{"id":33590,"date":"2023-08-30T11:34:30","date_gmt":"2023-08-30T17:34:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33590"},"modified":"2023-08-30T11:34:30","modified_gmt":"2023-08-30T17:34:30","slug":"la-ceremonia-del-adios-de-ryuichi-sakamoto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33590","title":{"rendered":"La ceremonia del adi\u00f3s de Ryuichi Sakamoto"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">La ceremonia del adi\u00f3s<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"credito-autor\">Pablo Espinosa<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">El poeta Ryuichi Sakamoto nunca escribi\u00f3 m\u00fasica, lo que hizo fue amasijar ung\u00fcentos en un perol donde juntaba gemidos de sirenas, llantos de mirlos, ecos de cavernas iluminadas por las alas de mil aves y eso lo unt\u00f3 a las epidermis enteras de nuestras almas.<\/p>\n<p>Antes de abandonar el cuerpo f\u00edsico, el 23 de marzo pasado, tom\u00f3 decisiones soberanas: cuando le diagnosticaron c\u00e1ncer, solamente dej\u00f3 de presentarse en p\u00fablico pero en realidad nunca se rindi\u00f3. Grab\u00f3 su despedida de dos maneras: el bell\u00edsimo disco\u00a0<em>12<\/em>\u00a0y el filme\u00a0<em>Opus<\/em>.<\/p>\n<p>En el primero lleva un diario de sus \u00faltimos d\u00edas, en el segundo, realiza un recorrido introspectivo para contarnos la historia de su vida en 20 composiciones a lo largo de 103 minutos, en impecable blanco y negro bajo la direcci\u00f3n del cineasta Neo Sora, quien acept\u00f3 gustoso que Ryuichi realizara la curadur\u00eda del filme, al fin y al cabo se trataba de su propia vida.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de la pel\u00edcula que se estrenar\u00e1 en la Mostra de Venecia proviene de la pieza inicial del disco\u00a0<em>BTTB<\/em>, de 1999, que est\u00e1 absoluta y claramente en el m\u00e1s puro estilo Erik Satie. Vaya, vale decir que Ryuichi compuso sus propias gimnopedias, sarabandas y gnossedias y las puso a danzar con Debussy, compositor amigo de Satie tambi\u00e9n presente en el \u00e1nimo del \u00e1lbum que seleccion\u00f3 Sakamoto para darle un eje al relato de su vida entera.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n final, que se incluye en la cinta\u00a0<em>Opus,<\/em>\u00a0pr\u00f3xima a estrenarse, es impresionante: lenta, muy lenta, como la respiraci\u00f3n de un monje budista en estado de meditaci\u00f3n profunda.<\/p>\n<p>Y as\u00ed es toda la m\u00fasica del disco y la pel\u00edcula de despedida del poeta Ryuichi: lenta, serena, en paz. Una mirada hacia el futuro, una retrospectiva sin mirar atr\u00e1s, es decir: una lectura nueva de las experiencias aprendidas en el paso por esta vida terrenal.<\/p>\n<p>Pocas notas, sencillez extrema, poes\u00eda en estado puro. La m\u00fasica final del maestro japon\u00e9s se mueve con la elegancia de una lenta sarabanda, como un vaiv\u00e9n de nubes.<\/p>\n<p>Es el silencio como expresi\u00f3n triunfal de la poes\u00eda. El silencio como idioma, prosodia, vocabulario.<\/p>\n<p>Vemos con claridad en el disco p\u00f3stumo y en el filme del adi\u00f3s c\u00f3mo la m\u00fasica de Ryuichi Sakamoto flota en el atardecer como una campana adormilada donde a su vez dormita una mariposa, quieta en sus p\u00e1lpitos mientras Ryuichi se aleja, levanta una mano en se\u00f1al de despedida y sonr\u00ede.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-next\"><\/div>\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ceremonia del adi\u00f3s Pablo Espinosa La Jornada El poeta Ryuichi Sakamoto nunca escribi\u00f3 m\u00fasica, lo que hizo fue amasijar ung\u00fcentos en un perol donde juntaba gemidos de sirenas, llantos de mirlos, ecos de cavernas iluminadas por las alas de mil aves y eso lo unt\u00f3 a las epidermis enteras de nuestras almas. 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