{"id":33295,"date":"2023-08-06T11:26:02","date_gmt":"2023-08-06T17:26:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33295"},"modified":"2023-08-06T11:26:02","modified_gmt":"2023-08-06T17:26:02","slug":"elon-musk-el-dueno-del-balon-en-las-cascaritas-nino-malcriado-y-caprichoso-el-nino-rico-de-la-cuadra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33295","title":{"rendered":"Elon Musk, el due\u00f1o del bal\u00f3n en las cascaritas, ni\u00f1o malcriado y caprichoso. El \u201cni\u00f1o rico\u201d de la cuadra"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">El patio de juegos de Elon Musk<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Rodrigo Coronel<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Indiscutiblemente uno de los grandes empresarios del mundo, con un enorme poder adquirido a lo largo de treinta a\u00f1os, recientemente due\u00f1o de Twitter, hoy rebautizado con una simple X, pero tambi\u00e9n de Telsa y de SpaceX, el empresario y magnate sudafricano Elon Musk (Pretoria, 1971) es, se dice aqu\u00ed, \u201cel due\u00f1o del bal\u00f3n\u201d, y sus seguidores ideol\u00f3gicos (el emprendedurismo como modelo social), los &#8216;muskliebers&#8217;, lo rubrican sin chistar.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>En el imaginario popular, el due\u00f1o del bal\u00f3n en las cascaritas urbanas suele ser un ni\u00f1o malcriado y caprichoso. El \u201cni\u00f1o rico\u201d de la cuadra, un mozalbete que impone condiciones para luego cambiarlas y as\u00ed dejar intacta su preeminencia. En sus c\u00e1lculos, la manera de hacer frente a las cr\u00edticas que sus reglas draconianas generan en los compa\u00f1eros de juego es tomar el bal\u00f3n e irse de vuelta a casa, para mayores se\u00f1as la m\u00e1s grande de la calle.<\/p>\n<p>Si por barrio defini\u00e9ramos al mundo mismo, nuestro ni\u00f1o caprichoso ser\u00eda Elon Musk, quintaesencia de la \u201ccultura emprendedora\u201d. El magnate sudafricano re\u00fane en s\u00ed los valores de esta mentalidad tan extendida. Es audaz, en\u00e9rgico, disciplinado, adicto al trabajo y con una pizca de la irritante soberbia del sabelotodo. Seg\u00fan sus propias declaraciones, cada semana trabaja entre noventa y cien horas, tiempo que reparte en sus muchas empresas y ocupaciones. El perfil que se ha construido es especialmente atractivo para los seguidores del emprendedurismo como modelo social, quienes afirman que el \u201cpobre es pobre porque quiere\u201d, o que basta \u201cecharle ganas\u201d para acceder al destartalado elevador de la movilidad social.<\/p>\n<p>Los muskliebers, nombre que recibe la dudosa tribu que respalda todo y cuanto Elon Musk hace o dice, ven en el multimillonario la conclusi\u00f3n de aquel debate inconcluso sobre la historia y sus hacedores. A la pregunta de si es la historia una plataforma de fuerzas y tensiones ajenas a la voluntad humana, o una materia en construcci\u00f3n influenciada por algunas personalidades excepcionales, los muskliebers ven en el due\u00f1o de Tesla la conclusi\u00f3n evidente de la cuesti\u00f3n: la historia est\u00e1 ah\u00ed para servir de escenario al gran Elon.<\/p>\n<p>Tristemente, sus seguidores tienen algo de raz\u00f3n. El aspecto que tom\u00f3 el mundo desde hace algunos a\u00f1os tiene la impronta del magnate. Su atenci\u00f3n y recursos se encuentran en el pulso mismo de las nuevas formas de la econom\u00eda y de la vida diaria. Por ejemplo, la producci\u00f3n de veh\u00edculos el\u00e9ctricos o la investigaci\u00f3n espacial, a trav\u00e9s de sus empresas Tesla y SpaceX.<\/p>\n<p>El ascenso del personaje fue discreto o, al menos, gradual. De vez en cuando, cierto periodismo daba cuenta del crecimiento de sus empresas sin mayores aspavientos. Le tom\u00f3 cerca de treinta a\u00f1os llegar a la c\u00faspide de la atenci\u00f3n mundial, y casi el mismo tiempo avanzar en las listas de las personas m\u00e1s ricas del mundo.