{"id":32610,"date":"2023-06-04T14:07:16","date_gmt":"2023-06-04T20:07:16","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32610"},"modified":"2023-06-04T14:07:16","modified_gmt":"2023-06-04T20:07:16","slug":"un-whisky-para-el-lector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32610","title":{"rendered":"Un whisky para el lector"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Un whisky para el lector<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">(fragmento de &#8216;Desde dentro&#8217;)<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Martin Amis<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">El \u00faltimo libro de Martin Amis se titula \u2018Desde dentro\u2019, una obra maestra. Reproducimos un pasaje del volumen para rendir homenaje al genio indiscutible de la literatura brit\u00e1nica, fallecido a los setenta y tres a\u00f1os de edad, v\u00edctima de c\u00e1ncer de es\u00f3fago, el pasado 19 de mayo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>\u00a1Bienvenido! Pasa, pasa\u2026 Es un placer y un privilegio. Perm\u00edteme que te ayude con eso. Dame tu abrigo, lo colgar\u00e9 aqu\u00ed (ah, y, ya de paso, el aseo es por ah\u00ed). Si\u00e9ntate en el sof\u00e1, c\u00f3mo no\u2026 Luego ya te pondr\u00e1s a la distancia de la chimenea que te resulte m\u00e1s c\u00f3moda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 te apetece tomar? \u00bfWhisky? Es lo sensato, con este tiempo. As\u00ed que me he adelantado y he adivinado lo que quieres\u2026 \u00bf<i>Blend\u00a0<\/i>o de malta? \u00bfMacallan\u2019s? \u00bfDe doce o de dieciocho a\u00f1os? \u00bfC\u00f3mo te apetece tomarlo? \u00bfCon soda? \u00bfCon hielo? Y traer\u00e9 una bandeja de aperitivos. Para que aguantes el tipo hasta la cena. Bueno\u2026 \u00a1Feliz 2016!<\/p>\n<p>Mi mujer, Elena, volver\u00e1 a eso de las siete y media. E Inez se nos unir\u00e1 luego. S\u00ed, as\u00ed\u2026, con el acento en la segunda s\u00edlaba. Cumplir\u00e1 diecisiete a\u00f1os en junio. Ahora s\u00f3lo nos queda en casa una hija. Su hermana Eliza, algo m\u00e1s mayor, est\u00e1 pasando su a\u00f1o sab\u00e1tico en Londres, que, a fin de cuentas, es su ciudad natal (naci\u00f3 all\u00ed; como Inez). Bueno, el caso es que Eliza ten\u00eda planeado venir a visitarnos, y acaba de aterrizar en el aeropuerto J.F. Kennedy. As\u00ed que seremos cinco.<\/p>\n<p>Elena y yo\u2026 \u2013a\u00fan no estamos en esa etapa de nuestra vida, pero la vislumbramos ya claramente\u2013. Me refiero al Nido Vac\u00edo. En la vida de una persona normal hay como media docena de momentos cruciales, y a mi juicio el Nido Vac\u00edo es uno de ellos. Y \u00bfsabes? No estoy seguro de lo mucho o poco que debo preocuparme al respecto.<\/p>\n<p>Algunas gentes de nuestra edad, que han visto c\u00f3mo sus \u00faltimos reto\u00f1os levantan el vuelo y se pierden en la lejan\u00eda, han sucumbido en cuesti\u00f3n de minutos a depresiones profundas. Y como m\u00ednimo mi mujer y yo empezaremos a sentirnos como esa pareja de\u00a0<i>Pnin<\/i>, totalmente solos en una casa grande y vieja y llena de corrientes que \u201cahora parec\u00eda venirles ancha, como la piel aflojada y la ropa colgante de un chalado que hubiese adelgazado una tercera parte de su peso.\u201d En palabras de Nabokov (uno de mis h\u00e9roes) en 1953.