{"id":32523,"date":"2023-05-29T12:20:18","date_gmt":"2023-05-29T18:20:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32523"},"modified":"2023-05-29T12:20:18","modified_gmt":"2023-05-29T18:20:18","slug":"pascal-quignard-gana-el-premio-formentor-de-las-letras-2023-autor-de-pequenos-tratados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32523","title":{"rendered":"Pascal Quignard gana el Premio Formentor de las Letras 2023, autor de &#8216;Peque\u00f1os tratados&#8217;"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Las grietas de la literatura y el tiempo:<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Pascal Quignard, Premio Formentor 2023<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Alejandro Garc\u00eda Abreu<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">El escritor franc\u00e9s Pascal Quignard (Verneuil-sur-Avre, Normand\u00eda, 1948) ha sido galardonado con el Premio Formentor de las Letras 2023 por sus logros literarios. Hace un par de d\u00e9cadas, el autor de &#8216;Peque\u00f1os tratados&#8217; obtuvo el igualmente prestigioso Premio Goncourt. Los legados grecolatino, medieval y barroco, el pensamiento oriental, la filosof\u00eda occidental, la erudici\u00f3n y la potencia creativa que componen su obra fueron destacados por el jurado del premio.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El nervio conceptual y la ilusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Pascal Quignard (Verneuil-sur-Avre, Normand\u00eda, 1948) \u2013escritor genial, experto en m\u00fasica barroca y notable int\u00e9rprete\u2013 fue galardonado con el Premio Formentor de las Letras 2023. El jurado resalt\u00f3 que la distinci\u00f3n \u201centre filosof\u00eda y literatura, reflexi\u00f3n y contemplaci\u00f3n, inspiraci\u00f3n y experiencia, resulta innecesaria en una obra que ha trenzado magistralmente el nervio conceptual, la ilusi\u00f3n po\u00e9tica y el flujo musical de una prosa inagotable y efervescente.\u201d<\/p>\n<p>El escritor franc\u00e9s, autor de libros magistrales como<i>\u00a0Carus\u00a0<\/i>(1979),\u00a0<i>El sal\u00f3n de Wurtemberg\u00a0<\/i>(1986),\u00a0<i>La lecci\u00f3n de m\u00fasica\u00a0<\/i>(1987),\u00a0<i>Las escaleras de Chambord\u00a0<\/i>(1989),<i>\u00a0Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>(1991) \u2013conjunto de reflexiones sobre la vida y la muerte; inmersi\u00f3n en la literatura, el desamor, el silencio y los acantilados del ser, con dibujos de Aki Kuroda (Kyoto, 1944)\u2013,\u00a0<i>Todas las ma\u00f1anas del mundo\u00a0<\/i>(1991),\u00a0<i>Terraza en Roma\u00a0<\/i>(2000),\u00a0<i>Las solidaridades misteriosas\u00a0<\/i>(2011),<i>\u00a0\u00daltimo reino<\/i>\u00a0\u2013proyecto iniciado en 2002 y del que han aparecido diversos vol\u00famenes, el primero de los cuales,\u00a0<i>Las sombras errantes<\/i>, mereci\u00f3 el Premio Goncourt 2002\u2013,\u00a0<i>Villa Amalia\u00a0<\/i>(2006) y\u00a0<i>El amor el mar\u00a0<\/i>(2022), entre otros, aborda los enigmas profundos que nos ata\u00f1en.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La cripta narrativa y po\u00e9tica<\/b><\/p>\n<p>Evoco la aparici\u00f3n de sus<i>\u00a0Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>(traducci\u00f3n de Miguel Morey, Sexto Piso\/kurimanzutto, Madrid, 2016). Previamente escrib\u00ed que, publicados por Maeght \u00c9diteur de la Galerie Maeght en 1990, Quignard ha considerado durante mucho tiempo los\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>como su firma,<i>\u00a0su casa y su nombre<\/i>. El proyecto es una b\u00fasqueda vehemente, solitaria y melanc\u00f3lica. Las cincuenta y seis \u201cantidisertaciones\u201d publicadas en ocho tomos forman una colecci\u00f3n que resulta un gabinete de maravillas, afirma Stefano Genetti, profesor en la Universit\u00e0 degli studi di Verona, en<i>\u00a0Studi Francesi. Rivista quadrimestrale fondata da Franco Simone\u00a0<\/i>(Tur\u00edn, marzo, 2017).<\/p>\n<p>Traigo a esta disertaci\u00f3n pasajes que escrib\u00ed hace tiempo.