{"id":33843,"date":"2023-09-17T10:14:09","date_gmt":"2023-09-17T16:14:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33843"},"modified":"2023-09-17T10:14:09","modified_gmt":"2023-09-17T16:14:09","slug":"el-terror-impuesto-a-los-disidentes-es-el-terror-contra-el-habla-la-escritura-y-la-poesia-la-fragmentacion-de-la-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=33843","title":{"rendered":"El terror impuesto a los disidentes es el terror contra el habla, la escritura y la poes\u00eda; la fragmentaci\u00f3n de la palabra."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Chile: El largo septiembre de la poes\u00eda<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Gustavo Ogarrio <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Nicanor Parra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">En los a\u00f1os siguientes al \u201capag\u00f3n cultural\u201d que sufri\u00f3 la sociedad chilena a causa del golpe de Estado en 1973, la poes\u00eda, pero tambi\u00e9n la novela, el testimonio, el cine, la l\u00edrica musical y el canto popular, empezaron a buscar, y a encontrar, nuevas formas de expresi\u00f3n y denuncia. Este art\u00edculo indaga en ese proceso y sus autores principales.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><i>Pa\u00eds de la ausencia\/ extra\u00f1o pa\u00eds,\/<br \/>\nm\u00e1s ligero que \u00e1ngel\/<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>y se\u00f1al sutil,\/ color de alga muerta,\/<br \/>\ncolor de nebl\u00ed,\/<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>con edad de siempre,\/sin edad feliz.<\/i><\/p>\n<p align=\"right\">Gabriela Mistral<\/p>\n<p align=\"left\"><b>La poes\u00eda: horror y fragmentaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">En ocasiones extremas, la poes\u00eda dice lo que no es posible decir: el horror y la fragmentaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n puede callar estrat\u00e9gicamente y acumular la experiencia de ese horror para restablecer el sentido del mundo m\u00e1s all\u00e1 del horror mismo, sin obviarlo y sin que sea el \u00fanico horizonte desde el cual se comprende e interpreta la experiencia hist\u00f3rica. El apag\u00f3n del Golpe de Estado en Chile que comienza el 11 de septiembre de 1973 va a dar lugar al momento m\u00e1s represivo y criminal de la naciente dictadura, el de un \u201creordenamiento\u201d nacional basado en el terror y en la b\u00fasqueda posterior de una legitimidad autoritaria. El terror impuesto a los cuerpos disidentes es tambi\u00e9n el terror contra el habla, contra la escritura y contra la poes\u00eda; la fragmentaci\u00f3n de la sociedad y de la palabra.<\/p>\n<p align=\"left\">Sin embargo, como afirma Na\u00edn N\u00f3mez: \u201cel movimiento de la producci\u00f3n po\u00e9tica chilena no se pierde ni se corta, s\u00f3lo se transforma en el proceso de los primeros a\u00f1os de dictadura, cuando el reordenamiento de la institucionalizaci\u00f3n autoritaria de la dictadura obliga a los poetas del interior del pa\u00eds a la autocensura, la escritura panfletaria, la protesta comprometida y la b\u00fasqueda de nuevas f\u00f3rmulas escriturales para dar cuenta de una realidad reprimida, escindida, fragmentada\u201d (\u201cLa poes\u00eda chilena: Representaciones de terror y fragmentaci\u00f3n del sujeto en los primeros a\u00f1os de dictadura\u201d, 2008). En su recuento cr\u00edtico de lo que fueron las representaciones de la poes\u00eda chilena en el primer tramo de la dictadura, Na\u00edn N\u00f3mez identifica que en ese \u201cmundo que se desmorona\u201d tambi\u00e9n se expresan de manera ag\u00f3nica los rasgos que ser\u00e1n la matriz del futuro de la poes\u00eda en Chile: la raz\u00f3n que cae; la \u201cnostalgia del para\u00edso perdido\u201d, la \u201cnecesidad de reconstruir la historia\u201d, la indagaci\u00f3n de nuevas formas de la palabra po\u00e9tica.