{"id":34128,"date":"2023-10-10T13:43:48","date_gmt":"2023-10-10T19:43:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34128"},"modified":"2023-10-10T13:43:48","modified_gmt":"2023-10-10T19:43:48","slug":"memoria-imaginacion-y-realismo-puro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34128","title":{"rendered":"Memoria, imaginaci\u00f3n y realismo puro"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: memoria, imaginaci\u00f3n y realismo puro<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Giovanni Minoli<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\"><\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">La presente entrevista \u2013hasta hoy in\u00e9dita en espa\u00f1ol\u2013 con el c\u00e9lebre narrador, guionista y periodista colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez (Aracataca, 1927-CDMX, 2014), Premio Nobel de Literatura en 1982, ocurri\u00f3 en 1987, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de la novela &#8216;El amor en los tiempos del c\u00f3lera&#8217;. En esta conversaci\u00f3n, el narrador habla de infinidad de temas: las influencias literarias, los m\u00e9todos de escritura, la muerte, la pol\u00edtica, el amor, los h\u00e1bitos m\u00e1s sencillos y el universo personal que conforman sus narraciones.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013<b>Se\u00f1or M\u00e1rquez, alguna vez usted dijo: \u201cNunca podr\u00eda escribir un libro partiendo de una idea. Siempre avanzo a partir de una imagen, de una emoci\u00f3n.\u201d<\/b><\/p>\n<p>\u2013Es verdad, siempre fue una imagen la que dio comienzo a todos mis libros. Una imagen que dur\u00f3 a\u00f1os, alrededor de la cual, lentamente \u2013un poco como las incrustaciones de los barcos\u2013, se fue formando toda la historia. Al principio siempre hay una imagen. Si no se produce una imagen, no visualizo la historia.<\/p>\n<p>\u2013<b>Oiga, pero \u00bfusted acepta la definici\u00f3n de escritor del realismo m\u00e1gico? \u00bfLe gusta?<\/b><\/p>\n<p>\u2013No. Lo que no acepto es la definici\u00f3n de realismo m\u00e1gico. Soy un realista puro. El hecho es que la realidad del Caribe, la realidad de Am\u00e9rica Latina en general y la realidad en la que yo creo com\u00fanmente, es mucho m\u00e1s m\u00e1gica de lo que podemos concebir. Todav\u00eda estamos demasiado influenciados por Descartes.<\/p>\n<p>\u2013<b>Comprendo. Y, por otro lado, si usted tuviera que definirse, \u00bfc\u00f3mo se definir\u00eda un realista?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Un realista. Un realista triste.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfTriste? \u00bfPor qu\u00e9 triste?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Nosotros, los caribe\u00f1os, tenemos fama de ser personas muy abiertas y alegres. En cambio, somos el pueblo m\u00e1s cerrado, herm\u00e9tico y triste que existe.<\/p>\n<p>\u2013<b>Sin embargo, notamos que en su obra est\u00e1 muy presente el papel de los s\u00edmbolos y la relaci\u00f3n entre lo fant\u00e1stico y la realidad, \u00bfa qu\u00e9 se debe?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Tengo la impresi\u00f3n de que detr\u00e1s de la realidad inmediata \u2013la que percibimos\u2013 hay otra realidad que s\u00f3lo la intuici\u00f3n po\u00e9tica puede captar, y, entonces, es \u00e9sta la que se revela como fant\u00e1stica en el libro.<\/p>\n<p>\u2013<b>Oiga, se dice que cuando usted escribe se pone un overol de mec\u00e1nico, \u00bfes verdad?