{"id":33650,"date":"2023-09-03T13:44:29","date_gmt":"2023-09-03T19:44:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33650"},"modified":"2023-09-03T13:44:29","modified_gmt":"2023-09-03T19:44:29","slug":"el-soldado-desconocido-poeta-y-precursor-de-las-vanguardias-de-a-l-fue-salomon-de-la-selva-1893-1959","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33650","title":{"rendered":"El soldado desconocido, Poeta, y precursor de las vanguardias de A. L. fue Salom\u00f3n de la Selva (1893-1959)"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">El soldado desconocido: Salom\u00f3n de la Selva, un poeta nicarag\u00fcense en la guerra<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Abraham Truxillo<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Poeta, soldado y en muchos sentidos precursor de las vanguardias latinoamericanas del siglo pasado, el nicarag\u00fcense Salom\u00f3n de la Selva (1893-1959) es autor de El soldado desconocido, sobre la segunda guerra mundial, obra que es motivo de este art\u00edculo con la intenci\u00f3n de recuperarla del olvido, celebrar el centenario de su publicaci\u00f3n e invitar a su lectura.<\/p>\n<p>I<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"left\">A finales de agosto de 1918, el poeta nicarag\u00fcense Salom\u00f3n de la Selva, de veinticinco a\u00f1os, viaj\u00f3 en un buque de la armada brit\u00e1nica desde Nueva Escocia (Canad\u00e1) hacia Inglaterra para combatir en la primera guerra mundial. Tras una corta estancia en las barracas de Hounslow, al oeste de Londres, el cabo De la Selva fue trasladado al puerto militar de Felixstowe. En una carta dirigida a la escritora estadunidense Theresa Helburn, afirm\u00f3 que estaba listo para recibir a los alemanes y que no tomar\u00eda prisioneros.<\/p>\n<p align=\"left\">Durante m\u00e1s de un a\u00f1o hab\u00eda ansiado la oportunidad de combatir, pero la fortuna se la hab\u00eda negado. En Estados Unidos le impidieron alistarse en el ej\u00e9rcito \u2013pese a haber merecido el grado de teniente en el campo de entrenamiento\u2013, dada su condici\u00f3n de extranjero y puesto que no hab\u00eda querido renunciar a su nacionalidad. Encima, hab\u00edan reca\u00eddo sobre \u00e9l acusaciones de anti Estados Unidos. En una lectura en Nueva York, De la Selva le hab\u00eda reclamado desde el podio a Teodoro Roosevelt por la ocupaci\u00f3n estadunidense de Nicaragua. Su ascendencia le abri\u00f3 por fin las puertas de la guerra: su abuela materna era inglesa. Por ello fue admitido en el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico. Cuando por fin lleg\u00f3 el momento de cruzar el Mar del Norte hacia la l\u00ednea de fuego, a De la Selva se le neg\u00f3 una vez m\u00e1s la oportunidad de luchar porque los miembros de la unidad a la que se integrar\u00eda deb\u00edan ser ingleses de nacimiento. Se qued\u00f3 entonces sirviendo en la retaguardia, viendo partir a su compa\u00f1eros.<\/p>\n<p align=\"left\">Algunos de sus poemas en ingl\u00e9s sobre la guerra hab\u00edan aparecido en revistas estadunidenses. Un pu\u00f1ado de ellos formar\u00edan parte de su primer libro,\u00a0<i>Tropical Town and Other Poems<\/i>. Apenas unos d\u00edas despu\u00e9s de la capitulaci\u00f3n alemana, De la Selva le envi\u00f3 otra carta a Helburn expres\u00e1ndole su desaz\u00f3n por no haber entrado en batalla. No obstante, De la Selva estaba en paz; seg\u00fan sus propias palabras, \u201cpod\u00eda volver a la vida civil con el pecho erguido\u201d, ya que no era su culpa \u201cno haber tenido la oportunidad de morir con hero\u00edsmo\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">De haber muerto en la guerra, hoy De la Selva s\u00f3lo formar\u00eda parte de la historia de la poes\u00eda angloamericana. Su presencia en publicaciones estadunidenses no fue menos suig\u00e9neris que en el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico. Por fortuna, De la Selva sobrevivi\u00f3 para cumplir distintos papeles en la literatura hispanoamericana: primero como iniciador de las vanguardias po\u00e9ticas, luego como un modernista tard\u00edo y finalmente retrocediendo en la tradici\u00f3n para cultivar un neoclasicismo de temas civiles y precolombinos. Su itinerario lo llev\u00f3 a ocupar diversos cargos en M\u00e9xico, Costa Rica y Panam\u00e1. En su pa\u00eds apoy\u00f3 la lucha antiimperialista de Sandino y fue delegado sindical.