{"id":32858,"date":"2023-07-01T11:42:02","date_gmt":"2023-07-01T17:42:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32858"},"modified":"2023-07-01T11:42:02","modified_gmt":"2023-07-01T17:42:02","slug":"huellas-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32858","title":{"rendered":"Huellas de la memoria"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Huellas de la memoria<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Jos\u00e9 Cueli<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">El an\u00e1lisis de Jacques Derrida se ubica en la problem\u00e1tica de la escritura, la cual ha sido entendida dentro de la metaf\u00edsica logoc\u00e9ntrica como derivada, de suplementariedad, secundaria y exterioridad dependiente de una interioridad primordial. El tratamiento dado a la escritura, la desvalorizaci\u00f3n que ha sufrido, es la misma que la del plano material. Es la concepci\u00f3n del ser escrito, del orden del significante, del cuerpo como dependiendo de un sentido pleno, de una raz\u00f3n trascendental\u00a0<em>a priori<\/em>\u00a0o de cualquier otra forma que pueda adoptar esta estructura metaf\u00edsica.<\/div>\n<p>Esta jerarquizaci\u00f3n e imposici\u00f3n desp\u00f3tica de uno sobre otro explica el car\u00e1cter subversivo de todas las teor\u00edas y las pr\u00e1cticas que intentan transgredir aquello que constituye el ser mismo del logos occidental. Es lo que explica el car\u00e1cter peligroso que tiene el oriental, el\u00a0<em>salvaje<\/em>, el otro desplazado y marginado, el artista, la escritura.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda occidental como quehacer selectivo implica su ser segregacionista, la inclusi\u00f3n de lo semejante y exclusi\u00f3n de los distintos, del otro: as\u00ed debemos entender la interpretaci\u00f3n de la filosof\u00eda como tarea de demarcaci\u00f3n emprendida por Parm\u00e9nides y que hoy contin\u00faa en el trabajo de Popper, como legitimaci\u00f3n de un tipo de saber y expulsi\u00f3n del saber que no se somete a ese criterio bajo la calificaci\u00f3n peyorativa de no saber, de ignorancia. He ah\u00ed la violencia del poder otorgada a la voz y de la voz al poder.<\/p>\n<p>Como dice Araya: &#8230;la tarea se plantea como superaci\u00f3n de este modelo no por una motivaci\u00f3n individual y voluntarista, sino por necesidad hist\u00f3rica. Ah\u00ed tenemos acceso a la obra de Nietzsche y a los trabajos que en contin\u00faan su proyecto, como Deleuze, Foucault, Derrida, Bataille, Klossowski y otros que se sit\u00faan en el l\u00edmite de clausura de la espisteme l\u00f3gica occidental. Esta l\u00ednea de destrucci\u00f3n de la tradici\u00f3n, de inversi\u00f3n del platonismo, evidencia los simulacros.<\/p>\n<p>En la experiencia deconstructiva hay que poner el acento en la\u00a0<em>diff\u00e9rance<\/em>, este neografismo, no concepto que indica un doble sentido: de distinci\u00f3n y dilaci\u00f3n. La\u00a0<em>diff\u00e9rance<\/em>\u00a0es muda, no audible, prioriza la escritura, la\u00a0<em>grafra<\/em>\u00a0sobre la\u00a0<em>phon\u00e9<\/em>; opera una trasgresi\u00f3n al logofonocentrismo ontoteol\u00f3gico. Irrumpe y disloca el esquema de pensamiento que rige nuestro logos. De ah\u00ed la resistencia para abordar esta dimensi\u00f3n terrible, donde se interrumpen las seguridades y comienza el juego, donde se acepta la invitaci\u00f3n nietzscheana a decirle adi\u00f3s al\u00a0<q>cielo protector<\/q>\u00a0plat\u00f3nico-aristot\u00e9lico. Pensamiento de lo aleatorio como devenir, derrocamiento del ideal, de la certidumbre. La huella \u2013originaria sin origen\u2013, la diferencia es la que permite el habla y la escritura. \u201cLa huella es, en efecto, el origen absoluto del sentido en general, lo cual equivale a decir una vez m\u00e1s que no hay origen absoluto del sentido en general. La huella es la\u00a0<em>diff\u00e9rance<\/em>\u00a0que abre el aparecer y la significaci\u00f3n. Con este acento el discurso aparece indigente, desprotegido en su lejan\u00eda de la presencia, sin luz propia, a tientas, sacado de sus goznes por la\u00a0<em>diff\u00e9rance<\/em>, concepto agujereado, tumba de lo propio, econom\u00eda de la muerte, trabajo de cu\u00f1a que forja, imprime y tacha se-llos, trabajando en las esquinas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>En la representaci\u00f3n se presenta lo que no se\u00a0<q>presenta ni puede de ning\u00fan modo representarse<\/q>, lo que ya ha sido siempre representado. La ley de la representaci\u00f3n provoca fatalmente la multiplicaci\u00f3n de la representaci\u00f3n de los dobles, el enmascaramiento del sujeto de la mimesis. Sujeto que no es tal, que se construye y deconstruye permanentemente, remisi\u00f3n continua al pliegue y repliegue, al ocultamiento y a la develaci\u00f3n. Sujeto como la diferencia, que en la\u00a0<q>a<\/q>\u00a0de la\u00a0<em>diff\u00e9rance<\/em>\u00a0se ve remitido a lo m\u00e1s originario (sin origen), a lo irrepresentable, a la disoluci\u00f3n, a la sexualidad inconsciente; lugar donde se da el sicoan\u00e1lisis, del otro prehist\u00f3rico que empieza a vislumbrarse en el conflicto de las conciencias entre el yo y el yo del otro en la\u00a0<em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/em>\u00a0de Hegel, en el espectro de lo ominoso descrito por Freud, en el perturbador postulado del teorema de Godel de las proposiciones indecidibles que escapan al control formal de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Estamos errados, diferidos y excedidos por el exceso de la propia\u00a0<q>errancia<\/q>. Acontecimiento que ya siempre nos constituye como lo todav\u00eda no acontecido; es la cima, el abismo que la representaci\u00f3n y el lenguaje se afanan por cubrir, pero no originario, no anterior, sino precisamente, dado y d\u00e1ndose en sus afanes.<\/p>\n<p>Representar es, de este modo, afanoso intento por cubrir un abismo desgarrado por la misma representaci\u00f3n, simulacro de s\u00ed misma.\u00a0<q>No hay un absolutamente otro<\/q>, no hay una reserva presente como ausencia, como abismo, sino el elemento que se desdobla, se da como; hay un hay, un acontecer como estructura de quiasmo, elementos sujeto y objeto de un trabajo de deriva que desgarra el elemento en dos flancos.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda: Derrida J.\u00a0<em>La mitolog\u00eda blanca\u00a0<\/em>(traducci\u00f3n Carmen Gonz\u00e1lez Mar\u00edn)<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CP7otOeF7v8CFVzRKAUdHZoC_w\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Huellas de la memoria Jos\u00e9 Cueli El an\u00e1lisis de Jacques Derrida se ubica en la problem\u00e1tica de la escritura, la cual ha sido entendida dentro de la metaf\u00edsica logoc\u00e9ntrica como derivada, de suplementariedad, secundaria y exterioridad dependiente de una interioridad primordial. 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