{"id":33544,"date":"2023-08-27T11:44:36","date_gmt":"2023-08-27T17:44:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33544"},"modified":"2023-08-27T11:44:36","modified_gmt":"2023-08-27T17:44:36","slug":"en-el-50-aniversario-del-derrocamiento-de-salvador-allende-el-libro-un-ejercito-de-todos-de-ricardo-martinez-m","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33544","title":{"rendered":"En el 50 aniversario del derrocamiento de Salvador Allende, el libro \u00abUn ej\u00e9rcito de todos\u00bb de Ricardo Mart\u00ednez M."},"content":{"rendered":"<h2 id=\"article-title-tts\" class=\"title title-default\">El golpe militar contra Salvador Allende visto por un general chileno<\/h2>\n<div class=\"article-info\">En el contexto del 50 aniversario del derrocamiento de Salvador Allende (en la imagen, con el general Carlos Prats), el libro \u2018Un ej\u00e9rcito de todos\u2019, del general retirado Ricardo Mart\u00ednez Menanteau, comandante en jefe del ej\u00e9rcito de Chile entre 2018 y 2022, antes de su presentaci\u00f3n ya desat\u00f3 revuelo en las c\u00fapulas castrenses del pa\u00eds sudamericano, que nunca admitieron responsabilidad en ese cap\u00edtulo atroz. Foto tomada de redes<\/div>\n<div id=\"article-content-images\" class=\"content-items-media\">\n<div id=\"image-gallery-carousel\" class=\"carousel carousel-front image-gallery slide\" data-ride=\"carousel\" data-interval=\"false\">\n<ol class=\"carousel-indicators\">\n<li class=\"active\" data-target=\"#image-gallery-carousel\" data-slide-to=\"0\"><\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<div id=\"image-gallery-carousel-thumbs\" class=\"carousel-thumbs image-gallery-thumbs\">En el contexto del 50 aniversario del derrocamiento de Salvador Allende, el libro \u2018Un ej\u00e9rcito de todos\u2019, del general retirado Ricardo Mart\u00ednez Menanteau, comandante en jefe del ej\u00e9rcito de Chile entre 2018 y 2022, antes de su presentaci\u00f3n ya desat\u00f3 revuelo en las c\u00fapulas castrenses del pa\u00eds sudamericano, que nunca admitieron responsabilidad en ese cap\u00edtulo atroz.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"article-row\">\n<div class=\"social-links right\">\n<div class=\"separator\"><em>Aun antes de su presentaci\u00f3n oficial, el libro<\/em>\u00a0Un ej\u00e9rcito de todos<em>, escrito por el general retirado Ricardo Mart\u00ednez Menanteau, comandante en jefe del Ej\u00e9rcito de Chile entre 2018 y 2022, ya desat\u00f3 el revuelo en las c\u00fapulas castrenses de ese pa\u00eds. El 50 aniversario del golpe de Estado que derroc\u00f3 al presidente Salvador Allende y entroniz\u00f3 la cruenta dictadura de Augusto Pinochet es un momento delicado para la convivencia entre los mandos civiles y los estamentos castrenses que jam\u00e1s han reconocido la responsabilidad de los militares en ese cap\u00edtulo atroz de la historia chilena.<\/em><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"article-main\">\n<div class=\"\">\n<div id=\"article-content-tts\" class=\"article-content ljn-nota-contenido\">\n<div id=\"content_nitf\">\n<div class=\"teads-inread\">\n<div><\/div>\n<div id=\"teads0\" class=\"teads-player\"><em>El Cuerpo de Generales y Almirantes, formado por generales en retiro, le envi\u00f3 hace unos d\u00edas una misiva al presidente Gabriel Boric para manifestar que las actividades conmemorativas del 11 de septiembre \u201cest\u00e1n provocando mayor divisi\u00f3n en los connacionales\u201d y afirma: \u201cno podemos quedarnos en un silencio culposo ante tanta agresividad y denostaci\u00f3n a las fuerzas militares y policiales que efectivamente tuvieron participaci\u00f3n \u2013aunque no buscada ni deseada\u2013 en el quiebre institucional del a\u00f1o 1973?, el cual \u201cpareciera que el se\u00f1alado quiebre lo hubiesen llevado adelante unilateralmente las FF.AA., olvid\u00e1ndose que sus causas jam\u00e1s se generaron en los cuarteles\u201d.<\/em><\/div>\n<\/div>\n<p><em>Para mayor disgusto de sus compa\u00f1eros de armas, Mart\u00ednez Menanteau \u2013un hombre que a los 15 a\u00f1os de edad ingres\u00f3 al Ej\u00e9rcito y que sali\u00f3 de \u00e9l tras ejercer su jefatura m\u00e1xima\u2013 lanzar\u00e1 este martes, en el Aula Magna de la Universidad Cat\u00f3lica, en Santiago, un libro singular, \u201cconcebido originalmente como un documento destinado a rescatar y fortalecer el<\/em>\u00a0ethos\u00a0<em>militar dentro de la instituci\u00f3n armada\u201d y que \u201cpretende revalorizar la imagen del Ej\u00e9rcito ante la ciudadan\u00eda\u201d y \u201ccontribuir, a 50 a\u00f1os del quiebre de nuestra convivencia nacional, al indispensable reencuentro de todos los chilenos\u201d, seg\u00fan se lee en la rese\u00f1a del volumen. Sin embargo,<\/em>\u00a0Un ej\u00e9rcito de todos\u00a0<em>aporta un reconocimiento crudo y sin precedentes, formulado desde el interior de las Fuerzas Armadas, de algunas de las m\u00e1s graves violaciones perpetradas por los uniformados a los derechos humanos, a la legalidad y al pundonor militar.