{"id":32355,"date":"2023-05-17T12:01:30","date_gmt":"2023-05-17T18:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32355"},"modified":"2023-05-17T12:01:30","modified_gmt":"2023-05-17T18:01:30","slug":"michel-de-certeau-1925-1986-y-su-teoria-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32355","title":{"rendered":"Michel de Certeau\u00a0[1925-1986] y su \u00abTeor\u00eda de la historia\u00bb"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"entry-title\">Michel de Certeau\u00a0[1925-1986]<\/h3>\n<h4 class=\"vcard author\">por\u00a0<span class=\"fn\">Teor\u00eda de la historia<\/span><\/h4>\n<div class=\"entry-content\">\n<p><em><a href=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-1947\" title=\"Michel_de_certeau\" src=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg?w=104&amp;h=150\" sizes=\"auto, (max-width: 104px) 100vw, 104px\" srcset=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg?w=104&amp;h=150 104w, https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg?w=208&amp;h=300 208w\" alt=\"\" width=\"104\" height=\"150\" data-attachment-id=\"1947\" data-permalink=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.wordpress.com\/2012\/06\/24\/michel-de-certeau-1925-1986\/michel_de_certeau-2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg\" data-orig-size=\"222,320\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Michel_de_certeau\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg?w=208\" data-large-file=\"https:\/\/introduccionalahistoriajvg.files.wordpress.com\/2012\/06\/michel_de_certeau.jpeg?w=222\" \/><\/a>Michel-Jean-Emmanuel de la Barge de Certeau (tan largo fue su nombre\u00a0completo), naci\u00f3 el 17 de mayo de 1925, en Chamb\u00e9ry (Saboya, Francia), siendo\u00a0el primero de cuatro hermanos. Su padre Hubert era ingeniero y proven\u00eda de una\u00a0familia de la antigua nobleza de la Casa de Saboya, y su madre Antoinette,\u00a0hu\u00e9rfana desde ni\u00f1a, ten\u00eda un \u00fanico hermano que era monje benedictino.\u00a0Despu\u00e9s de terminar sus estudios secundarios (con una buena formaci\u00f3n en\u00a0filosof\u00eda, griego, lat\u00edn y alem\u00e1n), estudi\u00f3 en diversas universidades, siguiendo la tradici\u00f3n medieval de la academia de la\u00a0peregrinatio, cuando los estudiantes viajaban de ciudad en ciudad, en busca de grandes maestros.\u00a0En verano volv\u00eda a su pa\u00eds natal, y con los hijos del granjero que arrendaba la propiedad de la familia, realizaba las tareas\u00a0de la granja y gozaba con ellos de los juegos al aire libre (dejando de lado su \u00abestatus\u00bb de nobleza). Michel guardar\u00e1\u00a0siempre un recuerdo profundo de la vieja casa de la familia, del campo, del paisaje monta\u00f1oso, y de los d\u00edas felices y\u00a0llenos de aventuras de su ni\u00f1ez. En medio del silencio de las monta\u00f1as de los Alpes, en sus a\u00f1os de adolescencia, sentir\u00e1\u00a0la atracci\u00f3n por la vida mon\u00e1stica de los cartujos. Despu\u00e9s de los a\u00f1os oscuros de la Segunda Guerra Mundial, que hab\u00edan\u00a0privado a su generaci\u00f3n de la libertad juvenil, sinti\u00f3 la necesidad de \u00abun poco de aire fresco, lejos del entorno provincial\u00bb.\u00a0Con largos recorridos solitarios en su bicicleta, visit\u00f3 toda Francia, leyendo, anotando, meditando mucho.\u00a0A partir de ese tiempo entusiasta, \u00e9l aprendi\u00f3 una manera de entrenar su mente y su cuerpo, para aprovechar al m\u00e1ximo\u00a0el tiempo y la energ\u00eda. Conoc\u00eda la fragilidad general de la condici\u00f3n humana, aunque \u00e9l estar\u00eda en condiciones f\u00edsicas muy\u00a0buenas hasta pocos meses antes de su muerte (en 1986) cuando repentinamente le diagnosticaron c\u00e1ncer. Hasta\u00a0entonces, demostr\u00f3 una resistencia excepcional para las largas horas de trabajo, de d\u00eda y de noche. Pero \u00e9l encontrar\u00eda\u00a0siempre el tiempo para dar la bienvenida a sus visitantes, para escuchar sus preguntas, leer sus escritos, como si fueran\u00a0mensajeros que \u00e9l hab\u00eda estado esperando. El \u00abotro\u00bb era siempre alguien importante para \u00e9l. Uno de los t\u00edtulos de sus\u00a0libros, \u00abNunca sin el Otro\u00bb, ha dado el nombre a esta secci\u00f3n de Umbrales, que hoy recoge su memoria.