{"id":33388,"date":"2023-08-14T12:58:30","date_gmt":"2023-08-14T18:58:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33388"},"modified":"2023-08-14T12:58:30","modified_gmt":"2023-08-14T18:58:30","slug":"no-me-preocupa-ser-o-no-ser-artista-soy-feroz-inclemente-con-mi-trabajo-y-flor-garduno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33388","title":{"rendered":"\u00abNo me preocupa ser o no ser artista\u00bb. Soy feroz, inclemente con mi trabajo y \u201d: Flor Gardu\u00f1o"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Luz en los ojos: cuatro cartas de Flor Gardu\u00f1o<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Jos\u00e9 \u00c1ngel Leyva<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active carousel-item-left\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Conversaci\u00f3n epistolar con la fot\u00f3grafa mexicana Flor Gardu\u00f1o (CDMX, 1957), su trayectoria, dudas e influencias, y los principios de su est\u00e9tica en el arte de la fotograf\u00eda, desde donde afirma: \u201cNo me preocupa ser o no ser artista. Me he ocupado de m\u00ed misma porque soy feroz, inclemente con mi trabajo y eso ha sido, en ciertos momentos de mi vida, paralizante.\u201d<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\"><b>Carta 1<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Querido J.A., nunca escrib\u00ed cartas a pesar de las distancias y los viajes, de nostalgias por mis seres queridos. Suelo intercambiar mensajes por WhatsApp o por correo electr\u00f3nico, conversaciones c\u00f3mplices, amistosas, para re\u00edrme o para conocer opiniones sobre lo que estoy haciendo o estoy fraguando. Puedo hablar por horas de mi obra, pero soy incapaz de escribir o teorizar sobre mis procesos creativos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Me gusta que veas una intencionalidad o una est\u00e9tica cinematogr\u00e1fica en mis fotos. Echo mano de otros conocimientos y pasiones como la pintura, el grabado, el dise\u00f1o gr\u00e1fico, mi delirio por la artesan\u00eda, el cine. Mis fotograf\u00edas nacen, m\u00e1s que de una b\u00fasqueda, de un encuentro con mis sue\u00f1os, de mi convicci\u00f3n en los arquetipos, de una invocaci\u00f3n de im\u00e1genes y de una construcci\u00f3n de escenas que provienen de alguna pel\u00edcula, de obras literarias o art\u00edsticas en mi imaginaci\u00f3n, en el recuerdo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Tambi\u00e9n me dices que ves una proximidad con la poes\u00eda visual, que construyo met\u00e1foras visuales, y te digo que s\u00ed. Esas im\u00e1genes brotan en la din\u00e1mica cotidiana, cuando, por ejemplo, cortas una manzana y ves la sugerencia del fruto, del corte que lo convierte en otro objeto, en otra dimensi\u00f3n significativa. Si cambias la dimensi\u00f3n de los objetos mediante la perspectiva haces una abstracci\u00f3n. Por ejemplo, creces una manzana a un metro y ese fruto con sus destellos es otra cosa, quiz\u00e1s un planeta, un cosmos. El manejo de la luz puede provocar otra imagen, otra realidad. Para m\u00ed es fundamental saber c\u00f3mo funciona la luz, entender sus efectos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En el retrato, \u201cbusca siempre la luz en los ojos\u201d, me insist\u00eda mucho Katy Horna, mi maestra de vida. No s\u00f3lo he seguido al pie de la letra su consejo, su lecci\u00f3n, tambi\u00e9n he aplicado ese mismo principio en mi trabajo, en mi persona. Para ver en la oscuridad uno mismo debe tener luz en los ojos. El cuarto oscuro contin\u00faa siendo el espacio \u00edntimo en el que me sumerjo en una alquimia de revelaci\u00f3n y misterio, pero tambi\u00e9n de gozo, de emoci\u00f3n ante la expectativa de lo que he visto.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Carta 2<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Querido J.A., esta ma\u00f1ana escucho el ruido envolvente de las chicharras como si fueran cables el\u00e9ctricos que vibran y llenan la atm\u00f3sfera de m\u00fasica estridente y a la vez hipn\u00f3tica. Es el calor y el bochorno lo que embriaga a los insectos y los motiva al apareamiento. Ese ruido es un llamado a la fertilidad y al placer, a la contemplaci\u00f3n, al trabajo. Mira, le he dado vueltas y vueltas a tus comentarios sobre el cine y mi obra. Me hiciste recordar episodios biogr\u00e1ficos como si transcurrieran en un filme, im\u00e1genes emblem\u00e1ticas que vienen de un pasado remoto y olvidado. Soy junguiana, \u00bfsabes? Mi convicci\u00f3n por los arquetipos y la sincronicidad es muy firme.