{"id":33385,"date":"2023-08-14T12:45:57","date_gmt":"2023-08-14T18:45:57","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33385"},"modified":"2023-08-14T12:45:57","modified_gmt":"2023-08-14T18:45:57","slug":"un-retrato-de-enrique-cortazar-poeta-con-larga-y-amplia-trayectoria-en-la-difusion-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33385","title":{"rendered":"Un retrato de Enrique Cortazar, poeta, con larga y amplia trayectoria en la difusi\u00f3n cultural"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Enrique Cortazar, un magn\u00edfico hombre de frontera<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Marco Antonio Campos<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Retrato entra\u00f1able de Enrique Cortazar (Chihuahua, 1944), poeta, hombre de letras con larga y amplia trayectoria en la difusi\u00f3n cultural de su estado (fundador del Instituto Chihuahuense de Cultura y jefe de la representaci\u00f3n del ichicult en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua; director del Museo de Arte e Historia del Instituto Nacional de Bellas Artes en Ciudad Ju\u00e1rez, entre muchas otras cosas) y actual coordinador de Actividades Culturales (Programa Art-Now) del Instituto Tecnol\u00f3gico de Monterrey en Ciudad Ju\u00e1rez.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Debe haber sido a principios de los ochenta cuando recib\u00ed la llamada de Enrique Cortazar. Me invitaba a dar una conferencia en Ciudad Ju\u00e1rez. Dirig\u00eda entonces las actividades culturales de la UACH en esa ciudad fronteriza.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Al llegar a Ju\u00e1rez me encontr\u00e9 con un hombre alto, delgado pero correoso, caballeroso en el trato y con quien se conversaba muy amenamente. Enrique ten\u00eda varios gustos mayores: la poes\u00eda, la amistad, las mujeres y su ciudad (en la cual por ese entonces no hab\u00eda ning\u00fan vislumbre de lo que se convertir\u00eda despu\u00e9s). Por dem\u00e1s, en su poes\u00eda en verso y en sus poemas en prosa la mujer y el habla de los juarenses habitan intensamente. \u00bfCu\u00e1ntas veces no le o\u00ed decir \u201cc\u00f3mo me gusta esa irlandesita\u201d? Su gusto por las pecosas y de pelo casta\u00f1o claro era evidente, y as\u00ed, discreta, silenciosamente, iniciaba el cortejo. En su \u00faltimo libro de poemas busc\u00f3 repetir las voces dialectales de los j\u00f3venes del\u00a0<i>underground\u00a0<\/i>juarense.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Siempre es bueno tratar con una persona educada y que est\u00e1 siempre de buenas; \u00e9l ha sido as\u00ed. Si hubiera que definirlo con una frase dir\u00eda:\u00a0<i>Es un hombre de bien<\/i>. Sus espor\u00e1dicos enojos nunca lo pon\u00edan descompuesto. Apenas si mascullaba contra un mal colaborador o alg\u00fan poeta o artista que le quedaba mal. Prefer\u00eda hacerse el sueco y actuar como si no hubiera pasado nada.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Por cosa de veinte a\u00f1os, salvo los cinco que no viv\u00ed en M\u00e9xico, me invit\u00f3 de continuo. Habl\u00e1bamos de poetas y escritores, a los que invitaba con alguna frecuencia, y de los que hizo en este libro que public\u00f3 la Universidad de Nuevo Le\u00f3n unas afectuosas semblanzas: Carlos Fuentes, Jos\u00e9 Emilio Pacheco, \u00c1ngel Gonz\u00e1lez, Paco Ignacio Taibo I, Jos\u00e9 Luis Cuevas, Carlos Monsiv\u00e1is y Carlos Montemayor, entre otros.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Recuerdo mucho cuando organiz\u00f3 un homenaje a Al\u00ed Chumacero a principios de los noventa. Las instituciones, si mal no recuerdo, eran Cultura del Municipio, la Universidad Aut\u00f3noma de Chihuahua en Ciudad Ju\u00e1rez, e incre\u00edblemente, el prost\u00edbulo Las Brisas. Nadie menos solemne que Al\u00ed, quien desde la juventud conoci\u00f3 muy bien los ambientes prostibularios y andaba en ellos sonriente como Juan por su casa. En una ocasi\u00f3n anterior, Jorge Humberto Ch\u00e1vez, quien fung\u00eda como miembro y colaborador de primera l\u00ednea del equipo que encabezaba Enrique Cortazar, hab\u00eda invitado a Al\u00ed, quiz\u00e1s en 1989, y Al\u00ed hab\u00eda dado una lectura en esa cantina-prost\u00edbulo, que regenteaba una se\u00f1ora Susana, muy cordial y simp\u00e1tica. Esa vez en el lugar hab\u00eda doscientas personas y debieron poner bocina afuera porque ya nadie pod\u00eda entrar. La polic\u00eda s\u00f3lo estaba atenta a que los oyentes no\u00a0<i>pistearan<\/i>\u00a0debajo de la banqueta.