<\/b><\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, es simplemente porque es mucho m\u00e1s c\u00f3modo. Uno se levanta por la ma\u00f1ana, se sube el cierre y est\u00e1 listo para trabajar. Porque f\u00edjate que yo estudi\u00e9 en un internado muy estricto, nos despertaban a las cinco de la ma\u00f1ana, nos ba\u00f1aban en el patio roci\u00e1ndonos con agua fr\u00eda, y para entrar a la clase ten\u00edamos que estar vestidos con traje y corbata. De modo que me qued\u00e9 con el h\u00e1bito de no poder trabajar si antes no estaba completamente vestido y afeitado. Entonces, lo m\u00e1s r\u00e1pido es ponerse un traje. Un traje que no tiene absolutamente nada que ver con todos los s\u00edmbolos e interpretaciones que quer\u00edan darle.<\/p>\n<p>\u2013<b>Antes de que incursionemos en su mundo po\u00e9\u00adti\u00adco, quisiera que hablemos de su escritura desde un punto de vista t\u00e9cnico, por ejemplo, \u00bfescribe todos los d\u00edas, por la ma\u00f1ana, por la noche, o cuando le apetece? Es decir, \u00bfes habitual o irregular?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Escribo todos los d\u00edas, siempre a la misma hora. Me levanto a las seis cada ma\u00f1ana y dedico dos horas a leer. Lo hago a esa hora, porque con todos los compromisos que tengo no podr\u00eda encontrar otro espacio libre durante el resto del d\u00eda. A las nueve de la ma\u00f1ana me siento delante de la m\u00e1quina de escribir hasta las dos de la tarde. Tiene que ser as\u00ed todos los d\u00edas, sea cual sea el d\u00eda de la semana. En otras palabras, mis semanas no tienen domingo. Y, aparte de esta circunstancia, pr\u00e1cticamente no existe ninguna otra. Pero, cuando no lo hago, experimento un peso en la conciencia, casi siento que no me gan\u00e9 el almuerzo; y, en segundo lugar, me costar\u00eda un gran esfuerzo volver a escribir al d\u00eda siguiente. Es un h\u00e1bito que observo estrictamente como oficinista.<\/p>\n<p>\u2013<b>Y cuando escribe, \u00bfusted fuma? \u00bfBebe? \u00bfNecesita cargarse de alguna manera? Es decir, todo el mundo tiene rituales, \u00bfo no?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Hasta hace unos quince a\u00f1os, hasta\u00a0<i>Cien a\u00f1os de soledad<\/i>, fumaba cuatro paquetes de cigarros mientras escrib\u00eda. Dej\u00e9 de fumar despu\u00e9s de\u00a0<i>Cien a\u00f1os de soledad<\/i>. Desde entonces escribo sin fumar. Nunca bebo y no tomo nada que pueda estimularme mientras escribo. Tal vez lo haga en otras circunstancias, pero no para escribir. Al contrario, estoy convencido de que, para escribir, hay que tener buena salud y una condici\u00f3n f\u00edsica similar a la de los deportistas, a la de los boxeadores. Lo considero un trabajo duro, una labor seria, un trabajo en el que el adversario es muy peligroso y, por lo tanto, requiere una condici\u00f3n f\u00edsica tan buena como la de un boxeador.<\/p>\n<p>\u2013<b>A prop\u00f3sito de este adversario tan peligroso, \u00bfescribe con facilidad, es decir, le sale solo, o es de esos escritores que batallan mucho con la p\u00e1gina?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Despu\u00e9s de haber pasado cuarenta a\u00f1os escribiendo, aprend\u00ed a hacerlo sin dificultad. Es algo que se puede aprender, hay trucos. Al principio me sentaba delante de la p\u00e1gina en blanco y en muchas ocasiones resultaba terrible porque no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Ahora ya no. Ahora no comienzo a escribir un libro si no lo reflexion\u00e9 primero. Es como si lo resolviera completamente en mi mente, como si ya lo hubiera le\u00eddo. S\u00f3lo en ese momento me siento para empezar a escribirlo. La redacci\u00f3n del primer p\u00e1rrafo puede llevarme mucho tiempo, incluso un a\u00f1o. El resto del libro puede llevarme tres meses. El estilo, el tono e incluso la extensi\u00f3n del libro pueden definirse en el primer p\u00e1rrafo. Por eso es tan dif\u00edcil escribirlo. Y por eso es tan dif\u00edcil escribir cuentos y novelas, porque el inicio siempre es agotador. Una