{"id":32942,"date":"2023-07-08T13:00:26","date_gmt":"2023-07-08T19:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32942"},"modified":"2023-07-08T13:00:57","modified_gmt":"2023-07-08T19:00:57","slug":"carlos-gutierrez-angulo-1955-artista-plastico-que-ha-experimentado-con-exito-en-varias-tecnicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=32942","title":{"rendered":"Carlos Guti\u00e9rrez Angulo (1955), art\u00edsta pl\u00e1stico que ha experimentado con \u00e9xito en varias t\u00e9cnicas"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Carlos Guti\u00e9rrez Angulo y el &#8216;no estilo&#8217; pict\u00f3rico<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Jos\u00e9 \u00c1ngel Leyva<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">&#8216;Espejito&#8217;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Relato en voz propia del inicio y evoluci\u00f3n de la obra de Carlos Guti\u00e9rrez Angulo (1955), art\u00edsta pl\u00e1stico que ha experimentado con \u00e9xito en varias t\u00e9cnicas, y merecedor, entre otras distinciones, de la Menci\u00f3n Honor\u00edfica VII Bienal de Pintura Rufino Tamayo; Dise\u00f1o para el mural escalable exterior de la Inter Gallery Art Center, Seoul, Korea y Becario para la Fundaci\u00f3n Valpara\u00edso, Almer\u00eda, Espa\u00f1a.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Delfino Ram\u00edrez Tovar era t\u00edo de mi madre y amigo de los Contempor\u00e1neos, a quienes hab\u00eda conocido en el antiguo Colegio de San Ildefonso. \u00c9l viv\u00eda en una casa muy grande, bonita, en forma de herradura con un jard\u00edn enorme. T\u00edpica del Estado de M\u00e9xico. Mi madre sol\u00eda decir: el t\u00edo Pino tiene visitas de Bellas Artes. A veces nos mandaban a que llev\u00e1ramos comida o bebidas, pero no nos dejaban asomar, deb\u00edamos dejar los encargos en la puerta principal. De hecho, el t\u00edo no permit\u00eda que los ni\u00f1os nos acerc\u00e1ramos a su casa cuando estaba la \u201cgente de Bellas Artes\u201d, que eran algunos de los Contempor\u00e1neos. El t\u00edo Delfino daba clases de actuaci\u00f3n en el Instituto Nacional de Bellas Artes y tal vez por eso mi mam\u00e1 asociaba aquellas visitas con su centro de trabajo. Por lo menos sab\u00edamos que estaban Salvador Novo y Carlos Pellicer. Mi mam\u00e1 nos contaba que Pellicer le hac\u00eda al t\u00edo unos grandes nacimientos en el corredor de su casa. Iban tambi\u00e9n algunas se\u00f1oras muy emperifolladas y a la moda, nada que ver con la forma como vest\u00edan las mujeres en el pueblo. Monsiv\u00e1is dice, en el libro <i>Salvador Novo. Lo marginal en el centro<\/i>, \u201clos amigos cercan\u00edsimos (de Novo) Roberto Montenegro y Delfino Ram\u00edrez\u201d. Recuerdo al t\u00edo llorar desconsolado cuando supo la noticia de la muerte de Novo, yo era un ni\u00f1o de seis a\u00f1os y me quedaron grabadas algunas escenas de esas visitas y de esos personajes.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>Muchas generaciones conforman mi \u00e1rbol geneal\u00f3gico plantado en Huixquilucan. Mis padres fueron Luis Guti\u00e9rrez Reyes y Victoria Angulo Vel\u00e1zquez, ambos del mismo pueblo, que est\u00e1 a 30 kil\u00f3metros de Ciudad de M\u00e9xico, pero desde la infancia sent\u00ed que est\u00e1bamos distantes de la capital del pa\u00eds. Viv\u00edamos en una atm\u00f3sfera de provincia, encapsulados en el tiempo. Mi abuelo paterno era el centro gravitacional en torno al cual giraban las familias de sus hijos. Era due\u00f1o de una casa que ocupaba toda la manzana. All\u00ed viv\u00edamos todos sus