{"id":33378,"date":"2023-08-14T12:33:47","date_gmt":"2023-08-14T18:33:47","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33378"},"modified":"2023-08-14T12:33:47","modified_gmt":"2023-08-14T18:33:47","slug":"the-band-su-sonido-poseia-una-pureza-una-exactitud-virtuosismo-y-honestidad-era-la-banda-perfecta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33378","title":{"rendered":"\u00abThe Band\u00bb Su sonido pose\u00eda una pureza, una exactitud, virtuosismo y honestidad. Era la banda perfecta"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Robbie y los muchachos de La Banda<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Hermann Bellinghausen<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Portada del disco <em>Cahooots\u00a0<\/em>(1971), arte de Gilbert Stone (detalle).<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Para quienes segu\u00edamos a The Band desde\u00a0<em>Music From Big Pink<\/em>\u00a0y el segundo \u00e1lbum (el sepia, hom\u00f3nimo, saludado con una portada por la revista\u00a0<em>Time\u00a0<\/em>en enero de 1970, algo inusitado entonces), la experiencia auditiva no se comparaba con ninguna otra. Por muy asociados a Bob Dylan que vinieran (y a quien honraban con buenos\u00a0<em>covers),\u00a0<\/em>de hecho no se parec\u00edan a \u00e9l, ni a nadie. Su sonido pose\u00eda una pureza, una exactitud que traduc\u00eda virtuosismo y honestidad. De alg\u00fan modo, era la banda perfecta, por eso no ten\u00eda otro nombre que El Nombre.<\/div>\n<p>El quinteto canadiense-estadunidense fue compacto. Levon Helm, Rick Danko, Richard Manuel, Garth Hudson y Robbie Robertson protagonizan un cap\u00edtulo irrepetible en la historia del rock. Cantando historias rar\u00edsimas de la guerra civil en tono sure\u00f1o, de esclavos negros, cuatreros mexicanos y texanos, baladas tristes, carnavales y peleas de cantina a trav\u00e9s de una geograf\u00eda de\u00a0<em>western\u00a0<\/em>l\u00edrico, sus recuerdos se volvieron nuestros. Barbones y sombrerudos, con vocalizaciones en arm\u00f3nica iron\u00eda y simp\u00e1ticas caras de duende vagabundo, qui\u00e9n no los iba a querer.<\/p>\n<p>Robbie Robertson (Toronto, 1942-Los \u00c1ngeles, 2023) es el n\u00facleo nervioso. Si bien de voz brilla por su ausencia en un grupo de voces, suyas son las guitarras m\u00e1s atrevidas y las canciones, suya la idea del conjunto. A la larga, eso determina el fin. Su ciclo va de 1967 a 1976, aunque la historia comenz\u00f3 antes y ya ven\u00eda cargada de emoci\u00f3n y aventura.<\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 60, el canadiense Ronnie Hawkins ejerc\u00eda un r&amp;b descocado y libre. Casi adolescente, Robbie se le peg\u00f3 y su talento pronto se hizo prominente (como ocurr\u00eda a Steve Winwood en The Spencer Davis Group). Por entonces comienzan sus asociaciones con Helm y Manuel, hasta que en 1965 conforman los nuevos Hawks sin Hawkins, alineaci\u00f3n de tugurio y tal\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, algo lejos, en Nueva York y Newport, el famoso Bob Dylan destroza corazones al\u00a0<q>abandonar<\/q>\u00a0el folk y el country por un crudo sonido el\u00e9ctrico que aturde y enfurece a sus seguidores. Lo acusan de\u00a0<q>venderse<\/q>\u00a0al rock, cuando en realidad lo est\u00e1 reinventando. Lo que result\u00f3, hoy sabemos, fue el mejor Dylan de la historia, entre 1965 y 1966, con su famosa primera\u00a0<q>trilog\u00eda<\/q>; m\u00e1s adelante la cr\u00edtica identificar\u00eda otras. Los int\u00e9rpretes que acompa\u00f1an esas grabaciones hist\u00f3ricas no soportaron lo que propiciaban sus conciertos. Al Kooper lleg\u00f3 a confesar que no quer\u00eda que lo mataran. Lo mismo el prodigioso pero fr\u00e1gil Mike Bloomfield.