\u00a0\u00c9l hab\u00eda adquirido h\u00e1bitos frugales para comer, beber y dormir, inspir\u00e1ndose en los dichos y\u00a0sabidur\u00eda de los padres del desierto. Vivi\u00f3 esta frugalidad, adapt\u00e1ndola a todas las situaciones de\u00a0una manera elegante, sin la necesidad de un discurso moralizador ni de una negaci\u00f3n ret\u00f3rica de\u00a0la vida f\u00edsica. Su ascetismo era una cuesti\u00f3n personal, y a quienes le preguntaban sobre su\u00a0forma de vida, \u00e9l contestaba con su sonrisa m\u00edstica: \u00abbueno, no es un asunto de campeonato\u00bb.\u00a0Fue profesor de Filosof\u00eda y Letras en las universidades de Grenoble, Lyon y Par\u00eds. A los 25 a\u00f1os\u00a0ingresa en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, orden\u00e1ndose sacerdote en 1956. Se doctor\u00f3 en ciencias de las religiones en la\u00a0Sorbona de Par\u00eds (1960). Sus primeros trabajos giran en torno a la historia de la Compa\u00f1\u00eda de\u00a0Jes\u00fas y a la m\u00edstica renacentista. Fue director de la revista Christus.\u00a0Influenciado por las corrientes psicoanal\u00edticas de Freud, fue con Lacan uno de los fundadores de la\u00a0Escuela Freudiana de Par\u00eds, ense\u00f1ando tambi\u00e9n en las universidades de Ginebra (Suiza) y de San\u00a0Diego (Estados Unidos).\u00a0Visit\u00f3 y dio muchas conferencias en Am\u00e9rica Latina, a la que descubri\u00f3 en 1967, a trav\u00e9s de las\u00a0redes de las universidades jesuitas. Tuvo una predilecci\u00f3n especial por Brasil y los brasile\u00f1os,\u00a0elogiando la habilidad y la creatividad de la \u00abfabricaci\u00f3n pobre\u00bb que la gente hac\u00eda en la calle.\u00a0Tambi\u00e9n tuvo muchos amigos entre los Jesuitas, que en el Chile de Allende, estaban\u00a0comprometidos con la realidad social y pol\u00edtica. En su encuentro con Am\u00e9rica Latina, se refiri\u00f3 a\u00a0un problema dominante de su pensamiento: \u00bfc\u00f3mo pueden las comunidades sociales lograr\u00a0asociar a individuos que est\u00e1n en conflicto, c\u00f3mo se puede lograr una \u00abuni\u00f3n aceptable\u00bb entre\u00a0las personas y los grupos separados por sus \u00abdiferencias\u00bb?\u00a0Su proyecci\u00f3n p\u00fablica se acentu\u00f3 notablemente despu\u00e9s de apoyar la revoluci\u00f3n estudiantil\u00a0parisina de mayo de 1968. Certeau estaba fuertemente comprometido por el tema de la \u00abtoma\u00a0de la palabra\u00bb. Una expresi\u00f3n suya que dec\u00eda: \u00abEn mayo del 68\u00a0tomamos la palabra, as\u00ed\u00a0como en 1789 tomamos la Bastilla\u00bb, lleg\u00f3 a ser un lema en aquellos d\u00edas. En esta revoluci\u00f3n\u00a0estudiantil, \u00e9l invit\u00f3 a repensar en formas no violentas de negociaci\u00f3n, con el graffiti emblem\u00e1tico\u00a0que reproduc\u00eda su pensamiento innovador: \u00abSeamos realistas, pidamos lo imposible\u00bb.\u00a0De repente, se hizo famoso: le pidieron dar conferencias en muchas ciudades, participar en programas de radio, en comit\u00e9s\u00a0especiales, dar sugerencias para una reforma r\u00e1pida del sistema universitario\u2026 En esos d\u00edas, entr\u00f3 as\u00ed en el combate\u00a0p\u00fablico, para siempre. Comenz\u00f3 a conectarse con muchos entornos sociales y a incorporar nuevas redes intelectuales. Fue\u00a0entrevistado a menudo en peri\u00f3dicos y en radios volvi\u00e9ndose un intelectual conocido en la escena francesa.\u00a0\u00c9stos fueron sus a\u00f1os m\u00e1s creativos, en los que pudo hacer relucir en sus escritos la amplitud de sus lecturas, la exactitud\u00a0de su an\u00e1lisis, la brillantez de su estilo, sus conocimientos cr\u00edticos de gran alcance. A partir de 1970 publicar\u00e1 un libro tras\u00a0otro. Su obra combina la historia, la sociolog\u00eda, la econom\u00eda, la literatura y la cr\u00edtica\u00a0literaria, la filosof\u00eda, la religi\u00f3n y la antropolog\u00eda. Con el libro La invenci\u00f3n de lo cotidiano (1980), marca un hito en los estudios sobre la cultura del \u00abciudadano\u00a0com\u00fan\u00bb. Es el espacio urbano, en el que se tejen las estrategias de las instituciones. En la ciudad se crean los n\u00facleos de\u00a0poder que tejen el mapa relacional de influencias e intereses, que condicionan las vidas individuales. Los medios de\u00a0comunicaci\u00f3n masivos, aparecen como expresi\u00f3n de las estrategias de colonizaci\u00f3n y dominio, pero tambi\u00e9n como\u00a0instancias de interacci\u00f3n, como gu\u00eda de la raz\u00f3n de ser cotidiana.