vez resuelto esto, todo lo dem\u00e1s resulta mucho m\u00e1s sencillo. En cuanto al trabajo diario, tengo una receta \u2013fruto del providencial consejo de Heming\u00adway\u2013, y es que nunca hay que terminar el trabajo del d\u00eda, sino dejar algo para la jornada siguiente. As\u00ed, al otro d\u00eda, cuando te levantas, ya tienes resuelto el problema de c\u00f3mo comenzar y contin\u00faas del mismo modo, dejando siempre algo de trabajo para el siguiente d\u00eda. A m\u00ed no me cuesta ning\u00fan esfuerzo escribir; de hecho los \u00fanicos momentos de felicidad absoluta que he tenido en la vida los he experimentado escribiendo.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfCu\u00e1l cree que es su novela m\u00e1s hermosa? \u00bfCu\u00e1l es la que usted prefiere?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Ignoro cu\u00e1l es la m\u00e1s hermosa. La que prefiero es\u00a0<i>El coronel no tiene quien le escriba<\/i>.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfY por qu\u00e9 es la que prefiere?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Es el libro que sali\u00f3 exactamente como lo quer\u00eda, los dem\u00e1s siempre fueron un tanto hoscos y m\u00e1s o menos se acercaron a lo que buscaba. En este caso, sin embargo, fue exactamente lo que quer\u00eda. Despu\u00e9s est\u00e1\u00a0<i>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/i>, lo que significa que prefiero las novelas breves. Siempre me inclin\u00e9 por lo que los franceses llaman la\u00a0<i>nouvelle<\/i>, la novela corta; la prefiero a la narraci\u00f3n extensa. Porque me parece que se controla mucho mejor todo el material. Tambi\u00e9n es m\u00e1s f\u00e1cil plasmar y reflejar las propias ambiciones en el libro.<\/p>\n<p>\u2013<b>Se dice que en el origen de su imaginaci\u00f3n est\u00e1n las leyendas que le contaba su abuela, \u00bfes cierto?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Es verdad y no. Lo que dije es que ella me ense\u00f1\u00f3 un estilo de narraci\u00f3n que consist\u00eda en contar el cuento chino m\u00e1s extraordinario o la cosa m\u00e1s fant\u00e1stica e imaginable con un rostro de verdadero convencimiento, de manera que hiciera creer a la gente que dec\u00eda la verdad. Creo que si hay algo innegable en mis libros, es que un escritor puede contar cualquier cosa que se le pase por la cabeza siempre que sea capaz de hacerla cre\u00edble, y para hacerla veros\u00edmil lo mejor es contarla con cara de quien dice la verdad. Si uno no cree que es verdad, el lector nunca lo creer\u00e1. Esto lo aprend\u00ed de mi abuela.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pero, aparte de las historias de la abuela, \u00bfcu\u00e1l es el bagaje con el que pesca al interior de la memoria para construir la historia?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Yo dir\u00eda que la memoria \u2013si se pretende hacer un c\u00e1lculo\u2013 constituye el noventa y nueve por ciento del material de la historia. En realidad, al menos en lo que a m\u00ed respecta, la imaginaci\u00f3n s\u00f3lo sirve para modelar, trabajar, explotar y enriquecer la memoria.<\/p>\n<p>\u2013<b>Ah, entonces, \u00bfes m\u00e1s memoria que imagi\u00adnaci\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>\u2013No existe una sola l\u00ednea en mis libros que no tenga una conexi\u00f3n con la realidad, que no est\u00e9 almacenada en la memoria. Le dir\u00e9 m\u00e1s: si pienso en algo para un libro, o si reflexiono acerca de diversas historias \u2013como hago todos los d\u00edas\u2013, nunca tomo notas, sino que las dejo ah\u00ed, en mi memoria. Las que olvido es evidente que no me interesaban mucho; pero las que permanecen, las que insisten y persisten, al final son las que atiendo y a las que presto atenci\u00f3n. Y llega un momento en que insisten tanto que las dejo a un lado y empiezo a trabajar en ellas. Y, en este punto, lo \u00fanico que hago es dar forma a este material de memoria. La imaginaci\u00f3n ocupa muy poco espacio en mi trabajo.