<i>\u00a0Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>es un autorretrato intelectual donde convergen la muerte, el desencanto amoroso, fragmentos de realidad y citas, que devienen en nociones y recuerdos en un\u00a0<i>espacio\u00a0<\/i>en el que la condici\u00f3n del tiempo es una ca\u00edda irreversible. Mireille Calle-Gruber, escritora y profesora de La Sorbonne, dice \u2013en el n\u00famero de\u00a0<i>Studi Francesi\u00a0<\/i>dedicado a Quignard\u2013 que se podr\u00eda esperar que un tratado exponga y exprese, discuta y afirme, pero en\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>hay un poema. Algo sin resolver, algo que se retira, que resiste la l\u00f3gica de dominio absoluto de la escritura. Nos acercamos a las grietas del tiempo, la cripta narrativa, las oraciones de los muertos. Silencio inefable y \u201cver negro\u201d.<\/p>\n<p>Comenzados en 1977, acabados en 1980 y rechazados por varios editores, los ocho vol\u00famenes de\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>tuvieron que esperar hasta 1991 para aparecer \u00edntegramente. Son la soluci\u00f3n peculiar que Quignard inventa para romper con el discurso oral y la filosof\u00eda, para afirmar el silencio parad\u00f3jico de la literatura.<\/p>\n<p>Miguel Morey (Barcelona, 1950), traductor de\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>y autor de libros fundamentales como<i>\u00a0Deseo de ser piel roja\u00a0<\/i>(XXII Premio Anagrama de Ensayo, 1994),\u00a0<i>Peque\u00f1as doctrinas de la soledad\u00a0<\/i>(Sexto Piso, 2007) y\u00a0<i>Escritos sobre Foucault\u00a0<\/i>(Sexto Piso, 2014), entre varios otros, dice en su \u201cNota del traductor\u201d: \u201cLa de Quignard es una prosa de lector ante todo, surgida directamente de la puesta a prueba de sus lecturas: de ah\u00ed salen sus paisajes, sus argumentos, sus maneras y su saber, de la operaci\u00f3n de leer.\u201d<\/p>\n<p>En<i>\u00a0Peque\u00f1os tratados\u00a0<\/i>se refiere a \u201crecuerdos confusos que se intentan desenmara\u00f1ar incansablemente, promesas que cuentan m\u00e1s que nada en el mundo y a las que se ha faltado.\u201d Se refiere al resultado de la estrepitosa ruptura de los enamorados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Cincelados tot\u00e9micos<\/b><\/p>\n<p>Una parte de silencio es primordial en la literatura. Representa la atracci\u00f3n que ejerce sobre los lectores. Para el autor de\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados<\/i>\u00a0los libros m\u00e1s bellos est\u00e1n hundidos bajo un mont\u00edculo de arena: c\u00famulo de palabras. \u201cUn libro es una garganta degollada que se reabre\u201d, escribi\u00f3 Quignard. Tambi\u00e9n extrapola el concepto de los cuerpos de agua: las palabras salen al encuentro de lagos, r\u00edos y mares. La \u201corilla\u201d es la p\u00e1gina.<\/p>\n<p>Evoca a Asurbanipal, la figura distante de los reyes letrados. Quignard recuerda que la biblioteca del rey asirio conten\u00eda de dos a tres mil vol\u00famenes. El mandatario se prepuso aprender una \u201clengua muerta\u201d para poder leer los libros de los antiguos. Se refiere a una contradicci\u00f3n: el autor siempre est\u00e1 principalmente distra\u00eddo por su propio libro. Es la necesidad de comunicar a otro su pensamiento. Para el ganador del Premio Formentor, los libros son los \u00fanicos objetos que<br \/>\nse acuerdan de los idiomas visiblemente: \u201cLos verdaderos libros mantienen la memoria de una especie de amor.\u201d Aparece el lamento de la desaparici\u00f3n. \u201cLa oscuridad buscada, los cincelados m\u00e1s tot\u00e9micos que impenetrables\u201d constituyen los\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Gritos de agon\u00eda, amargura\u00a0y desolaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Algunos amigos del escritor consideran que sus cicl\u00e1menes \u2013plantas herb\u00e1ceas, con rizoma grande, que sobresalen por la flor del ciclamen\u2013 son los libros y no los gritos de agon\u00eda, amargura y desolaci\u00f3n percibidos en una sola p\u00e1gina. Me cuestion\u00e9, ante una mujer \u2013experta en el cuidado del mundo vegetal y su belleza; lectora esencial\u2013, a la manera de Quignard: \u00bfcu\u00e1l es la verdadera diferencia entre una flor y el papel convertido en libro? Yo no lo s\u00e9. Ella no logr\u00f3 otorgarme una respuesta. El escritor deja la misma pregunta abierta. Expresa que el retiro, la soledad y el silencio suponen una morada en la que resulta posible aislarse de la vida. Busca algo imprevisto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Transportar la nube, el dolor\u00a0y la noche<\/b><\/p>\n<p>Para el autor, las palabras trasladan al universo a los seres que evocan. \u201cEsta capacidad, que es la de las hadas, llena de espanto. Con las palabras transporto conmigo, adonde quiero, la nube, el dolor\u2026\u201d El gesto literario se quebranta en la composici\u00f3n. \u201cEn los libros se ahoga una antigua melod\u00eda\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>La noche es nuestro tiempo, nuestro espacio. La literatura requiere, seg\u00fan Quignard, \u201clo no-visible, la soledad y el cuerpo desaparecido.