<\/p>\n<p align=\"left\">Es al menos desconcertante que expresiones po\u00e9ticas testimoniales ante este per\u00edodo de terror inicial no queden, de manera clara, inscritas en la historia de la poes\u00eda ni enmarcadas en la reconstrucci\u00f3n de una memoria can\u00f3nica de lo po\u00e9tico. Por ejemplo, el poema escrito por V\u00edctor Jara probablemente antes de su asesinato, ya en plena acci\u00f3n terrorista de la dictadura, basada en la detenci\u00f3n y la tortura:<\/p>\n<p align=\"left\">Quiz\u00e1s es necesario ampliar los m\u00e1rgenes de una noci\u00f3n moderna de la poes\u00eda. A ese ordenamiento militar, represivo y criminal, que comienza en Chile con el Golpe de 1973, es probable que le haya seguido un replanteamiento profundo de las expresiones po\u00e9ticas en condiciones tan adversas, de persecuci\u00f3n pol\u00edtica y de criminalidad del Estado: silencios estrat\u00e9gicos que part\u00edan de la autocensura, qu\u00e9 se dice y qu\u00e9 no se dice para esconder la enunciaci\u00f3n po\u00e9tica sin dejar de poetizar; recuperaci\u00f3n de la funci\u00f3n po\u00e9tica del lenguaje mismo que pasa por un coloquialismo activo antes incluso del Golpe y que ven\u00eda de las transformaciones culturales de los a\u00f1os sesenta; testimonios po\u00e9ticos que enuncian y se aproximan al horror y a su masificaci\u00f3n en la tortura, el asesinato y la desaparici\u00f3n, pero que tambi\u00e9n se preguntan, desde las pr\u00e1cticas po\u00e9ticas m\u00e1s b\u00e1sicas y populares, c\u00f3mo ha sido posible que el \u201cpara\u00edso\u201d socialista haya terminado en el infierno de la dictadura y lo que significaba hist\u00f3ricamente esa derrota.<\/p>\n<p align=\"left\">Manuel Silva Acevedo ya hab\u00eda escrito en 1969 algo que podr\u00eda entenderse posteriormente como un pre\u00e1mbulo de lo que vendr\u00eda en 1973, en su poema \u201cEl Presidente en terno azul oscuro de paisano\u201d: \u201cLos comandantes de las Fuerzas Armadas\/ se declaran leales al Primer Mandatario\/ y al Primer Mandatario se le nota muy p\u00e1lido\/ cortando pensativo la cinta inaugural\u201d (<i>Manu militari<\/i>, 1969). La traici\u00f3n de los militares y del ej\u00e9rcito chileno contra Salvador Allende, encabezada por Augusto Pinochet, puede ser entendida desde la poes\u00eda como la premonici\u00f3n enunciada desde esa tentaci\u00f3n permanente de Golpe militar. Seg\u00fan Na\u00edm N\u00f3mez, hay un \u201ctemple colectivo\u201d en la poes\u00eda chilena en el momento previo e inmediatamente posterior al Golpe que \u201cse\u00f1ala lo que ser\u00e1 el funcionamiento impersonal del terror dictatorial\u201d; este temple tambi\u00e9n registra \u201cen forma fehaciente el car\u00e1cter an\u00f3nimo y masivo que tendr\u00e1n las primeras manifestaciones en contra del sistema\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\"><b>Santiago de Chile: canciones y novelas de una ciudad de grandes incendios<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">Hay otras figuras que se revelan como evocaciones de lo que se va a desmoronar en septiembre de 1973 y que obedecen a otro tipo de procesos hist\u00f3ricos. La ciudad de Santiago es una de estas figuras, enmarcada en un hartazgo del mundo moderno que ya hab\u00eda sido expresado por la poes\u00eda de Nicanor Parra en 1956: \u201cLa polic\u00eda atemorizada huye de estos monstruos\/ En direcci\u00f3n del centro de la ciudad\/ En donde estallan los grandes incendios de fines de a\u00f1o\/ Y un valiente encapuchado pone manos arriba a dos madres de la caridad\u201d (\u201cLos vicios del mundo moderno\u201d).