nietos. Cada familia en su propio espacio. Desde muy temprano las risas y los gritos de los ni\u00f1os anunciaban una nueva jornada y nuevas aventuras. Nos reun\u00edamos en el patio central y de all\u00ed organiz\u00e1bamos la cacer\u00eda de mariposas, la recolecci\u00f3n de frutas de los \u00e1rboles vecinos, e invent\u00e1bamos nuevos juegos cada d\u00eda. Una actividad central era la hora del dibujo. Nos gustaban mucho los c\u00f3mics y se hac\u00edan concursos para ver qui\u00e9nes hac\u00edan m\u00e1s r\u00e1pido y mejor las figuras que aparec\u00edan en las historietas. \u00c9ramos unos ocho o diez chiquillos que nos sent\u00e1bamos con los cuadernos y los l\u00e1pices sin que ning\u00fan adulto interviniera, era nuestra propia iniciativa. Siempre ganaban mi primo Pedro y mi hermano Luis, mayor que yo dos a\u00f1os, y quien luego estudiar\u00eda dise\u00f1o gr\u00e1fico. Yo no era de los mejores, pero tampoco de los peores y practicaba mucho para mejorar mis dibujos. Sent\u00eda una especie de envidia, una molestia conmigo por no poseer esa destreza, esa facilidad y perfecci\u00f3n para trazar las figuras. Eran muy divertidas esas sesiones de dibujo.<\/p>\n<p>Mis t\u00edos ten\u00edan varias casitas en Tacubaya en la calle 11 de abril y uno de ellos administraba una pulquer\u00eda. Mi mam\u00e1 le dijo a mi pap\u00e1, tus hijos est\u00e1n creciendo y tienen que estudiar en mejores condiciones. As\u00ed que nos mudamos a Tacubaya y estudi\u00e9 ac\u00e1 sexto de primaria. Mi pap\u00e1 comenz\u00f3 a construir una casita en San Pedro de los Pinos en la calle 10. Muy cerca de la calle 11 de abril. Era una zona muy bonita y ten\u00eda a\u00fan un aire de provincia, de pueblo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Academia y b\u00fasquedas<\/p>\n<p>Nunca supe por\u00a0qu\u00e9 en secundaria me inscrib\u00ed en el taller de artes pl\u00e1sticas. Hab\u00eda otros talleres que me atra\u00edan, como radio o carpinter\u00eda; ni siquiera lo pens\u00e9: artes pl\u00e1sticas. El bachillerato lo curs\u00e9 en la prepa ocho y me volv\u00ed a inscribir en dibujo. En los primeros a\u00f1os de la prepa fue dibujo t\u00e9cnico, o constructivo, como le llamaban, y ya en tercero era m\u00e1s libre. Entonces comenc\u00e9 a comprar libros de arte y a visitar museos. Me gustaba mucho ir al Museo de Arte Moderno. Nadie me inculc\u00f3 el amor por la pintura, nadie me orient\u00f3 hacia las artes pl\u00e1sticas, simplemente me vi caminando por esa ruta. Al terminar el bachillerato fui y present\u00e9 el examen de admisi\u00f3n en la Esmeralda y no lo aprob\u00e9. Volv\u00ed al a\u00f1o siguiente y me qued\u00e9. Hab\u00eda comprado m\u00e1s libros y frecuentado m\u00e1s las exposiciones. Sab\u00eda que era necesario ampliar mi cultura y mi informaci\u00f3n, y eso fue lo que hice.<\/p>\n<p>Algunos compa\u00f1eros resolv\u00edan los ejercicios con enorme facilidad, estaban dotados de una gran destreza. Con un solo trazo resolv\u00edan las figuras. En cambio, yo me sent\u00eda duro como un tronco. El maestro se me acercaba y me dec\u00eda, est\u00e1s muy tenso, tienes que soltarte. A los habilidosos les advert\u00eda que se cuidaran, que no por tener mucha pericia dejaran la disciplina. Hab\u00eda un grupo de tercos que and\u00e1bamos detr\u00e1s de la modelo y entr\u00e1bamos con otros maestros a dibujar. Al final del a\u00f1o escolar los que \u00e9ramos m\u00e1s duros mostramos m\u00e1s soltura, m\u00e1s gracia y creatividad que los habilidosos. Comprend\u00ed que en el arte el oficio es perseverancia, disciplina, constancia, fidelidad, gusto y cari\u00f1o por el trabajo y el lenguaje.