\u00a0El usuario de los productos culturales no aparece como un ser inerme, sino como una audiencia activa -\u00abla gente no es\u00a0idiota\u00bb, advierte-, ya que desarrolla t\u00e1cticas de negociaci\u00f3n en sus usos medi\u00e1tico-culturales, respuestas de contra-poder,\u00a0como instancias de interacci\u00f3n social, t\u00e1cticas de libertad y supervivencia.\u00a0Esta preocupaci\u00f3n de Certeau por rescatar el \u00abarte de vivir\u00bb de la persona com\u00fan y corriente, le otorga el t\u00edtulo de gran\u00a0humanista del siglo XX.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>[UMBRALES. \u00abMichel de Certeau: el \u201cotro\u201d siempre es alguien importante\u00bb, in Umbrales. Revista de actualidad religiosa latinoamericana (Montevideo), n\u00ba 174, diciembre de\u00a02006]<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Nota bene<\/strong>. Recordemos que, para el devenir de las ciencias humanas en el siglo XX, la figura intelectual de Michel de Certeau representa un caso notable: no s\u00f3lo se perfil\u00f3 como un pensador heterodoxo, renuente a cualquier legitimaci\u00f3n institucional que prescribiera el desarrollo de sus proyectos cient\u00edficos, sino que, adem\u00e1s, se convirti\u00f3, pr\u00e1cticamente, en el \u00fanico intelectual jesuita que logr\u00f3 instalar su voz en los \u00e1mbitos universitarios no religiosos de Francia alej\u00e1ndose de cualquier pr\u00e1ctica, identificaci\u00f3n o uso corporativos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Su obra \u2013a menudo asociada con la de intelectuales de su generaci\u00f3n como Michel Foucault, Pierre Bourdieu o Louis Marin\u2013, marc\u00f3 varias inflexiones en la cultura religiosa e intelectual de la segunda posguerra que, por lo general, suelen quedar obliteradas por la enorme circulaci\u00f3n que ha tenido y a\u00fan tiene una de sus \u00faltimas obras, La invenci\u00f3n de lo cotidiano (1980). Entre aquellas contribuciones, cabe mencionar su impulso para el desarrollo de una nueva historia religiosa de s\u00f3lidas bases cient\u00edficas y hermen\u00e9uticas que sent\u00f3 una ruptura con la historiograf\u00eda eclesi\u00e1stica producida en el interior de la Iglesia; una interpretaci\u00f3n pol\u00edtica novedosa de los acontecimientos del Mayo franc\u00e9s realizada en el mismo momento en que se desarrollaba el conflicto; un aut\u00e9ntico manifiesto \u2013escrito con Dominique Julia y Jacques Revel\u2013 sobre el concepto de \u201ccultura popular\u201d en la historia social que se convertir\u00e1 en el punto de partida de una nueva historia cultural de visos antropol\u00f3gicos; una aguda revisi\u00f3n de las mutaciones que afectaron al cristianismo a partir del siglo XVIII y del lugar que hoy ocupa en la cultura contempor\u00e1nea; una resignificaci\u00f3n del historiador como actor social y de la pr\u00e1ctica historiogr\u00e1fica como operaci\u00f3n cient\u00edfica; una clarificaci\u00f3n \u2013hoy fundamental\u2013 de los v\u00ednculos que el psicoan\u00e1lisis mantiene con la historia; una visi\u00f3n renovadora de la literatura m\u00edstica de los siglos XVI y XVII; y una perspectiva in\u00e9dita sobre la antropolog\u00eda de la vida cotidiana que es, actualmente, un lugar com\u00fan entre los cient\u00edficos sociales. Si bien el inter\u00e9s por estos t\u00f3picos ya se encontraba en estado embrionario en sus primeros trabajos, estas contribuciones s\u00f3lo han cobrado visibilidad tras los sucesos de Nanterre a partir de su aparici\u00f3n como figura p\u00fablica en 1968.<\/em><\/p>\n<p><em>Andr\u00e9s G. FREIJOMIL, Buenos Aires, 2012<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Michel de Certeau\u00a0[1925-1986] por\u00a0Teor\u00eda de la historia Michel-Jean-Emmanuel de la Barge de Certeau (tan largo fue su nombre\u00a0completo), naci\u00f3 el 17 de mayo de 1925, en Chamb\u00e9ry (Saboya, Francia), siendo\u00a0el primero de cuatro hermanos. 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