<\/p>\n<p align=\"left\">Es Santiago el\u00a0<i>lugar\u00a0<\/i>de un terror que sigue ocurriendo en el presente y en la memoria del a\u00f1o 1986, a pesar de la supuesta apertura de la dictadura y de la b\u00fasqueda de legitimidad del r\u00e9gimen militar; se da tambi\u00e9n el aseguramiento del modelo represivo y econ\u00f3mico en la Constituci\u00f3n de 1980. En la ciudad capital es donde se va a escenificar el asalto final al gobierno de la Unidad Popular y esa \u201cbatalla\u201d de un \u201cpueblo sin armas\u201d, documentada en el cine por Patricio Guzm\u00e1n; espacio social del bombardeo y de la represi\u00f3n del terror ejemplificador. Despu\u00e9s vendr\u00e1n otras expresiones culturales que dar\u00e1n cuenta de ese campo de batalla material y simb\u00f3lico, desde las canciones escritas desde afuera por cantautores de otras regiones de Am\u00e9rica Latina, por ejemplo: \u201cSantiago de Chile\u201d, de Silvio Rodr\u00edguez, o el Santiago ensangrentado de Pablo Milan\u00e9s en \u201cYo pisar\u00e9 las calles nuevamente\u201d, hasta novelas posteriores,\u00a0<i>in situ, como Tengo miedo torero<\/i>, de Pedro Lemebel, en la que un Santiago de \u201cneum\u00e1ticos humeando\u201d por sus calles va despertando tambi\u00e9n de los \u201crel\u00e1mpagos del apag\u00f3n\u201d. Es otro Santiago el de 1986 de la novela de Lemebel: \u201c\u00a1Y va a caer!\u201d es el canto popular que se moviliza para derribar a la dictadura de Augusto Pinochet. Todav\u00eda se verbalizan las formas autoritarias de la correcci\u00f3n pol\u00edtica que censuran la manera de referirse al horror: \u201cGobierno c\u00edvico militar\u201d es el eufemismo para impedir que se le nombre dictadura. La po\u00e9tica de la prosa de Lemebel ampl\u00eda los m\u00e1rgenes de la poes\u00eda misma: la lleva al terreno de la novela y con ello se pueden apreciar en perspectiva hist\u00f3rica y est\u00e9tica las otras po\u00e9ticas.<\/p>\n<p align=\"left\">Tanto en el cine como en la canci\u00f3n popular se escenifican las funciones po\u00e9ticas que hacen suya la permanencia de una tradici\u00f3n inaugurada por esos poemas y canciones ag\u00f3nicas en plena era del terror inmediatamente posterior al 11 de septiembre de 1973; protesta y lamento que tambi\u00e9n pueden ser considerados como expresiones de la b\u00fasqueda de nuevas pautas de lo po\u00e9tico en condiciones extremas.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero Santiago tambi\u00e9n es en 1986 el espacio urbano en el que se esperan \u201ctiempos mejores\u201d que \u00fanicamente vendr\u00e1n con el fin de la dictadura, tal y como narra Lemebel. Del silencio del terror de Estado, de la f\u00e9rrea autocensura ante el asesinato, tortura y desaparici\u00f3n de los primeros a\u00f1os de la dictadura, se pasa al silencio clandestino y pol\u00edtico que conspira y lleva a cabo el atentado contra Pinochet y que busca con su muerte la conclusi\u00f3n de la dictadura, previo al plebiscito nacional de 1988. Un Santiago que parad\u00f3jicamente tambi\u00e9n se va llenando de otra sonoridad, de rumores masivos en calles y de consignas pol\u00edticas en contra del r\u00e9gimen militar, en el que se escenifican marchas y movilizaciones estudiantiles y sindicales, con grafitis que gritan en las bardas la terminaci\u00f3n del horror y el anuncio de la democracia.