<\/em><\/p>\n<p><em>Por la relevancia y el inter\u00e9s de esta mirada \u00fanica, en v\u00edsperas del 50 aniversario del cuartelazo del 11 de septiembre de 1973,<\/em>\u00a0La Jornada\u00a0<em>ofrece a sus lectores, en exclusiva para M\u00e9xico, algunos pasajes de<\/em>\u00a0Un ej\u00e9rcito de todos<em>, con la amable autorizaci\u00f3n de JC S\u00e1ez Editor.<\/em><\/p>\n<h2>Asesinato del general Schneider<\/h2>\n<p>En mayo de 1970, el Comandante en Jefe [general Ren\u00e9 Schneider] difundi\u00f3 una pol\u00edtica que deb\u00eda guiar la conducta del Ej\u00e9rcito. Era la continuaci\u00f3n de la mirada hist\u00f3rica institucional consistente en respetar la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica, que la prensa hasta el d\u00eda de hoy ha denominado \u201cdoctrina Schneider\u201d. En ella se reiteraba un precepto fundamental del Ej\u00e9rcito, cual era respaldar y respetar la carta fundamental del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Consultado el Comandante en Jefe sobre lo que sosten\u00edan dichas candidaturas, se\u00f1al\u00f3: \u201cNuestra doctrina y misi\u00f3n es la de respeto y respaldo a la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del Estado. De acuerdo con ella, el Congreso es due\u00f1o y soberano en el caso mencionado y es misi\u00f3n nuestra hacer que sea respetado en su decisi\u00f3n\u201d (entrevista en el diario\u00a0<em>El Mercurio<\/em>, 8 de mayo de 1970).<\/p>\n<div class=\"teads-inread\">\n<div id=\"teads1\" class=\"teads-player\">Este compromiso con la Constituci\u00f3n le cost\u00f3 la vida. Dos d\u00edas antes de que el acuerdo entre la Democracia Cristiana y la Unidad Popular tuviera lugar para elegir en el Congreso Pleno a Salvador Allende, el 22 de octubre de 1970, mientras el Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito se dirig\u00eda a su trabajo, un grupo de individuos de extrema derecha rodearon el veh\u00edculo disparando en m\u00faltiples ocasiones sobre el general, quien falleci\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s en el Hospital Militar, dada la gravedad de sus heridas.<\/div>\n<\/div>\n<p>En el asesinato del general Schneider hubo participaci\u00f3n de civiles y de militares en servicio activo y en retiro, los que habr\u00edan contado con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Sobre la participaci\u00f3n de esta entidad extranjera, se puede se\u00f1alar que el 18 de octubre de ese a\u00f1o, hubo comunicaciones que daban cuenta del embarque de armas y municiones desde Estados Unidos que llegaron a la embajada de ese pa\u00eds en Chile para ser usadas en el secuestro del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>En una de las notas de la CIA, se indicaba que\u00a0<em>\u201cneutralizar a Schneider ser\u00e1 un prerrequisito clave para el golpe militar, ya que \u00e9l se opone a cualquier intervenci\u00f3n de las Fuerzas Armadas para impedir la elecci\u00f3n constitucional de Allende\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Las armas proporcionadas por la CIA habr\u00edan sido entregadas a un grupo de oficiales chilenos liderados por los generales Camilo Valenzuela y Roberto Viaux, quienes tuvieron los principales roles en la planificaci\u00f3n y conducci\u00f3n del grupo que atent\u00f3 y dio muerte el general Schneider.<\/p>\n<h2>Nombramiento del general Prats como Comandante en Jefe<\/h2>\n<p>Tras el asesinato de Schneider, el Presidente Frei Montalva nombr\u00f3 a quien le segu\u00eda en antig\u00fcedad, el general Carlos Prats, decisi\u00f3n que posteriormente fue ratificada por el presidente Allende.