1genes y videos, de tal manera que en ese\u00a0<em>scrolling<\/em>\u00a0aparezca la publicidad y las campa\u00f1as pol\u00edticas. A mayor velocidad de la\u00a0<q>cascada<\/q>, mayor impacto de los mensajes deliberados.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>La\u00a0<q>zona de fijaci\u00f3n del gusto<\/q>\u00a0funciona casi como una m\u00e1quina deseante. El principio del goce liberado (Lacan\u00a0<em>dixit<\/em>): todo lo que da placer anulando nuestros sistemas de autorreflexi\u00f3n. La zona atrayente y delirante del deseo. En suma, no una pr\u00f3tesis del cerebro ni nada que se le parezca, sino una cadena de montaje que conduce como una escalera a la estructura profunda del inconsciente. No es que seamos manipulados por un agente externo, sino algo mucho m\u00e1s abismal: nos convertimos en la extensi\u00f3n del sistema.<\/p>\n<p>Para archivar esta informaci\u00f3n en sistemas de microchips se requieren hect\u00e1reas y h\u00e9ctareas de memoria. Hay centros de acopio de Instagram que ocupan m\u00e1s de 50 hect\u00e1reas de amplitud. Las inversiones que se necesitan para este almacenamiento alcanzan tal dimensi\u00f3n que s\u00f3lo muy pocas plataformas pueden solventarlas. De ah\u00ed el car\u00e1cter hipermonop\u00f3lico de la red. Y no es casual que ese car\u00e1cter no se haya modificado desde 2006, en que aparecen las empresas\u00a0<em>big data<\/em>.<\/p>\n<p>Ese sistema de\u00a0<q>goce liberado<\/q>\u00a0paraliza\u00a0<em>de facto<\/em>\u00a0al individuo. Construye en la red su principio de placer y convierte a la realidad exterior en un\u00a0<q>pie de p\u00e1gina<\/q>, desechable por el cansancio de haber sido absorbido en la realidad de la red. La libertad que Internet nos ofrece, con sus m\u00faltiples posibles recorridos y trayectorias, deviene en una privaci\u00f3n de la libertad civil y social.<\/p>\n<p>Michel Foucault vislumbr\u00f3 que a partir del siglo XVII los sistemas de vigilancia quedar\u00edan definidos por el principio del pan\u00f3ptico: un vigilante que vigila a todos los vigilados sin que \u00e9stos puedan percibirlo. C\u00e1rceles, escuelas, hospitales funcionar\u00edan de esta manera hasta nuestros d\u00edas. Incluso las c\u00e1maras que nos vigilan en las calles responden a esta l\u00f3gica. Sin embargo, en el orden digital las cosas se han modificado. La apropiaci\u00f3n de los datos de cada usuario crea un vigilante en cada sistema de reserva, y cada vigilante es a su vez vigilado. Ya no hay vig\u00eda central, ahora es una esfera en la que nadie sabe a ciencia cierta desde d\u00f3nde es vigilado. \u00bfC\u00f3mo definir este nuevo sistema de intervenci\u00f3n en el laberinto m\u00e1s interior de una vida privada? No sabemos a\u00fan. En las nuevas redes del poder, el que manda es quien acopia m\u00e1s datos y produce con mayor rapidez algoritmos de intervenci\u00f3n. \u00bfEs posible, acaso, modificar esta condici\u00f3n? Hay varias especulaciones al respecto. Todas se centran en abolir el car\u00e1cter privado y publicitario de la red.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deseo y delirio en Internet Il\u00e1n Semo Existe un mercado\u00a0invisible en Internet. Todas las grandes plataformas lo conocen en profundidad. Es el centro de sus desvelos y sus preocupaciones, de sus mayores gastos y, frecuentemente, p\u00e9rdidas. 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