<\/p>\n<p>Dylan se encontr\u00f3 sin grupo para su gira europea. Se hab\u00eda conocido y entendido con Robbie, as\u00ed que viaj\u00f3 a Toronto, reclut\u00f3 a los incombustibles Hawks y los embarc\u00f3 en la gira m\u00e1s confrontada con el p\u00fablico en la historia. En Inglaterra las amenazas fueron de muerte. Filmada esa experiencia por el insustituible DA Pennebaker, vemos a la futura Banda en plena guerra, con Dylan al piano, la arm\u00f3nica y las provocaciones, y las guitarras de Robbie, Danko y Manuel ajusticiando musicalmente a la audiencia que rebos\u00f3 el Albert Hall un a\u00f1o antes de\u00a0<em>Un d\u00eda en la vida\u00a0<\/em>de los Beatles.<\/p>\n<p>Al regreso a Estados Unidos, Dylan se dio en la madre yendo en moto y sali\u00f3 de cuadro. En tanto, los Halcones se reagruparon en la colonia bohemia de Woodstock, en el norte del estado de Nueva York, para tocar y componer en una gran casa fea color de rosa donde produjeron su primer disco. Recuperado, Dylan los sigui\u00f3 al exilio interior y, siendo vecinos, crearon un mito: las cintas del s\u00f3tano,\u00a0<em>The Basement Tapes,<\/em>\u00a0que inauguran la pirater\u00eda\u00a0<em>(bootleg).\u00a0<\/em>Un borrador prodigioso. Al respecto escribe el historiador Greil Marcus:\u00a0<q>Salida de alguna extra\u00f1a dislocaci\u00f3n de arte y tiempo, su m\u00fasica resultaba transparente e inexplicable<\/q>. Hoy se han remasterizado las grabaciones y se conocen al detalle las improvisaciones de ese verano de 1967. En pleno\u00a0<em>Summer of Love,\u00a0<\/em>Dylan\u00a0<q>se desmonta<\/q>\u00a0(a decir del historiador Mike Marqusse), se aleja de la experimentaci\u00f3n en boga y se pone ranchero y\u00a0<em>minstrel\u00a0<\/em>(juglar). Como siempre, s\u00f3lo por molestar.<\/p>\n<p>Bob y Robbie componen, parafrasean, se roban entre s\u00ed y dejan puesta la mesa para lo que seguir\u00eda en sus carreras respectivas, por caminos divergentes pero familiares. Marcus recrea el periodo en\u00a0<em>Invisible Republic\u00a0<\/em>(Henry Holt and Company, 1997). Borrachos de ideas, Robbie recordaba que Bob llegaba diario con algo nuevo, no se sab\u00eda si suyo o robado de la tradici\u00f3n. Curiosamente, s\u00f3lo hasta 1974 grabar\u00edan un \u00e1lbum juntos, quiz\u00e1 por el gusto nost\u00e1lgico de hacerlo: el diamantino\u00a0<em>Planet Waves.<\/em><\/p>\n<p>Las cosas se precipitan. Para 1976 Robbie est\u00e1 cansado de La Banda, de conciertos en estadios, alcohol, drogas y obligaciones contractuales. Elige a Martin Scorsese para una magna despedida:\u00a0<em>El \u00faltimo vals,\u00a0<\/em>primer concierto de rock filmado a la perfecci\u00f3n, un documental ejemplar. The Band recapitula avatares, repertorio y aventuras previas con sus ahora invitados Ronnie Hawkins, Dr. John, Muddy Waters, Paul Butterfield, Staple Singers, sus paisanos Joni Mitchell, Neil Young y Neil Diamond, Eric Clapton, Van Morrison, Ringo Starr, Roger McGuinn, Ron Wood, los poetas beat Lawrence Ferlinghetti y Michael McClure.<\/p>\n<p>Baja el tel\u00f3n. Comienza para Robbie otra historia. Una carrera solista a la altura de lo logrado por La Banda en su pu\u00f1ado de obras magistrales:\u00a0<em>Stage Fright, Cahoots, Northern Lights Southern Cross,<\/em>\u00a0los\u00a0<em>covers\u00a0<\/em>de\u00a0<em>Moondog Matinee\u00a0<\/em>y la un tanto ag\u00f3nica\u00a0<em>Islands.<\/em><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CNbPn8jj3IADFV-CywEdxrANeA\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Robbie y los muchachos de La Banda Hermann Bellinghausen Portada del disco Cahooots\u00a0(1971), arte de Gilbert Stone (detalle). 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