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n que se establece entre estos personajes \u2013los m\u00e1s ricos de los ricos\u2013 y el resto de las personas mortales merece una reflexi\u00f3n. Entre la sociedad que los proh\u00edja y los multimillonarios hay una natural lejan\u00eda. Las personas como uno, que dan por descontado que jam\u00e1s ver\u00e1n franqueadas las puertas de los millones a mansalva, ven en esta \u00e9lite una abstracci\u00f3n de la riqueza. Como toda abstracci\u00f3n, es tan inofensiva que no merece mayor atenci\u00f3n. La vida de los multimillonarios es apenas un concepto \u2013nadie ha visto a uno en persona\u2013, un rumor lejano que de vez en cuando intercepta nuestra existencia por aspectos tan circunstanciales como una nota en la prensa rosa, o las insidiosas listas de millonarios que a\u00f1o tras a\u00f1o publica la prensa especializada.<\/p>\n<p>Con Elon Musk las cosas son distintas. Quiz\u00e1 sea esa debilidad suya por la pol\u00e9mica gratuita, pero Musk ha dejado una marca profunda en cuestiones tan importantes como el transporte o la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y en los \u00faltimos a\u00f1os en la discusi\u00f3n sobre la libertad de prensa y de opini\u00f3n. La adquisici\u00f3n de Twitter por parte de Musk le dio esa dimensi\u00f3n de omnipresencia que en ocasiones resulta tan enojosa, excepto para los muskliebers, que gracias a ello cuentan con un manual sobre c\u00f3mo sentirse u opinar respecto a una ampl\u00edsima variedad de temas.<\/p>\n<p>Twitter se hab\u00eda convertido, con justificadas razones, en la plataforma de discusi\u00f3n colectiva m\u00e1s importante para la sociedad occidental. Movimientos sociales alrededor de todo el mundo daban cuenta de la eficacia de esa red virtual como articuladora para la protesta. Reg\u00edmenes enteros temblaban, y otros tantos cayeron, por la indignaci\u00f3n digital que encontraba cauce en la plataforma. Muchos vieron en ella el canal que el mundo esperaba para dejar fluir la justa ira de nuestros d\u00edas\u2026 Luego lleg\u00f3 Elon Musk y su mentalidad tibur\u00f3n, y esos deseos de emancipaci\u00f3n quedaron restringidos por una palomita azul. No bien aterrizaba en el corporativo de Twitter, sin reconcomio democr\u00e1tico alguno, Musk dio rienda suelta a sus ideas y, con aires de nuevo casero \u2013lo que literalmente es\u2013, se dispuso a echar a sus viejos inquilinos y comenz\u00f3 una serie de \u201cactualizaciones\u201d que han vuelto a la otrora plataforma de la liberaci\u00f3n en un mercado de las opiniones ajenas \u2013algo que nunca ha dejado de ser, aunque ahora esa sea su vocaci\u00f3n evidente.<\/p>\n<p>Si el mundo es un barrio, dec\u00eda, Elon Musk es el due\u00f1o del bal\u00f3n, y el due\u00f1o del bal\u00f3n cambi\u00f3 las reglas a su antojo. Como antes, no queda m\u00e1s que esperar que se le pase el berrinche, o esperar otro bal\u00f3n. Y otro due\u00f1o.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El patio de juegos de Elon Musk Rodrigo Coronel Indiscutiblemente uno de los grandes empresarios del mundo, con un enorme poder adquirido a lo largo de treinta a\u00f1os, recientemente due\u00f1o de Twitter, hoy rebautizado con una simple X, pero tambi\u00e9n de Telsa y de SpaceX, el empresario y magnate sudafricano Elon Musk (Pretoria, 1971) es, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":33296,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33295","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33295"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33297,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33295\/revisions\/33297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}