<\/p>\n<p>\u2013<b>El hecho, por ejemplo, de que conociera a su madre cuando ya ten\u00eda siete a\u00f1os, \u00bfqu\u00e9 signific\u00f3 para usted en su vida?<\/b><\/p>\n<p>\u2013No soy un freudiano. Lo \u00fanico que me qued\u00f3 es la imagen de una mujer de la d\u00e9cada de los treinta a la que recuerdo muy bien y que aparece en mis libros con bastante frecuencia. Ella tuvo mucha incidencia en nuestro v\u00ednculo. Una relaci\u00f3n que establecimos cuando yo ya ten\u00eda uso de raz\u00f3n.<br \/>\nEs un poco como si uno naciera con raciocinio. Es como si yo hubiera nacido con uso de raz\u00f3n. Y eso gener\u00f3 que el lazo entre ella y yo fuera completamente distinto a cualquier otra relaci\u00f3n filial.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n que mantuvo con su padre?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Al principio fue un poco complicada. No pod\u00eda explicarse por qu\u00e9 deseaba ser escritor en lugar de dedicarme a una profesi\u00f3n lucrativa. Cuando le dije que abandonaba mis estudios porque quer\u00eda ser escritor, me contest\u00f3 \u201ccomer\u00e1s papel\u201d. Desde entonces como papel y no tiene un mal sabor.<\/p>\n<p>\u2013<b>Adem\u00e1s de lo obvio, \u00bfla riqueza le ha aportado algo profundo al escritor M\u00e1rquez, o no?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Provee muchas cosas que se necesitan para escribir y vivir. El problema con el dinero surge cuando influye en el car\u00e1cter, cuando act\u00faa en la personalidad. No es mi caso, porque no me considero un hombre rico, sino un pobre con dinero, que es una cosa completamente distinta. A mi hijo mayor le impresiona mucho que vaya por las tiendas de Francia e Italia comprando ropa, que es algo que me gusta mucho hacer. Y, al final, dice: \u201cMi padre es un hombre que viste como un pobre con ropa de rico.\u201d En realidad, la riqueza s\u00f3lo condiciona cuando llega al coraz\u00f3n, y a mi coraz\u00f3n todav\u00eda no ha llegado.<\/p>\n<p>\u2013<b>Y, por lo tanto, todav\u00eda no le ha quitado nada.<\/b><\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, me quit\u00f3 bastante de mi vida privada y de la tranquilidad que ten\u00eda antes, cuando no me hac\u00edan estas preguntas en las entrevistas.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfNunca ha sentido una contradicci\u00f3n entre sus ideas pol\u00edticas revolucionarias de izquierda y su vida cotidiana de hombre rico?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Mi vida cotidiana es muy placentera, y eso me hace cada vez m\u00e1s revolucionario. Porque ahora s\u00e9 para qu\u00e9 quiero la revoluci\u00f3n: para que todo el mundo pueda vivir como yo. Esto es algo que tengo muy claro en la mente.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pero usted dijo tambi\u00e9n \u2013y no s\u00e9 si es algo que reconoce o no\u2013: \u201cme parece que es una grave contradicci\u00f3n querer cambiar de clase y moverse a la cima\u201d. Sobre esto, transitar de rico a pobre no implica el riesgo de perder esa identidad. De pobre a rico, s\u00ed.<\/b><\/p>\n<p>\u2013Es verdad, me parece un riesgo. Pero s\u00f3lo puedo hacer un juicio sobre m\u00ed, porque \u00fanicamente conozco el efecto que tuvo en mi persona. Y s\u00e9 que no fue grave y no produjo conflictos. En cambio, recuerdo haber citado una frase de Sartre que dice \u201cla conciencia de clase comienza cuando uno se da cuenta de que es imposible cambiar de clase\u201d. La realidad es que nunca se cambia de clase.