{"id":32781,"date":"2023-06-25T11:13:11","date_gmt":"2023-06-25T17:13:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32781"},"modified":"2023-06-25T11:13:11","modified_gmt":"2023-06-25T17:13:11","slug":"truman-capote-es-el-creador-del-realismo-magico-el-padrino-es-robert-nathan-sigue-que-garcia-marquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32781","title":{"rendered":"Truman Capote es el creador del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, el padrino es Robert Nathan, sigue que Garc\u00eda M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Truman Capote y Robert Nathan el \u201cpadre\u201d y el \u201cpadrino\u201d del realismo m\u00e1gico<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Enrique Aguilar R.<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">En la literatura, y en general en el arte, no hay \u201cnacimiento virgen\u201d: toda obra proviene de otra de igual o mayor importancia; todo escritor es en esencia, y a mucha honra, deudor de otro al que admira y estudia. Este art\u00edculo propone ese v\u00ednculo entre Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, por una lado, y Truman Capote y Robert Nathan, por el otro.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace muchos\u00a0a\u00f1os, al terminar de leer\u00a0<i>Otras voces, otros \u00e1mbitos<\/i>, publicada por primera vez en 1948, le coment\u00e9 a Gustavo Sainz: \u201cEsto es puro Garc\u00eda M\u00e1rquez, pero en Gringolandia.\u201d \u201cAs\u00ed es \u2013me contest\u00f3 el autor de\u00a0<i>La princesa del Palacio de Hierro\u2013<\/i>\u00a0pero lo m\u00e1s impresionante es que toda esa atm\u00f3sfera de alucinaci\u00f3n Capote la consigui\u00f3\u00a0<i>antes<\/i>\u00a0que Garc\u00eda M\u00e1rquez.\u201d<\/p>\n<p>Con lo anterior, Sainz confirm\u00f3 el hallazgo: que el realismo m\u00e1gico no hab\u00eda surgido a fines de los a\u00f1os sesenta en Latinoam\u00e9rica, sino a fines de los cuarenta y en Estados Unidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El \u201cpadre\u201d<\/b><\/p>\n<p>Para extender el\u00a0acta de nacimiento del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, se\u00f1alando como su progenitor al autor de\u00a0<i>A sangre fr\u00eda<\/i>, va a continuaci\u00f3n una s\u00edntesis del texto de Garc\u00eda M\u00e1rquez \u201cUn cuento de Truman Capote\u201d publicado en mayo de 1950, cuando \u00e9l era un joven periodista que escrib\u00eda la columna La Jirafa, bajo el pseud\u00f3nimo de \u201cSeptimus\u201d en el peri\u00f3dico\u00a0<i>El Heraldo\u00a0<\/i>de Barranquilla.<\/p>\n<p>En ese texto, Garc\u00eda M\u00e1rquez da a conocer los datos b\u00e1sicos de Capote: edad, veintitr\u00e9s a\u00f1os; estatura, 1.54 m.; peso, 48 kilos. En seguida destaca que a los veinte a\u00f1os Truman gan\u00f3 dos veces el Premio O\u2019Henry con la novela\u00a0<i>Otras voces, otras estancias<\/i>, y que las dos cosas de la personalidad literaria que lo hac\u00edan mantenerse a la expectativa de la obra de Capote, eran que aqu\u00e9l se hab\u00eda declarado seguidor de Marcel Proust y William Faulkner, y el cuento \u201cMiriam\u201d.<\/p>\n<p>Al referirse a la protagonista de este \u00faltimo relato, el autor de\u00a0<i>Ojos de perro azul<\/i>\u00a0revela qui\u00e9n es el padre del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, y de paso se\u00f1ala al padrino de la criatura:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] ese extraordinario, alucinante personaje que se llama Miriam [\u2026] me recuerda a Jennie, la po\u00e9tica creaci\u00f3n de Robert Nathan, otro interesante compatriota de Faulkner y Steinbeck. No quiero decir que Truman Capote haya realizado una inteligente labor de pirater\u00eda sobre la hermosa novela de Nathan. Lo que me parece muy semejante en ambos es ese clima po\u00e9tico \u2013casi ang\u00e9lico, casi completamente diab\u00f3lico\u2013 en que mueven a su protagonista joven: una misteriosa ni\u00f1a de sue\u00f1os, casi inasiblemente real, casi visiblemente abstracta e inconcreta.\u00a0<i>Realismo de lo irreal,\u00a0<\/i>pudi\u00e9ramos decir. O m\u00e1s exactamente:\u00a0<i>Irrealidad demasiado humana<\/i>. [cursivas de Enrique Aguilar]<\/p>\n<p>La anterior afirmaci\u00f3n puesta en cursivas es una joya instalada en el centro de la imaginaci\u00f3n del genio de Aracataca, de la que luego surgi\u00f3 su magistral obra literaria, cuya cima, como todo mundo sabe, es esa enorme muestra del \u201crealismo de lo irreal\u201d llamada\u00a0<i>Cien a\u00f1os de soledad<\/i>.