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que, producida la elecci\u00f3n de septiembre de 1970 y en el lapso anterior a su asesinato, los generales Schneider y Prats m\u00e1s los comandantes en jefe de la Armada y Fuerza A\u00e9rea, fueron autorizados por el Presidente de la Rep\u00fablica y su ministro de Defensa, para prestar asesor\u00eda t\u00e9cnica a los grupos parlamentarios que negociaban la reforma constitucional conocida como \u201cEstatuto de Garant\u00edas Democr\u00e1ticas\u201d, que estableci\u00f3 en su art\u00edculo 22 que\u00a0<em>\u201cla fuerza p\u00fablica est\u00e1 constituida \u00fanica y exclusivamente por las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros, instituciones esencialmente profesionales, jerarquizadas, disciplinadas, obedientes y no deliberantes. S\u00f3lo en virtud de una ley podr\u00e1 fijarse la dotaci\u00f3n de estas instituciones. La incorporaci\u00f3n de estas dotaciones a las Fuerzas Armadas y a Carabineros s\u00f3lo podr\u00e1 hacerse a trav\u00e9s de sus propias escuelas institucionales especializadas, salvo la del personal que deba cumplir funciones exclusivamente civiles\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esta reforma recog\u00eda dos objetivos consustanciales a los ej\u00e9rcitos del mundo: la defensa del monopolio del empleo de las armas y la preocupaci\u00f3n por la carrera profesional que supone su inicio y formaci\u00f3n en las escuelas matrices.<\/p>\n<p>El asesinato del general Schneider fue un triste y luctuoso hecho y un agravio al ethos militar. Qued\u00f3 en evidencia que cuando militares de alto rango pierden las referencias \u00e9ticas y conspiran con activistas pol\u00edticos fanatizados por causas fundadas en un patriotismo errado, a final de cuenta ser\u00e1 el Ej\u00e9rcito el que sufrir\u00e1 un perjuicio muy dif\u00edcil de reparar. Un oficial general est\u00e1 siempre ense\u00f1ando a su tropa y es un faro que ilumina, aunque no se d\u00e9 cuenta. Su ejemplo es referencia y en este caso fue una verg\u00fcenza para la instituci\u00f3n, aunque el crimen en s\u00ed haya sido materializado por civiles.<\/p>\n<p>Este deleznable asesinato no s\u00f3lo trunc\u00f3 la existencia de un Comandante en Jefe en ejercicio, sino que tambi\u00e9n destruy\u00f3 la vida de un soldado ejemplar en el respeto y la defensa de las instituciones democr\u00e1ticas de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Ante este crimen, tambi\u00e9n es reprochable que en los a\u00f1os posteriores los mandos institucionales no honraran su memoria, sin explicaci\u00f3n alguna. Se debi\u00f3 esperar hasta el t\u00e9rmino del gobierno militar para que paulatinamente su nombre fuese puesto en el sitial de relevancia que le correspond\u00eda. Su figura fue reivindicada pol\u00edticamente por sectores que defend\u00edan posiciones opuestas, lo que seguramente debe haber influido en esta inacci\u00f3n institucional.<\/p>\n<h2>Incorporaci\u00f3n de militares a los gabinetes pol\u00edticos<\/h2>\n<p>Producto de la grave crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social que se comenz\u00f3 a vivir durante el gobierno de la Unidad Popular, el Presidente Allende, en un intento de revertir la situaci\u00f3n, design\u00f3 un gabinete que integraba a miembros de las Fuerzas Armadas, conocido como \u201cc\u00edvico-militar\u201d. Meses despu\u00e9s, organiz\u00f3 un gabinete llamado de \u201cseguridad nacional\u201d con los comandantes en jefes institucionales. Su misi\u00f3n consist\u00eda, centralmente, en controlar las acciones subversivas que se estaban llevando a cabo y recuperar el orden p\u00fablico.<\/p>\n<p>Con esta decisi\u00f3n presidencial, apoyada por algunos adherentes de la Unidad Popular e impugnada por otros, se les reconoc\u00eda de hecho a las Fuerzas Armadas, una vez m\u00e1s en la historia del pa\u00eds, un rol de garantes de la normalidad institucional, que no era otra cosa que confirmar el ya aludido rol latente, toda vez que con esta medida se les volv\u00eda a involucrar en la coyuntura pol\u00edtica, despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de ejercicio estrictamente castrense y de marginaci\u00f3n de la pol\u00edtica contingente.<\/p>\n<p>Sin embargo, la participaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas no fue s\u00f3lo de car\u00e1cter ministerial, ya que tambi\u00e9n se extendi\u00f3 a las empresas estatales. En efecto, en alrededor de cuarenta organismos, como la CORFO, la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda Nuclear y otros, hubo representaci\u00f3n militar. En abril de 1972, el comandante de la II Divisi\u00f3n de Ej\u00e9rcito, general Orlando Urbina, tuvo la responsabilidad de organizar la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD III) en Santiago, mientras otros oficiales eran designados interventores en complejas situacione<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n militar en el gobierno de la Unidad Popular ha tenido dos lecturas dentro de la instituci\u00f3n castrense: una, que le otorga un rol deliberante a las Fuerzas Armadas al colocar a los comandantes en jefe y oficiales generales en funciones ministeriales, y otra, que comprueba la subordinaci\u00f3n militar al poder ejecutivo, en este caso espec\u00edfico para evitar la confrontaci\u00f3n violenta resultante de las huelgas y garantizar elecciones normales en marzo de 1973, a fin de respetar la institucionalidad.