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfY este es su caso?<\/b><\/p>\n<p>\u2013En mi caso, nunca cambi\u00e9 de clase. En el fondo, sigo siendo el mismo vagabundo de siempre.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pero, \u00bfqu\u00e9 significa para usted la pol\u00edtica?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Probablemente es la cosa m\u00e1s compleja del mundo. Eso es la pol\u00edtica para m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013<b>En 1973, cuando Pinochet lleg\u00f3 a la presidencia, usted declar\u00f3 que no publicar\u00eda nada m\u00e1s hasta que \u00e9l saliera del poder. Pero Pinochet sigue ah\u00ed y usted sigui\u00f3 escribiendo. \u00bfCu\u00e1l es el motivo?<\/b><\/p>\n<p>\u2013La vida de un escritor tambi\u00e9n est\u00e1 llena de batallas perdidas. Yo perd\u00ed esa, pero no perderemos la \u00faltima. Llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que habr\u00eda hecho m\u00e1s contra Pinochet escribiendo buenos libros que no escribi\u00e9ndolos. Sin darme cuenta, me hab\u00eda sometido a la censura precautoria de Pinochet, que me redujo al silencio durante casi cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2013<b>Se dice que en 1982 usted fue recibido por el papa Wojtyla, quien deseaba informarse sobre Am\u00e9rica Latina despu\u00e9s de su visita a M\u00e9xico [en 1979]. \u00bfC\u00f3mo le fue?<\/b><\/p>\n<p>\u2013No es que el Papa buscara informarse sobre Am\u00e9rica Latina. Le ped\u00ed una entrevista porque quer\u00eda solicitarle ayuda para un programa para los \u201cdesaparecidos\u201d en Argentina. Fui recibido muy r\u00e1pidamente por el Papa, en una audiencia totalmente informal. Le present\u00e9 mi petici\u00f3n y me contest\u00f3 que se lo pensar\u00eda. Despu\u00e9s, el programa nunca tuvo lugar. Me qued\u00e9 con el recuerdo de una persona que segu\u00eda muy inc\u00f3moda detr\u00e1s de su escritorio. Acababa de ser nombrado y tuve la impresi\u00f3n de que le faltaba el dominio necesario para ocupar ese puesto. Incluso cuando nos despedimos tuvo problemas con la puerta del estudio: no pod\u00eda abrirla porque la llave se hab\u00eda trabado. Y el recuerdo m\u00e1s conmovedor que tengo de esa entrevista es que en ese momento pens\u00e9: \u201c\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda mi madre, all\u00e1 en Colombia, si supiera que estoy encerrado en la misma habitaci\u00f3n con el Papa?\u201d<\/p>\n<p>\u2013<b>Se\u00f1or M\u00e1rquez, \u00bfqu\u00e9 importancia ha tenido o tiene el amor en su vida?<\/b><\/p>\n<p>\u2013El amor es mi \u00fanica doctrina. Todo lo que hago, todo lo que existe, no puedo entenderlo si no es a trav\u00e9s del amor. Lo subrayo: es mi \u00fanica doctrina.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pero, con amor, tambi\u00e9n me refer\u00eda de alg\u00fan modo al amor por las mujeres.<\/b><\/p>\n<p>\u2013No se puede separar una cosa de la otra. Para m\u00ed, el amor es un sentimiento universal. En este sentido, soy cristiano.<\/p>\n<p>\u2013<b>Y la fidelidad, \u00bfes importante para usted?<\/b><\/p>\n<p>\u2013El problema radica en el hecho de que existe una concepci\u00f3n, digamos, represora de la fidelidad. Tengo muchas dudas acerca de la fidelidad. Creo que lo que, acad\u00e9micamente, se llama fidelidad e infidelidad, tiene poqu\u00edsima importancia. Lo realmente relevante es la lealtad.<\/p>\n<p>\u2013<b>No, le pregunto porque en su \u00faltima novela,\u00a0<\/b><i><b>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/b><\/i><b>, habla de un amor que perdura mucho tiempo, que llega hasta la vejez. Hay una escena muy bonita en la que estos dos ancianos, mientras hacen el amor, mantienen la luz apagada. \u00bfLe da miedo la vejez?