<\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 a la Esmeralda, de inmediato me di cuenta de que se formaban grupos por afinidad sociocultural, los que se identificaban con el taller de la gr\u00e1fica popular y los m\u00e1s fresas instalados en la visi\u00f3n del arte europeo y estadunidense. No me quedaron recuerdos de mis compa\u00f1eros de generaci\u00f3n porque no me interes\u00f3 afiliarme a uno u otro grupo. Decid\u00ed continuar mi camino en solitario, como siempre lo he hecho.<\/p>\n<p><b>Echen una luz al pintor<\/b><\/p>\n<p>Roberto Vallarino y\u00a0yo fuimos muy amigos. Su compa\u00f1era, Adriana Moncada, trabajaba en el\u00a0<i>unom\u00e1suno<\/i>\u00a0y escrib\u00eda textos sobre mi obra, que publicaba en su peri\u00f3dico desde que yo era estudiante en La Esmeralda. Fue ella quien nos acerc\u00f3 a Vallarino y a m\u00ed. Roberto me pidi\u00f3 dibujos para la revista<i>\u00a0Siempre!<\/i>\u00a0Comenz\u00f3 a invitarme a desayunar en su casa y ten\u00edamos largas conversaciones. Un d\u00eda le llam\u00f3 Jorge Reyes y se citaron para comer. Vallarino quiso incluirme en su reuni\u00f3n. Yo hab\u00eda escuchado m\u00fasica de Jorge, pero no lo conoc\u00eda personalmente. Hablaron de la presentaci\u00f3n de Las<i>\u00a0noches desandadas<\/i>, un libro de Vallarino, en Casa Lamm y a \u00e9ste se le ocurri\u00f3 proponer que me sumara al<i>\u00a0performance<\/i>\u00a0de Jorge Reyes pintando\u00a0<i>in situ<\/i>. \u00c9ste asinti\u00f3, m\u00e1s por conceder que por inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Esa noche llegu\u00e9 con dos bastidores de 1.50 x 2 metros cada uno en d\u00edptico para pintar algo en una hora. Jorge estaba concentrado en sus pruebas de sonido y ni siquiera me miraba. Roberto se meti\u00f3 al bar para echarse unos tragos. Vi que al m\u00fasico no le interesaba en lo m\u00e1s m\u00ednimo mi presencia. Se hac\u00eda acompa\u00f1ar del grupo de danza aut\u00f3ctona, los Nok Niuk. Decid\u00ed abandonar la empresa y se lo hice saber a Vallarino. \u00c9ste se levant\u00f3 y fue a hablar con Jorge para recordarle que era un acuerdo. Jorge, sin prestarle mayor importancia, dio instrucciones para que me colocaran una mampara en una esquina oscura. Comenz\u00f3 el espect\u00e1culo con la lectura de Vallarino y una escenograf\u00eda muy bonita e impactante. Los danzantes se mov\u00edan entre humo de copal y una m\u00fasica embriagante. El juego de luces estaba concentrado en ellos y en el poeta. Jorge desplegaba una serie de sonidos corporales y con una gran variedad de instrumentos. Me dej\u00e9 llevar por el ambiente, puse la mampara en el suelo<br \/>\ny comenc\u00e9 a embadurnar los \u00f3leos con las manos, con brochas y pinceles. Me imaginaba los colores porque no ve\u00eda nada, hasta que un colega pintor, Guillermo Scully, grit\u00f3: \u201c\u00e9chenle una luz al pintor\u201d. Un mes despu\u00e9s Jorge iba a Morelia y a Tzintzuntzan para dar su concierto del d\u00eda de muertos y me llam\u00f3 para que pintara con \u00e9l durante su espect\u00e1culo. Desde entonces me adopt\u00f3. Cada vez que se presentaba me inclu\u00eda con los Nok Niuk. Fuimos incluso a Almer\u00eda, Espa\u00f1a, donde Vallarino le\u00eda, Jorge tocaba, los Nok danzaban y Byron G\u00e1lvez y yo pint\u00e1bamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Lo primigenio en el ojo<\/b><\/p>\n<p>A veces, cuando\u00a0deseo darle a mi obra un car\u00e1cter muy primitivo, pongo los discos de Jorge y dejo que emerja la mancha para luego fijarla si me gusta, trazar con los carbones y espolvorear cenizas sobre el \u00f3leo. Tengo que estar muy descansado, con el cuerpo alerta y sin una gota de alcohol o de cualquier sustancia que me altere, tampoco bajo el agobio de una cruda o del agotamiento por deporte. La tela imprimada, el material\u00a0y los instrumentos dispuestos para realizar ese ritual que puede durar tres o cuatro d\u00edas de preparaci\u00f3n. Luego ya viene el dibujo y la realizaci\u00f3n propiamente dicha, que se resuelve en jornadas m\u00e1s breves y r\u00e1pidas.