<\/p>\n<h2>El \u201cTanquetazo\u201d<\/h2>\n<p>En junio de 1973, se produce el episodio conocido como \u201cTanquetazo\u201d, por el levantamiento del Regimiento Blindado N.\u00b02, unidad en la que hab\u00eda un descontento, en especial entre sus oficiales m\u00e1s j\u00f3venes, que ten\u00edan contactos con civiles de Patria y Libertad, grupo de extrema derecha que incitaba a un alzamiento militar. La situaci\u00f3n fue controlada por el general Prats y los protagonistas de este movimiento fueron acusados de sublevaci\u00f3n y de incumplimiento de deberes militares. Nuevamente, un grupo de militares era instrumentalizado por movimientos pol\u00edticos que buscaban protagonismo a trav\u00e9s de las armas. Una vez m\u00e1s, el ethos militar hab\u00eda sido sobrepasado por aconteceres pol\u00edticos ajenos a la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es muy importante rescatar la posici\u00f3n del general Prats ante los convulsionados momentos que se viv\u00edan producto del asesinato del general Schneider y de su confirmaci\u00f3n en el cargo por parte del Presidente Salvador Allende.<\/p>\n<p>El general Prats difundi\u00f3 un documento denominado \u201cDefinici\u00f3n Doctrinaria Institucional\u201d, en el cual, entre otros puntos, destacaba lo siguiente:<\/p>\n<p>(\u2026)<em>\u201cla funci\u00f3n del Ej\u00e9rcito es exclusivamente profesional; es la misma mantenida con firmeza en el pasado, ratificada por el General Schneider en momentos cr\u00edticos del acaecer nacional y confirmada taxativamente por el Comandante en Jefe infrascrito desde que asumi\u00f3 su cargo\u201d.<\/em><\/p>\n<h2>Plan Regulador de la Organizaci\u00f3n de Paz del Ej\u00e9rcito<\/h2>\n<p>Durante su mando, el general Prats realiz\u00f3 distintas acciones para mejorar la cohesi\u00f3n espiritual y el adoctrinamiento de los integrantes del Ej\u00e9rcito a trav\u00e9s de un programa de visitas a las unidades de todo el pa\u00eds, exponiendo el pensamiento institucional y aprovechando la ocasi\u00f3n para conocer la moral y las necesidades m\u00e1s urgentes del personal.<\/p>\n<p>Paralelamente, se concentr\u00f3 en llevar adelante el \u201cPlan Regulador de la Organizaci\u00f3n de Paz del Ej\u00e9rcito\u201d, basado en el \u201cPlan de Adquisiciones\u201d elaborado por el general Schneider, cuya finalidad era aumentar las capacidades operativas, dot\u00e1ndolo de equipamiento moderno.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tuvo especial preocupaci\u00f3n por igualar las remuneraciones de los militares con las otras instituciones de las Fuerzas Armadas. Impuls\u00f3 la reforma constitucional del articulo N\u00ba22 para establecer que las Fuerzas Armadas son \u201cprofesionales, disciplinadas, jerarquizadas, obedientes y no deliberantes\u201d, aprobada el 9 de enero 1971.<\/p>\n<p>Prats propuso al gobierno una ley que otorgaba derecho a voto a los suboficiales de los institutos armados de la naci\u00f3n, que termin\u00f3 siendo aprobada el a\u00f1o 1972. Promovi\u00f3 la ley 17.798 que establec\u00eda el tipo de armas que deb\u00edan quedar sometidas a control; la penalidad por la creaci\u00f3n y el funcionamiento de milicias armadas, la posesi\u00f3n o el porte de armas prohibidas, el ingreso sin autorizaci\u00f3n a recintos militares y policiales, entre otros. Esta iniciativa legal nunca prosper\u00f3, dada la polarizaci\u00f3n en el pa\u00eds.<\/p>\n<h2>La C\u00e1mara de Diputados invoca a las Fuerzas Armadas<\/h2>\n<p>Ante la crisis imperante, el 22 de agosto de 1973, la C\u00e1mara de Diputados apel\u00f3 al involucramiento de las Fuerzas Armadas en la crisis pol\u00edtica. Este llamado por una fracci\u00f3n del Congreso reafirma el rol latente atribuido a las Fuerzas Armadas que hemos venido argumentando.<\/p>\n<p>Como podemos apreciar, las instituciones armadas se vieron enfrentadas en 1973 a dos situaciones extremadamente cr\u00edticas y que marcar\u00edan el futuro, principalmente el del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Estas convulsiones llegaron a la propia instituci\u00f3n que se vio afectada por los hechos de agitaci\u00f3n social que viv\u00eda el pa\u00eds. Estos se acentuaron con eventos como una manifestaci\u00f3n de esposas de oficiales, frente al domicilio del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito, lo que desemboc\u00f3 finalmente en su renuncia para evitar divisiones internas.