{"id":32712,"date":"2023-06-19T13:20:28","date_gmt":"2023-06-19T19:20:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32712"},"modified":"2023-06-19T13:20:28","modified_gmt":"2023-06-19T19:20:28","slug":"sobre-cultura-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32712","title":{"rendered":"Sobre cultura femenina"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Sobre cultura femenina Rosario Castellanos, fil\u00f3sofa de la vida<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Blanca Athi\u00e9<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">M\u00e1s reconocida como poeta, narradora, periodista y diplom\u00e1tica, Rosario Castellanos tambi\u00e9n fue una fil\u00f3sofa visionaria muy adelantada a su \u00e9poca: en junio de 1950, una jovenc\u00edsima Castellanos defend\u00eda su tesis de maestr\u00eda,despu\u00e9s convertida en una obra feminista fundamental pionera que cuestionaba el sistema patriarcal: \u2018Sobre cultura femenina<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de una clara bandera antiandroc\u00e9ntrica, en ese ensayo tambi\u00e9n se percibe una vena antiantropoc\u00e9ntrica, pensamiento que hoy es m\u00e1s necesario que nunca, si se entiende a \u201cla vida\u201d como el axioma del siglo que corre.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>I<\/p>\n<p>Rosario Castellanos fue\u00a0una mujer que ten\u00eda muy clara su vocaci\u00f3n: \u201cVoy a matarme de trabajo pero voy a ser escritora\u201d, escribi\u00f3 en una carta fechada el 28 de julio de 1950 dirigida al fil\u00f3sofo Ricardo Guerra, con quien se casar\u00eda y procrear\u00eda a su hijo Gabriel. En esa l\u00ednea aparentemente simple se trasluce una mujer consciente de su realidad y el magn\u00e1nimo esfuerzo que estaba dispuesta a hacer en b\u00fasqueda de un deseo cardinal. Jos\u00e9 Emilio Pacheco lleg\u00f3 a definirla as\u00ed: \u201cNadie en este pa\u00eds tuvo, en su momento, una conciencia tan clara de lo que significa la doble condici\u00f3n de ser mujer y ser mexicana, ni hizo de esta conciencia la materia prima de su obra, la l\u00ednea central de su trabajo.\u201d<\/p>\n<p>S\u00edmbolo del feminismo, la autora que nos ocupa cultiv\u00f3 poes\u00eda, cuento, novela, ensayo y teatro, adem\u00e1s de reflejar un M\u00e9xico profundamente multicultural en su trilog\u00eda indigenista\u00a0<i>Bal\u00fan Can\u00e1n<\/i>,<i>\u00a0Ciudad Real\u00a0<\/i>y\u00a0<i>Oficio de Tinieblas<\/i>, desde luego influenciada por su natal Chiapas, donde llegar\u00eda a dirigir el Instituto Chiapaneco de Ciencias y Artes.<\/p>\n<p>Aunque en la literatura puede encontrarse su mayor producci\u00f3n, la filosof\u00eda va a delimitar su forma de vida. A sus veinticinco a\u00f1os ya se cuestiona: \u201c\u00bfExiste una cultura femenina?\u201d, lo que la llev\u00f3 a desarrollar su tesis para obtener el grado de Maestra en Filosof\u00eda. En \u00e9sta recorre los pensamientos m\u00e1s mis\u00f3ginos, androc\u00e9ntricos, antropoc\u00e9ntricos, racistas y patriarcales, porque de forma milenaria la filosof\u00eda ha sido eso: un espacio patriarcalmente privilegiado para el pensamiento. \u201cEn primer lugar me est\u00e1 vedada una actitud: la de sentirme ofendida por los defectos que esos se\u00f1ores a quienes he le\u00eddo y citado acumulan sobre el sexo al que pertenezco\u201d, expone en la ya citada tesis.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n conocida por su desarrollada m\u00edstica. No s\u00f3lo su devoci\u00f3n por Santa Teresa y San Agust\u00edn (el mismo San Agust\u00edn que marc\u00f3 la filosof\u00eda de Hannah Arendt e Ikram Antaki), sino una marcada m\u00edstica moderna fruto de su \u00e9poca y de sus lecturas contempor\u00e1neas, de la que cabe resaltar el caso de Simone Weil, fil\u00f3sofa y m\u00edstica francesa que Castellanos lleg\u00f3 a citar en el pr\u00f3logo de\u00a0<i>Las relaciones peligrosas<\/i>, de Choderlos de Laclos: \u201cla luz de la raz\u00f3n ilumina hasta los m\u00e1s tenebrosos abismos del instinto, e intenta reducir a su imperio lo que por antonomasia se consideraba irreductible a \u00e9l: las pasiones [\u2026] \u00bfFrialdad? No, distancia. Esa distancia que seg\u00fan Simone Weill es el alma de lo bello.