<\/p>\n<p align=\"left\">Sin embargo, a pesar de este protagonismo, tanto sus libros de poes\u00eda como de narrativa se publicaron en tirajes de poca circulaci\u00f3n y varios se dieron a conocer p\u00f3stumamente. De la Selva siempre mostr\u00f3 indiferencia hacia la edici\u00f3n de sus libros y hacia su reedici\u00f3n; tan es as\u00ed que, a finales del siglo pasado, sus antologadores se vieron incapaces de recopilar toda su obra, e incluso hoy sus trabajos de juventud\u00a0<i>A Soldier Sings y Cancionero de Diego Rivera<\/i>\u00a0est\u00e1n perdidos.<\/p>\n<p align=\"left\">II<\/p>\n<p align=\"left\">Su primer libro en espa\u00f1ol,\u00a0<i>El soldado desconocido\u00a0<\/i>(M\u00e9xico, 1922), apareci\u00f3 publicado por la legendaria editorial Cvltvra, con portada de Diego Rivera. Los cincuenta y cinco poemas que lo componen dan cuenta \u2013como un diario de campa\u00f1a\u2013 del enrolamiento, la marcha al frente, la lucha en las trincheras, la licencia y el regreso a la batalla. Tras la rendici\u00f3n alemana, el poeta hab\u00eda visto c\u00f3mo se le erig\u00edan monumentos a los \u201csoldados desconocidos\u201d. En el pr\u00f3logo informa que \u00e9l pudo ser uno de esos combatientes an\u00f3nimos a los que ahora se rend\u00eda tributo y que, en contraparte, existieron soldados con identidad, ajenos a la gloria, a quienes las ceremonias ignoraron. A nombre de esos soldados De la Selva escribi\u00f3 su obra.<\/p>\n<p align=\"left\">Se trata del \u00fanico libro de poes\u00eda sobre la gran guerra escrito por un soldado hispanoamericano. Su importancia radica, seg\u00fan Octavio Paz, en que introdujo en la l\u00edrica en espa\u00f1ol los giros coloquiales y el prosa\u00edsmo de la poes\u00eda estadunidense. Si Rub\u00e9n Dar\u00edo \u2013a quien De la Selva tradujo y sirvi\u00f3 de int\u00e9rprete en Nueva York en 1914\u2013 tom\u00f3 los matices de la literatura francesa para incorporarlos a su obra, De la Selva hizo lo propio sirvi\u00e9ndose de la poes\u00eda en lengua inglesa. Para Jos\u00e9 Emilio Pacheco, el libro dio inicio a la antipoes\u00eda y a la poes\u00eda conversacional, dos ramas de la vanguardia; su novedad se aprecia en una expresi\u00f3n llana ajena a la entonaci\u00f3n tradicional: \u201cNos embarcamos qui\u00e9n sabe en que? puerto\/ muy entrada la noche.\/ La traves\u00eda fue desesperante:\/ \u00a1Navegar en obscuro y sin saber a d\u00f3nde!\/ Corri\u00f3? la voz de que \u00edbamos a Rusia:\/ \u00a1Horror de horrores!\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Este prosa\u00edsmo se vale de elementos fe\u00edstas y vulgares, que s\u00f3lo hab\u00edan sido utilizados por la poes\u00eda burlesca barroca, a fin de recrear la convivencia de los combatientes: \u201cEn el\u00a0<i>dug-out\u00a0<\/i>herm\u00e9tico,\/ sonoro de risas y de pedos\u201d, los soldados \u201cse cuentan uno al otro\/ intimidades obscenas\u201d y se quitan \u201clos piojos uno a uno\u201d cuando alguien confiesa: \u201c\u00a1A mi mujer le apestan los sobacos!\u201d La obra tambi\u00e9n fue novedosa por su incorporaci\u00f3n del tiempo hist\u00f3rico y de referencias al mundo concreto que le dan un car\u00e1cter de cr\u00f3nica. El soldado repasa los lugares de su recorrido en tanto que mantiene su identidad nacional: \u201cPero cuando supieron\/ que ven\u00eda a la guerra yo,\/ nicarag\u00fcense,\/ a pelear por Nicaragua,\/ los beatos,\/ y los discutidores en p\u00fablico,\/ y los hacedores de versos,\/ convinieron en que yo estaba loco.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Con estos recursos, De la Selva logr\u00f3 representar los horrores de una guerra peleada en trincheras, de las que los soldados sal\u00edan para \u201cmorir uniformados mil al d\u00eda\u201d, aniquilados por las metralletas, las bombas y el gas asfixiante. Su descripci\u00f3n de la batalla adquiere un realismo dram\u00e1tico: \u201c\u2013\u00a1tropezando cu\u00e1ntas veces,\/ cu\u00e1ntas veces hundi\u00e9ndose en charcas putrefactas\/ y al alargar la mano sobre el suelo\/ meti\u00e9ndola en la boca de un cad\u00e1ver!\u2013\/ as\u00ed, noche tras noche, nuestros hombres\/ llegaron hasta las trincheras opuestas\/ y volvieron con el mismo sigilo, el mismo espanto,\/ envejecidos an?os en una sola noche.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Estas innovaciones no son caprichosas; el libro es un manifiesto de su propia est\u00e9tica, que parece crearse a la par de la obra por necesidad expresiva, dado que la l\u00edrica tradicional no es suficiente para recrear tal barbarie. M\u00e1s a\u00fan, obcecarse en el papel de poeta ante la barbarie es una impostura: \u201cTodos han dicho lo que eran\/ antes de ser soldados;\/ \u00bfy yo? \u00bfYo que? ser\u00eda\/ que ya no lo recuerdo?\/ \u00bfPoeta? \u00a1No! Decirlo\/ me dar\u00eda verg\u00fcenza.