<\/p>\n<p>La crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica, social e institucional del periodo 1970-1973 lleva a las Fuerzas Armadas a tomar una decisi\u00f3n extrema e in\u00e9dita en el siglo, cual es deponer al Presidente de la Rep\u00fablica y asumir el gobierno del pa\u00eds, en otras palabras, a ejecutar un golpe de Estado (pronunciamiento militar).<\/p>\n<h2>Los derechos humanos en el gobierno c\u00edvico-militar (1973-1990)<\/h2>\n<p>El 11 de septiembre de 1973 los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de Orden deciden llevar a cabo un golpe de Estado contra el gobierno del Presidente Salvador Allende y asumir la conducci\u00f3n del pa\u00eds como resultado de la grave crisis imperante. Este hito hist\u00f3rico, cuyas reverberaciones se sienten hasta nuestros d\u00edas, marca el inicio de una nueva etapa institucional en materia de doctrina militar y derechos humanos.<\/p>\n<p>Este contexto excepcional oblig\u00f3 a los integrantes del Ej\u00e9rcito a enfocar sus a\u00f1os de formaci\u00f3n y sus valores en actividades in\u00e9ditas y diversas, todo ello en un ambiente nacional de gran tensi\u00f3n y polarizaci\u00f3n. El Ej\u00e9rcito tuvo que realizar un gran despliegue para cubrir con su personal todas las funciones requeridas, desde el m\u00e1s alto cargo hasta las labores m\u00e1s sencillas, incluso debiendo recurrir al empleo de reservistas en los primeros tiempos. Algunos fueron destinados a tareas gubernamentales, otros fueron comisionados a actividades de inteligencia nacional o pol\u00edtica (no militar) y un tercer grupo, mayoritario, sigui\u00f3 en sus labores militares rutinarias.<\/p>\n<p>Este relato no pretende analizar caso por caso lo sucedido, sino que destacar acontecimientos que pusieron en jaque \u2014y en muchos casos, vulneraron\u2014 ciertos preceptos morales individuales e institucionales y principios de responsabilidad militar.<\/p>\n<h2>Autoexilio del general Prats<\/h2>\n<p>En la madrugada del 15 de septiembre de 1973, el Excomandante en Jefe del Ej\u00e9rcito, general Carlos Prats, fue trasladado en un helic\u00f3ptero Puma hacia Portillo. Luego, en su auto particular y escoltado por una patrulla militar, lleg\u00f3 a Caracoles donde, despu\u00e9s de realizar los tr\u00e1mites aduaneros correspondientes y despedirse de la escolta, entreg\u00f3 una carta dirigida al general Augusto Pinochet, que en sus p\u00e1rrafos principales se\u00f1alaba:\u00a0<em>\u201cEl futuro dir\u00e1 quien estuvo equivocado. Si lo que ustedes hicieron trae el bienestar general del pa\u00eds y el pueblo realmente siente que se impone una verdadera justicia social, me alegrar\u00e9 de haberme equivocado yo, al buscar con tanto af\u00e1n una salida pol\u00edtica que evitara el golpe. Agradezco las facilidades que dispusiste que me permitir\u00e1n salir del pa\u00eds\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>La exigencia que tiene un oficial general o superior excede con creces a la de sus subalternos. Su responsabilidad es muy alta, ya que una resoluci\u00f3n que ordene a un subalterno ejecutar una tarea puede alterar la interpretaci\u00f3n val\u00f3rica de este \u00faltimo. Esto ocurre porque el ejercicio de un valor en circunstancias extremas puede estar sujeto a alg\u00fan grado de interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un elemento fundamental para mantener la disciplina militar consiste en que las \u00f3rdenes que imparte un superior deben ser legales y all\u00ed radica el imperativo que deben ser cumplidas por los subordinados. La Ordenanza General del Ej\u00e9rcito establece que la disciplina en las relaciones entre militares no es un acto de sumisi\u00f3n; al contrario, es un acto de reflexi\u00f3n profunda, mediante el cual los subalternos entregan parte de su libertad de acci\u00f3n a fin de que un comandante realice una misi\u00f3n que est\u00e9 enmarcada en un c\u00f3digo legal, reglamentario y profesional. Por ello, un subalterno est\u00e1 obligado a obedecer las \u00f3rdenes que emanan de un superior, aunque est\u00e1 dotado de la capacidad de representar a sus superiores las consecuencias de \u00f3rdenes incorrectas, ilegales o injustas.