\u201d<\/p>\n<p>Puede intuirse a una Rosario en busca de su propia filosof\u00eda y vocaci\u00f3n espiritual. Una filosof\u00eda que si bien se antoja existencial, tambi\u00e9n se expone equilibrada y compasiva, y como en el caso de Weil, en b\u00fasqueda de sus propios autoexilios y el inherente contacto con los desfavorecidos. Tanto la fil\u00f3sofa francesa como Castellanos ve\u00edan en los autoexilios una forma de matar la monoton\u00eda que hace insoportable la existencia, pero tambi\u00e9n porque \u00e9stos implican una forma de revelaci\u00f3n ante el dolor consciente y la belleza (propia y ajena). En esta lista de fil\u00f3sofas del exilio podemos ubicar tambi\u00e9n a Hannah Arendt y Mar\u00eda Zambrano.<\/p>\n<p>Aunque para Weil ese anarquismo espiritual se resume en una de sus frases: \u201cno creer en Dios, sino amar siempre el universo como se ama una patria, aun desde la angustia del sufrimiento; ese es el camino de la fe por la v\u00eda del ate\u00edsmo\u201d (vislumbrando el t\u00edpico conflicto entre la fe y la raz\u00f3n que atormentaba tambi\u00e9n a fil\u00f3sofos como Kierkegaard o Unamuno), en Rosario justamente toma una forma m\u00e1s equilibrada, pues resalta en su l\u00ednea de pensamiento una armon\u00eda entre intelecto y espiritualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>En\u00a0<i>Sobre cultura femenina,\u00a0<\/i>Rosario pretende responder qu\u00e9 es cultura, atravesado por el tema de los valores o la \u00e9tica, hasta llegar al esp\u00edritu. Es aqu\u00ed donde desnuda la creencia y la cultura no s\u00f3lo androc\u00e9ntrica sino antropoc\u00e9ntrica, ese binomio que atraviesa al patriarcado; la idea de que el hombre es superior en cualidades no s\u00f3lo a la mujer sino al mundo animal y vegetal y, por ende, la cultura le pertenece.<\/p>\n<p>Pero \u00bfse puede hablar de esp\u00edritu animal o vegetal, no s\u00f3lo como algo que le pertenece al hombre? Aunque la respuesta afirmativa hoy puede resultar evidente, a Rosario lo que le interesaba m\u00e1s bien era comprenderse ella misma (la misma existencia humana) estableciendo una\u00a0diferencia y relaci\u00f3n con el mundo animal, y para ello propone como impulso la memoria, esperanza, supervivencia y evoluci\u00f3n para un esp\u00edritu por la vida:<\/p>\n<p>La inteligencia que no repite, sino crea, que efect\u00faa nuevas y m\u00e1s dif\u00edciles s\u00edntesis, se da en animales que ya han sobrepasado cierto grado de evoluci\u00f3n. Esta forma de conocimiento y este modo de conducta est\u00e1n al servicio de la vida [\u2026] es un intento de superaci\u00f3n de estos obst\u00e1culos [la conciencia de la limitaci\u00f3n, la temporalidad y la muerte].<\/p>\n<p>Lo que Rosario expone es que si bien el intelecto est\u00e1 asociado con el hombre, y a su vez el esp\u00edritu discrepa con la inteligencia, las formas de conocimiento y conductas que operan ciertos animales que han rebasado lo instintivo para evolucionar, son privativas del esp\u00edritu. Pero al axioma supervivencia y evoluci\u00f3n se le agrega otra relaci\u00f3n clave que aparece igualmente en este cuerpo de ideas: la memoria y la esperanza:<\/p>\n<p>La caracter\u00edstica fundamental y primaria del esp\u00edritu es la memoria. La memoria representa la abolici\u00f3n de la barrera temporal m\u00e1s inmediata. Conservar el pasado y mantenerlo vivo [\u2026] es m\u00e1s que ninguna otra cosa, el primer rescate que pagamos a la forma