<\/p>\n<p>As\u00ed ubicado el origen del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, se podr\u00eda pensar que esa fue s\u00f3lo una declaraci\u00f3n de Garc\u00eda M\u00e1rquez hecha al calor del entusiasmo por un personaje y un texto, pero no es as\u00ed, y lo confirma la continuaci\u00f3n del texto:<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, \u201cMiriam\u201d de Truman Capote es un cuento sencillamente magistral. Uno de los relatos cortos m\u00e1s lleno de alucinaciones, de hermosa locura que haya le\u00eddo alguna vez. La lecci\u00f3n de Faulkner ha sido extraordinariamente aprovechada y estoy seguro de que, a pesar de que Capote no lo ha mencionado entre sus autores favoritos, tambi\u00e9n la sombr\u00eda y angustiosa lecci\u00f3n de Kafka, inevitable en una sensibilidad como la que manifiesta el \u201cni\u00f1o pr\u00f3digo de la literatura norteamericana\u201d. Si no me atrevo a decir que \u201cMiriam\u201d es un cuento genial, es por algunos aspectos que no me satisfacen completamente desde el punto de vista t\u00e9cnico. \u201cNo lo corta a tiempo\u201d, me dijo ayer un inteligente amigo. Y eso es verdad porque en \u201cMiriam\u201d el mismo autor sacrific\u00f3 en parte la densidad de su obra, para prolongarnos en cinco o seis pulgadas el placer de leerlo.<\/p>\n<p>Esta extensa cita sirve para comprobar que ese otro \u201cni\u00f1o pr\u00f3digo\u201d de la literatura colombiana en ese momento, el 5 de mayo de 1950, d\u00eda en que se public\u00f3 La Jirafa que conten\u00eda este texto, sab\u00eda de qu\u00e9 estaba hablando, no s\u00f3lo respecto del cuento\u00a0de Capote sino de la literatura porque, como se deja ver en el propio texto, para esa fecha ya hab\u00eda le\u00eddo con cuidado a Proust, Faulkner, Steinbeck, Nathan y Kafka.<\/p>\n<p>Las citas de \u201cUn cuento de Truman Capote\u201d sirven asimismo para comprobar lo que varias veces declar\u00f3 el autor de\u00a0<i>La hojarasca<\/i>, luego de que a ra\u00edz de recibir el Premio Nobel de Literatura los periodistas se precipitaron sobre \u00e9l para encontrar los or\u00edgenes de su genio, y c\u00f3mo era que desde jovencito ya sab\u00eda lo que quer\u00eda escribir, y que lo \u00fanico que le faltaba era encontrar la forma adecuada para hacerlo, la cual hall\u00f3 el d\u00eda que iba con su familia, manejando por la carretera rumbo a Acapulco, puerto al que ya no lleg\u00f3 porque de inmediato se regres\u00f3 ante el llamado de la musa y se puso a escribir su obra cumbre con el tono con que \u00e9l, siendo ni\u00f1o, hab\u00eda escuchado c\u00f3mo contaba an\u00e9cdotas su abuela, dijo \u2013y a la manera en que Capote cont\u00f3 \u201cMiriam\u201d y Nathan \u201cEl retrato de Jennie\u201d, se le olvid\u00f3 precisar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El \u201cpadrino\u201d<\/b><\/p>\n<p>Como se recordar\u00e1, la\u00a0menci\u00f3n de la protagonista de \u201cMiriam\u201d, ese \u201cextraordinario, alucinante personaje\u201d, va acompa\u00f1ada de la referencia a otro personaje femenino que se le parece mucho, seg\u00fan el joven Garc\u00eda M\u00e1rquez: la \u201cJennie\u201d, la \u201cpo\u00e9tica creaci\u00f3n\u201d protagonista de una novela de Robert Nathan.<\/p>\n<p>No creo exagerar si digo que tanto el cuento \u201cMiriam\u201d como la novela\u00a0<i>Otras voces, otros \u00e1mbitos<\/i>, de Truman Capote, as\u00ed como la novela\u00a0<i>El retrato de Jennie\u00a0<\/i>de Nathan, son los antecedentes directos del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d y de la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez, lo cual dar\u00eda para una revaloraci\u00f3n de los escritos de los dos primeros en funci\u00f3n de esta asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el caso de Capote, ese redimensionamiento lo vendr\u00eda a relanzar entre los m\u00e1s destacados narradores contempor\u00e1neos, m\u00e9rito que ya posee el autor de\u00a0<i>Los perros ladran<\/i>. Pero para Nathan significar\u00eda reubicarlo como narrador, porque como novelista no suele figurar entre los autores estadunidenses m\u00e1s le\u00eddos y citados.