\u201d A la poes\u00eda tradicional, representada por la lira, opone premonitoriamente su nueva po\u00e9tica: \u201cLa lira es cosa muy barata.\/ \u00a1Qui\u00e9n no tiene lira!\/ Yo quiero algo diferente.\/ Algo hecho de este alambre de p\u00faas.\/\/ \u2026\/ Aunque la gente diga que no es m\u00fasica,\/ las estrellas en sus danzas acatar\u00e1n el nuevo ritmo.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">La obra tambi\u00e9n fue pionera de la poes\u00eda social por su cr\u00edtica del belicismo, al discurso oficial nacionalista e incluso al imperialismo. El libro suscribe una unidad americana que se expande a un internacionalismo solidario af\u00edn al Modernismo. De hecho, el libro no es una negaci\u00f3n completa de este movimiento; m\u00e1s bien lo trasciende frente a la realidad que recrea. Su cristianismo de resonancias paganas y el ideal espiritual m\u00edstico lo acercan a la escuela de Dar\u00edo, en su vena rom\u00e1ntica y simbolista, acorde con la tradici\u00f3n de William Blake y su b\u00fasqueda de una sinestesia original: \u201cLa bala que me hiera\/ ser\u00e1 bala con alma.\/ El alma de esa bala\/ ser\u00e1 como ser\u00eda\/ la canci\u00f3n de una rosa\/ si las flores cantaran,\/ o el olor de un topacio\/ si las piedras olieran,\/ o la piel de una m\u00fasica\/ si nos fuese posible\/ tocar a las canciones\/ desnudas con las manos.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">III<\/p>\n<p align=\"left\">Como es de suponer, la recepci\u00f3n del libro no siempre fue positiva. Algunos de sus primeros lectores rechazaron su prosa\u00edsmo y la pululaci\u00f3n de piojos, pedos, sudores, caspa y eructos, que le acarrearon acusaciones de defecci\u00f3n formal y bellaquer\u00eda.<\/p>\n<p align=\"left\">Estos ataques en cierto modo han continuado. En su pa\u00eds, a De la Selva se le ha negado muchas veces el m\u00e9rito y se le ha excluido del canon de vanguardia, a causa en buena medida de sus desencuentros con escritores como Ernesto Cardenal, quien a los veintid\u00f3s a\u00f1os le dedic\u00f3 algunas de las l\u00edneas m\u00e1s infamantes que se le conozcan, quiz\u00e1 debido a sus diferencias pol\u00edticas con De la Selva o al deseo de reclamar para \u00e9l y el Movimiento Nicarag\u00fcense de Vanguardia las novedades en las que De la Selva los aventaj\u00f3. Recientemente, algunos acad\u00e9micos estadunidenses han continuado el oprobio difundiendo rumores de la vida \u00edntima del poeta y lo han querido presentar como un mentiroso, ya que no entr\u00f3 en combate (seg\u00fan se desprende de las cartas que le remiti\u00f3 a Helburn, recientemente conocidas), dando muestras de amarillismo acad\u00e9mico y un af\u00e1n desmedido de primicia.<\/p>\n<p align=\"left\">M\u00e1s all\u00e1 del desprop\u00f3sito de calificar como mentira un texto literario, es claro que no corresponde al poeta la interpretaci\u00f3n de su obra (de la cual se mantuvo al margen), sino a la cr\u00edtica que asumi\u00f3 \u2013con esa ingenuidad de los asiduos a la poes\u00eda rom\u00e1ntica que imaginan que el poeta ha vivido todo lo que cuenta\u2013 que el libro describ\u00eda experiencias estrictamente personales (como lo son sin duda muchas de ellas), encantada con la imagen de un latinoamericano sangrando en las trincheras; de modo que pocas veces se separ\u00f3 la voz po\u00e9tica del propio autor.<\/p>\n<p align=\"left\">Contrario al af\u00e1n de quienes desean someter a juicio moral a De la Selva, el reciente centenario del libro deber\u00eda servir como est\u00edmulo para leerlo y abrir el panorama de la apreciaci\u00f3n. Con suerte, el conjunto de su obra ser\u00e1 m\u00e1s asequible, buena parte de la cual \u2013desconocida como su soldado\u2013 a\u00fan espera salir del archivo personal del poeta que resguarda la biblioteca de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de M\u00e9xico l<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El soldado desconocido: Salom\u00f3n de la Selva, un poeta nicarag\u00fcense en la guerra Abraham Truxillo Poeta, soldado y en muchos sentidos precursor de las vanguardias latinoamericanas del siglo pasado, el nicarag\u00fcense Salom\u00f3n de la Selva (1893-1959) es autor de El soldado desconocido, sobre la segunda guerra mundial, obra que es motivo de este art\u00edculo con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":33651,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33650"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33650\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33652,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33650\/revisions\/33652"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}