<\/b><\/p>\n<p>\u2013En primer lugar, tengo miedo de la oscuridad, aunque realmente no le temo a la vejez. Pertenezco a una familia de longevos: mi padre muri\u00f3 a los ochenta y cuatro a\u00f1os, mi madre tiene ochenta y dos, y siempre se mantuvieron muy l\u00facidos. En otras palabras, tengo la esperanza gen\u00e9tica de que conservar\u00e9 mi lucidez si llego a ser tan viejo. Y si conservo mi lucidez, todo lo dem\u00e1s no importa, porque la lucidez es buena para todo.<\/p>\n<p>\u2013\u00a0<b>Y a la muerte, \u00bfle tiene miedo?<\/b><\/p>\n<p>\u2013A la muerte, no. De morir, s\u00ed. Del hecho de morir. Me preocupa, sobre todo como escritor, que el acontecimiento m\u00e1s importante de mi vida \u2013mi muerte\u2013 ser\u00e1 sobre lo \u00fanico que nunca podr\u00e9 escribir.<\/p>\n<p>\u2013<b>La religi\u00f3n y Dios, \u00bftienen cabida en su vida, o no?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Desafortunadamente, Dios no tiene un espacio en mi vida. Alimento la esperanza, si \u00e9l existe, de tener un espacio en la suya.<\/p>\n<p>\u2013<b>Se sabe que sus primeros maestros fueron dos escritores totalmente opuestos a su estilo, Kafka y Joyce. Luego vino el encuentro con un escritor enraizado en lo social, como Faulkner. Hoy, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, \u00bfqu\u00e9 influencia le parece m\u00e1s decisiva, sigue sintiendo alguna?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Hay algo interesante en la vida de un escritor. Siempre se le pregunta qui\u00e9n lo influy\u00f3. Primero, uno no es muy consciente de las influencias a las que est\u00e1 sometido; y en segundo lugar, cuando siente mucho el peso de un gran escritor, todos los esfuerzos que hace no son para imitar a ese escritor, sino m\u00e1s bien para no parecerse a \u00e9l. Ahora, por supuesto, entre los escritores que usted menciona, hay dos de los que siempre he intentado liberarme, y son Kafka y Faulkner. En todo caso, me parece que cualquier influencia que haya recibido de ellos es una influencia t\u00e9cnica, sobre la forma de escribir.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pero, por ejemplo, a Borges, que es un escritor tan distinto a usted, \u00bfc\u00f3mo lo considera?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Es un grand\u00edsimo escritor. Es un escritor enorme.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfY Vargas Llosa?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Un escritor extraordinario.<\/p>\n<p>\u2013<b>En su opini\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n es, despu\u00e9s de Garc\u00eda M\u00e1rquez, el escritor latinoamericano m\u00e1s importante de la actualidad?<\/b><\/p>\n<p>\u2013No lo s\u00e9, se lo aseguro. Le juro que si lo reflexionara, no podr\u00eda&#8230; No creo, por cierto, que yo sea el m\u00e1s importante. En mi opini\u00f3n, lo mejor que ha ocurrido en Am\u00e9rica Latina, en los \u00faltimos a\u00f1os, es que se ha formado un gran grupo de novelistas que representa al bloque de escritores m\u00e1s importante del mundo en la actualidad.<\/p>\n<p>\u2013<b>Y entre los italianos, \u00bfa qui\u00e9n prefiere? Si es que existe alguno que le interese.<\/b><\/p>\n<p>\u2013Actualmente, Sciascia. Y, por supuesto, la hermosa poes\u00eda de Tonino Guerra, pero traducida por \u00e9l mismo, que es el mejor traductor.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfY Umberto Eco? \u00bfQu\u00e9 piensa de \u00e9l?