{"id":33008,"date":"2023-07-13T11:57:27","date_gmt":"2023-07-13T17:57:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33008"},"modified":"2023-07-13T11:57:27","modified_gmt":"2023-07-13T17:57:27","slug":"convertirse-vivo-en-un-mito-puede-enloquecer-como-puede-conducir-a-la-muerte-es-un-destino-como-tal-no-se-lo-elige-ni-se-le-escapa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33008","title":{"rendered":"Convertirse\u00a0vivo en un mito puede enloquecer como puede conducir a la muerte. Es un destino. Como tal, no se lo elige ni se le escapa."},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">El mito Alain Delon<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Vilma Fuentes<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Convertirse\u00a0vivo en un mito puede enloquecer como puede conducir a la muerte. Es un destino. Como tal, no se lo elige ni se le escapa. En general, lo cumple y lo sella una desaparici\u00f3n temprana. Alcanzar la vejez es excepcional. Los mitos se niegan, acaso, a envejecer. Al parecer, la muerte del predestinado les da una vida inmortal. Marylin Monroe es, sin duda, el ejemplo del mito cumplido y sellado con su muerte. Se ha escrito hasta la saciedad sobre la estrella que fue y sigue siendo, a\u00fan m\u00e1s brillante ahora, liberada de los l\u00edmites de un tiempo ef\u00edmero. Cabe aqu\u00ed se\u00f1alar la autobiograf\u00eda de la actriz imaginada por Norman Mailer, quiz\u00e1 la m\u00e1s pr\u00f3xima a los recuerdos de la persona que fue Marylin Monroe.<\/div>\n<p>La conciencia de encarnar un mito es todav\u00eda m\u00e1s rara que serlo. La monstruosa lucidez de Alain Delon le ha permitido saberse un mito.\u00a0<q>Se me reprocha, se caricaturiza, hablar de m\u00ed en tercera persona. Pero no hablo de m\u00ed, hablo de Alain Delon, el otro que no soy yo<\/q>. La explicaci\u00f3n que da es verdadera. Alain, el ni\u00f1o que perdi\u00f3 a su padre a los cuatro a\u00f1os, el cual jugaba en los patios de la c\u00e1rcel donde trabajaba como carcelero su padrastro y pudo escuchar el estruendo de las balas cuando fusilaron a Laval, ministro del mariscal P\u00e9tain durante los a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n de Francia por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, no es el mito Alain Delon: la\u00a0<em>star<\/em>, esa estrella que extrae su fulgor de \u00e9l, del ser que devora para alimentarse.<\/p>\n<p>Saberse un mito lo ha ayudado a sortear la locura y el suicidio gracias a un desdoblamiento de su persona. Porque Alain es Alain y Delon es Delon. Alain sufre a Delon: lo observa, lo combate, r\u00ede de \u00e9l, lo sigue como su sombra, aplastado y arrastrado por la sombra de ese otro. Alain puede exclamar como Arthur Rimbaud en su carta del 15 de mayo de 1871 a Paul Demeny:\u00a0<em>Je est un autre<\/em>\u00a0(Yo es otro).<\/p>\n<p>Tener conciencia de que su propia persona es otro es un pensamiento que puede, tambi\u00e9n, volver loco, pero es la\u00a0<em>fatum<\/em>\u00a0reservada a quienes el destino, diablo o dios elige para devenir\u00a0<em>star<\/em>. Es decir, estrella. M\u00e1s valdr\u00eda, en este caso, nacer y vivir en el cielo. Sobre la tierra es bastante m\u00e1s peligroso.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Alain y Delon, ambos de una belleza luciferina, j\u00f3venes o adultos con una apariencia angelical, poseedores de un f\u00edsico que seduce a hombres y mujeres, ante quien se inclinaron de admiraci\u00f3n los geniales cineastas Visconti o Melville, las inolvidables actrices que fueron sus mujeres, Romy Schneider o Mireille Darc, Alain no es Delon y yo es otro.<\/p>\n<p>Si el mito Delon se desenvuelve a sus anchas en la compa\u00f1\u00eda de padrinos y capos del hampa, si hace gala de su amistad con Jean-Marie Le Pen, cabeza de la extrema derecha, si sale sin mancha de un esc\u00e1ndalo que salpic\u00f3 incluso a la se\u00f1ora Claude Pompidou, esposa de quien fue presidente de Francia, el Alain que, al llegar a las puertas del Cielo, pedir\u00eda a Dios ver por una vez juntos a su padre y a su madre, se esconde en una soledad infinita.<\/p>\n<p>Ser un mito es monstruoso y debe vivirse, sobrevivirse, en un desgarramiento que no acaba, una muerte sin fin. Ser una estrella se paga caro. Cabe preguntarse cu\u00e1l ser\u00e1 el costo final de ser un mito.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, a pesar o a causa de su avanzada edad, Alain Delon se encuentra, una vez m\u00e1s, en el centro de un proceso. Sus hijos acusan a la mujer que vive con \u00e9l de encerrarlo en la soledad de un c\u00edrculo del Infierno, aisl\u00e1ndolo del resto del mundo, sometido a su poder abusivo. Esta japonesa de sesenta y tantos a\u00f1os, llamada Hiromi, cercana al actor desde hace numerosos a\u00f1os, empleada al servicio de Delon, su terreno extendido alrededor de la\u00a0<em>star<\/em>\u00a0despu\u00e9s de un AVC, se ocupa de todo a su lado: comida, medicinas, sue\u00f1o, en fin, su vida diaria, la de un hombre debilitado por la edad. Delon se ha agregado a la queja levantada por sus hijos, ella responde con abogados.<\/p>\n<p>Encerrado en el castillo rodeado de un bosque donde vive, Delon ha quedado encerrado, sobre todo y para siempre, en su propio mito.<\/p>\n<p class=\"email\"><a href=\"mailto:%76%69%6c%6d%61%66%75%65%6e%74%65%73%32%32@%67%6d%61%69%6c.%63%6f%6d\">vilmafuentes22@gmail.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"COP2_P2fjIADFWI9swAdk3UH4w\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mito Alain Delon Vilma Fuentes Convertirse\u00a0vivo en un mito puede enloquecer como puede conducir a la muerte. Es un destino. Como tal, no se lo elige ni se le escapa. En general, lo cumple y lo sella una desaparici\u00f3n temprana. Alcanzar la vejez es excepcional. 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