m\u00e1s elemental de la muerte: el olvido. La supervivencia del pasado en el presente se complementa con la proyecci\u00f3n del presente hacia el futuro, lo que equivale, para el ser espiritual que lo hace, a vivir no como el instintivo en un\u00a0<i>hit at nunc\u00a0<\/i>seguro, sino en un azaroso ma\u00f1ana compuesto de esperanza y temor que es, a la vez, acicate y freno, pero cuyo planeamiento no eludimos. El esp\u00edritu es un arco tendido hacia el futuro. Vivir espiritualmente es vivir esta tensi\u00f3n. Pero apuntar hacia el futuro como lo hace el esp\u00edritu y hurgar en \u00e9l, es descubrir la muerte. Deber\u00e1 ser tambi\u00e9n tratar de evitarla.<\/p>\n<p>Un esp\u00edritu por y hacia la vida es, sin lugar a dudas, la gran aportaci\u00f3n que hace la pensadora en torno a una ontolog\u00eda de la natalidad que, no obstante, en su \u00e9poca pas\u00f3 desapercibida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Esta fenomenolog\u00eda\u00a0del nacimiento ha cobrado mucha fuerza en las \u00faltimas d\u00e9cadas, comenzando por Hannah Arendt, considerada la gran fil\u00f3sofa de la natalidad, aunque Paul Ricoeur y Romano Guardini ser\u00edan tambi\u00e9n dos sobresalientes pensadores instalados en esta corriente, hasta llegar incluso al mismo Peter Sloterdijk.<\/p>\n<p>Poner en el centro de la existencia misma la vida y sus nacimientos lleva ineludiblemente a otro acontecimiento: la co-ontolog\u00eda o la co-existencia afectiva; es decir, repensar el \u201cser-ah\u00ed\u201d como un \u201cser-com\u00fan\u201d que implica\u00a0<i>ipso facto\u00a0<\/i>compartir la existencia con otros seres animales y vegetales, no s\u00f3lo humanidad. En esto Rosario tambi\u00e9n se<br \/>\nadelanta:<\/p>\n<p>Si el esp\u00edritu, considerado como forma de conocimiento, es la conciencia de la limitaci\u00f3n, la temporalidad y la muerte, el esp\u00edritu,\u00a0considerado como modo de conducta, es un intento de superaci\u00f3n de estos obst\u00e1culos. La limitaci\u00f3n advertida tambi\u00e9n como aislamiento y como soledad es\u00a0combatida por<br \/>\nun ansia comunicativa y expansiva que pone en contacto al ser\u00a0espiritual con los otros seres, un contacto que puede ser de \u00edndole cognoscitiva\u00a0(conocer es dejar de ser uno mismo para ser las cosas que se conocen) o afectiva,\u00a0otra manera de identificarse con lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de uno mismo.<\/p>\n<p>Castellanos lanza aqu\u00ed la flecha al centro: habla de los afectos para repensar el sentido de nuestra existencia con otros seres espirituales (humanos y no humanos) en este intento de expansi\u00f3n, de exilio, de identificarnos e incluso llegar a comprendernos a nosotros mismos a trav\u00e9s de esa otredad para venir al mundo de la vida. Escritora y pensadora excepcional, adelantada, que hace de la vida centro y epicentro de reflexi\u00f3n y escritura.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre cultura femenina Rosario Castellanos, fil\u00f3sofa de la vida Blanca Athi\u00e9 M\u00e1s reconocida como poeta, narradora, periodista y diplom\u00e1tica, Rosario Castellanos tambi\u00e9n fue una fil\u00f3sofa visionaria muy adelantada a su \u00e9poca: en junio de 1950, una jovenc\u00edsima Castellanos defend\u00eda su tesis de maestr\u00eda,despu\u00e9s convertida en una obra feminista fundamental pionera que cuestionaba el sistema patriarcal: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":32713,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-32712","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32712"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32714,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32712\/revisions\/32714"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/32713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}