<\/p>\n<p>Tengo veinte a\u00f1os trabajando con cenizas y carb\u00f3n y empleando el temple. Me ha llevado mucho tiempo experimentar y observar sus cualidades y sus deficiencias. Coloco los cuadros durante d\u00edas o meses a lo largo del pasillo y estoy atento para ver si se craquelan, si resisten la luz, la humedad, la temperatura; si exigen el empleo de selladores y fijadores, de secadores; si requieren barniceta o cera de abeja para otorgarles transparencia, si es aconsejable el esgrafiado u otros recursos para obtener texturas o colores o matices del fondo. Hago muchas pruebas antes de continuar trabajando con determinados m\u00e9todos y t\u00e9cnicas para asegurarme de que los resultados son confiables. El aglutinante es la grenetina, una especie de gelatina derivada de la combusti\u00f3n de huesos y cart\u00edlagos, a la que a\u00f1ado esencia de clavo como fungicida, que evita el olor repugnante de los huesos en combusti\u00f3n. Ese es mi aglutinante para el temple. Cuando trabajo con carb\u00f3n y cenizas empleo el \u00f3leo como aglutinante. Con resultados muy efectivos. Soporte, aglutinante y pigmento son los principios b\u00e1sicos de mi trabajo.<\/p>\n<p><i>Insubordinaci\u00f3n arcaica<\/i>\u00a0es el t\u00edtulo de la serie m\u00e1s reciente en la que trabajo. Puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que es con esta propuesta pl\u00e1stica con la que me siento m\u00e1s satisfecho. Son cuadros de peque\u00f1o formato. El negro es el \u00fanico color presente y son piezas con elementos materiales muy b\u00e1sicos como palitos, recortes de papel y cart\u00f3n, componentes diversos que est\u00e1n al alcance de mi mano. Juegos de\u00a0<i>collage<\/i>\u00a0en la pintura. All\u00ed, en ese trabajo, de apariencia simple, me va el alma. Mi hermano mayor, dise\u00f1ador gr\u00e1fico que hace tambi\u00e9n dibujo publicitario, llega a mi taller, mira incr\u00e9dulo y con amorosa iron\u00eda me dice: \u201c\u00bfY para eso estudiaste arte?\u201d Re\u00edmos a carcajadas e insiste: \u201cPero \u00bfqu\u00e9 estilo es ese?\u201d Y le respondo: \u201cEs el no estilo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Guti\u00e9rrez Angulo y el &#8216;no estilo&#8217; pict\u00f3rico Jos\u00e9 \u00c1ngel Leyva &#8216;Espejito&#8217; Relato en voz propia del inicio y evoluci\u00f3n de la obra de Carlos Guti\u00e9rrez Angulo (1955), art\u00edsta pl\u00e1stico que ha experimentado con \u00e9xito en varias t\u00e9cnicas, y merecedor, entre otras distinciones, de la Menci\u00f3n Honor\u00edfica VII Bienal de Pintura Rufino Tamayo; Dise\u00f1o para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":32943,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-32942","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32942"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32942\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32945,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32942\/revisions\/32945"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/32943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}