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Algunos cr\u00edticos y periodistas me han colocado en el surrealismo. Me encanta el surrealismo pero no me siento identificada con su filosof\u00eda, su lenguaje, sus b\u00fasquedas. Mucha gente ve en la fotograf\u00eda del personaje con paraguas en el mar un homenaje a Magritte, pero se dejan llevar por el icono del paraguas. Mucho tiempo antes de que me fuera a vivir a Suiza y comenzar mi terapia junguiana, Raquel Tibol escribi\u00f3 sobre mi trabajo. Dijo que nada m\u00e1s err\u00f3neo que ubicarme dentro del surrealismo, que si se trataba de asociarme con algo, de etiquetarme, se deber\u00eda de buscar en la mitolog\u00eda. Tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que mi mirada evocaba m\u00e1s a los prerrafaelitas, quienes basaron sus obras en la mitolog\u00eda y en un realismo cargado de simbolog\u00edas. Explor\u00e9, en esa misma direcci\u00f3n, la iconograf\u00eda de los alquimistas y sus sistemas de s\u00edmbolos e ideas. Probablemente tuvo raz\u00f3n y all\u00ed est\u00e1 la impronta de mi formaci\u00f3n como artista pl\u00e1stica en la Academia de San Carlos, de mis estudios en Historia del arte.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Hago homenajes, y lo reconozco, a artistas como Edward Hopper, Krzysztof Kieslowski, Bergman, Andrei Tarkovski, sobre todo al Tarkovski de\u00a0<i>Nostalgia<\/i>\u00a0en los Bagni vignoni, pero recreado en una cascada de Morelos, con velas al aire libre. Eso por citar a algunos creadores admirados. De toda la vida me gust\u00f3 mucho el fot\u00f3grafo h\u00fangaro Andr\u00e9 Kert\u00e9sz; Koudelka es tambi\u00e9n uno de mis referentes, me gusta mucho su manera de ver, sus reportajes en los que no hay repeticiones y se nota el rigor de su actividad, el trabajo de edici\u00f3n. Otro de mis fot\u00f3grafos predilectos es el checo Frantisek Drtikol, me gusta mucho su mirada.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">No me preocupa ser o no ser artista. Me he ocupado de m\u00ed misma porque soy feroz, inclemente con mi trabajo y eso ha sido, en ciertos momentos de mi vida, paralizante. Tanto que pas\u00e9 por un largo per\u00edodo de psicoan\u00e1lisis junguiano cuando viv\u00eda en Suiza. Sufr\u00eda por la realizaci\u00f3n de mi obra, de mi artesan\u00eda. La pregunta era \u00bfpor\u00a0qu\u00e9 me torturaba esa emoci\u00f3n de crear? La terapeuta me dijo que pensara en el privilegio de ser una persona, entre millones de semejantes, capaz de advertir en el muro, que delimita un camino, la rendija por donde puede ver otras realidades que los dem\u00e1s ni siquiera imaginan. Facultad de los artistas que, llevados por la curiosidad, revelan a los dem\u00e1s lo que descubren por ese agujerito. No obstante, cada autor debe pagar un precio por mantener ese privilegio, y es el conocimiento de los propios demonios, a los que de antemano sabes que no podr\u00e1s domesticar o domar, pero podr\u00e1s cabalgar con ellos. Si luchas por domesticarlos perder\u00e1s la gracia, pues son los demonios de la creatividad. Se trata de convertir la ansiedad en una habilidad para dirigir esos demonios hacia la realizaci\u00f3n de los deseos y hacia aventuras en territorios ignotos. En el artista no es suficiente el talento, debe pagar peaje con trabajo, con entrega, con disciplina. Los demonios te impulsan a saltar y asumir los riesgos de lo inimaginable y de las corazonadas. No se deja de sufrir, pero se aprende a convivir con esas bestias de la oscuridad.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Carta 3<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">J.A., no pude escribirte temprano y responder a tus observaciones e inquietudes. Mientras redacto cae la tarde y el calor agobia. En el jard\u00edn, mis perritas salchicha ya no juegan, parecen sombras estacionadas, perplejas y somnolientas en su lecho.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Disculpa que no te haya permitido fotografiar los objetos que habitan en mi casa, pero son parte de la utiler\u00eda que tarde o temprano aparecer\u00e1 en alguna escena, en alguna fotograf\u00eda o en mi joyer\u00eda, porque tambi\u00e9n dise\u00f1o joyas. Cada objeto ha llegado hasta aqu\u00ed porque trae su mensaje. Te llama la atenci\u00f3n mi af\u00e1n coleccionista y ves mi casa como un museo, pero es tambi\u00e9n mi hogar, mi universo on\u00edrico y material. Hay objetos que me han seguido a lo largo de mi vida, como los cuervos. Aparecen en mis sue\u00f1os y llaman poderosamente mi atenci\u00f3n, est\u00e1n en muchas de mis fotos, como la de ese cuervo en la nieve que te impresion\u00f3 por el contraste. Una serie abundante en dichas presencias la titul\u00e9<i>\u00a0Caminos de vida<\/i>, pero un amigo me dijo ponle<i>\u00a0Senderos de vida<\/i>, es m\u00e1s po\u00e9tico. Y le hice caso.