<\/p>\n<p>Sobre el redescubrimiento de la obra de Nathan que tendr\u00eda que venir a partir de ser, como se afirma aqu\u00ed, uno de los precursores del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, lo que aqu\u00ed se puede aportar es que el propio Garc\u00eda M\u00e1rquez de 1950, fiel como fue desde joven a sus intereses y lecturas, el 29 de junio de ese mismo a\u00f1o public\u00f3 una Jirafa m\u00e1s bajo el t\u00edtulo \u201cEl retrato de Jennie\u201d. En ese texto aborda la pel\u00edcula que se hizo a partir de la novela y en su rese\u00f1a destaca los elementos de ese \u201crealismo de lo irreal\u201d, presentes tanto en el filme como en la novela:<\/p>\n<p>La producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica conserva intacto el sabor de po\u00e9tica irrealidad, de torturante belleza de la obra literaria, pero en este caso es necesario decir que los supera [\u2026] La afirmaci\u00f3n puede hacerse en este caso [\u2026] porque se advierte a simple vista que en el cine qued\u00f3 mejor desarrollada la idea del autor, mejor logrado el ambiente y m\u00e1s humanos los personajes, sin que se haya desaprovechado ni desfigurado el sabor esencial de la novela.<\/p>\n<p>As\u00ed como el joven maestro cocinero que va descubriendo en su imaginaci\u00f3n, al saborear el platillo de un colega, los elementos que deber\u00e1 contener su futuro guiso sensacional, el autor de\u00a0<i>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/i>, en su juventud de rese\u00f1ista cinematogr\u00e1fico dec\u00eda:<\/p>\n<p>Jennie aparece en un parque, entre la niebla. No un d\u00eda cualquiera, sino ese d\u00eda\u00a0<i>apetecido<\/i>\u00a0en que el hombre logr\u00f3 romper los l\u00edmites de la carne y vivir en la exacta temperatura del amor. Jennie no tiene edad. Es una ni\u00f1a con un abrigo azul y una boina azul que aparece, canta y se va. Lo dem\u00e1s es in\u00fatil. La muerte misma es in\u00fatil porque Jennifer est\u00e1 del otro lado de esa pared absurda que detiene los sentidos. De este lado queda el retrato \u2013una combinaci\u00f3n de formas y colores sometidas a perfectas definiciones geom\u00e9tricas\u2013 y un hombre que anda entre la niebla,\u00a0<i>con un pie en un hervidero de larvas y el otro en la v\u00e9rtebra central de la poes\u00eda<\/i>. El hombre es un puente que entrega a Jennie el enamoramiento que todav\u00eda le queda de hombre y que entrega al mundo la iluminada visi\u00f3n que ya tiene de la poes\u00eda. [Cursivas de Enrique Aguilar.]<\/p>\n<p>Por el lado cinematogr\u00e1fico neto, cabr\u00eda resaltar el m\u00e9rito de William Dieterle, director de esta cinta, a quien Garc\u00eda M\u00e1rquez no cita. El olvido del cr\u00e9dito para el director tal vez se deba a que el joven rese\u00f1ista cinematogr\u00e1fico estaba fascinado con el argumento, porque es en la l\u00ednea argumental en la que aparece ese \u201capetecido\u201d \u2013ins\u00f3lito adjetivo\u2013, por medio del cual Garc\u00eda M\u00e1rquez deja ver tanto su antojo de ser \u00e9l mismo ese sujeto afortunado, que logra superar su l\u00edmite carnal \u201cy vivir en la exacta temperatura del amor\u201d, as\u00ed como el de llegar a ser el creador de personajes tan extraordinarios como \u00e9se, tan parecido a los que a\u00f1os despu\u00e9s aparecer\u00e1n en sus novelas, que va \u201ccon un pie en un hervidero de larvas y el otro en la v\u00e9rtebra central de la poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La importancia del descubrimiento<\/b><\/p>\n<p>Al afirmar que\u00a0es Truman Capote el creador del \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, y que el padrino de esa criatura es otro paisano suyo, Robert Nathan, considero que s\u00f3lo estoy completando el \u00e1rbol geneal\u00f3gico literario que Garc\u00eda M\u00e1rquez y los cr\u00edticos de su obra ya han elaborado. Con este planteamiento lo que hago es destacar a este par de escritores estadunidenses que, hasta ahora, han permanecido en las sombras, Capote, o en calidad de desconocido, Nathan, en cuanto al origen y pr\u00e1ctica de la famosa corriente literaria. Y esta asociaci\u00f3n da para m\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Truman Capote y Robert Nathan el \u201cpadre\u201d y el \u201cpadrino\u201d del realismo m\u00e1gico Enrique Aguilar R. 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