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Desgraciadamente, cuando me hizo la pregunta no pens\u00e9 en Umberto \u2013que es un gran amigo m\u00edo desde hace muchos a\u00f1os\u2013, porque nunca pens\u00e9 en \u00e9l en t\u00e9rminos de novelista. Soy un gran admirador de\u00a0<i>El nombre de la rosa<\/i>\u00a0que, por cierto, para m\u00ed es uno de los libros m\u00e1s asombrosos, ya que, a pesar de contener p\u00e1ginas enteras en lat\u00edn, consigui\u00f3 convertirse en un\u00a0<i>bestseller<\/i>\u00a0mundial. Esto, adem\u00e1s de ser un milagro literario, tambi\u00e9n resulta un milagro editorial. Es un milagro en todos los sentidos. Es un libro que quiero mucho.<\/p>\n<p>\u2013<b>Pero, \u00bfc\u00f3mo se explica usted este milagro?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Es precisamente porque no puedo explicarlo que lo considero un milagro.<\/p>\n<p>\u2013<b>A prop\u00f3sito de Italia, alguna vez usted dijo: \u201cItalia es un pa\u00eds atravesado por espejismos, donde no existe la verdad.\u201d \u00bfQu\u00e9 significa eso?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Italia es tan m\u00e1gica que uno no est\u00e1 muy seguro de que exista realmente. Tanta palabrer\u00eda para decir que es un pa\u00eds que quiero mucho, al que voy todos los a\u00f1os, porque, apenas llego, entro en una especie de delirio, de locura. Eso es lo que quise decir. Recuerdo que dije que los italianos hab\u00edan hecho un descubrimiento que es el \u00faltimo hallazgo de la humanidad: descubrieron que s\u00f3lo hay una vida.<\/p>\n<p>\u2013<b>Cuando Proust escribi\u00f3\u00a0<\/b><i><b>En busca del tiempo perdido<\/b><\/i><b>, vivi\u00f3 durante muchos a\u00f1os encerrado en una habitaci\u00f3n forrada con trozos de corcho para no o\u00edr los ruidos del mundo exterior. \u00bfEs usted un escritor de este tipo, o es un escritor al que le gusta dispersarse con la imaginaci\u00f3n a trav\u00e9s del contacto con el mundo?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Al contrario: tomo el mundo por asalto, lo saqueo. Cuando escribo abro las ventanas, y todos los ruidos que vienen desde afuera, todas las voces, todo lo que ocurre, lo tomo y lo meto en la novela que estoy escribiendo. Y si salgo a la calle, recojo personas, cosas, acontecimientos, y los meto en un costal con el que despu\u00e9s lleno la novela. Para un escritor es absolutamente imposible vivir fuera del mundo.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfC\u00f3mo juzga a un escritor que tiene un comportamiento como el de Proust?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Era un escritor totalmente introvertido. Pero, en cualquier caso, con Proust es s\u00f3lo un problema de m\u00e9todo. Porque cuando estaba encerrado en esa habitaci\u00f3n, completamente aislado del resto del mundo, ya ten\u00eda todos sus costales llenos de la sociedad de su tiempo, de la que era el cirujano m\u00e1s sutil. Por supuesto que el mundo le interesaba, s\u00f3lo que \u00e9l ya lo hab\u00eda empaquetado. A m\u00ed, en cambio, me gusta recogerlo fresco, en la calle.<\/p>\n<p>\u2013<b>\u00bfQui\u00e9n le habr\u00eda gustado ser si no fuera Garc\u00eda M\u00e1rquez?<\/b><\/p>\n<p>\u2013Mi hijo.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: memoria, imaginaci\u00f3n y realismo puro Giovanni Minoli La presente entrevista \u2013hasta hoy in\u00e9dita en espa\u00f1ol\u2013 con el c\u00e9lebre narrador, guionista y periodista colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez (Aracataca, 1927-CDMX, 2014), Premio Nobel de Literatura en 1982, ocurri\u00f3 en 1987, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de la novela &#8216;El amor en los tiempos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":34129,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-34128","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34128"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34130,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34128\/revisions\/34130"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}