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Mis padres jam\u00e1s cuestionaron mi futuro en el arte. No eran intelectuales; \u00e9l, mi padre, Gregorio Gardu\u00f1o, era ingeniero, y mi madre, Estela Y\u00e1\u00f1ez, comerciante y joyera. Gracias a las ense\u00f1anzas de ella, el dise\u00f1o de joyas me ha dado recursos para financiarme proyectos fotogr\u00e1ficos y libros. Tal vez el no venir de una familia de intelectuales me hizo dudar en alg\u00fan momento de mis capacidades art\u00edsticas, de sentir que no daba el ancho, porque al mismo tiempo se me ocurr\u00edan diversas formas de poner en movimiento mi trabajo y no quedarme en la contemplaci\u00f3n y la especulaci\u00f3n de los valores est\u00e9ticos de mi trabajo. Aprender y actuar, era el binomio de mi conducta. Pero desde peque\u00f1a tuve claro que lo m\u00edo iba por el camino del arte.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Sol\u00eda no asistir a mis exposiciones. Me daba tanto pudor, no sab\u00eda qu\u00e9 decir, no me sent\u00eda satisfecha del todo con los resultados, aunque sab\u00eda que eran buenos. Fueron los comentarios de muchas mujeres los que me hicieron cambiar de opini\u00f3n y de conducta, porque repet\u00edan que se sent\u00edan representadas en mi trabajo, que se identificaban no s\u00f3lo con las fotos sino conmigo. El miedo ante la perspectiva de una carrera en la fotograf\u00eda no ten\u00eda nada que ver con el temor a las carencias materiales, sino a sentir que no era lo suficientemente buena para alcanzar las metas y cumplir mis deseos art\u00edsticos. Uno de los cumplidos m\u00e1s apreciados vino de un gran fotoperiodista en mi primera exposici\u00f3n, en 1982. H\u00e9ctor Garc\u00eda se hallaba entre el p\u00fablico. Se me acerc\u00f3 y me dijo ante la foto de un zopilote: \u201cHas retratado muy bien el viento.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Carta 4<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">J.A., retomo la conversaci\u00f3n sobre esos v\u00ednculos de g\u00e9nero. Como pudiste ver, en este hogar casi todo es femenino, hasta mis salchichas, que se mueven conmigo a todos lados. No me gusta que me endilguen paternidades est\u00e9ticas. Trabaj\u00e9 como asistente de don Manuel \u00c1lvarez Bravo y aprend\u00ed mucho de \u00e9l, pero no lo veo como un padre. En cambio a Katy Horna s\u00ed, ella fue mi maestra, pero sobre todo fue una gran amiga. Me ense\u00f1\u00f3 a ver el mundo y a descifrar la luz que hay en las cosas, por ella advert\u00ed la magia de este oficio en el cuarto oscuro, y comprend\u00ed que la fotograf\u00eda es un medio para hacer realidad mis b\u00fasquedas est\u00e9ticas y espirituales, que dependen sobre todo de la educaci\u00f3n, la cultura, la sensibilidad, la informaci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n de quien ha decidido emplear este recurso para cumplir su cita con el arte.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Katy hablaba muy poco de fotograf\u00eda, pero mucho de su experiencia de vida, de su visi\u00f3n de la historia. Conoc\u00ed su obra cuando me invit\u00f3 a su casa y vi algunas de sus im\u00e1genes, no muchas, pero me bast\u00f3 para reconocer la gran fot\u00f3grafa que era. No le gustaba el cuarto oscuro y tampoco era muy ducha en el manejo de las t\u00e9cnicas de revelado e impresi\u00f3n, pero ten\u00eda muy clara una cosa: la composici\u00f3n. En 1979 tom\u00e9 mis primeras fotos con Katy. Algunas est\u00e1n consignadas en el nuevo libro que preparo para mi exposici\u00f3n en el Palacio de Bellas Artes, programada para 2024. Pienso en particular en una foto en la que capto el sol, un peat\u00f3n, un avi\u00f3n, un barco, unas sillas. Diferentes velocidades y la luz en cada objeto est\u00e1n representadas en un solo cuadro. A Katy no le gustaba que la fotografiaran, pero a m\u00ed me dio esa oportunidad. Tal vez fui la \u00fanica para quien ella pos\u00f3. Le hice uno de los muy pocos retratos que hay de ella. Sin duda en esa imagen muestra su principal ense\u00f1anza: \u201cluz en los ojos.\u201d<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luz en los ojos: cuatro cartas de Flor Gardu\u00f1o Jos\u00e9 \u00c1ngel Leyva Conversaci\u00f3n epistolar con la fot\u00f3grafa mexicana Flor Gardu\u00f1o (CDMX, 1957), su trayectoria, dudas e influencias, y los principios de su est\u00e9tica en el arte de la fotograf\u00eda, desde donde afirma: \u201cNo me preocupa ser o no ser artista. 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