{"id":32337,"date":"2023-05-16T12:15:45","date_gmt":"2023-05-16T18:15:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32337"},"modified":"2023-05-16T12:15:45","modified_gmt":"2023-05-16T18:15:45","slug":"la-inteligencia-artificial-pone-a-debate-a-especialistas-en-bioetica-robots-para-amar-o-robots-sexuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32337","title":{"rendered":"La inteligencia artificial pone a debate a especialistas en bio\u00e9tica: \u00bfRobots para amar o robots sexuales?"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">El libro\u00a0<em>Sex Robot\u00a0<\/em>plantea inquietudes bio\u00e9ticas<\/div>\n<div class=\"sumarios\">\n<p>Ensayo del fil\u00f3sofo italiano Maurizio Balistreri que ya est\u00e1 disponible en librer\u00edas mexicanas<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Entre otras ideas, el ensayo de Balistreri plantea la pregunta: \u00bfpodr\u00edamos enamorarnos de un robot?<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">M\u00f3nica Mateos-Vega<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">El vertiginoso desarrollo de la tecnolog\u00eda en torno a la inteligencia artificial pone a debate un tema que ya preocupa a especialistas en bio\u00e9tica: la fabricaci\u00f3n de robots para amar o robots sexuales, dise\u00f1ados para satisfacer toda la gama de deseos afectivos humanos, desde los luminosos hasta los m\u00e1s oscuros.<\/p>\n<p>El sexo con androides est\u00e1 a la vuelta de la esquina, plantea el fil\u00f3sofo italiano Maurizio Balistreri (Roma, 1970) en su libro\u00a0<em>Sex Robot: El sexo y las m\u00e1quinas,\u00a0<\/em>publicado en espa\u00f1ol, en una traducci\u00f3n de Francisco Jos\u00e9 Chaguaceda Alonso, para la colecci\u00f3n Biblioteca Nueva de la editorial Malpaso, novedad bibliogr\u00e1fica ya disponible en librer\u00edas en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El especialista en sexualidad digital explica que los prototipos de aparatos para tener sexo son una realidad,\u00a0<q>si bien algo toscos y poco sofisticados, pero pronto se producir\u00e1n copias cada vez m\u00e1s similares a los humanos<\/q>.<\/p>\n<p>Balistreri plantea que hay colegas, como David Levy, autor de\u00a0<em>Amor y sexo con robots,\u00a0<\/em>que afirman que no ser\u00e1 necesario que un robot realmente nos ame, bastar\u00e1\u00a0<q>con que resulte cre\u00edble<\/q>; es decir, las m\u00e1quinas deber\u00e1n\u00a0<q>tener un nivel muy alto de inteligencia ya que no s\u00f3lo habr\u00edan de parecerse, sentir y actuar como los seres humanos o, al menos simular que lo hacen como seres humanos; los robots tendr\u00edan que ser tambi\u00e9n capaces de expresar emociones (artificiales), su estado de \u00e1nimo y su personalidad, de valorar la intensidad de nuestras emociones, de comprender nuestro estado de \u00e1nimo y de apreciar nuestra personalidad<\/q>.<\/p>\n<p>Pero el autor desecha ese argumento y se\u00f1ala que\u00a0<q>mientras no existan robots con una inteligencia que los haga no s\u00f3lo capaces de tomar conciencia de s\u00ed mismos, sino tambi\u00e9n de sentir y compartir nuestros sentimientos, la idea de que pueda darse un amor aut\u00e9ntico entre un ser humano y un robot es m\u00e1s propia de la ciencia ficci\u00f3n<\/q>.<\/p>\n<p>Pero enseguida revira: para enamorarnos no es imprescindible que nuestro amor sea correspondido; ah\u00ed est\u00e1n los adolescentes que aman a su estrella de rock, o los adultos con sus amores plat\u00f3nicos, o quienes contin\u00faan amando a sus parejas ya fallecidas. Entonces, enamorarse de un robot, \u201cpodr\u00eda parecer extra\u00f1o, pero no imposible. Si podemos amar a personas que no sienten lo mismo por nosotros o que han dejado de querernos, \u00bfacaso no podr\u00edamos enamorarnos de un robot?<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p><q>El robot no nos podr\u00eda amar y, sin embargo, esto no tiene por qu\u00e9 ser indispensable. En cualquier caso, el avance de las tecnolog\u00edas rob\u00f3ticas y de la inteligencia artificial permitir\u00edan que un robot fuera capaz de responder adecuadamente a nuestros est\u00edmulos, a pesar de carecer de sentimientos o de no tener capacidades emp\u00e1ticas.<\/q><\/p>\n<p>Para quien a\u00fan duda que sea dif\u00edcil que un ser humano\u00a0<q>se encari\u00f1e<\/q>\u00a0con una m\u00e1quina, en el libro se describe lo sucedido hace apenas unos pocos a\u00f1os con los animales virtuales conocidos como Tamagochis, cuando vimos a personas de todas las edades desvivi\u00e9ndose por el bienestar de su mascota virtual.<\/p>\n<p>Si bien la \u00e9poca de los Tamagochis \u201cya qued\u00f3 atr\u00e1s, el fen\u00f3meno del apego a la realidad virtual sigue presente (\u2026) Los ni\u00f1os establecen lazos significativos con sus peluches y sus mu\u00f1ecas, los consideran y tratan como a seres vivos. Este fen\u00f3meno se ha observado al estudiar el uso de los robots en el \u00e1mbito de los cuidados y la asistencia a personas ancianas. \u00c9stas saben que los robots no son aut\u00e9nticos seres humanos, pero tampoco creen que sean simples m\u00e1quinas. Llegan a considerar que son una responsabilidad suya, a tratarlos como a un amigo o, en ocasiones excepcionales, como si fueran sus parejas\u201d.<\/p>\n<p>El profesor de la Universidad de Tur\u00edn considera que la posibilidad de enamorarnos de un robot depender\u00e1 tambi\u00e9n de c\u00f3mo sean percibidos a futuro en la sociedad, pues\u00a0<q>a medida que aumente su aceptaci\u00f3n social, ser\u00eda m\u00e1s sencillo tener relaciones con ellos<\/q>, ya que a la mayor\u00eda de las personas le preocupa qu\u00e9 piensa la sociedad de su orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p><q>Si las relaciones con robots se considerasen expresi\u00f3n de un proceder moral discutible, por ejemplo las tendencias antisociales o mis\u00f3ginas, e incluso se los considerara inductores de la violencia sexual contra mujeres, el amor por un robot podr\u00eda ser percibido como una grave forma de patolog\u00eda sexual. En este caso, las personas quiz\u00e1 seguir\u00edan enamor\u00e1ndose de robots, pero vivir\u00edan ocultos por miedo a ser juzgados y, sobre todo, castigados<\/q>.<\/p>\n<p>El ensayo concluye, entre otras, con la idea de que es posible\u00a0<q>que la producci\u00f3n de robots sexuales contribuya al descubrimiento de nuevos modelos sexuales y abra posibilidades al placer que a\u00fan no somos capaces de imaginar<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro\u00a0Sex Robot\u00a0plantea inquietudes bio\u00e9ticas Ensayo del fil\u00f3sofo italiano Maurizio Balistreri que ya est\u00e1 disponible en librer\u00edas mexicanas Entre otras ideas, el ensayo de Balistreri plantea la pregunta: \u00bfpodr\u00edamos enamorarnos de un robot? 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