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La segunda vez a la que Enrique me invit\u00f3, hicimos una visita colectiva a Susana en Las Brisas y en la tarde noche, en el patio del palacio municipal, se efectu\u00f3 el homenaje a Al\u00ed. Cortazar y yo no dej\u00e1bamos de sonre\u00edr en la mesa de los ponentes porque en la primera fila estaban impecablemente alineadas las prostitutas de Las Brisas. La poes\u00eda de Al\u00ed es muy compleja; seguramente las prostitutas estar\u00edan pensando en todo, menos en los dicharachos cr\u00edticos que dispar\u00e1bamos los malogrados ponentes. M\u00e1s tarde, en la cena, Jorge Humberto Ch\u00e1vez coment\u00f3 que hab\u00eda una calle con el nombre de Al\u00ed en la colonia Infonavit-Casas Grandes. Al\u00ed se sorprendi\u00f3 gratamente. \u201cTenemos que ir para que me saquen una fotograf\u00eda, porque si no, mi esposa nunca va a creerme que una calle lleve mi nombre\u201d, sentenci\u00f3 Al\u00ed. A la ma\u00f1ana siguiente emprendimos el traslado en una camioneta en la que nos acompa\u00f1\u00f3 do\u00f1a Susana.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Enrique Cortazar era un gran anfitri\u00f3n, no s\u00f3lo en Ciudad Ju\u00e1rez, sino en consulados estadunidenses, vecinos a la frontera, en los que tuvo puestos culturales. A m\u00ed me invit\u00f3 a El Paso, a Phoenix y a San Antonio. La \u00faltima vez, si mal no recuerdo, fue en 2004, en San Antonio, la cual fue una estancia muy grata. Me acuerdo que en esos d\u00edas que estuve en San Antonio, Enrique, Jorge y yo and\u00e1bamos huyendo de las garras de un poeta indio superlatoso que quer\u00eda que lo invit\u00e1ramos a no s\u00e9 cu\u00e1ntos eventos, porque nuestro querido Jos\u00e9 Emilio Pacheco, seguro para quit\u00e1rselo de encima, le hab\u00eda dicho que era mexicano. \u00bfLa causa? Llevaba unos meses en Monterrey trabajando para el gobierno estadunidense. El poeta indio, salido de la picaresca de la cultura de su pa\u00eds, se hab\u00eda vuelto la n\u00e9mesis de Enrique y Jorge Humberto. Me lo volv\u00ed a encontrar en Lima. No recuerdo si entonces me dijo que ya era poeta peruano.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Estados Unidos es el \u00fanico pa\u00eds donde las ofertas son verdaderamente ofertas. Casi no hab\u00eda invitado por Enrique a Ciudad Ju\u00e1rez que no quisiera ir a las tiendas de El Paso a hacer compras, porque siempre era dable hallar muy buenos saldos. Nadie mejor que \u00e9l para ser el gu\u00eda virgiliano de estos cremat\u00edsticos paseos. Parec\u00eda conocer todo, hasta d\u00f3nde encontrar un clavo. Yo aprovechaba su conocimiento para hacerme de muy buena ropa nueva a precios ins\u00f3litamente baratos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">A Enrique el estado de Chihuahua, y en especial Ciudad Ju\u00e1rez, le deben mucho, y todo reconocimiento y homenaje son escasos por lo tanto que hizo y promovi\u00f3. No s\u00e9 si lo han hecho ciudadano distinguido de Ju\u00e1rez, pero urgir\u00eda que lo fuera. Para nosotros, sus amigos, s\u00f3lo ha tenido siempre la mano franca y abierta. Mil gracias, Enrique. Un abrazo fraternal.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Cortazar, un magn\u00edfico hombre de frontera Marco Antonio Campos Retrato entra\u00f1able de Enrique Cortazar (Chihuahua, 1944), poeta, hombre de letras con larga y amplia trayectoria en la difusi\u00f3n cultural de su estado (fundador del Instituto Chihuahuense de Cultura y jefe de la representaci\u00f3n del ichicult en Ciudad Ju\u00e1rez, Chihuahua; director del Museo de Arte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":33386,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33387,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33385\/revisions\/33387"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}