<\/p>\n<p>Vladimir Nabokov\u2026\u00a0<i>\u00c9l\u00a0<\/i>ten\u00eda todo el derecho y la acreditaci\u00f3n para acometer una novela autobiogr\u00e1fica. Su vida no fue \u201cm\u00e1s extra\u00f1a que la ficci\u00f3n\u201d (frase\u00a0muy cercana al sinsentido), pero estuvo llena de peripecias azarosas y de glamur geohist\u00f3rico. Escapa de la Rusia bolchevique y busca refugio<br \/>\nen el Berl\u00edn de Weimar. Escapa de la Alemania nazi y busca refugio en Francia, pa\u00eds pronto invadido y ocupado por Hitler. Escapa de la Wehrmacht, y busca \u2013y encuentra\u2013 refugio en Estados Unidos (en aquellos d\u00edas, brindar asilo era algo inherente a la esencia de Estados Unidos). No, Nabokov era un caso harto raro: un escritor a quien las cosas \u201cle pasaban\u201d de verdad.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, advierto que tendr\u00e9 que decir un par de cosas sobre Hitler en estas p\u00e1ginas, y tambi\u00e9n sobre Stalin. Cuando nac\u00ed, en 1949, Bigote Peque\u00f1o llevaba muerto cuatro a\u00f1os, y a Bigote Grande (a quien se segu\u00eda llamando \u201cT\u00edo Joe\u201d en nuestro popular\u00a0<i>Daily Mirror<\/i>) le quedaban cuatro a\u00f1os de vida. He escrito dos libros sobre Hitler y dos libros sobre Stalin, as\u00ed que he pasado ya unos ocho a\u00f1os en su compa\u00f1\u00eda. Pero no hay manera de escapar de ninguno de ellos, constato.<\/p>\n<p>Nunca tuve el placer \u2013sin duda aterrador\u2013 de conocer a Vladimir Nabokov personalmente, pero pas\u00e9 un d\u00eda memorable con su viuda V\u00e9ra, bella y de piel dorada, y jud\u00eda \u2013conviene a\u00f1adir\u2013. Y llegu\u00e9 a conocer a Dmitri Vladimirovich (todo un flamante portento, y pr\u00f3digo). Sent\u00ed una doble tristeza cuando muri\u00f3, en soledad, hace tres o cuatro\u00a0a\u00f1os. Dmitri era el \u00fanico hijo de los Nabokov. Hab\u00eda nacido en Berl\u00edn en 1934, y oficialmente era un\u00a0<i>mischling<\/i>, un \u201cmestizo.\u201d Durante el almuerzo, en Montreux (Suiza), V\u00e9ra y Dmitri se mostraron muy cari\u00f1osos y tiernos el uno con el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>* * *<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bien, eres un\u00a0lector minucioso, y eres a\u00fan muy joven. Eso, en s\u00ed mismo, significar\u00eda que tambi\u00e9n t\u00fa has pensado en ser escritor. Y quiz\u00e1 est\u00e1s ya escribiendo algo. Es un asunto muy delicado, y merece serlo. Las novelas, en particular, son algo muy delicado, porque est\u00e1s poniendo al descubierto qui\u00e9n eres en realidad. Ninguna otra forma de escritura hace esto, ni siquiera unos\u00a0<i>Poemas completos<\/i>, ni ciertamente una autobiograf\u00eda o unas memorias impresionistas como las de\u00a0<i>Habla, memoria<\/i>, de Nabokov. Si has le\u00eddo mis novelas, lo sabes absolutamente todo de m\u00ed. As\u00ed que este libro no es sino otra entrega \u2013y los detalles suelen ser de agradecer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Fuente:\u00a0<\/b>Martin Amis,\u00a0<i>Desde dentro<\/i>, traducci\u00f3n de\u00a0Jes\u00fas Zulaika, Anagrama, Barcelona, 2021. T\u00edtulo\u00a0de la redacci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\">\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un whisky para el lector (fragmento de &#8216;Desde dentro&#8217;) Martin Amis El \u00faltimo libro de Martin Amis se titula \u2018Desde dentro\u2019, una obra maestra. 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