<\/p>\n<p>En las p\u00e1ginas del libro\u00a0<em>Ej\u00e9rcito de Chile. Un recorrido por su historia<\/em>\u00a0se se\u00f1ala de manera clara y expl\u00edcita: \u201cLas violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el periodo y en la que los miembros del Ej\u00e9rcito tuvieron participaci\u00f3n \u2014ya sea como consecuencia de actos derivados de la obediencia debida, por el uso desproporcionado de la fuerza, por excesos individuales o bien por eventuales acciones fortuitas\u2014 fueron una profunda herida ocasionada al deber ser militar.\u201d<\/p>\n<h2>La Caravana de la muerte<\/h2>\n<p>Uno de los episodios m\u00e1s condenables en materia de derechos humanos durante el gobierno militar fue el paso del general Sergio Arellano Stark y su comitiva por diversas guarniciones del norte y sur del pa\u00eds durante el mes de octubre de 1973 con el supuesto fin de \u201crevisar y agilizar [los] procesos\u201d de los presos pol\u00edticos. Dicha comitiva, conocida hasta nuestros d\u00edas como la \u201cCaravana de la muerte\u201d, dej\u00f3 tras de s\u00ed la huella lacerante de ejecuciones masivas, decenas de individuos que fueran sacados de las c\u00e1rceles, fusilados de manera sumaria, sin su derecho a un debido proceso. La comisi\u00f3n de este general se puede describir como una tarea perfectamente planificada desde Santiago, ejecutada mediante un programa id\u00e9ntico en cada ciudad, con un comportamiento altamente indisciplinado de sus integrantes para amedrentar a personal subalterno de las unidades y dar una orientaci\u00f3n velada y disfrazada en terreno de c\u00f3mo se deb\u00eda proceder con el \u201cadversario\u201d.<\/p>\n<p>El general a cargo, que lo hac\u00eda en calidad de \u201cdelegado del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito\u201d, se mantuvo deliberadamente lejos de los lugares donde se ejecutaron los fusilamientos, distrayendo a los comandantes de regimientos en actividades sin ninguna importancia, mientras los miembros de su comitiva sacaban gente de las c\u00e1rceles y los fusilaban o le ordenaban a integrantes de las unidades que lo hicieran, involucrando intencionadamente a personal de los regimientos en consejos de guerra espurios.<\/p>\n<p>Los hechos y el expediente judicial confirman que la misi\u00f3n del general Arellano era acelerar procesos en aquellos lugares donde los mandos supuestamente hubieran actuado d\u00e9bilmente a partir del 11 de septiembre de 1973 (\u201ccomandantes pusil\u00e1nimes\u201d, seg\u00fan sus propias palabras). Pero en t\u00e9rminos legales, esto no era factible, pues la comitiva no contaba en su delegaci\u00f3n con ning\u00fan asesor jur\u00eddico. En esta dram\u00e1tica situaci\u00f3n, los capitanes, tenientes o suboficiales, no ten\u00edan otra posibilidad m\u00e1s que la de cumplir las \u00f3rdenes de sus superiores bajo el apercibimiento de un eventual juzgamiento por consejo de guerra.<\/p>\n<p>No hay que olvidar que el alto mando de la \u00e9poca hab\u00eda declarado, mediante el Decreto Ley 5 del 12 de septiembre de 1973, que el estado de sitio decretado por conmoci\u00f3n interna, dadas las circunstancias que viv\u00eda el pa\u00eds, deb\u00eda entenderse como \u201cestado o tiempo de guerra\u201d para los efectos de la aplicaci\u00f3n de la penalidad que establece el C\u00f3digo de Justicia Militar y dem\u00e1s leyes penales, lo que implicaba que el incumplimiento de \u00f3rdenes por parte de los militares pod\u00eda ser causa suficiente para ser fusilado.<\/p>\n<p>En un careo entre el general Arellano y el capit\u00e1n Patricio D\u00edaz con motivo de las ejecuciones en Copiap\u00f3, el general niega enf\u00e1ticamente haber ordenado los fusilamientos de presos pol\u00edticos, mientras el capit\u00e1n expresa que\u00a0<em>\u201c\u2026la raz\u00f3n que m\u00e1s me impulsa a decir que el Comandante Haag (Comandante del Regimiento Atacama en Copiap\u00f3) cumpl\u00eda \u00f3rdenes superiores es que las diecis\u00e9is ejecuciones habidas en Copiap\u00f3 se producen exactamente durante el periodo de permanencia de mi General Arellano y su comitiva en la guarnici\u00f3n. Complementando lo expresado, deseo manifestar que ni antes ni despu\u00e9s de la presencia de mi General Arellano en Copiap\u00f3, hubo detenidos que hayan sido ejecutados\u2026\u201d.<\/em>\u00a0Lo anterior ratifica claramente que su recorrido por cada una de las ciudades en donde se produjeron asesinatos fue producto de una orden expresa de dicha autoridad.