<\/p>\n<p align=\"left\"><b>El largo septiembre de la memoria<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">En un libro dif\u00edcil de clasificar en relaci\u00f3n a los g\u00e9neros narrativos y testimoniales tradicionales,\u00a0<i>Chile, un largo septiembre\u00a0<\/i>(ERA\/LOM, 2006), Patricio Rivas relata en clave autobiogr\u00e1fica su peregrinaje como integrante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en plena dictadura: arresto y tortura, exilio y retorno clandestino a Chile. Rivas, al comparar la experiencia pol\u00edtica y narrativa en relaci\u00f3n a las narraciones de otros revolucionarios argentinos integrantes de Montoneros y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), afirma que los textos chilenos \u201coscilan entre relatos de culpas y disculpas y mitificaciones biogr\u00e1ficas\u201d, llegando incluso a describir algunos de estos escritos testimoniales como \u201chistorias tergiversadas\u201d. El \u201cmaltrato hacia las propias historias\u201d que identifica Rivas, puede extenderse al no reconocimiento hacia otras po\u00e9ticas vinculadas a la memoria. Sin embargo, la tradici\u00f3n po\u00e9tica y las memorias evocadas en Chile respecto al Golpe reflejan tambi\u00e9n una caracter\u00edstica constitutiva de la experiencia hist\u00f3rica en contextos de violencia extrema: sus contradicciones, antagonismos y representaciones se enfrentan al l\u00edmite de todo relato y de toda po\u00e9tica, \u201cning\u00fan futuro puede reparar lo ocurrido\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">\u00bfPersiste cierta unidad en esta sucesi\u00f3n de poes\u00eda, narraci\u00f3n y cantos que evocan, comprenden e interpretan de m\u00faltiples maneras el pasado de dictadura y la historia misma de Chile?\u00a0<i>Un largo septiembre<\/i>, que perdura contradictoriamente a trav\u00e9s de testimonios, poemas, novelas y canciones, deja ver su fisonom\u00eda de significados, el sentido mismo de la historia y de la narraci\u00f3n: \u201cCree que la vida no se explica, que s\u00f3lo se puede contar\u201d, escribe Rivas. La irracionalidad y el terror de la historia tambi\u00e9n se canta, se enuncia po\u00e9ticamente, se narra o se grita en las calles y en los muros. A final de cuentas, como afirma Gonzalo Contreras: \u201cFueron 17 a\u00f1os largos a\u00f1os tanto para los que partieron como para los que permanecimos entre el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico y la Cordillera de Los Andes. Por suerte para nosotros, entre estas dos majestuosas fronteras corr\u00eda a raudales la poes\u00eda de Huidobro, Mistral, Neruda, de Rokha, y de la de nuestros mayores m\u00e1s cercanos: Parra, Lihn, Teillier, Anguita y Rojas. Los le\u00edmos, los escuchamos y la oscuridad fue menor.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">As\u00ed como Chile es el ejemplo tr\u00e1gico del pa\u00eds donde se articularon dictadura militar, terror y neoliberalismo, tambi\u00e9n es una polifon\u00eda testimonial y po\u00e9tica para Am\u00e9rica Latina: el pa\u00eds donde la poes\u00eda fue el testimonio de ese terror y en donde lo po\u00e9tico envolvi\u00f3 a otras pr\u00e1cticas y expresiones como la novela, el testimonio, el cine, la l\u00edrica musical y el canto popular, esto como un acto desesperado para reconstruir el semblante de ese \u201cpara\u00edso perdido\u201d y para activar una memoria heter\u00f3clita contra el terrorismo de Estado, pero que tambi\u00e9n se erigi\u00f3 en una tradici\u00f3n propia.<\/p>\n<p align=\"left\">Quiz\u00e1s este largo septiembre y ese temple po\u00e9tico, que cumple cincuenta a\u00f1os, comenz\u00f3 mucho antes de 1973, probablemente con la poes\u00eda de Pablo de Rokha en 1922: \u201cYo canto, canto sin querer, irremediablemente, fatalmente, al azar de los sucesos, como quien come, bebe, o anda y\u00a0<i>porque s\u00ed<\/i>; morir\u00eda si no cantase [\u2026]\u00a0<i>todo<\/i>\u00a0se hace canto en mis huesos\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chile: El largo septiembre de la poes\u00eda Gustavo Ogarrio Nicanor Parra. 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