\u201d Dichos atributos consolidan la obra del demiurgo.<\/p>\n<p>Como una especie de gota de agua que cae sutilmente y se vuelve peri\u00f3dica \u2013o de el\u00edxires que conducen al olvido\u2013 el texto simboliza la desaz\u00f3n. La pesadumbre del escritor se manifiesta: Quignard no le hace preguntas al silencio. Es su consigna. Sigue, como sus lectores, con los ojos cerrados, su propia noche. Sabe que su mundo se trata de criaturas nocturnas. La oscuridad reina en el universo cr\u00edptico: \u201cEscribir deshace los libros como leer los sacrifica.\u201d En ambas instancias el tiempo se dilata. Borgesianamente desea escribir, pero prefiere la lectura. Los vol\u00famenes se multiplican y el fantasma de un lector se avecina. La decadencia lo alcanza: \u201cUna miseria. Un \u2018libro\u2019. Una \u2018guarida vac\u00eda\u2019. La muerte.\u201d Como el hierro al rojo vivo que se pone en contacto para marcar a un ser con una letra: algunos libros y algunas mujeres \u201cmarcan\u201d la vida de un hombre que se cuestiona sobre su destino fat\u00eddico. Especula sobre \u201camores personales, h\u00e9roes de novela, nombres de la historia, vestigios de sue\u00f1os, melod\u00edas de la infancia, rostros muertos\u201d. Revela su conocimiento \u201cde almas novelescas\u201d, de lectores y lectoras ardorosos que cre\u00edan en el afecto y la pasi\u00f3n. Se ofusca: la mujer amada causa la muerte a quien la ama: \u201cla mariposa se quema en el amor a la vela.\u201d Se refiere a un sujeto \u201cgrave, locamente enamorado\u201d y destruido: \u201cse conmueve de repente: va a pronunciar un nombre propio. Esto se llama amar y pronunciar el nombre de la amada la introduce en la boca.\u201d<\/p>\n<p>Para Quignard, para el lector, \u201cel pasado asalta y azota con una violencia comparable al cuerpo que se expone a \u00e9l. Es como el amor que nace: es una llama que quema.\u201d El autor de los\u00a0<i>Peque\u00f1os tratados<\/i>\u00a0no es due\u00f1o de su miedo cuando se trata de mujeres y de muertos. El coraz\u00f3n le falla.<\/p>\n<p>Quignard piensa en una ausencia en funci\u00f3n de un vac\u00edo. \u201cLo que anta\u00f1o se llamaba melancol\u00eda, en nuestros d\u00edas depresi\u00f3n\u201d, es \u201clo real.\u201d Lo arremeten pensamientos, libros, angustias, sue\u00f1os, fragilidades, soledades y miedos. Sabe que hay algo en los libros que busca hasta el l\u00edmite, de manera suicida. Sufre \u201cla decepci\u00f3n a la que nos lleva el fin brusco del amor.\u201d Cavila sobre la intranquilidad y la tristeza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El insecto y su sombra<\/b><\/p>\n<p>Desamores y decepciones llenan de estupor al lector apasionado. Quignard entreabre libros, ve un r\u00edo \u2013el Danubio magrisiano es una de las posibilidades\u2013 y sorprende a un insecto que aletea por la habitaci\u00f3n. Deja de leer y de escribir durante algunos minutos. Mira al insecto y a su sombra: un\u00a0<i>microcosmos<\/i>. Mira al cielo. Se deprime. Se asoma al vac\u00edo de la incuria. Surgen las flores. Permanecen los \u00e1rboles y las plantas, \u201clas hojas que la primavera escribe\u201d, y los libros. Se trata del abismo. La mujer deseada \u2013ep\u00edtome del abandono\u2013, la lectura y la escritura prevalecen en la mente. El individuo fue \u201carrojado al olvido\u201d por ella. El tormento personal, \u00edntimo, se ha prolongado mucho: \u201cRelato de lo que no fue y de lo que ya no ser\u00e1.\u201d Escucha c\u00f3mo se acumulan los milenios en la naturaleza y en el amor no correspondido.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las grietas de la literatura y el tiempo: Pascal Quignard, Premio Formentor 2023 Alejandro Garc\u00eda Abreu El escritor franc\u00e9s Pascal Quignard (Verneuil-sur-Avre, Normand\u00eda, 1948) ha sido galardonado con el Premio Formentor de las Letras 2023 por sus logros literarios. Hace un par de d\u00e9cadas, el autor de &#8216;Peque\u00f1os tratados&#8217; obtuvo el igualmente prestigioso Premio Goncourt. 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