<\/p>\n<p>La calidad de \u201cdelegado del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito\u201d que ten\u00eda el general Arellano durante este recorrido era muy gravitante y decisiva para las resoluciones que se iban dictando, ya que representaba en su persona la autoridad del propio Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito ante los mandos militares que lo recib\u00edan en las distintas guarniciones.<\/p>\n<p>Esta delegaci\u00f3n implica una gran responsabilidad de quien entrega esa potestad a un subordinado, en este caso el general Pinochet, y de quien la recibe para utilizarla con el mayor criterio, responsabilidad y justicia, el general Arellano.<\/p>\n<p>Se deduce entonces que existi\u00f3 una conducta previa que buscaba producir temor e involucrar a integrantes de todas las unidades que visitaban, entreg\u00e1ndoles la responsabilidad de enfrentar a los familiares de los afectados y as\u00ed dejar a los j\u00f3venes oficiales y suboficiales de esos regimientos como la cara visible de las ejecuciones.<\/p>\n<p>Las acciones del general Arellano fueron absolutamente re\u00f1idas con el honor militar. Adem\u00e1s, este no tuvo ninguna consideraci\u00f3n hacia sus subalternos, lo que se ratifica en la declaraci\u00f3n del propio juez Juan Guzm\u00e1n Tapia, encargado de efectuar la investigaci\u00f3n judicial de estos delitos, cuando relata lo sucedido en Copiap\u00f3 ante una orden impartida por el general Arellano, (\u2026)\u00a0<em>\u201csin embargo, ambos subtenientes representaron la referida orden, esto es, se opusieron a su cumplimiento. No obstante, una vez representada dicha orden, se vieron compelidos nuevamente a cumplirla, porque de no hacerlo, enfrentar\u00edan un juicio militar por los cr\u00edmenes de traici\u00f3n a la patria e insubordinaci\u00f3n, delitos \u00e9stos perpetrados \u2018en tiempos de guerra\u2019 que como pena aplicada contemplaban la de muerte\u201d (\u2026)<\/em>. De ello se deduce que el citado general no se hizo responsable de las consecuencias de su actuar. En cuanto a los oficiales encargados de ejecutar las \u00f3rdenes, ambos fueron procesados posteriormente y hoy cumplen condena en Colina I. De esta forma, Arellano no respondi\u00f3 jam\u00e1s de lo que sucedi\u00f3 bajo su mando, gan\u00e1ndose el repudio de los afectados y de toda la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>En definitiva, estos dram\u00e1ticos hechos ocasionaron un irreversible da\u00f1o a la poblaci\u00f3n como consecuencia de sentencias de muerte arbitrarias y sin debido proceso, ordenadas por un general del Ej\u00e9rcito y una grave lesi\u00f3n a la imagen de la instituci\u00f3n castrense, pues algunos de sus miembros se vieron obligados a disparar contra civiles bajo amenaza de muerte, siendo que algunos de ellos ya cumpl\u00edan condenas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es importante mencionar que nunca se aclar\u00f3 el tipo de \u00f3rdenes que recibi\u00f3 el general Arellano por parte del Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito; en cambio, su desempe\u00f1o le vali\u00f3 un ascenso dentro de la instituci\u00f3n, por resoluci\u00f3n del mando en jefe.<\/p>\n<h2>Asesinato del general Prats<\/h2>\n<p>Aparte de los cr\u00edmenes de la \u201cCaravana de la muerte\u201d y otros que ocurrieron, el asesinato del Excomandante en Jefe, general Carlos Prats y de su esposa, Sof\u00eda Cuthbert, acaecido en septiembre de 1974 en la ciudad de Buenos Aires, y del que se responsabiliz\u00f3 a algunos miembros de la DINA, se ha constituido tambi\u00e9n en un crimen cobarde, cruel y repudiable y en una verg\u00fcenza institucional. A pesar de haber sido realizado por un organismo de seguridad no perteneciente al Ej\u00e9rcito, quienes resultaron condenados por la justicia en su mayor\u00eda formaban parte de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan consta en el expediente de la investigaci\u00f3n, el agente de la DINA Michael Townley, de nacionalidad estadounidense, coloc\u00f3 un artefacto explosivo en el autom\u00f3vil de Prats y el d\u00eda 30 de septiembre de 1974, a las 00:50, lo hizo detonar mediante un dispositivo a control remoto cuando el matrimonio regresaba a su domicilio, provocando la muerte instant\u00e1nea de ambos.<\/p>\n<p>Sobre esta situaci\u00f3n se pronunci\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s, el 5 de junio de 2009, el Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito, \u00d3scar Izurieta, al inaugurar el Campo Militar \u201cSan Bernardo\u201d del general Carlos Prats: \u201c\u2026 el Ej\u00e9rcito chileno, su Comandante en Jefe y los miles de hombres y mujeres que lo componen, condenan p\u00fablicamente la vileza de esta acci\u00f3n y repudian a los autores de tan deleznable crimen, as\u00ed como a los indiferentes que no prestaron consuelo y apoyo a las hijas de un Comandante en Jefe asesinado\u2026\u201d. Agreg\u00f3: \u201c\u2026 de confirmarse, en sentencia ejecutoriada, la participaci\u00f3n de exmilitares en estos dos cr\u00edmenes, se habr\u00eda configurado un acto del mayor deshonor. Es m\u00e1s, si ya el atentado a la vida del general Prats ser\u00eda un agravio al honor militar, la muerte de su esposa constituir\u00eda un ultraje a nuestra cultura militar y al concepto de familia que tanto valoramos\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Un segundo pronunciamiento al respecto, lo efectu\u00f3 el entonces Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito general Juan Miguel Fuente-Alba cuando se dict\u00f3 la sentencia definitiva por parte de la Corte Suprema mediante un comunicado oficial el 8 de julio de 2010, en el cual, entre otros conceptos, se declaraba que el Ej\u00e9rcito repudiaba a todos los part\u00edcipes de este cobarde asesinato, especialmente a los militares que lo consumaron; que con dicho crimen se hab\u00edan violado los principios que constitu\u00edan el acervo moral de la instituci\u00f3n; que los autores hab\u00edan despreciado el tradicional c\u00f3digo de honor y de conducta institucionales.<\/p>\n<p>Lo expresado por el Ej\u00e9rcito de Chile a trav\u00e9s de los comandantes en jefe representa la posici\u00f3n institucional ante situaciones aberrantes que no tienen justificaci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil pensar que la acci\u00f3n de la DINA en 1974 para atentar contra la vida del general Prats, que hab\u00eda dejado el cargo de Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito hac\u00eda s\u00f3lo un a\u00f1o atr\u00e1s, no haya sido conocido por el general Pinochet a quien hoy sabemos que le reportaban peri\u00f3dicamente las operaciones de este organismo, con mayor raz\u00f3n, si el objetivo hab\u00eda sido su camarada de armas de toda una vida militar. A esto debe agregarse la nefasta conducta del general Camilo Valenzuela y del general en retiro (en esa \u00e9poca) Roberto Viaux por su participaci\u00f3n en el secuestro y asesinato del general Schneider que era su superior y con quien manten\u00edan una amistad profesional. Ambos hechos transgreden gravemente el honor militar, honor que debieran tener todos quienes han dedicado una vida entera al Ej\u00e9rcito de Chile.<\/p>\n<p>Al igual que lo ocurrido con el asesinato del general Schneider, la instituci\u00f3n omiti\u00f3 por d\u00e9cadas el merecido homenaje a este distinguido oficial que procur\u00f3 enfrentar de la mejor manera situaciones cr\u00edticas y muy dif\u00edciles en la coyuntura nacional.<\/p>\n<h2>Los detenidos desaparecidos<\/h2>\n<p>Los detenidos desaparecidos durante el gobierno militar, que superan el millar de personas, constituyen una de las p\u00e1ginas m\u00e1s oscuras en materia de violaciones de los derechos humanos durante ese per\u00edodo y representan una herida abierta en el alma nacional.<\/p>\n<p>No haber entregado los cuerpos de las v\u00edctimas al momento de ocurridas las muertes y no haberlo hecho tampoco a\u00f1os despu\u00e9s cuando se hicieron las inhumaciones desde fosas clandestinas en una operaci\u00f3n resuelta por el mando en jefe y avalada por los mandos superiores de la \u00e9poca representa un severo agravio al ethos militar y una afrenta muy dolorosa para las familias afectadas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n constituye, y con justa raz\u00f3n, uno de los factores m\u00e1s determinantes en las imputaciones que hasta el d\u00eda de hoy le hacen al Ej\u00e9rcito los distintos organismos de derechos humanos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El golpe militar contra Salvador Allende visto por un general chileno En el contexto del 50 aniversario del derrocamiento de Salvador Allende (en la imagen, con el general Carlos Prats), el libro \u2018Un ej\u00e9rcito de todos\u2019, del general retirado Ricardo Mart\u00ednez Menanteau, comandante en jefe del ej\u00e9rcito de Chile entre 2018 y 2022, antes de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":33545,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33544","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33544"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33546,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33544\/revisions\/33546"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}